
«Ich Brech Aus» Temporada II
CAPITULO 10
Las ventanillas estaban bajadas y el viento que entraba me traía el perfume de ella haciéndome enfurecer más, ¡Y para colmo ella no dice nada! Pare el coche a las dos manzanas.
—¡¿Se puede saber qué coño has hecho?! ¡Me dijiste que le dejarías! —di un puñetazo sobre el volante.
—¡Y lo he hecho! —por primera vez en todo el corto trayecto me miró, pero con lágrimas en sus ojos.
—Cuando una persona deja a otra, no le come la boca ¡Daniela! —una mano la seguía teniendo en el volante mientras lo apretaba con fuerza y la otra me daba golpes a mí mismo sobre la pierna para no perder los nervios.
—¡Yo no le besé fue él! No podía moverme me tenía cogida de ambas muñeca o no lo vistes —me gritaba con furia mientras algunas lágrimas traicioneras salían de sus ojos— Dice que soy suya que no puedo estar con nadie más. No me escucho cuando le dije que no sentía nada por el que era un amigo.
—¡No soy tan gilipollas Dani! —aceleré y ya estábamos en la puerta del colegio, ya no había ni dios allí, seguí por esa calle y de espaldas vi a 3 chicos, uno de ellos el imbécil de Josh. Pare el coche, me desabroche el cinturón, abrí la puerta.
—¡Que haces Tom vuelve al coche! —Me gritó Dani cuando baje hecho una furia del coche, me acerqué a ellos por detrás, le di un golpecito en el hombro a Josh y cuando se dio la vuelta le gire la cara de un buen puñetazo.
Narra Daniela
Tom le cruzó la cara a Josh con tal fuerza que le partió el labio. Cuando vi que los dos amigos de Josh se abalanzaban sobre Tom, baje del coche.
—¡Dani vuelve al coche! —me gritó Tom mientras esos dos lo tenían sujetado por los brazos inmovilizándolo.
—¡Soltarlo! —dije empujando a uno de ellos.
—¡Te he dicho que te encierres en el puto coche Daniela! —volvió a gritadme, mientras forcejeaba con esos dos amigos. Josh se limpiaba el labio.
—Eso Dani cariño entra en el coche, no quiero que te manches de la sangre de este imbécil —Josh se acercó a mí y me cogió de la cintura con fuerza.
—¡¡¡No le pongas tus manazas encima!!! ¡¡¡Suéltala!!! —Tom forcejeaba a más no poder, pero esos dos eran bastante fuertes.
Josh me tocó el culo.
—Que buen culo que tienes mi amor —dijo aun acariciándolo, joder no podía separarme de él.
—¡Suéltame me das asco Josh! —seguía sin poder alejarme de él.
—¡DIOS HIJA DE PUTA! —me gritó cuando le di un rodillazo en su intimidad.
Uno de los que tenía agarrado Tom quiso cogerme a mí y en ese momento de flojera Tom les pego a los dos.
—¡Entra en el coche Dani! ¡YA! —mientras Tom me gritaba uno de ellos le cogió de una rasta y le propino un puñetazo haciéndole escupir sangre.
El otro estaba tirado en el suelo junto con Josh que se revolvía del dolor. Tom le daba codazos en las costillas al otro para que le soltara y cuando lo hizo me empujó hacia el coche y el también entro, arrancando rápidamente. Tom aparco el coche en el garaje de la casa.
—¡Tom no puedes ir peleándote por ahí! —le grité cuando cerré la puerta del coche— Eres famoso, podrías causar un escándalo ¡¿Y si te denuncian?!
—Cállate por favor… —Tom me abrió la puerta del garaje que daba a la casa y pase.
Al llegar al salón Bill se levantó corriendo hacia Tom al verlo con el labio con algo de sangre seca, al igual que su camiseta blanca.
—¡¿Qué te ha pasado Tom?! —Bill me miro a mi porque sabía que Tom no le contaría nada ahora.
—Se ha pegado con Josh y dos de sus amigos… —empuje a Tom hacia arriba— Luego hablamos Bill… —Tom me rodeo por el hombro y me lo quede mirando.
—Lo sabe —me dijo.
—¡¿Qué?! —dije parándome en un escalón.
—Bill ya lo sabe… —me empujo para que subiera los dos escalones que faltaban.
—¿Como que lo sabe? —le pregunte entrando por la puerta del baño.
