(One-Shot de Drivialida)

«Amando a los 12»

El día estaba gris, afuera llovía y no se antojaba levantarse, realmente no quería salir de su preciosa cama, tan calientita, tan…

William Kaulitz te levantas en este mismo momento! — grito Simone tironeando la frazada que lo cubría dejándolo sin el abrigo de esta.

Mamá! déjame dormir! — dijo arrugando la frente mientras intentaba cubrirse inútilmente — Cinco minutos massssssssssssssssssssssssss

No seas dormilón y levántate, no querrás llegar tarde a tu primer día en el colegio cierto? — dijo Simone tratando de convencerlo

Mamá! estamos a mitad del año! y además es lunes! — refunfuño otra vez tapándose la cara con la almohada en señal de cansancio

Bill ya levántate perezoso! — dijo Tom desde su cama mientras se despabilaba del todo y acostumbraba la vista a la luz — ya levántate por favor! o te ganaré el baño!

Bill no lo oyó dos veces y se levantó como si le hubieran inyectado una dosis de adrenalina, corrió casi tropezándose con su madre a la cual ignoro por completo en su trayecto hacia su diario encuentro con la ducha

Tom eres un ángel! que haría yo sin ti para despertar a este niño! — habló Simone dándole un cálido beso de buenos días a su hijo mayor

Simplemente conozco a mi hermanito querido y te juro que hay cosas que no sabes de él — rio Tom dejando con la cara de duda a su madre

No me mires así que yo no soy su diario personal! — se defendió el chico mostrando una inocente sonrisa que hablando el corazón de su madre consiguiendo que lo dejara en paz

Cuando terminen de arreglarse bajan a desayunar — dijo ella en un tono de advertencia ya que sus hijos estaban tomando la costumbre de tardarse tanto que ni el jugo se tomaban de las prisas.

Claro mamá… — dijo el rubio de rastas para luego ver salir a su madre y desesperezarse en la cama — ay Bill que voy a hacer yo contigo? Cada día es lo mismo! algún día aprenderás a vivir sin mí?

No seas engreído Thomas Kaulitz que sin ti yo me las puedo arreglar muy bien! — dijo Bill entrando a la habitación con una toalla en la cintura y frunciendo el ceño ante los comentarios de Tom — mejor date prisa a bañarte que hoy tengo hambre y por ti no he desayunado en la última semana! — regañó el menor

Claro pelirrojo! — se burló antes de salir corriendo a toda prisa para no oír lo que su hermano le diría

Cállate! Al menos tengo cabello decente! — grito pero ya era tarde, Tom se había largado, desde que había decidido que se cambiaría el color de cabello y se lo pinto de rojo oxido no paraba de oír las constantes desaprobaciones de Tom, ya lo empezaba a hartar con todo eso aunque se lo aguantaba porque así se sentía bien…

Se vistió para el día con unos jeans negros converse de mismo color, una camiseta negra también y encima una remera roja se peinó procurando que su cabello quedara en cierta forma abultado simulando un remolino sin peinar

Tom entro casi corriendo ante la mirada de su hermano que lo siguió por la habitación antes de salir de esta con dirección al comedor

Apúrate! — dijo cortado, en realidad ese día no se le apetecía mucho ir al colegio y estaba dispuesto a rematar con quien lo molestara y ese había sido Tom

Que se trae Bill? está raro! más que de costumbre! — Dijo mientras se vestía con un pantalón dos tallas mayores que la suya y un par de camisetas de igual forma, se peinó sus preciadas rastas y buscó la gorra del día — listo Tom estas hecho un bombón!

Bajó a desayunar con calma, tenía tiempo como cosa rara, llegó a la mesa y se sentó en silencio preparando su plato de cereal y viendo de reojo a su hermanito comer tranquilamente mientras perdía la mirada en el jardín, se miraba realmente guapo

Lo siguió observando mientras iba perdiendo la noción de las cosas… simplemente se había perdido ante tanta belleza, el cuadro que tenía frente a sí era para admirar, Bill se paró con dirección a la ventana y abrió ésta acariciando una de las rosas que su madre tenía sembradas ahí

Chicos es hora de irnos! — anuncio la voz de su padrastro desde la cochera

Pórtense bien! No quiero salir corriendo a media mañana a su colegio porque el director los tiene detenidos en su oficina — Advirtió Simone

