It’s just a dream 16

Fic hetero de Heiligtkt483

Capítulo 16

Después de haber dicho eso, Susie y Georg se fueron de la habitación dejando a los cuatro tortolitos tumbados sobre la cama, en posición para volver a dormir. Laia se agazapó de nuevo sobre el pecho de Tom, este por un acto reflejo la abrazo con sus brazos, haciendo que Laia se sintiera muy contenta interiormente y muy cómoda. Sentir a Tom tan de cerca hacía que pequeños escalofríos recorrieron su pequeño corazón, que por momentos latía rápidamente. Kayla se tumbó en la cama al lado de Bill, y ambos hicieron un intento de dormir.

—Lai… —susurró Kayla a su amiga.

—¿Qué…? —dijo entre susurros cogiendo el sueño otra vez.

—No puedo dormir… —contestó Kayla— Bajas a desayunar conmigo, porfa.

—No… Estoy muy a gusto como estoy ahora —susurró Laia abrazándose más a Tom.

—Mala suerte, Kayla —dijo Tom en plan gracioso— Laia acaba de cambiarte por mí.

Kayla molesta por la contestación que le había dicho Tom, le levantó de la cama rápidamente y comenzó a saltar sobre ella haciendo que Laia, Bill y Tom se empezarán a mover sobre la cama de tal forma que un poco más se caen de la cama al suelo.

—Ahora os jodéis y os despertáis —dijo Kayla saltando más enérgicamente— Y bajáis los tres a desayunar conmigo.

—Eres muy mala amiga —dijo Laia poniendo morros.

—No te preocupes, Laia —contestó Tom a la chica— Después si quieres puedo ser todo solito para ti.

—¡Que creído eres! —dijo Laia para luego salir de la habitación dejando solos a Tom, Kayla y Bill.

—Creo que a tu doncella en peligro, le ha sentado mal ese comentario —dijo Kayla a Tom— Laia es muy suya, le pone un poco nerviosa que le estén encima los chicos. Quizás tengas suerte otro día.

Después de decir eso, Kayla salió de la habitación y se fue en busca de su amiga entrando en la cocina, donde todos estaban sentados desayunando. Kayla se acercó a su amiga que estaba sentada ya en una de las sillas, contemplando su gran tazón de leche con café.

—Laia… —susurró Kayla pasándole el brazo por los hombros a su amiga— Venga no hagas caso de sus comentarios.

—Me puso nerviosa… —susurró Laia muy bajito, sintiendo como sus mejillas se empezaban a tonar rojizas— No sé que me pasa cuando estoy cerca de él.

—Oh pequeña —dijo dulcemente Kayla a su amiga— Eso es amor. Laia llevas enamorada de Tom desde que tenías diez años.

—Pero me da un poco de vergüenza sentir eso —susurró Laia otra vez un poco compungida— Además recuerda que no puede saber que somos fa…

—Buenos días —la voz grave de Tom inundó la habitación, haciendo que Laia se callará de golpe sin pronunciar la última palabra, mientras su mirada quedaba clavada en la de Tom mientras que este se la devolvía— ¿Qué tal habéis pasado la noche?.

—Muy bien… —contestó Sam no perdiéndose detalle de la reacción de Laia, cuando este apareció por la puerta de la cocina.

—Bueno hoy nos tomamos el día en plan relax —sugirió Gustav.

—Seréis vosotros monín —contestó Sam a Gustav— Yo trabajo de tarde.

—Mala suerte. Eso es una ventaja de ser nosotros nuestros propios jefes —contestó Tom con gracia.

—Mal amigo —dijo en plan bromista Sam.

Los chicos estuvieron acabando de desayunar, y luego entre todos recogieron la cocina. Más tarde se fueron al salón, donde por la noche habían dormido Andreas, Gustav, Georg y Susie. Se sentaron todos muy cómodamente en el sillón y después encendieron la televisión. En esos momentos estaban echando las noticias de la mañana, y como era normal siempre ponían una sección dedicada a personalidades famosas de Alemania. Estuvieron hablando de diversas personalidades, hasta que empezaron a hablar de los chicos sacando fotos de ellos y de Laya, Kayla, Susie, Sam y Andreas ya que esas fotos fueron tomadas cuando salieron de la discoteca.