—Básicamente me conoce demasiado y se lo he contado —Tom se sentó en la tapa del váter.
— Se lo dirá a tu madre… —me apoye en la pica.
—No lo sé… no creo… —a través del espejo vi como Tom se quitaba la camiseta manchada de sangre.
—Dame el agua oxigenada, por favor… —me pidió. Abrí el armario y saque lo necesario, quiso quitármelo de las manos pero no le deje, yo le curaría.
—¡OUIISH me haces daño Dani! —apartó mi mano de su labio.
—¡Es que si no te estás quieto! pareces un niño pequeño. ¡Para o te baño en agua oxigenada eeh! —le di un manotazo en su mano por que impedía que me acercará a su labio.
—Maltratadora —hizo morritos pero se arrepintió de hacerlo, porque se hizo daño.
—¡Que tonto eres Tom! —empecé a reírme de la cara de dolor y de asco que puso.
—Más que tú seguro que no —me cogió y me sentó encima de él— Ya estoy curado, no me tortures más porfiiiiis —Me dio pena la carita de perrito mojado que puso, pero…
—¡No te vas a escapar monada! —dirigí de nuevo el algodón a su labio.
—¡¡¡Ich, Uch, para, para!!!! –dijo Tom quejándose.
—Vale ya está, que niño más quejica… ¿y tú eres un hombre? —dije negando con la cabeza.
—¿Enserio crees no soy un hombre? ¿Quieres comprobarlo? —se acercó a mi provocándome con la mirada.
Se acercó a mí y me beso con cuidado por su herida del labio, pero al parecer ya no le dalia tanto cuando me beso mas apasionadamente. Me cogió de la cintura y me elevo sentándome en la el mármol de la pica. Rodeé su cintura con mis piernas atrayéndolo más a mí.
—Te… voy a… —decía entre besos y yo me asuste, ¿Me va a qué…?— Cambiar de instituto —termino de decir entre besos. Me separe de él de un empujón.
—¡¿Estás de coña no?! ¡Vamos estás loco, pirado! ¿Tienes un trauma craneoencefálico o algo que hace que estés delirando? ¿Fiebre tal vez? —le dije con ironía.
—No, no estoy de broma, quiero alejarte de ese jodido yonky, asqueroso y estúpido de Josh —me dijo mirándome fijamente a los ojos, sus palabras eran claras y serias.
—Joder Tom —dije moviéndome de un lado para otro— Allí tengo a mis amigos, a Lilly.
—A Lilly podrás verla cuando quieras, podrá venirse a casa a pasar los fines de semana, pero quiero alejarte de él, entiéndeme, ese está loco, puede hacerte cualquier cosa Dani… y no quiero… —me abrazo con mucho cariño y yo le correspondí a ese abrazo.
—Ejem, ejem —Bill estaba en la puerta.
—Bill —le sonreí mientras Tom se separaba de mí.
—¿Ya está mejor, Tom? —¿Y por qué me lo preguntaba a mí y no a él?
—Sí ya está mejor, o ¿no ves la cara de tonto que tiene igual a la de su gemelo? —puse cara de angelito y Bill me miro indignado, con la boca abierta, Bill se acercó a mí, miro a Tom y yo mire a los dos, y a la vez empezaron a despeinarme y hacerme cosquillas.
—¡Parar, parar que me muero! —decía entre risas, incluso de tanto reírme y moverme me caí al suelo de culo, pero ellos como si nada siguieron haciéndome cosquillas— ¡Parar que me voy a mear!
—Vale ya está, venía porque quería hablar con vosotros —decía Bill mientras cogía aire.
Tom le sonreía a Bill.
—Contáis con mi apoyo para estar juntos. No le diré a mamá ni nada… Solo os pediré una cosa… —los dos le mirábamos atentos— Que no se enteren los periodistas ni nada… no por ahora, hasta que de verdad pensáis que esto es verdaderamente serio, ¿vale?
—¡Por mi parte estoy de acuerdo! —me levante de un salto del suelo, más feliz que un tonto con lápiz nuevo.
—Aunque no me lo hubieses dicho lo habría hecho… —dijo Tom con autosuficiencia.
—Ya claro… que nos conocemos Tomasín chiquitín —dijo Bill saliendo del baño.
—¿Como que Tomasín? ¡¿Y eso de chiquitín?! —Tom se asomó por el umbral de la puerta. Que gracioso es verlos pelear tan cómicamente.
