It’s just a dream 2

Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 2

Llegó el padre de Laia de trabajar, y saludó a su mujer dándole un beso en la boca, y luego a Laia la saludó con un beso en la mejilla. Se sentaron a la mesa para cenar, mientras que la madre de Laia distribuía las bandejas en donde había puesto la cena en el centro de la mesa, para luego sentarse y para comenzar a cenar. Al principio cenaban en silencio, pero después el padre de Laia se acordó de algo y comenzó a hablar.

—Por cierto que me olvidaba. ¿Qué tal de notas en selectividad, Laia? —le preguntó su padre a Laia mirándole fijamente.

—Pues, bien —dijo Laia con una enorme sonrisa— He aprobado.

—Muy bien, por lo menos este verano lo tendrás libre —puntualizó su padre— No como el verano pasado que tuviste que estar estudiando todo el verano.

—Ya… —susurró Laia— Oye… Papi… Esto se merece un premio ¿no?.

—Laia es tu obligación aprobar todas —dijo su padre mirando fijamente a Laia.

—Verás es que el primo Sam me ha llamado esta semana, para invitarme a pasar los meses de verano a Hamburgo con él —explicó Laia a su padre— ¿Puedo ir? Por fis, di que sí.

—No sé no te veo muy responsable. Te veo muy cabra loca para que viajes tu sola —le contestó su padre a Laia volviéndola a mirar.

—No iría sola, si dices que sí. Kayla vendría conmigo, solo tienes que decir que sí para que su madre la deje venir, por fis —dijo Laia poniendo carita de perrito mojado.

—Que peligro vosotras dos juntas —dijo el padre de Laia con cara de susto.

—Venga, papi. Sabes eres el mejor papi del mundo, el más guapo… —dijo Laia levantándose de su silla y sentándose en su regazo— Dirás que sí…

—Me estás haciendo chantaje emocional —dijo el padre de Laia mirándola medio riéndose.

—Puede… pero me vas a dejar ir, por fis —dijo Laia insistiendo de nuevo.

—Está bien —dijo su padre rindiéndose.

—BIIEN —gritó Laia eufórica.

—Que conste que te dejo ir, porque eres una pesada —puntualizó su padre a Laia.

—¡Viene de familia! —dijo con alegría Laia— Y bueno… ¿Cuándo me decías que íbamos a mirar los billetes? —cambió de tema.

—Que rápida que vas tú, interesada —rió su padre.

—Ya, pero es que cuanto antes nos vayamos, más disfrutaremos… —dijo Laia a su padre.

—Vale… pero no pretendas ir a estas horas. Iréis mañana, y no cojáis un billete caro, que nos conocemos —sí, Laia era un poco despistada y nunca miraba los precios.

—Está bien —dijo Laia a su padre— Bueno será mejor que vaya a decírselo a Kayla. ¡Dios! Que contenta se va a poner.

Laia dejó a sus padres en la cocina, y se dirigió hacia su habitación, tenía que hablar con Kayla así que se conectó a su ordenador para darle la buena noticia a través del msn.

Inicio conversación msn

Laia:$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminardice:

Tía, mi padre me deja ir a Hamburgo

Kayla<3 Tu voz tan solo la escucho en cancionesdice:

AAAhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh no me lo puedo creer vamos a ir a Hamburgo

Laia:$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Mañana por la mañana vamos a ir a comprar los billetes, así que no te quedes dormida a las 9 te quiero en mi casa

Kayla<3 Tu voz tan solo la escucho en canciones dice:

¡Que dices! me vas a hacer madrugar O_O Bueno vale >.<

Laia:$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Es que te conozco Kayla siempre te duermes cuando vamos hacer algo importante

Kayla<3 Tu voz tan solo la escucho en canciones dice:

Todo por poder ir a Hamburgo y así poder ver a Bill… *_* Me lo quiero follar

Laia:$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Que bestia eres tía, últimamente me estás muy pervertida