—Mierda —susurró Tom— No nos dejan tranquilos, joder.

—Menos mal que Laia no sale muy nítida —dijo Sam preocupado por su prima.

—Hay que llamar a David para que haga todo lo posible por quitar las fotos. Laia y Kayla no deben exponerse de tal forma —dijo ahora Bill con cordura.

—Necesitamos un ordenador —dijo Kayla de repente— Tenemos que ver si nos han reconocido conocidos nuestros.

—Está bien… —asintió Tom— Venir por aquí…

Tom y las chicas se levantaron del sofá y se fueron a un despacho que había cerca del salón, donde Gordon tenía un ordenador, que muchas veces también utilizaban los chicos. Laia y Kayla siguieron a Tom para meterse dentro de la habitación y se fueron a la mesa donde estaba el ordenador. Kayla se sentó en el gran sillón de cuero de oficina, y Laia se quedó de pie mientras que Tom estaba muy expectante mirando lo que iban a hacer las chicas.

Esperaron unos momentos a que el ordenador se encendiera completamente, Kayla abrió la pestaña de internet y en la barra de direcciones tecleo la página web de facebook, cuando esta se cargo escribió su correo electrónico y a continuación la contraseña. Miró a su amiga Laia y suspiro deseando interiormente que ninguna de sus amigas que eran fans al igual que ellas las hayan reconocido. La pagina principal se cargo y Tom miro expectante, ni él, ni ninguno de los chicos tenía ninguna red social y ver ahora una no sabía donde leer, que mirar estaba completamente perdido, pero si pudo leer algunos nombres y apellidos. Kayla miro unas cuantas notificaciones que tenia primero y eran mensajes de que pusieran fotos de los lugares de Alemania, que como estaban, si habían visitado ya el estudio, no contesto nada por si Tom leía la palabra estudio o cualquier cosa, pero claro, Tom si leyó algo.

—¿María Kaulitz? ¿Dana Trümper? —leyó Tom y a Kayla se le aceleró el corazón.

—Nosotras no somos fans, pero si conocemos gente que lo es —improvisó rápidamente.

—Kayla ahí —le señaló Laia unas fotos mientras que ella baja con el cursor.

—Las fotos han dado ya la vuelta al mundo —pusieron las fotos y fueron viéndolas a la vez que leían los comentarios que decían las chicas.

—Nos están poniendo buenas… —murmuró Laia viendo los muchos insultos.

—¿Os han reconocido? —preguntó Tom.

—Por ahora no, pero no es que digan cosas muy bonitas —siguió Kayla.

—¿Que dicen? —preguntó Bill que había entrado en el despacho hacía solo unos minutos.

—Mira este me gusta —Kayla empezó a leer pero traduciéndolo para que los chicos lo entendieran— «Son personas normales, es normal que empiecen a tener relación con chicas, ya que no se les suele ver con muchas, que hayan salido con ellas y otros amigos no significan que sean sus novias o rollos de una noche, pueden ser perfectamente sus amigas. Ojala sea eso, porque me dolería que de verdad tuvieran algún tipo de relación y no lo hicieran público. I love Tokio Hotel».

—Ese es bueno, dentro de lo que cabe —dijo Tom.

—Este no lo es —dijo Laia empezando a leer— «Que guarras, pero no parecen ser muy guapas, tienen muy mal gusto si están con esas tías».

—Lo peor de todo es que a estas las conocemos en persona, y nos están criticando sin saber que somos nosotras, espero que nadie se entere. No quiero ni imaginarme lo que pasaría cuando volviéramos a casa, nos arrancarían la cabeza, nos pedirían explicaciones y… nosé —dijo Kayla.

—Mierda… —exclamó Laia al observar un comentario más abajo, para comenzar a leer en español a Kayla— “Como se lo montan Kayla y Laia tienen una suerte de narices, yo también quiero ir a Alemania y estar con los Kaulitz. Sabe dios que favores le tuvieron que hacer”.

—Esa tía. Cuando llegué a España le arranco los pelos de la cabeza a cachos —contestó Kayla enfadada a Laia— Me cago en la puta de Helena, siempre tiene que abrir la boca en donde no la llaman.

