Fic hetero de Heiligtkt483
Capítulo 77
LOS ÁNGELES (EE.UU.)
—Te lo digo porque siempre has sido una persona que le gusta ir detrás de varias mujeres a la vez —dijo Laia con tristeza— Lo siento por decirte esto, pero es que antes eras así… aunque no lo recuerdes.
—Aunque fuera así presiento que contigo he cambiado aunque ahora no lo recuerde —dijo Tom a su novia.
—Pero de todas formas tengo miedo de que esta amnesia temporal que tienes, nos separé poco a poco. No quiero alejarme de ti. Eres muy importante para mí —dijo Laia a Tom.
—Laia eso no va a pasar, por una vez en tu vida créeme —dijo Tom tratando de calmar a la chica de su preocupación.
—Lo siento por preocuparte, no tienes la culpa y más ahora que no recuerdas nada, es como si ahora te estuviera presionando. Lo siento… —se disculpó Laia con pena.
—¡Ey! Venga… calma… Te noto demasiado estresada… —dijo Tom abrazando a la chica por primera vez desde que habían regresado del hospital, haciendo que Laia se tensará por el contacto de sus cuerpos— ¿Qué te parece si nos vamos unos días tú y yo solos?.
—¿Enserio? No creo que resulte —dijo Laia echándose para atrás en la propuesta que le estaba ofreciendo Tom.
—Claro que resultará. Estaremos solos, sin que nadie nos moleste. Podremos conocernos mejor, y recordar momentos vividos entre los dos, y quizás así pueda recordar algo más que ahora, y así dejar de estar amnésico —dijo Tom intentando convencer a Laia— Aunque no lo presientas, me siento muy incomodo y presionado por esta situación que estoy viviendo. Me siento inútil… No recordar nada no estaba en mis planes.
—Siento mucho toda esta situación —dijo Laia muy apenada mientras apoyaba su cabeza en el hombro del chico.
—No tienes porque sentirte apenada por esto, en cambio si me puedes ayudar a recodar cosas —sugirió Tom a Laia— ¿Qué dices? ¿Nos vamos solos unos días?.
—Está bien —sonrió Laia— Creo que nos merecemos estar a solos, sin que nadie revoloteé al alrededor de nosotros.
—Perfecto… —sonrió Tom para luego darle un cálido beso en la frente de la chica, y abrazarla fuertemente.
Mientras tanto Kayla se había ido a la habitación, la cual dormía con Bill, para despertarlo y así dejar a Laia y Tom a solas, para que pudieran hablar más tranquilamente sin sentirse intimidados. Kayla entró en el interior de la habitación, y observó como Bill se encontraba tumbado sobre la cama durmiendo aún plácidamente, con un profundo sueño. Se dirigió hacia la cama, sentándose en el lado donde ella había dormido, para luego acercarse a Bill, y comenzarle a besar los labios de forma delicada y así hacer que se despertará. Sin mucha demora, el joven comenzó a corresponderle el beso a Kayla, para luego abrir los ojos y seguir besándose con su novia hasta que se separaron.
—Buenos días… —susurró Kayla una vez que habían separado sus labios— ¿Qué tal has dormido?.
—Genial… —sonrió Bill pleno de felicidad— Sobre todo si puedo tener despertares así de hermosos, con una bella chica.
—Vas a hacer que se me saquen los colores —se ruborizó Kayla ante las palabras de Bill.
—Eres hermosa, y lo sabes… —respondió de nuevo Bill para luego atrapar otra vez los labios de Kayla.
—Bueno, ¿No tienes pensando levantarte? —preguntó Kayla a Bill separándose de él.
—¿Qué hora es? —preguntó Bill estirándose en la cama.
—Ya es mediodía —contestó Kayla— Podíamos ir a comer por ahí.
—¿Mi hermano ya se despertó? —preguntó Bill a su chica.
—Sí, en estos momentos está hablando con Laia en la cocina —dijo Kayla— Creo que tanto tu hermano como Laia necesitan pasar más momentos a solas, y así poder afianzarse de nuevo como pareja y que por fin Tom pueda recuperar la memoria.
