Notas de la administración: Este Mini-Fic es la primera parte de la trilogía escrita por Carla Moonlight hace varios años. Gracias a Heilightkt483 hemos podido contactar con la autora y rescatar esta obra. Disfruten la lectura y no olviden dejar su amor en los comentarios.

(Fic de Carla Moonlight)
Una Navidad diferente: Capítulo 1
Una navidad que será diferente a las demás ahora que vivimos lejos de nuestros padres y estamos Bill y yo solos.
Ahora mismo mi hermano estaba en el salón durmiendo en el sofá, lleva unos días que no pega ojo, se despierta muchas veces todas las noches gritando y sudoroso por alguna pesadilla que tiene y de la cual no quiere ni hablar cuando le pregunto.
Yo había decidido quedarme con el en el salón por si necesitaba algo, mientras el dormía yo veía la tele en silencio y le iba echando algún vistazo. Hubo un momento en el que estaba temblando así que lo tape con una manta, ahora parecía estar mas temperado aunque su rostro no era de completa serenidad, había algo que le hacia estar tenso. Me estaba empezando a dormir ya, tenia puesto el tele tienda y los parpados se me cerraban. Bill se movió lo que hizo que le mirara curioso, se acurruco mas, tapándose con la manta, por un momento abrió los ojos, me miro y se acerco a mi lentamente, terminando por apoyar su cabeza sobre mis muslos, al instante se volvió a dormir, creo que ni me vio al abrir los ojos. Bill volvió a removerse intentado buscar una postura cómoda. Levante mi brazo para darle mas espacio, al final acabo dando la vuelta quedando mirando hacia mi y con su mano entre su cara y mi abdomen. Cuando se acomodo bien del todo viendo que no se movía, baje mi brazo y con la mano le retire el pelo de la cara. Bill iba completamente natural, sin 3 quilos de laca en el pelo y sin maquillaje, como a mi me gustaba.
Creo que por un momento me quede dormido, no se si soñé, bueno siempre se sueña, pero no me acuerdo de que, tampoco se el tiempo exacto, solo se que cuando me desperté ya me desvele y me di cuenta de que estaba casi tumbado en el sofá y Bill estaba casi encima mío, el mamon pesaba aunque no lo pareciera. Lo empuje un poco para que se quitara de encima mío para que me pudiera levantar, gimió varias veces quejándose, pero cuando me conseguí librar y levantarme, me di cuenta en la soledad del salón y en su oscuridad, de que acababa de tener un deja vu. Necesitamos cambiar de aires, en cuanto Bill despierte hablare con el. La casa ni si quiera la habíamos decorado aun, ese podría ser un comienzo, decorarla, aunque no tenga intenciones de pasar aquí las navidades, pero se que a Bill le gustara que lo hagamos juntos.
Intente despertar a Bill de manera delicada, dormía demasiado y si seguía así a la hora de dormir de verdad no lo haría así que no espere a que se levantara por su propia voluntad, tenia ganas de hacer cosas, me sentía con energía.
-Bill…- Le llame con tono suave. El no respondió a mi llamado.- Bill.- Volví a llamarlo.-Despierta enano.- Hice un poco de movimiento con mis piernas y así disturbarlo y que se despertara.
-Tooooom…- Se quejo.
-Despiértate que si no luego no dormirás.- Bill cogió la manta y cambio de postura poniendo la cabeza en el a poya brazos del sofá y los pies al lado de mi regazo.- No me obligues hacerte cosquillas…
-Tom por fin podía dormir después de días…- Se sentó en el sofá y mientras se echaba el pelo hacia atrás me mataba con la mirada.
-Lo se, lo siento. He estado pensado…- Le dije.
-¿Y?- Siempre a tenido mal carácter al despertarse bruscamente, y eso me ponía enfermo.
-Tienes pensado algo para estas navidades?- Le pregunte sabiendo la respuesta, no.