Kayla<3 Tu voz tan solo la escucho en canciones dice:

Es que en pensar en Bill y me pongo mala

Laia:$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Bueno pequeño saltamontes, no te olvides de que mañana a las 9. Ahora me voy a dormir. Que pases buenas noches

Kayla<3 Tu voz tan solo la escucho en canciones dice:

Buenas noches, cosita. Nos vemos mañana

Laia:$ El amor es como la guerra – es fácil empezar pero difícil terminar dice:

Más te vale porque sino te pego

Fin conversación msn

Laia apagó el ordenador y se puso el pijama, y luego se metió en la cama. Tardó en quedarse dormida, ya que con la emoción de que por fin podría hacer su sueño realidad. Después de dar demasiadas vueltas, por fin se quedó dormida. Los rayos de sol inundaron su habitación haciendo que se despertará de repente, mirara su despertador y vio que ponía las nueve menos cinco. ¡QUÉ! Las nueve menos cinco, dijo Laia mentalmente, Kayla la mataría después de haberle dicho por el msn que no tardará tanto y que no se quedara dormida y va ella, y la casca.

Se levantó corriendo y se puso la primera ropa que vio en los cajones del armario, salió corriendo hacia la cocina, cogió una manzana, ese sería su desayuno y salió corriendo hacia donde había quedado con Kayla. Llegó con los pulmones que querían salir por la garganta, intentó coger un poco de aire.

—Trece minutos tarde… —dijo Kayla.

—Lo siento, lo siento, no me mates —Laia recobró la respiración.

—Chica… ¿Pero que te has puesto? —Laia miró su atuendo.

—Vale no voy muy bien conjuntada pero no quería hacerte esperar tanto —se rió.

—Más te vale que eso no te pase en Alemania, si no pobre Tom si te ve así, se deprime y a Bill le entra un ataque al corazón con esas pintas —Kayla y sus típicas fantasías, a las que Laia se unía fácilmente.

—A Tom le gusto con todo, mejor sin ropa que con ropa —ambas amigas empezaron a caminar.

Caminaron durante una media hora para ir hacia la parada de autobuses y así coger un autobús que las llevará a la zona donde estaba la agencia de viajes. A la media hora ya salían de la agencia de viajes con sus billetes en la mano, como le había prometido a su padre, Laia cogió los más baratos, para recordar este momento Kayla y Laia se hicieron unas fotos que luego subirían a su Facebook.

Pasaron unos días, y tuvieron que ir a preparar el papeleo para el ingreso a la universidad. Laia echo la solicitud para hacer la carrera de educación infantil, y Kayla echo la solicitud para estudiar la carrera de relaciones públicas, ya que siempre le había gustado desde niña relacionarse con gente, y sobre todo todo el mundo de los famosos.

Sin darse cuenta los días habían pasado y ahora Laia se encontraba en su habitación preparando los últimos detalles de su maleta. Esa noche Kayla vendría a dormir a su casa, ya que saldrían desde la casa de Laia hacia el aeropuerto ya que el padre de Laia las llevaría con su madre, y la madre de Kayla. Después de acabar de hacer su maleta, bajó a cenar con sus padres a la cocina, cuando acabaron de cenar ayudó a su madre a recoger la mesa y fregar la loza. Al poco rato, llamaron a la puerta y fue a abrir. Era Kayla que ya venía para pasar la noche en mi casa, con su maleta.

Subieron a la habitación de Laia, y dejaron la maleta de Kayla al lado de la maleta de Laia en su habitación. Después se pusieron el pijama y se tumbaron en la cama, observando el techo para luego comenzar a hablar ya que no tenían mucho sueño, por el momento.

—Sabes… no sé como voy a reaccionar cuando esté allí… cuando esté pisando el mismo suelo del aeropuerto que ellos, camine por las mismas calles… —dijo Kay.

—Yo sí, histérica, y tú también lo sabes que eres peor que yo —rió Laia.