—¿Qué vamos hacer Kay? —preguntó con preocupación Laia a su amiga.

—En primer lugar cuando lleguemos a España matarla, no se me ocurre otra cosa —dijo Kayla a su amiga.

—¿Qué ha pasado? —preguntó Tom al ver la cara de las chicas.

—Nos han reconocido —dijo Kayla— Una ex amiga nuestra que siempre nos ha tenido envidia.

—Vaya… —dijo Tom con tono preocupado—Tendremos que hacer una rueda de prensa, para dejar claro que solo sois amigas o simplemente dejarlo pasar y que poco a poco se vaya olvidando.

—¿Que será lo mejor? —preguntó Bill.

—Yo creo que dejarlo pasar, si le dais importancia la gente seguirá hablando más de nosotras y eso es lo que no queremos —razonó Kayla.

—Está bien —dijeron ambos.

Kayla cerró la sesión y apagaron el ordenador ya no les haría más falta, luego ellas por la noche en casa de su primo ya investigarían más y verían hasta que grado estaban llegando los comentarios de esas fotos. Los cuatro volvieron al salón reuniéndose con el resto que les preguntaron que había pasado y se lo contaron resumidamente muy por encima para que se hicieran una idea de lo que sucedía en estos momentos. Siguieron viendo la televisión por un rato igual que antes de que aparecieran en la televisión dichas fotos.

Después de unos minutos, el sonido de un móvil con una melodía muy peculiar hizo que la paz que se había formado en el salón mientras veían la televisión, se perturbará. Laia miró de reojo a Kayla a reconocer que esa melodía era la del móvil de Kayla, que era la risa de Bill, haciendo que todos se pusieran a mirar a todos lados en busca de ese móvil. Al poco cuando el móvil de Kayla cesó de sonar, empezó a sonar el móvil de Laia con la melodía de Moonson de fondo haciendo que Laia mirará asustada a Kayla porque no sabía lo que realmente hacer, si coger el móvil que se encontraba metido en su bolso en algún lugar del salón, o dejar que el móvil sonará y dejará de sonar por simple aburrimiento de quien realizaba la llamada.

Al cabo de un rato, Sam se tuvo que ir a trabajar ya que ese día tenía turno de tarde, porque el jefe le había cambiado el turno que habitualmente tenía. Sam dejó a cargo de los chicos a Laia y a Kayla mientras que él estaba trabajando, diciéndoles que las tuvieran vigiladas constantemente. Así que después de dar las instrucciones se fue, dejando a los chicos viendo otra vez la televisión.

—Oye… chicos creo que tenéis razón —dijo Laia de repente haciendo que Kayla la mirará confusa.

—¿Qué quieres decir con eso? —preguntó Tom confundido ya que no sabía a lo que se refería Laia.

—Lo de ser… —iba a decir Laia pero fue interrumpida por Kayla.

—No, Laia —detuvo Kayla a su amiga.

—No Kay, no podemos sostener más por este tiempo esta mentira. Me hace sentir muy mal —contestó Laia a su amiga— Y ahora las fotos…

—Continua… —instó Tom a Laia para que siguiera hablando.

—Que tenéis razón, vale —cogió Laia aire, para poder decir la verdad— Kayla y yo somos fans de vuestro grupo de música desde que yo tenía 10 años y Kayla es fan vuestra desde los 11 años. Conocemos todas vuestras canciones al dedillo, y nos encantaría poder volver a ir algún concierto vuestro, cuando tengamos suficientes ahorros…

—Lo sabía… —dijo Tom muy serio mirando a Laia y a Kayla fijamente— Sabía que eráis fans. Sois unas mentirosas y os habéis aprovechado de nosotros. ¿Cuántas fotos habéis colgado en vuestro facebook con nosotros?.

—Ninguna —contestó Laia apenada— De hecho que no os dijimos nada antes porque teníamos miedo, de que pensarais que éramos unas aprovechadas y que no querrías tener relación con nosotras. Queríamos conoceros tal como sois, sin que tuvieras la máscara puesta de Tokio Hotel, al fin y al cabo sois personas normales y corrientes, y no vamos a decir nada de vuestra vida privada. Os lo juramos.