-Tu?-Bostezo. Odio que me respondan con otra pregunta.
-Te he preguntado yo primero.-
-Y yo te pregunto ahora.-Bufe, no había quien pueda con mi hermano, es testarudo como el solo.
-Podríamos alquilar una casa o algo, lejos de la gente, echo de menos la soledad.- Le propuse.
-Eres masoca.- Bill cogió el mando distancia de la televisión y empezó hacer zapping.
-No me refiero en ese termino, me has entendido.- Me apoye en mis piernas.
-Bueno, perdóneme señorito.- Puso voz de tiquismiquis
-Es que mira que llegas a ser rebuscado de cojones.- Me había costado un poco entenderle si digo la verdad.
-Fue lo primero que me vino a la cabeza.- Termino por apagar la televisión al ver que no había nada en la televisión.
-Es con eso con lo que sueñas?- Le pregunte.
-Como?- Pregunto.
-De eso van tus pesadillas? De cuando la gente se metía contigo y te quedabas solo?
-N…no…-titubeo. Premio.
-¿Seguro?
-Si…- Asintió.
-Huummm… no se yo… -Sonreí maligno.-habrá que sacarte la verdad a cosquillas…
-Como me hagas cosquillas de buena mañana te juro que te reviento la cabeza a sartenazos.- Me amenazo mi hermano.
-Esta bien, pues cuéntame que son tus sueños. Estoy cansado de escucharte gritar por las noches, me preocupas Bill.
-Que no son mas que sueños Tom, no tienen importancia…
-Si que la tienen, porque te molestan. Si te desahogas tendrás la conciencia limpia y tal vez dejes de soñarlos.
-Es que me da vergüenza, es una tontería…
-Soy todo oídos.- Le dije sin importarme las excusas que me pusiera.
-Sueño que estoy en el patio del instituto, sentado solo en un banco, mientras que todos a mi alrededor se divierten, pero nadie se acerca a mi.
NARRA BILL
Empecé a contarle a Tom, porque si no se lo contaba no dejaría de molestarme hasta que se lo contara todo de principio a fin, así que continúe con mi pequeño relato mientras lo iba reviviendo.
Como cada día de la semana salgo al patio, solo, y me siento en el banco de siempre. Veo como niños de diferentes edades están con su grupo de amigos, unos hablando, otros jugando a básquet o futbol, y las niñas cotilleando de ellos. Siempre lo mismo somos todo rutinarios, rara vez se acerca a mi alguien, y si lo hacen es para meterse conmigo.
-Bill.- Mi hermano salió y se sentó conmigo, unos minutos para entregarme el bocata que iba a comprar cada día a la cantina del instituto.
-Hola.- Dije sin ánimos.
-Que tal el día?- Me pregunto.
-Enserio me preguntas eso? Pues mira de momento nadie se a metido conmigo.- Mentí.
-Bill, no le hagas caso a la gente, tu eres como eres y a mi me parece bien, tener personalidad es bueno, aquí nadie tiene de eso, tu tienes una virtud.- Como no siempre diciéndome que tengo una virtud algo bueno y bla, bla, bla.
-Es muy fácil decir esas cosas cuando tu si tienes amigos. No tengo hambre.- Le devolví el bocadillo que me dio.
-Bill, mírame.- No lo hice.-Bill.- Me cogió de la cara para que le mirara.- A mi me tendrás siempre, sabes que no me importa pelearme por ti, eres mi hermano pequeño y haría cualquier cosa. Si necesitas un abrazo yo te lo daré.- Nos abrazamos.
-Luego sueño que te vas a otro país lejos de mi porque te avergüenzo.- Me salte algún detalle que no tenia importancia. Para el. La cara de mi hermano fue un poema, no creo que se esperara que le dijera eso. Creo que le molesto que se lo dijera, no por el echo de decírselo, si no por el echo de que aun sufría por mi pasado. A el no le gustaba y a mi menos.
Continúa…
Esta interesante