—Posiblemente —rio Kayla con Laia— Una cosa la tengo muy clara, si tu primo no nos lleva al estudio y a la casa de ellos, aunque sea para verla de lejos y no molestarles, le cuelgo de los huevos en lo alto de una iglesia, amen — Laia no pudo evitar reírse por el comentario de Kayla estaba tan loca.

—Yo ya me estoy imaginando mirando la casa desde lejos y ver pasar a mi Tom sin camiseta por una de las cristaleras de la casa… caigo muerta inmediatamente… —Laia abrazó a Kayla como si fuera un osito de peluche.

—Yo si veo a Bill… yo si lo viese… no sé que haría la verdad, yo digo muchas cosas pero luego reaccionó de manera diferente — ella también se abrazó a Laia reliándose entre las sábanas mientras se reían y empezaban a moverse y a hacerse cosquillas hasta que se separaron.

—Kay imagínate que de repente salen de la casa paseando los perros ¡Y estamos nosotras! y… y… —le interrumpió Kayla.

—Y nada… nunca los veremos, es matemáticamente imposible —Laia miró a su amiga con el ceño fruncido.

—Que pesimista que eres —le dijo Laia.

—Soy realista, y aunque fuese así, que pasaría, nos haríamos una foto y ya está… no los volveríamos a ver en la vida, para ellos seríamos como otras dos niñatas enamoradas de ellos, a las cuales no recordarán ni la cara —Kayla se dio la vuelta en la cama.

—Que negativa eres, dios mío —suspiró Laia— Pues te apuesto a que si nos los vamos a encontrar, es más tengo el presentimiento de que los vamos a ver.

—Muy bien acepto la apuesta, pero como no los veamos te vas a tener que cortar el pelo de la forma que elija yo el corte —dijo Kayla girándose y mirando a Laia— Sin embargo si los vemos, perderé yo la apuesta y me cortaré yo el pelo de la forma que tu elijas.

—Será mejor que intentemos dormir, sino mañana perderemos el avión si nos quedamos dormidas —dijo Laia a Kayla.

—Mejor que no suceda eso, que sino me da un ataque —dijo Kayla— Bueno, que tengas buenas noches y que sueñes mucho con Tom mientras yo sueño con Bill, mi osito de peluche.

Laia apagó la luz de la habitación, e intentaron quedarse dormidas pero la excitación que tenían por el viaje hizo que aun tardaran en dormirse, hasta que finalmente se dejaron vencer por las manos de Morfeo. El sonido insistente del despertador, hizo que Laia abriera los ojos repentinamente para darse cuenta que eran las seis de la mañana, y que debían levantarse lo antes posible ya que su vuelo salía a las ocho de la mañana, así que tendrían que estar como mínimo a las siete menos cuarto para poder facturar el equipaje, sin tener ningún tipo de contratiempo.

Laia despertó a Kayla en varios intentos, ya que se hizo por varios minutos la remolona, al final consiguió que se despertará al cuarto intentó. Laia entró rápidamente en el baño para darse una ducha rápida, cuando salió del baño Kayla aún estaba con cara de dormida, pero le dio con el cojín para que despertará y se fuera a dar una ducha también rápida mientras ella se vestía. En diez minutos, ya estaban en la cocina desayunando dos tazones grandes de leche y cereales que la madre de Laia les había preparado, mientras que el padre acababa también de desayunar, ya que las llevaría él al aeropuerto. Sobre las seis y media metieron las maletas en el maletero del coche, y montaron en el coche, las chicas y sus respectivos padres, en el caso de Kayla, la madre para ir despedirlas al aeropuerto.

En menos de un cuarto de hora, ya estaban en el aeropuerto. Nerviosamente, Laia revisaba una y otra vez si el billete de su avión y su pasaporte lo tenía consigo, Laia lo sabía, lo tenía metido desde hace dos días en su bolso pequeño, pero ahora a última hora le había entrado pánico. Kayla y Laia se fueron con el padre de Laia para que les pesaran y les facturarán las maletas, mientras sus madres se quedaban hablando sentadas en una de las salas, que había enfrente de nuestra puerta de embarque. Cuando regresaron las chicas estuvieron haciendo bromas, y hablando con sus padres hasta que llegó el momento de despedirse de verdad, ya que tenían que embarcar.

