TUMBLR Fic de Space_witch_111

Entrada #11

Estaba nervioso. ¿Para qué negarlo? La pasarela había sido un éxito, las modelos había robado toda los suspiros del publico y ahora solo estaba esperando a que seguridad dejara pasar a Bill, a su novio y a la rara de Natalie para que pudieran conocer a Heidi y después ir a la galería a cenar. Sin complicaciones, solo una salida con las parejas correspondientes, perfecto.

«Papá, ¿Billy va a venir a cenar?» Preguntó la pequeña a su padre, que la cargaba a sus hombros.

«Sí, mi amor, Bill se quedará a…

«¡Gran Leni!» El moreno volteó a la puerta principal del backstage, sonriendo inconscientemente al ver a un chico con jeans ajustados y un suéter gigantesco en su pequeño cuerpo, caminar hacia él con una sonrisa en los labios.

«¡Billy !» La pequeña hizo el ademán de bajarse, siendo ayudada por su padre en el acto. Corrió a los brazos de Bill, quien la alzó dándole vueltas en el aire.

La vista de Tom viajó del atractivo muchacho a las dos personas que venían a su lado, su sonrisa permaneció al ver a Natalie, la chica del café, que venía con una camisa con la leyenda de Sekaichii Hatsukoi en el frente, y su gesto desapareció al posar su esmeralda vista en el rubio imponente que vestía una sudadera de los smiths.

«Hola» saludó por educación, tratando de sobrepasar el volumen de las risas de Bill y Leni.

«Pobre niña» murmuró Natalie, mordiendo su uña sin interés y viendo fijamente al pelinegro que le daba vueltas mortales al aire a una pequeña.

«¿No eres tú el tipo de la lencería?» La voz de Georg logró hacer un escalofrío en el cuerpo de Tom. ¿Había sido tan temible desde un principio?

«Ah…» Bill dejó de dar vueltas, parándose en medio de los dos hombres, aun con Leni en los brazos.

«Sí, bueno, sí» interrumpió el castaño, sonriendo con inocencia, Georg estaba por decir algo más cuando Nat le lanzó un golpe al pecho con gesto agresivo.

«¡Las modelos!» Masculló, haciendo que el castaño volteara a ver a donde señalaba, olvidando el asunto de Tom.

La muchacha les dedicó una sonrisa, embozando un «De nada» sin emitir sonido alguno.

Bill bajo a la niña, quien corrió enseguida a los brazos de la chica a la que el tatuado había reconocido en las fotos como la esposa de Tom, mierda, ¿En serio al de trenzas le gustaban las pollas? Porque Heidi era aun más hermosa fuera de las fotos, su vista fue a parar al castaño de su prometido, quien tenía la mirada perdida en la mujer. Y es que durante el show había estado con el mismo gesto.

«¡Mamá, Billy ya llegó!» Exclamó Leni, siendo alzada por Heidi.

Tom le dedicó una sonrisa, tomando por el hombro a Kaulitz.

«Cariño, él es Bill, el chico que te conté, su novio Georg y su amiga Natalie» presentó el artista, sonriendo con suficiencia.

«Oh, mucho gusto, Tom me ha contado mucho de ustedes» la verdad no era cierto, pero lo decía por educación.

«Georg es un gran fan tuyo» comentó Bill , tomando la mano del castaño. Heidi soltó una risita, bajando a su hija de sus brazos.

«¿Ah sí? ¿Y qué tal te pareció la pasarela?» Murmuró ella, haciendo que el castaño sintiera un nudo en la garganta, Leni salió corriendo a algún lugar del backstage, golpeando levemente a Natalie para que la siguiera.

Bill sintió un golpe parecido en su hombro, y se volteó a ver a Tom.

«Ayúdame a subir las cosas de Heidi al auto» murmuró el mayor, antes de caminar hacia una esquina del lugar.

El pelinegro vaciló con la cabeza, turnando su mirada entre el artista y su novio, quien hablaba animosamente con Heidi. Mordió sus labios, antes de seguir a Tom.

«Toma esa maleta y yo me llevo las otras dos.

«Bien» ambos tomaron los asignados equipajes, para luego caminar fuera del backstage.

Gerard subió las cosas a una camioneta negra que pertenecía a Heidi, volteándose luego para tomar la maleta que le extendía el tatuado.

Se giró bruscamente, casi tirando a Bill en el camino. Lo tomó de la cintura para que no cayese de espaldas. Se quedaron en silencio, viéndose fijamente, sus rostros habían quedado relativamente cerca.