—No te creo —dijo Tom con rabia— No me gusta las personas mentirosas.

—Tom cálmate —habló Bill para intentar tranquilizar a su hermano.

—Laia os está diciendo la verdad —salió Kayla en defensa de su amiga— Nosotras no hemos dicho ni diremos nada, porque entendemos que tenéis derecho a la privacidad y nosotras os entendemos.

—A lo mejor dicen la verdad… —intervino Gustav.

—Y si no es así y han ido contando por ahí que nos han conocido, lo que hacemos o aun peor, que las hemos besado —se puso de su lado Georg.

—¡No hemos hecho eso! —dijo Laia a la defensiva.

—Ni tan solo hemos puesto una sola foto, y no teníamos pensado ponerlas tan siquiera, solo las nuestras no en las que salís vosotros —se defendió Kayla.

—Ya seguro —dijo Tom sin creerse.

—¡Dios eres tan estúpido! —le insultó Kayla a Tom y se marchó al jardín sola, necesitaba respirar, tomar el aire y pensar, pero eso no pasó ya que Laia la siguió.

—¿Por qué has dicho eso? —le dijo ahora en su idioma natal, ya que no tenían por que entenderlas ahora nadie.

—Por que es lo que es, no tiene dos dedos de frente para no ponerse tan histérico, pudiéndonos decir que no hagamos nada que los implique, amablemente, no, él ya nos culpa —gritó alterada.

—Por que tendrá miedo —intentó defenderlo Laia.

—¿Tú te estás oyendo? Mucho dicen que aman a sus fans, que no les importaría enamorarse de alguna de ellas, que si pudieran tomarían un refresco con ellas y cuando tienen a dos de ellas delante de sus narices pudiendo tener la oportunidad de relacionarse, ser amigos, pareja o lo que sea, actúan así, no me parece muy lógico que digamos. ¡Será gilipollas! —seguía alterada.

—Ellos lo han pasado muy mal —susurró Laia— Es lógico que desconfíen de nosotras.

—No pueden ser tan cerrado de mente —volvió a decir Kayla a su amiga— Tenemos que demostrarles como realmente somos.

—Pero ellos no quieren entender —susurró de nuevo Laia.

—Lo tendrán que hacer —dijo Kayla volviendo al interior de la casa.

Kayla entró dentro de la casa, dirigiéndose otra vez hacia el salón donde estaban los chicos y Susie hablando. Cuando entró Kayla en el interior del salón se produjo un silencio ensordecedor, haciendo que el ambiente estuviera muy tenso y caldeado. Al poco rato entró también Laia al interior de la casa, y dirigiéndose también al salón haciendo que el ambiente se volviera más tenso, sin duda.

—Ya que no somos bien recibidas aquí —dijo Laia en alto— Será mejor que nos marchemos Kayla.

—Si será mejor —afirmó Kayla— ¡Qué decepción! Nunca pensé que podían llegar a ser así.

Kayla y Laia se dirigieron hacia la puerta de casa para irse, pero antes de dar solo un paso. La voz de Tom las detuvo, haciendo que volvieran otra vez hacia el sitio donde estaban antes.

—No os vayáis —dijo Tom como dando una orden— Ya que sois fans, a ver si nos podéis servir de algo. Podéis enseñarnos páginas hechas por fans nuestras, para así saber que es lo que dicen por ahí.

—¡Genial! No quieres tener trato con nosotras, y ahora nos quieres utilizar para saber información —saltó Kayla a Tom— Pues sabes lo que te digo, búscate tú las páginas, y léetelas tú porque yo no te voy a traducir nada de nada.

—No te sientas tan importante, Kayla —la encaró Tom— Ya lo hará Laia por ti.

—De eso nada no voy a permitir que nos utilices a tu antojo —contestó Laia armándose de valor.

Acto seguido después de decir eso, Laia y Kayla se fueron de la casa de los gemelos, dejando a los cinco chicos y a Susie solos en la casa para irse a casa del tío de Laia. Ahora lo tendrían claro para salir por ahí, ya que para poder salir lo tendrían que hacer con Sam, y lamentablemente este salía con los gemelos, con Georg, Gustav y Andreas.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Heiligtkt483

Escritora del Fandom

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