—Hija pórtate bien —dijo la madre de Laia en modo amenazador— No hagas desquiciar a tu tía ni a tu primo.

—Que sí, mamá. Sam y yo nos llevamos genial —dijo Laia a su madre intentándola convencer.

—Laia que te conozco —dijo de nuevo su madre advirtiéndome.

—Kayla no hagas tonterías, y compórtate bien —empezó la madre de Kay con su letanía.

—Que si, mamá. Ya soy mayorcita —dijo Kayla un poco resentida, de que su madre estuviera siempre encima.

—Y cuidado con los alemanes —dijo esta vez el padre de Laia— No me fio un pelo de ellos, seguro que os intentarán seducir. Andar con cuidado.

—Que sí, papá —dijo Laia en modo cansino.

El megáfono anunció que ya deberían embarcar, así que Kayla y Laia les dieron unos besos a sus padres, y le dijeron que en tres meses se volverían a ver. Una azafata estaba ya cogiendo los billetes de los demás pasajeros que volarían en el mismo avión que ellas, así que ambas chicas se pusimos a la cola, mientras que sus padres estaban pendientes de que realmente embarcaban. Cuando llego el turno de las chicas, la azafata les cogió los billetes y comprobó sus pasaportes dándoles el visto bueno y se dirigieron hacia la puerta que las llevarían a su destino, a su sueño Hamburgo.

Desaparecieron por un largo pasillo, para luego subirse en un autobús, que las llevarían hasta donde estaba su avión. Cuando llegaron poco a poco cada una de las personas que había dentro del autobús, fueron bajando y subiendo por las escaleras, que habían puesto para acceder dentro del avión. Una vez dentro del avión, la azafata comenzó a dar las indicaciones de cómo que deberían apagar el móvil, y ponerse los cinturones de seguridad. Así que Kayla y Laia se pusieron cada una su Ipod y comenzaron a escuchar música juntas, para hacer que el viaje fuera más ameno ya que les llevaría tres horas de viaje.

Cuando el avión comenzó a ascender, a Laia se le alojó un nerviosismo en el estomago no se podía creer que por fin iba a estar en Hamburgo, sin padres, solas ellas dos. Durante el viaje no hubo ninguna turbulencia, cosa que Laia agradeció ya que odiaba cuando había eso en el avión, ya que se ponía nerviosa. Sin darse cuenta, el capitán del avión habló por megafonía anunciando que en menos de media hora comenzarían con las maniobras de aterrizaje, así que aconsejaba que los pasajeros se pusieran el cinturón de seguridad para evitar males mayores. Así que ahora Laia y Kayla se encontraban bajando por las escaleras del avión, en una ciudad desconocida para ellas.

Laia y Kayla entraron en el interior del aeropuerto, y ahora deberían de ir a buscar sus maletas, pero algo las hizo darse cuenta de algo. Un aeropuerto normalmente tiene bastante tránsito de gente, pero ese día no había ninguna gente circulando por ahí, salvo alguna persona aislada. Seguían caminando y pasaron por al lado de una pareja, que estaba esperando a unos familiares, al poco rato llegaron las personas que estaban esperando.

—Os echábamos de menos, hijos, oh Tom has engordado —dijo la mujer a uno de los que creía yo que eran sus hijos, haciendo que me parará un momento.

—¿Qué pasa, Laia? —dijo Kayla preocupada.

—Shffff —dijo Laia a su amiga para que se callará— ¿Has oído eso?.

—¿Lo qué? —le respondió Kayla confusa.

—El nombre de Tom —susurró Laia— ¿Y si son ellos? Míralos van demasiados tapados, y apenas hay gente en el aeropuerto.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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