Mamá pero que dices sabes que yo me porto muy bien — alegó Tom poniendo cara de inocente, mientras tomaba su mochila y salía rumbo al carro de su padrastro, aunque no era mucho el trayecto a veces Gordon los llevaba hasta el colegio

Bill, vamos! — dijo Tom dándole un suave empujón sacándolo del trance en el que estaba sumido

Si, adiós mamá — se despidió el menor cogiendo también su mochila y saliendo del lugar corriendo para sentarse al lado de su padrastro antes que Tom

Te gané! — se burló de su hermano sacándole la lengua

Ya verás para la próxima Bill — dijo Tom fingiendo molestia aunque en realidad le daba igual simplemente le gustaba seguirle el juego a su hermanito, le gustaba realmente hacerlo molestarse cuando él ocupaba ese lugar.

Ya chicos no discutan — rió Gordon al ver a los gemelos pelear

Partieron rápidamente rumbo hacia el colegio, en el trayecto nada interesante pasó para Tom, mientras que para Bill, sucedió todo lo contrario, en el trayecto hacia el colegio, como era su costumbre perdía la vista hacía la ventana, sabía que no encontraría nada interesante que ver pero aun así observaba cada centésima del camino como si fuese la primera vez que lo hacía… faltaba un par de metros para llegar al colegio cuando a lo lejos vio a un chico rubio, delgado y unos centímetros más alto que el, vestía un jean ajustado color azul oscuro, vans negros, una camiseta blanca y una chaqueta color negro con varios bolsillos falsos, caminaba con la cabeza gacha sumergido en sus pensamientos, sin querer Bill lo observó en el retrovisor del auto hasta que ya no lo divisó, calculó que tendría alrededor de su misma edad, también supuso que era nuevo en el lugar porque jamás lo había visto… volvió a sumergirse en sus pensamientos tratando de imaginar quién podría ser ese chico que había visto hace un par de minutos… no se fijó en el momento en que llegaron al colegio, bajó del auto sin despedirse, caminó sin esperar siquiera a que Tom le alcanzase o al menos bajase del auto, iba con la cabeza gacha y con la vista fija en el suelo, no sintió cuando Tom lo llamó, mucho menos cuando le grito un par de cosas nada agradables, sentía algo raro dentro de sí… ese chico le había hecho sentir muchas cosas extrañas…

Billa en que estas? — le dijo Tom alborotándole los cabellos, sacándolo de su trance

Ah… en nada… — dijo el menor acomodándose el cabello

Bill, no me mientas sé que algo sucede contigo… estas como ausente… más bien… como zombi — dijo Tom tratando de alegrar a su hermanito, sin conseguirlo, vio a los ojos a Bill tratando de encontrar en ellos la respuesta al comportamiento de su hermano, mas no encontró respuesta alguna… solo vio algo que jamás olvidaría en toda su vida… aquellos ojos marrones igual a los suyos, parecían tristes pero a la vez hermosos, deseosos de algo, sufrientes por alguien… acaso Bill estaba enamorado? un dolor invadió su ser, un dolor débil al inicio pero pronto fue cogiendo fuerza… sintió como su corazón tembló de pensar que Bill estuviera enamorado…

Tomy… ya te dije que no tengo nada — dijo Bill regalándole una dulce sonrisa que ilumino aquel camino oscuro del dolor en que ya viajaba Tom — son cosas mías… mejor apúrate que no quiero pasar otro día con la amable presencia del director — rió

Tienes razón — dijo avanzando hacia su aula, en el interior sus amigos los recibieron con una noticia que hizo que Bill se sintiera feliz…

Tom! Bill! ya se enteraron? — dijo Gustav a modo de saludo mientras le pegaba un codazo a Georg que estaba medio dormido encima de su pupitre, mientras decía cosas sin sentido

De que nos teníamos que haber enterdado? — dijo Tom con curiosidad viendo de reojo a su amigo «muerto» en su lugar

Geo… ps Geo — trataba de despertarlo Bill sutilmente — oye Geo despierta! mira que ya amaneció! — decía animadamente mientras le picaba con un dedo el hombro

mmm… mamá… déjame dormir… — dijo a modo de respuesta mientras ponía un puchero

Están de testigos que esta vez lo intente de la manera más dulce que pude, ¡GEORG LISTING NO SOY TU MADRE! ESTAS EN EL COLEGIO! — grito Bill logrando que el susodicho saltara del susto incorporándose despierto hasta el último poro…