—Sí, creo que sería una excelente idea que se fueran a pasar unos días juntos a algún lugar tranquilo sin que nadie los moleste, ni periodistas ni malas personas que querían romper su relación —dijo Bill con preocupación por lo último.
—¿A qué te refieres con eso? —preguntó Kayla intrigada.
—No me da buena espina Ria, la chica que nos encontramos un día mientras desayunábamos. Es la ex novia de Tom, y desde que lo han dejado siempre ha estado persiguiéndolo para que volvieran otra vez, y ahora que Tom está amnésico no me extrañaría nada que volviera intentarlo y que eso pudiera afectar a Laia —explicó Bill.
—Entonces habrá que actuar antes de que Ria vuelva a intentar interponerse en el camino de Tom —dijo Kayla a su novio.
—¿A qué te refieres con eso? —preguntó Bill a su novia.
—Tenemos que buscar un sitio donde puedan pasar un tiempo solos, y cuanto antes mejor —sugirió Kayla.
—Pero no sé si Laia o Tom estarán de acuerdo —dijo dudoso Bill.
—Bill no hay que perder tiempo, la felicidad de mi mejor amiga se puede ver truncada si esa tal Ria vuelve a la vida de Tom —dijo con preocupación Kayla— Quiero que de una vez por todas mi amiga sea feliz, y sé que con Tom lo es.
—Está bien. Buscaremos un sitio y después se lo diré a mi hermano —accedió Bill.
—Tú hermano y Laia te lo agradecerán —sonrió Kayla mientras le daba un beso corto en los labios— Se ha olvidado que tengo que llamar a mis padres para decirles, que me quedo dos semanas en Los Ángeles. No les va a hacer mucha gracia, y a los padres de Laia tampoco.
—Bueno, cuanto antes los llames pronto sabrás su reacción —dijo Bill a su novia.
—Sí, tienes razón —dijo Kayla mientras se levantaba de la cama para coger su móvil y así llamar a sus padres— Voy a llamarles ahora.
—Suerte —animó Bill a su novia mientras le guiñaba un ojo.
—Gracias, la voy a necesitar —dijo Kayla mientras se dirigía al pequeño balcón que habían en la habitación de Bill, para así poder hablar mejor con sus padres.
Mientras que Kayla estaba en el balcón hablando con sus padres, Bill aprovechó para darse una ducha rápida. Primero, se dirigió hacia su armario para buscar una muda de ropa interior, y entró en el baño. Abrió el grifo de la ducha y lo reguló hasta que el agua estuvo en una temperatura adecuada, cuando lo logró, se metió dentro de ella dejando que el agua caliente recorriera su cuerpo desnudo, luego se enjabonó el cuerpo y después se lavó el pelo. Cuando se quitó todo el jabón, salió de la ducha y se secó con la toalla para luego anudársela alrededor de la cintura para luego salir del baño, y dirigirse a su habitación para ponerse su muda limpia de ropa interior y después vestirse. Cuando salió del baño, se encontró con Kayla sentada sobre la cama con cara de disgusto.
—¿Qué tal la conversación con tus padres? —preguntó Bill a su novia, ya que la joven tenía mala cara como si la conversación no hubiera sido bien.
—Mal… —dijo Kayla apenada— Se han enfadado mucho, al saber que nos tenemos que quedar dos semanas más por el accidente que tuve. Me dijeron que Tom es un irresponsable por hacer chocar su coche, y me han prohibido montarme en el coche con él.
—Vaya… —dijo Bill también preocupado.
—Tampoco les ha parecido bien, que Dan se vaya a España sin nosotras, ya que ellos lo habían enviado con nosotras para que nos vigilarán —explicó Kayla— Me han dicho que cuando regrese a España hablaremos seriamente, y que ellos ya se encargaban de comunicarle a los padres de Laia, que no regresaríamos hasta dentro de dos semanas.
—Bueno… —dijo Bill— Lo positivo de todo es que ya no tendréis que aguantar a Dan.
—La verdad es que no… —dijo Kayla apenada— Me ha decepcionado mucho, nunca pensé que podría haber llegado a hacer eso.
—A veces los mejores amigos te pueden clavar puñaladas —respondió Bill.
—Lo sé… —dijo Kayla con tristeza— Suerte que con Laia nunca me pasará eso.