Después de que Bill se fuera del baño, nos volvimos a quedar solos otra vez. Tom se giro y me miro provocativamente acercándose de nuevo a mí.
—¿Has oído a mi hermano lo que ha dicho? —dijo mi primo mientras me abrazaba por la cintura.
—¿Lo de Tomasín, Chiquitín? —dije graciosamente.
—No tontina —dijo mientras me empezaba a besar el cuello— Lo de que nos apoya para que estemos juntos.
—Je jejeje —sonreí feliz de que pudiéramos estar juntos sin tener que escondernos.
—Me gusta verte sonreír —dijo Tom abrazándome fuertemente.
—¿Cuándo vas a darme de baja en mi instituto? —pregunte a mi primo.
—Mañana iré a arreglar los papeles para el traslado de expediente, y así puedas empezar en el instituto nuevo a primero de año —dijo mi primo.
Narra Josh
Daniela me lo iba a pagar muy caro, sobre todo ahora que su primito querido me había hecho esto hoy. Me iba a vengar de Tom, y la única manera de hacerlo es haciendo daño a su prima Daniela, ya que es la luz de sus ojos.
Os preguntareis porque odio tanto a Tom Kaulitz, pues digamos que nunca me ha caído bien desde que era pequeño, siempre muy protector con su prima evitando que me acercara a ella. Pero él me quito lo más importante en mi vida, a mi hermana, por su culpa ella se ha muerto y se lo voy hacer pagar muy caro.
Va a sufrir tanto como he sufrido yo con la muerte de mi hermana, él también sufrirá con la muerte de su prima Daniela. Hoy me van a pasar un cargamento con una nueva droga de diseño, que se puede inyectar, así que dentro de unos días habrá una fiesta para niños pijos, donde se distribuirá esa droga. Según fuentes pueden que los Kaulitz vayan a esa fiesta, y como no, se llevaran a su prima Daniela, ya que ha quedado a cargo de ellos, mientras que la madre de ellos está de viaje por negocios. Seguro que queréis saber los detalles de como murió mi hermana por culpa de Tom Kaulitz.
Inicio Flashback (4 años antes)
—¡¡Ay!! —escuche un grito de dolor en el salón de casa.
Baje corriendo y me encontré a mi hermana retorciéndose de dolor, mis padres estaban con ella intentando averiguar que le pasaba.
—Vamos a llevarte al hospital, Melanie —dijo mi padre preocupado por los fuertes dolores y espasmos que estaba empezando a tener.
—¿Hermanita que te pasa? —dije asustado viendo como mi hermana perdía la consciencia completamente.
—Josh, hijo no pasa nada —dijo mi madre intentando tranquilizarme.
Mis padres se llevaron a mi hermana al hospital y a mí me vino mi tía a buscarme para quedarse conmigo mientras mis padres estaban con mi hermana en el hospital. Horas más tarde, mis padres llamaban a mi tía para comunicarle que mi hermana había muerto por envenenamiento de cloruro sódico.
Yo solo era un niño y no entendía como mi hermana podía estar muerta, solo tenía 16 años. Ya han pasado 4 años intensos desde ese día fatídico. Y os preguntareis porque odio a Tom Kaulitz, porque es el padre del hijo que esperaba mi hermana, lo descubrí un día que encontré el diario de mi hermana donde decía que se había acostado con un chico que se llamaba Tom… Tom Kaulitz. Mi hermana fue a una clínica clandestina para practicarse un aborto, y lo iba destinado para matar al bebe, por error le fue suministrado en una de la venas de ella, causándole el envenenamiento por cloruro sódico. Si ese desgraciado no se hubiera metido en la vida de mi hermana, ella aún estaría viva. Por eso Daniela tiene que morir…
Fin Flashback
Narra Bill
Mi hermano había llegado con nuestra prima y tenía un labio partido, ya que se había peleado con Josh, según mi prima. Daniela se llevo a Tom a curarle la herida en el labio, y después fui al baño donde estaban ellos para comunicarles lo que había pensado acerca de su relación sentimental. Me había costado mucho tomar una decisión y espero que sea la correcta, pero no le puedo fallar a mi hermano. Los voy a apoyar en todo, de hecho que les organizare alguna sorpresilla para que estén unos días juntos… pero eso será más adelante. Ahora tenemos que ir a reunirnos en la discográfica con los chicos y nuestros productores para poder empezar a crear melodías para las canciones nuevas de nuestro álbum.
