Fic Twc / Toll escrito por Medianoche

Capítulo 10

—Por favor Georg, tú sabes mejor que nadie que nada podría pasar entre nosotros, es sólo que…

—Es solo que…

—Estoy en serios problemas –Solté con las lágrimas agolpándose en mis ojos

—¿Tom?

—Estoy estúpidamente enamorado de él, pero jamás se fijaría en mí, y aunque lo hiciera… es imposible, yo soy un simple humano…

—Oh Tom, ¿tú diciendo eso? Oye, llevo conociéndote relativamente poco tiempo, pero jamás te habría imaginado decir eso, no eres feo y lo sabes, y apuesto cuanto quieras que te traes a Bill detrás de ti ¡ES SÓLO VER! Por Dios… Eres el único que tiene una relación con él, y bueno… cuando estamos jugando y él está presente… ¿Nunca has visto la cara de tonto que pone al verte? ¡Eres el único en la escuela que no sabe que Bill te adora!

—Quizá no en la forma que yo quisiera…

—En la misma forma –puso su mano en mi hombro y dio un ligero apretón, esto no podía ser ¿gustarle yo a Bill? ¡Imposible! Sin embargo…

—Aunque así fuera, tengo otro problema

—¿Cuál?

—Susana…

.

-3 MESES ATRÁS-

—¡Por Dios! ¡Es hoy! ¿Cómo pude olvidarlo? Y no he comprado nada… Cielos, tengo que ir ahora mismo a la tienda –Me dirigí al guardarropa y tomé lo primero que apareció en mi vista, ya luego me arreglaría de mejor forma para Susana, mi Susana. Salí de la habitación y bajé corriendo las escaleras, chocando contra el cuerpo de mi nana Marie

—Mi niño, ¿a dónde vas con tanta prisa?

—Nana, es 14 de febrero ¡Cumpleaños de Susana y San Valentine a la vez! ¡Y yo olvidé comprarle algo! Tengo que ir inmediatamente a una tienda…

—Pero mi niño, ya le has organizado la fiesta de esta noche ¿le comprarás otra cosa? Que sepas que no tienes muy contento a tu padre ¿eh? 519€ no los gana fácilmente…

—Ya lo sé, pero no está contento con nada de lo que hago así que un cargo más a la lista no hace la diferencia

—Hay Thomas, a ti no te puede nadie, esa niña te trae vuelto loco, no sé cómo hizo para dejar en el olvido al “ojo alegre” de mi Tomasito, aunque eso sí que se lo agradezco, pero tampoco me gusta esa mujer, pudieras conseguirte a una más buena, ella terminará haciéndote daño

—Que no nana, que ella es buena, en realidad… estoy pensando proponerle matrimonio –confesé ruborizándome— ¡Hay debo irme! –Grité sin darle tiempo a replicar nada contra lo descubierto, hoy no era mi día para recibir sermones. Di media vuelta rápidamente y me dirigí a la puerta principal y encaminarme al centro comercial en mi grandioso Cadillac. Matrimonio… eso era… Le daría un anillo de compromiso.

&

—¡¡¿259€?!! Pero Hänk es mucho dinero

—Eso es lo que cuesta el anillo joven Thomas, en realidad, a mi parecer, debería costar más, es decir doble aro de oro amarillo y blanco tallado finamente con centro de diamante puro, oye, no es algo barato ni fácil de hacer

—No, supongo que no… pero no tengo tanto dinero… sólo 50€… y mi padre no me permitirá más gasto… ¿tiene algo que complete?

—¡Por supuesto! ¿Qué te parece este anillo? Un aro de plata con una piedra imitación de diamante, o quizá este, sólo un aro de oro amarillo y pequeñas incrustaciones de piedras imitación de diamante –Tomé las cajas con dichos anillos y los observé detenidamente, ni siquiera yo querría eso, Susana merece lo mejor, nada de imitaciones de diamantes. Negué y las regresé al mostrador antes de agacharme a observar las demás joyas, quizá hubiera una medalla o un collar… pero yo quería un anillo de compromiso, ya me imaginaba a Susana, cómo se iluminarían sus ojos al descubrir el anillo dentro de la caja negra que le extendería mientras me postraba ante ella diciéndole “¿Te casarías conmigo?”

—No… —Cerré los ojos fuertemente y sentí una mano grande y pesada en mi hombro, observé a Hänk

—En mi opinión, Susana no merece tremendo detalle, ni a ti… Si tanto quieres el otro anillo… —Suspiró y mis ojos se iluminaron— Podrías trabajar para mí hasta pagarlo por completo, con suerte en dos meses habrás terminado la deuda, incluso sería una forma de que ganaras tu propio dinero

—¿Habla en serio? ¿Trabajar yo? Está de broma ¿cierto? –Se encogió de hombros y cerró sus pesados parpados ancianos

—Sólo te di una opción, es de tu parte la respuesta –Giré mis ojos y los enfoque en el anillo de doble aro y diamantes, tenía que dárselo de una u otra forma. Suspiré.