—Ya… Bueno será mejor que vayamos a ver como están los dos tortolitos en la cocina —dijo Bill acabándose de vestir, para luego dirigirse con Kayla hasta la puerta de la habitación y salir de ella.
Mientras caminaban por el pasillo, para llegar hasta la cocina, sonó el timbre de la casa. Escucharon abrir la puerta, y cuando llegaron a la puerta se encontraron con una escena muy inusual, siendo testigos junto con Laia de esa escena. Ria había irrumpido en la casa de los gemelos, y literalmente le estaba comiendo la boca a besos a Tom, mientras que Laia veía desesperada la escena.
—Suéltame —empujó Tom a la chica que se había apoderado de sus labios— ¿Quién eres? Vete de aquí no te conozco de nada.
—Soy yo, mi amor —dijo la chica intentando ser muy convincente— Soy tu novia.
—Mentira… —dijo Tom mirando con furia a la chica— Mi novia se llama Laia, y es mucho más bonita que tú.
—Ella solo es un pasatiempo para ti, nada más para suplir mi ausencia —dijo de nuevo Ria destilando veneno— Llevamos unos días enfadados.
—Serás cínica —dijo esta vez Bill— Te quieres aprovechar de que mi hermano no tiene memoria para intentar engatusarlo de nuevo.
—Solo intento recuperar lo que es mío —contraatacó Ria.
—Él nunca ha sido tuyo —volvió a decir Bill— Así que ahora mismo te vas, y sales de nuestras vidas. Me has entendido.
—Eso me lo tiene que decir Tom, no tú —volvió a decir Ria mirando a su ex novio a los ojos.
—Te pido que te vayas, yo tengo una nueva vida, una nueva pareja y aunque no te recuerde no necesito saber que Laia es la mujer de mi vida —dijo Tom a la chica, haciendo que a Ria se le quedará una cara de decepción, mientras que Laia se ruborizaba al escuchar las palabras de Tom tan certeras, tan verdaderas.
—Algún día te arrepentirás de haberme dejado —dijo Ria para luego salir del apartamento, cerrando la puerta de este con un gran portazo.
Después de que Ria se fuera del apartamento de los Kaulitz se formó un gran silencio incomodo, ya que Laia se había impresionado por la acción que había hecho la chica sobre Tom, pero en cierto modo estaba tranquila porque Tom le había demostrado que le tenía fidelidad. Tom miró a Laia y con ternura se acercó a ella, para abrazarla.
—Ya paso todo, pequeña —dijo Tom rodeando con sus brazos a su novia, que aún estaba impactada— Esa chica no volverá a molestarnos nunca más. No hay nada que temer.
—Tom… Tú y Laia debéis de iros unos días solos por ahí —dijo Bill a su hermano— Creo que así podréis afianzaros en vuestra relación, y así igual podrás recuperar más pronto tu memoria.
—Eso mismo le dije a Laia hace unos minutos atrás —respondió Tom a su hermano.
—Genial… —sonrió Bill a su hermano— ¿Qué tal si vamos a comer por ahí?.
—Estupendo… —dijo Kayla que ya empezaba a tener hambre.
Los cuatro chicos salieron poco después de haberse arreglado del apartamento de los Kaulitz, montándose poco después en el coche de Bill, ya que el Cadillac Escalade, que conducía Tom, estaba en el taller de reparación para arreglar los daños que había sufrido por el choque frontal que había tenido días atrás. Una vez que todos estuvieron en el interior del coche de Bill, este arrancó el coche y se dirigieron hacia un restaurante para ir a comer. Después el resto del día sucedió sin ningún percance, y parecía que Tom poco a poco se iba empapando de anécdotas que su hermano y su novia le contaban de los momentos en los que aún no estaba sin memoria.