Hoy, también por la tarde me ha llamado nuestro amigo Andreas, habías estado unas semanas fuera del país pero ahora ha vuelto, para decirnos que dentro de unos días habrá una fiesta, para jóvenes ricos en uno de los locales más prestigiosos de Berlín. Se lo tengo que comentar a mi hermano, ya que ahora al hacernos cargo de nuestra prima Daniela pues tendremos que irnos con ella a la fiesta, no la podemos dejar sola y la otra opción que se me ocurre es no ir a la fiesta, pero siempre en esas fiestas se encuentran contactos nuevos que pueden favorecer al grupo profesionalmente. Ahora estoy preparando la cena, una ensalada de patata con unos langostinos.
—Hola Billy —dijo mi prima Daniela sonriente mientras me daba un beso en la mejilla.
—¿Ya te ha liberado mi hermano? —dije en plan de broma.
—Si… —dijo mi prima— Muchas gracias.
—No me las tienes que dar —dije a mi prima— Sé que os queréis, pero andar con cuidada.
—Ya… —dijo mi prima siendo consciente de lo que pasaría si la prensa sensacionalista se enterara de la relación.
—Una cosa… —dije a mi prima con voz seria.
—¿Qué? —dije mi prima asustada por lo que iba a decir.
—Tú ya has tenido… —dije un poco preocupado y cohibido a la vez— Con Tom.
—No —dijo mi prima con las mejillas sonrosadas.
—Dani, no quiero darte unas clases de sexualidad y creo que mi hermano no las necesita —dije seriamente— Pero quiero que tomes precauciones.
—Tranquilo Bill —dijo mi prima— Tomaremos precauciones.
Daniela me ayudo a acabar de hacer la cena y al poco rato apareció mi hermano, con la ropa cambiada ya que la otra ropa estaba manchada por la sangre de su labio.
—Hola mi vida —dijo mi hermano mientras agarraba por la cintura a nuestra prima y comenzaba a besarle el cuello.
—Hola —dijo mi prima girándose y quedando de frente mirando a mi hermano, y le dio un beso en los labios, haciendo que me sintiera un poco incómodo.
—Ejem, Ejem —dije para hacerme presente en la cocina.
—Lo siento —dijo mi hermano dándose cuenta de que me sentía incómodo.
—No es nada —dije mientras acaba de ultimar la cena— La cena dentro de nada ya está lista.
Después pasamos al Salón donde teníamos la mesa grande para cenar. Mientras estábamos cenando, pues conversábamos muy animadamente y me acorde de lo que me había dicho Andreas por la tarde, cuando me llamo, y decidí comentárselo a mi hermano y a mi prima.
—Hoy por la tarde ha llamado Andreas —dije mirando a mi hermano.
—¿Y qué te ha contado eses capullo? —dijo mi hermano bromeando— ¿Cuántos ligues ha encontrado?
—Pues no me ha dicho nada de ligues —dije a mi hermano— Pero me ha dicho que dentro de tres días habrá una fiesta en una de los locales más prestigiosos de Berlín, y nos han invitado.
—Por mi perfecto —dijo mi hermano.
—Tom… —dije a mi hermano.
—¿Qué pasa Bill? —dijo mi hermano extrañado.
—Hay un pequeño problema para poder ir —dije a mi hermano— Dani es menor de edad, y no creo que la dejen entrar en la fiesta.
—Bill, sí que la dejaran entrar —dijo mi hermano con autosuficiencia— Porque va conmigo y yo soy super famoso.
—Tom bájate del cielo anda —Le dije a mi hermano— Pero intentaremos que Dani entre en el local.
—Voy a ir a mi primera fiesta —dijo mi prima toda emocionada.
—Sí, pero nada de alcohol —dijo mi hermano Tom a mi prima— Que te conozco enana.
—Jolines pero puedo beber un poquito —dijo nuestra prima poniendo morritos.
—No —dijo mi hermano autoritariamente— Ni se te ocurra tomar algo de alcohol.
—Jolines a veces pareces mi padre —dijo mi prima indignada.
—Si fuera tu padre no podría hacer esto contigo —dijo mi hermano Tom acercándose y besándola.
—Bueno tortolitos, iros por ahí a hacer vuestras cosas —dije echando a mi hermano y a mi prima, mientras yo acaba de recoger la mesa y lavar los platos.