—Bien trabajaré por él, aquí tiene los 50€, ahora démelo

—¿Qué? Oh, no Tom, no podrás llevártelo hasta que lo pagues, podrás apartarlo con esto, claro, pero no llevártelo

—¡¿Qué?! Necesito ese anillo ¡para hoy!

—No todo en la vida se puede Tomasito –Suspiré y asentí—

—Trabajaré para usted, y por ahora deme el anillo de plata

—Eres tan inocente aún que no ves lo que cargas, por bueno sufrirás, no seas tan tonto –negó

&

—¡Susana! –Grité eufórico viéndola cruzar la puerta de mi casa, adentrándose a la fiesta que le organicé, fuertemente agarrada al brazo de un chico rubio, alto y fornido. Sonreí débilmente—. ¿Quién es él?

—¡Mi primo! Me visita desde Austria, se llama Frank, Frankie, él es Thomas, mi novio –Sonrió enormemente al chico, quien extendió su mano a mí

—Un placer conocerte Tom –Saludó con cierto tono de burla en la voz de acento extraño

—Igualmente –respondí tomando su mano entre la mía

—Con permiso Tom –Soltó Susana pasando de mi lado hacia la pista de baile con su primo

—¿Su primo? –Preguntó Carlos, mi entonces “mejor amigo”, sólo asentí— Pues vaya que es grande su familia, en cada fiesta que le organizas trae un miembro más, no me sorprendería si lo viera con algún tipo de hermano perdido –me palmeó la espalda y se fue a la barra donde se encontraban dos hermosas rubias.

&

—Osita –sorprendí a Susana abrazándola por detrás antes de darme cuenta cómo se encontraba; sentada sobre las piernas de su “primo”— ¿Qué haces sentada así? –Pregunté con el ceño fruncido

—No hay más sillas amor

—Pero tienes una vacía a tu lado

—La guardaba para ti

—Por supuesto… —contesté un tanto enojado, pero su “¿Qué necesitas?” con su retintín ácido me hizo recordar a qué iba y la emoción regresó a mí en un instante—. Yo… humm… tu regalo –Me ruboricé extendiéndole la cajilla. No le pediría matrimonio… esperaría al verdadero anillo.

—¡OH! ¡Qué bien! –Saltó de su primo y tomó la caja, frunciendo el ceño al descubrir su contenido—. ¿Qué es esto? –Crash, mi alma se cayó en muchos pedazos— ¿El regalo de una caja de cereal? –Negó soltándolo al suelo—. ¿Qué más tienes para mí? –lo miré extrañado

—¿Q-qué?

—Sí, o sea, es mi cumpleaños y San Valentine, dah, debes tenerme otro regalo

—Yo bueno, yo… no tengo otra cosa… sólo te organicé la fiesta y te compré este anillo

—Ah, ajá… —me dio la espalda y de ahí habló a ese tal Frank— Vamos Frankie, te mostraré la casa de Tomasito –lo tomó del brazo y se perdieron entre la multitud. Yo sólo salí corriendo hasta la cocina, buscando a Marie, al localizarla corrí a sus brazos y di rienda suelta a mi llanto. Como muchas veces más por culpa de esa mujer.

—Tom, Tom, Tom, tú nunca entenderás, tu relación con esa mujer no es buena, los obstáculos son peligrosos, te golpearan cuando menos lo esperes, aún cuando sabes que pasará

—¡Eso es Marie! Debo esforzarme más por nuestra relación, seguro ahora me anda buscando para acompañarla en su fiesta, debo encontrarla ¿dónde estará?

—En tu habitación seguramente –Respondió cansada

—Gracias nana –La abracé de rápido y corrí escaleras arriba, crucé el pasillo como rayo y abrí la puerta de golpe, encontrando solo el cuarto. Encogí el rostro y a punto de dar media vuelta escuché ruidos provenientes de la recamara de mis padres, mismos que estaban de viaje. Me acerqué y giré el pomo con mi mano temblorosa.

Susana desnuda cabalgando al desgraciado de su “primo” encima de la cama de mis padres. Eso no era lo peor, sino que una vez que notaron mi presencia lo comenzaron a hacer más frenéticamente y con una malévola sonrisa en el rostro. Era el colmo.

—¡Hijos de puta! Salgan ¡SALGAN! Esta es la habitación de mis padres –Grité totalmente enfadado. Tomé a Susana del cabello y la empujé a la salida junto a ese rubio mal nacido marca Frank no sé qué, a quien arrastré del pie. Apenas cruzaron el marco les cerré la puerta y le puse el pestillo, tampoco me importó que anduvieran desnudos por la casa.

& Continuará &

por Medianoche

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!