Bill qué coño te pasa?! — dijo Georg viendo a su amigo con enfado

Que te quedaste dormido… — dijo de lo más natural posible mientras lo miraba de arriba hacia abajo riéndose para sus adentros de la cara de susto que tenía Georg — Y que conste que lo intenté antes de la manera más sutil que pude! — se defendió el chico

Es cierto! — dijo Tom apoyando a su hermano, mientras también se reía de las cosas que podía hacer su hermano, eso de despertar al pobre Georg con un grito sí que estaba loco

Habló el Kaulitz mayor! — Dijo sarcástico el chico de los sueños (Georg) — Cuando no? Que día dejareis de protegerse! a veces parecéis pareja! — dijo Georg riendo logrando que todos rieran incluido los chicos Kaulitz

Bueno, que es eso de lo que nos teníamos que haber enterado? — dijo Bill cambiando el tema al cual se había metido Georg, no sabía exactamente porque las palabras de su amigo le habían causado una sensación extraña, no desagradable, simplemente extrañamente buena, como un… presagio?

Ah! si! — recordó Gustav la noticia del día — han transferido a un chico a nuestra clase… al parecer viene de…

Jóvenes tomen asiento! — habló el profesor haciendo su ingreso triunfal

Hablamos luego — dijeron todos y tomaron sus lugares, Georg y Gustav se sentaban adelante de los gemelos que ocupaban los últimos puestos, Bill siempre escogía el lugar más alejado pero cercano a la ventana, le gustaba perderse en lo que veía fuera de las cuatro paredes de su aula, adelante de Bill quedaba un lugar vacío que nadie ocupaba así que nadie lo molestaba cuando quería desprenderse de la realidad y soñar con lo que en sus 12 años ha añorado… Estar en un escenario frente a muchas personas haciendo música…

Hoy les quiero presentar a un nuevo estudiante, él fue transferido de un colegio en Hamburgo así que trátenlo bien! — dijo el maestro formando una enorme sonrisa en su rostro — ahora dejare que se presente

Hola, me llamo Andreas y como ya lo dijo el profesor antes estudiaba en Hamburgo espero llevarme bien con todos — dijo mostrándose lo más nervioso al divisar a cierta figura que lo observaba interesado, un chico pelirrojo de ojos marrón, tez blanca y de facciones agraciadas, le parecía conocido pero no recordaba de donde…

Esto es una señal divina? O el apocalipsis esta próximo? Qué demonios pasa! es el chico de hace unos momentos! en mi clase! — pensaba Bill con asombro y confusión

Bien Andreas puedes sentarte en ese lugar — indico el profesor mientras señalaba el lugar vacío frente a Bill

El chico se sentó en silencio mientras también perdía la vista en la ventana, comenzaba a llover nuevamente, le intrigaba el chico que se sentaba detrás de él, le llamaba mucho la atención, era uno de esos seres enigmáticos que te impresionan solamente con verlos, suspiro tratando de quitarle importancia al asunto, escuchó cuando el timbre toco anunciando el intermedio de la jornada, tenían 30 preciosos minutos para olvidarse de todo lo sufrido en clase.

Bill se dispuso a salir junto a su hermano y sus dos amigos Gustav y Georg cuando Andreas también se paró de su asiento chocándose con el

Lo siento — dijo Bill apenado

No te preocupes — dijo Andreas sonriéndole

Tienes una linda sonrisa… ah por cierto me llamo Bill — dijo Bill regalándole una sonrisa encantadora que lo hacían ver más hermoso

Andreas se le quedó viendo sin percatarse que cierto rastado lo observaba con furia — Bueno creo que ya sabes quién soy… — dijo

Si, Andreas! no soy muy bueno con los nombres — dijo Bill

No te preocupes… oye parece que tus amigos te están esperando — dijo Andreas volteando la mirada donde Tom y los G´s se encontraban esperándolo

Bah! son unos desesperados! — rio Bill — oye quieres venir con nosotros?