Los labios de Bill estaban húmedos y los de Tom resecos, ambos eran perfectos para llevarlos al punto medio. El mayor de ambos volteó a ambos lados discretamente, para afirmar que estaban en medio de las puerta trasera de la Camioneta.

Cuando volteó a ver a Bill, no hubo necesidad de acercarse demasiado, el tatuado lo tomó con rapidez del rostro, besándolo con desesperación.

Tom jaló del suéter ancho de Bill, dejándose recostar en la parte trasera de la camioneta, en medio de todas las maletas.

«Grandes fotos las del blog» susurró el de trenzas, antes de volver a juntar sus labios con ferocidad.

Las manos del castaño se deslizaron por debajo de la remera del artista, pellizcando los pezones del mayor mientras su lengua y la de Tom se frotaban fogosamente.

El moreno tenía las manos temblando e intentando desabrochar los jeans del tatuado, podía sentir la creciente erección en su vientre, donde Bill tenía abiertas las piernas.

Sus labios parecían no querer despegarse, se mordían y lamían de una manera que para cualquiera hubiera resultado asquerosamente excitante. Las manos del mayor lograron su objetivo y subieron a la nuca del blogger, acercándolo de golpe para comenzar a succionar de su cuello.

Bill cerró los ojos, disfrutando del contacto, la manera en que Tom le mordía y lamía el cuello, abrió los ojos para hacer su siguiente movimiento y fue ahí donde se incorporó de golpe.

«¿Qué…?» Tom volteó a donde el pelinegro, abriendo los ojos como platos al ver a cierta muchacha con una gran sonrisa en los labios y un celular grabándolos desde una de las ventanas laterales de la camioneta.

Natalie caminó de su lugar a las puertas traseras, bloqueando el celular y apegándolo a su pecho.

«Pero si miren a quién tenemos aquí…» Bill se levantó enseguida del cuerpo de Tom, pasando dos manos por su cabello.

«Natalie, borra ese vídeo, no puedo… Georg…» La rubia subió una mano dramáticamente, frunciendo los labios y cerrando los ojos.

«No, por favor, no me pidas eso Bill, esto es echii de alta calidad, no te lo permito»

habló como en una telenovela, dejando a los hombres con una incógnita en el rostro.

Un ojo se abrió y luego el otro, dando paso a una sonrisa después, meneando el celular en su mano.

«Echii es este casi polvillo que acaban de hacer, y mierda, fue bueno ¿Por qué habría de mostrárselo a alguien? Esto eso oro» remarcó, restregándoles el aparato.

«¿No dirás nada?» Murmuró Tom, aun desde el suelo de la camioneta.

Natalie negó con una sonrisa.

«¿Vas a agregarlo a tu carpeta de yaoi?» Preguntó esta vez Bill.

Nat asintió con una sonrisa.

«¿Y Leni? ¿No estaba contigo?» Cuestionó el mayor, acomodándose la camisa, Bill comenzó a hacer los mismo con su ropa.

«Está con Heidi , tu esposa me dijo que les avisara que ya acomodaran todo en la camioneta para irnos, pero creo que ya lo hicieron y hasta les sobró tiempo» soltó una risita, recibiendo un golpe leve en el hombro por parte de Bill.

«Como sea, dile que ya está listo todo» suspiró el estudiante, viendo cómo Nat asentía y corría dentro del backstage, giró su rostro, encontrándose con Tom.

El contacto visual duró una micra de segundo, antes de que el mayor lo apegara a la puerta de la camioneta con velocidad, comiendo sus labios una vez más.

Se separaron a los poco segundos, con la respiración jadeante y la mirada conectada.

«Solo amigos, ¿Cierto?» Murmuró Tom, sin separarse del blogger.

«Sí, totalmente» musitó Bill, antes de que al fin se separaran.

El artista comenzó a acomodar varias cosas, tratando de olvidar que Bill estaba ahí, el tatuado decidió sacar su celular, abriendo el Geometry Dash y recargándose en el marco de la camioneta, jugando como si nada de lo anterior hubiere pasado, aunque si ninguno mencionó haberse sentido especial besando y acariciando al otro…

¿Por qué habría de estar pasando algo, entonces?

Continúa…

Gracias por la visita. Te invitamos a comentar y a seguir con la lectura.

por Space_witch_111

Escritora del Fandom

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