La semana prácticamente había pasado, y Dan se había vuelto a España, quedándose en Los Ángeles Kayla y Laia, ya que Kayla tenía que acudir junto con Tom a unas revisiones médicas para ver como iban evolucionando. El médico examinó a Kayla, y no encontró nada malo en ella, así que le dio el alta ese mismo día aunque Kayla aprovecharía esa semana en Los Ángeles ya que habían cambiado los billetes del avión, y disfrutarían del resto de los días. Por otro lado, el médico examinó a Tom para ver como evolucionaba y no vio ningún cambio relevante que pudiera indicar que Tom empezará a recordar así que no le dio la alta médica, diciéndole que tenía que regresar en una semana otra vez. Después de salir del médico a Tom se le notaba bastante nervioso y desesperanzado, ya que llevaba intentando recordar algo desde hacía días pero no era capaz de recordar nada. Los demás notaron su nerviosismo al entrar dentro del coche de Bill.
—Tom… no te agobies, ya verás como de un día para otro empiezas a recordar algo —dijo Bill intentando tranquilizar a su hermano que se veía bastante agobiado.
—No puedo estar tranquilo sino sé cuando voy a recuperar mi memoria —dijo el chico con desesperación— Creerme que lo intentó, por las noches me pongo a pensar intentando que mi mente atrofiada de muestras de algo, pero nada. Me siento impotente.
—Tom no quiero verte así tan deprimido, yo confió en ti y sé que recuperarás la memoria pero tienes que tener paciencia —dijo Laia animando a su chico.
—Me dices paciencia, llevo casi dos semanas sin recordar nada y me pides paciencia. Es agobiante, estresante… —dijo Tom explotando después de llevar dos semanas con tanta presión.
—Si sigues así, claro que no recordarás nada. No debes presionarte tanto —dijo Bill a su hermano— Es hora de que tú y Laia vayáis a un lugar relajado sin que nadie os agobie, quizás ese viaje tenga sus frutos.
Después de días de frustración por parte de Tom, por fin emprendieron ese viaje que habían planeado semanas atrás. No se iban a ir lejos de Los Ángeles, sino que ellos se irían una zona tranquila donde había poca gente viviendo. Kayla y Bill habían elegido un pueblo que estaba a dos horas de donde vivían los gemelos, donde Tom podría disfrutar de la tranquilidad y así poder concentrarse en recuperar la memoria, ya que era muy importante que la recuperará para poder continuar grabando el disco que estaban haciendo. David, Shiro y Shay se estaban empezando a preocupar por el estado amnésico de Tom ya que eso atrasaría mucho la salida del nuevo disco, y aparte tampoco querían alertar a las fans de que algo mal le pasaba al gemelo mayor, por eso durante esas dos semanas estuvieron cubriéndoles las espaldas a los gemelos para que no se dieran cuenta de lo que pasaba realmente las fans.
Era de mañana muy temprano, y durante esos días Tom habían tenido unos flash fugaces de algo de su memoria, aunque no había conseguido recuperarla aún pero se sentía más motivado, y muy esperanzado que esos días de tranquilidad fueran muy fructíferos, y que por fin los recuerdos volvieran a su mente. Ahora Laia y Tom se encontraban en la puerta del apartamento de los gemelos, con las maletas donde llevaban sus pertenencias para ir a pasar esos días a solas, mientras que Kayla y Bill preparaban unos bocadillos y bebidas para ir a pasar el día con ellos. Al no recordar nada Tom, el encargado de llevarlos al sitio donde pasarían unos días era Bill, quien sería acompañado por Kayla, el motivo era porque Tom no recordaba como conducir un coche, así que los llevarían allí, y después irían a buscarlos pasados los días. Se montaron en el Cadillac Escalade de Tom, que ya había salido del taller de reparación, una semana después de que también le dieran un Audi R8 que también estaba para reparar. Para Bill no sería muy difícil conducir ese coche, ya que en alguna ocasión ya lo había hecho.
Se montaron en el coche, y se pusieron el cinturón de seguridad. Bill se puso en el asiento del conductor, mientras que Tom se ponía en el asiento del copiloto y las chicas en los asientos traseros del coche. Cuando ya estuvieron todos preparados, Bill arrancó el coche para ir hacía el pueblo que habían buscado, donde su hermano tenía todas las esperanzas de recuperar su memoria, y así que Laia y él pudieran afianzar más su relación.
—¿Listos para el viaje? —preguntó Bill mientras se incorporaba a la carrera en busca del destino elegido.
—Sí —contestaron en modo de afirmación los restantes acompañantes del coche.
Continúa…
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