Claro — acepto el chico

Se acercaron dónde estaba Tom quien los miraba detenidamente, sabía que Bill no era el tipo de chico que hablase con cualquiera, era tímido y algo retraído, lo vio sonreír con ese chico y platicar como grandes amigos mientras se acercaban… apenas lo conocía y ya le hablaba como si fueran amigos de toda la vida… no lo comprendía…

Hey Chicos! — Dijo Bill — Hoy tenemos un nuevo invitado!

Gustav y Georg sonrieron al ver de quien hablaba Bill, eran tan parecidos Andreas y Bill…

Hola! — saludó Gustav mientras le echaba otro vistazo — Soy Gustav

Y yo Georg! — añadió el castaño

Bueno yo soy Tom — dijo Tom con cierta molestia mientras observaba la mirada que le lanzaba Bill

Disculpa a mi hermano, se pone de mal humor cuando hay lluvia… o sol… o ambas cosas — rio Bill arrancado una risa a todos

Sois hermanos? — interrogó Andreas

Si… — dijo Bill — somos gemelos

Quien se tiño? — pregunto curioso

El — dijo Tom abrazando a Bill

Salieron del lugar y se dirigieron a una de las partes más retiradas del colegio, se sentaron bajo un árbol que daba una sombra preciosa Tom se sentía algo incómodo con la presencia de Andreas, no le gustaba nada que su hermano se estuviera encariñando tanto con ese chico…

Os propongo algo! — dijo Gustav

Que? — contestaron todos al unísono

Que alguien de vosotros seáis el primer beso de Bill — dijo emocionado

Hey! que yo no cuento en esto! Yo solo voy a darle mi primer beso a alguien especial para mí! — alegó Bill sonrojado por la propuesta de Gustav

Que no has besado nunca? — dijo Andreas sorprendido

Hey aún tengo 12! no es que sea una obligación haber besado a mi edad! — alegó Bill más sonrojado de lo posible

Dejadlo siempre ha sido así, se tarda en todo… — dijo Tom guiñándole un ojo a Bill sabiendo que se molestaría por lo que había dicho

Si pero bien dicen que echando a perder se aprende! — dijo Bill a modo de contestación sabía muy bien que lo había dicho porque nació 10 minutos después de el — Verdad Tom? — desafió

Oigan chicos tranquilos — pidió un Georg suplicante — No quiero la Guerra Kaulitz

Todos rieron mientras caminaban de regreso a su aula para aguantarse al profesor nuevamente ahora les tocaba la tortura llamada Matemática, y esa sí que era una tortura para Bill odiaba ese curso tanto como amaba a Nena, la jornada transcurrió lentamente hasta que por fin el timbre sonó anunciando que la jornada había acabado y se podían marchar a sus casas…

Bill vamos! — dijo Tom mientras veía como su hermano se despedía de ese chico, después de platicar con él le había caído mejor aunque no le gustaba ver a su hermanito muy pegado a él, pero ese era otro tema que hablaría con Bill a solas — Billa no me quiero mojar!

Ya voy gruñón! — dijo riendo mientras se acercaba a Tom luego de despedirse de Andreas

Caminaron en silencio cada quien sumergido en sus pensamientos mientras la lluvia comenzaba a caer, Tom tomo la mano de Bill en silencio, apretó fuerte aquel agarre y no lo soltó cuando Bill paro la marcha y lo vio confundido ante la acción de su hermano

Que pasa? — dijo Bill viendo fijamente los ojos de Tom

Bill… yo… no me gusto verte con Andreas el día de hoy… — murmuro Tom viendo la mirada inocente de Bill ante sus palabras — es que… yo sentí que tu…

Que yo que Tomy? — dijo Bill curioso mientras se acercaba más a su hermano

Bill… sentí que él me robaba tu cariño… Bill… yo no soportaría perderte… — dijo Tom abrazando a su hermano que le correspondió el abrazo — dijiste que tu primer beso seria con alguien especial…

Si… y solo hay alguien especial en mi vida que lo merezca — dijo con firmeza Bill

Puedo saber quién es?

Tu Tom… — dijo Bill mientras unía sus labios con un beso casto y puro, lleno de amor entregándole su corazón en ese momento y para toda la vida a Tom, este respondió el beso con la misma intensidad, sabía que esos labios serían los que amaría por toda su vida… Amaría a Bill por siempre…

F I N

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por Drivialida

Escritora del Fandom

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