—Bueno pues nos vamos —dijo mi hermano cogiendo a mi prima de la mano— Ya que nos estás echando.
Mi hermano se fue con mi prima dejándome solo y yo me quede recogiendo los platos, y los lleve a la cocina, para después fregarlos.
Narra Tom
Mi hermano nos echó del salón, y me lleve a mi prima a dar una vuelta. Salimos al garaje para coger el coche y después para irnos por ahí.
—¿A dónde quieres ir? —le pregunte a mi prima.
—Quiero ir a tomar un helado —dijo mi prima sonriente.
—Eso está hecho princesa —dije con una sonrisa de oreja a oreja.
Arranqué el coche y salimos del garaje, y conduje rumbo hacia una heladería que había en el centro de Berlín. Cuando pasamos por esa heladería había poca gente, eso posibilitaría que nos quedáramos dentro del establecimiento tomando el helado, si fuera de la otra forma nos tendríamos que ir pronto, ya que a lo mejor tendría a fans locas pidiéndome algún autógrafo y no quiero que me vean con mi prima, para evitar represalias contra ella. Ya que algunas fans no entienden que tengo vida privada.
Salimos del coche y entramos en la heladería varias personas se nos quedaron mirando, gracias a Dios que yo llevaba mi gorro y mis gafas de sol, y no me reconocieron. Pedimos una copa de helado de 5 bolas y dos cucharas y nos fuimos para el fondo del recinto a tomárnoslo, nos sentamos en una mesa que estaba apartada y así no nos verían fácilmente.
Fuimos comiendo el helado, dándonos mutuamente el helado, mientras entrelazábamos nuestras manos, cuando acabamos pagamos la copa de helado y salimos del establecimiento. Ya era de noche, la noche era estrellada, e invitaba a ir a dar un paseo bajo las estrellas. Nos montamos en el coche y me dirigí hacia un parque que estaba un poco alejado de la ciudad, y tenía un mirador donde se podía ver unas vistas estupendas de la ciudad. Aparque el coche y salimos fuera, todo estaba silencioso y tranquilo, no había nadie. Mi prima se acercó al mirador y estuvo viendo las vistas, yo me acerque a ella por detrás y la abrace por la cintura y le bese dulcemente en el cuello.
—Son unas vistas muy bonitas —dijo mi prima mirando la ciudad iluminada.
—Por eso te traje para que las miraras —dije sonriéndole.
—Te quiero… —dijo mientras juntábamos nuestros labios.
Nos besamos apasionadamente durante largos minutos, donde nuestros labios comenzaron con una danza desenfrenada llevándonos hasta la locura. Lentamente la fui guiando hacia el coche, donde nos metimos en la parte de atrás, quedando mi prima sentada ahorcajas encima mía. Sus labios se posaron en mi cuello, ocasionándome escalofrías de excitación que recorría todo mi cuerpo. Acaricio las piernas de mi prima hasta que llegue a sus muslos, provocando suspiros por parte de ella. Noto como sus manos se posan en la parte bajo de mi pantalón, y como ella intenta desabrochar mi cinturón.
—Dani… —dije a mi prima— Para…
—¿Porque? —dijo mi prima.
—Porque no es el momento —le dije a mi prima mientras la apartaba de encima de mí.
Mi prima se quedó mirándome frunciendo el ceño.
—Eres un amargado —dijo mi prima cabreada.
—¿Amargado? ¿Porque? —dije mirándola seriamente— Por querer esperar un poco más, porque quiero que estés segura, y que no sea por pasar el momento.
—Joder Tom, lo estás deseando —dijo mi prima retándome.
—Puedo esperar el tiempo necesario —dije a mi prima saliendo del coche para ir a la parte delantera y arrancarlo para irnos.
Dani se quedó en la parte de atrás del coche, de morros como una niña pequeña, cosa que me hizo reír por dentro verla con los brazos cruzados y con cara de enfado. Arranque el coche, y durante todo el trayecto que nos llevó llegar a casa, mi prima no dijo nada, seguía con los morros de niña pequeña. Cuando aparque el coche en el garaje, mi prima salió del coche, lo más rápido que pudo y dándole un gran portazo a la puerta de mi coche.
—Cuidado con la puerta del coche –le dije a mi prima en modo de advertencia, ella solo me miro y me hizo una mueca con su cara para luego desaparecer por la puerta, que daba al interior de la casa.
Continúa…