Fic TOLL de Unicornlitz

Capítulo 9

Me senté en el sofá tal como me dijo mi tía Nickole y vi cómo le pasaba una revista mi tía Tamara. Se acerca a mí con una sonrisa de oreja a oreja y me la entrega mientras se sienta a mi lado. Mi tía Tamara se queda de pie, con la misma sonrisa que tenía mi tía Nickole, cruzándose de brazos, mientras mi tío Tom baja las escaleras.

—Quiero que me digas cuál de todas esas te gusta más— dice.

La revista es de bienes raíces y, algo confundido, la abro y empiezo a ver cada una de las mansiones que salen en fotos con buen ángulo. De todas las opciones, la que más me gustó fue una mansión de estilo contemporáneo, que se caracteriza por su diseño elegante y moderno. Tiene tres plantas, grandes ventanales que dejan entrar luz natural y una fachada en colores neutros: blanco, gris y negro.

En el exterior hay una piscina enorme rodeada de un jardín bien cuidado, con césped verde y algunas plantas ornamentales. La entrada principal tiene un gran portal con puertas de cristal que dan paso a un vestíbulo espacioso.

Por dentro, los espacios son amplios y luminosos, con techos altos y una decoración minimalista que resalta la elegancia del lugar. Las habitaciones tienen acabados de alta calidad, como suelos de mármol y una iluminación cálida. Contaba con sala de cine, gimnasio, spa y varias terrazas para disfrutar del aire libre.

—Esta…— digo tras varios minutos señalando la que me ha gustado. Mi tía relame sus labios sin quitarse esa sonrisa que ya me estaba poniendo nervioso —¿Para qué es?— pregunto mirándolas a ambas. Mi tío Tom está tan confundido como yo.

—Bueno… creo que sabes que en un mes es el décimo séptimo aniversario de tus padres— asiento con la cabeza; claro que lo recuerdo, siempre salen a cenar para celebrarlo y me dejan solo —Pues Tamara y yo les tenemos un regalo como cada año, pero esta vez queríamos darles algo mejor que un jarrón o un retrato…

—Yo les tengo preparado un crucero; los billetes los tengo guardados para dárselos en el momento justo para que no puedan negarse o salir con alguna excusa porque conozco a Simone como si la palma de mi mano y sé que es capaz de inventarse cualquier cosa— suelto una risita porque tiene razón; a mamá no le gusta viajar si no voy yo con ellos. Dice que no se siente segura dejándome solo —Por Jhörg no me preocupo pero por ella… humm…

—Bueno, ya te harás una idea de lo que yo le voy a preparar, ¿no?— pregunta mi tía Nickole. Yo niego con la cabeza, sin captar aún hasta que me señala con la mirada la revista.

—¡Oh! ¿Es en serio?— exclamo en un susurro; ella asiente lentamente —¿Le vas a regalar una mansión?

—Es que este cuchitril es horrible, bibi— dice mirando los alrededores de mi casa con cara de asco —Una mansión sería el regalo ideal; además te beneficiaría a ti también ya que odias tu habitación y lo pequeñita que es. En esa mansión tu habitación sería del tamaño de esta casa— sonrío sin poder creérmelo —Tengo planeado que mientras ellos disfrutan de sus merecidas vacaciones en el crucero nosotros trasladamos todas las cosas al nuevo hogar y podríamos comprar cosas nuevas porque estas no llenarían ni la mitad del espacio de esa mansión que has elegido.

—No deberíais hacer estas cosas sin consultárselo a Simone; saben lo cabezota que es. Además, ama este «cuchitril»— comenta mi tío cruzándose de brazos —Cuando se lleve la sorpresa mínimo se muere del susto.

—Ay, Thomas… no seas tan amargado. ¿Desde cuándo eres así? Si eras tú peor que nosotras— dice mi tía Tamara señalándose entre ella y mi tía Nickole.

Mi tío Tom se encoge de hombros —Algunos sí maduramos.

Mi tía Nickole pone los ojos en blanco. —En fin, ya es muy tarde para dar marcha atrás, bibi ya ha elegido, así que me voy a poner en contacto con los agentes inmobiliarios— dice sonriendo. —Que sea un secreto, y tú Tom, cuidado con abrir la boca. Que además de ser un rebelde, siempre le contabas a mamá todo lo que hacíamos, chismoso.

Mi tío Tom le enseña el dedo corazón con una sonrisa torcida y luego me mira. —No diré nada…

—¡Genial!— exclama mi tía Tamara aplaudiendo un par de veces, imitando lo que hago yo cuando me emociono a tope con algo. —Solo recemos para que Simone no nos mate cuando se entere.

—Conociéndola, les dará su sermón y luego hará como si nada— comento mientras me pongo en pie y dejo la revista sobre el sofá. —En fin, yo voy a darme una ducha. ¿Pedimos pizza para cenar? Seguro que mamá y papá comen en la empresa.

—Pizza con extra de queso— añade mi tía Tamara.

—Yo la pido— dice mi tía Nickole levantándose para acercarse a la cómoda y coger el teléfono para llamar a la pizzería.

Paso junto a mi tío Tom justo cuando su móvil empieza a vibrar y él lo coge. Cuando estoy subiendo las escaleras, no puedo evitar sentirme cabreado al escuchar lo que sale de su boca, haciendo que toda la felicidad que tenía se esfume como por arte de magia.

—Heidi, amor, ¿cómo estás?— le oigo decir a mi tío.

Ruedo los ojos y subo corriendo lo que queda de escaleras para encerrarme en mi habitación. Joder, ahí aparece la bruja otra vez para fastidiarme el día.

—Cómo la detesto— murmuro entre dientes. —Espero que algún día se le caigan los dientes, así mi tío quizás deje de quererla… si es que la quiere. ¡Ahg!

Después de buscar lo que voy a ponerme, salgo de mi habitación y entro al baño. Miro mi reflejo en el espejo y me siento fatal. ¡Necesito un cambio de look! Quizás unos reflejos rubios… ¡O rojos! Quiero algo rebelde y nuevo porque el negro ya me aburre. Un tatuaje. Un piercing… quiero un puto piercing en la lengua. Quizás a mi tío le mole cuando le haga una mamada y vea las estrellas cuando esa bolita roce su glande. Mierda. Aún sigo un poco caliente por lo que pasó antes y ahora estoy otra vez rígido.

Qué horrible es tener que aliviar mis males yo mismo para sentirme mejor.

&

Después de masturbarme dos veces porque sigo insatisfecho, salgo del baño cubriéndome con el albornoz y con un puchero en mis labios. Odio usar mi mano. Lo detesto.

Entro rápido en mi habitación cuando escucho desde fuera que mi móvil vibra sin parar; estaba en el bolsillo del pantalón del uniforme, así que lo saco rápido y contesto al ver «Mamonaaa ♡» en la pantalla. Me siento en la cama y sostengo el móvil para que ella pueda verme bien. Siempre hablamos por videollamada porque así podemos ver nuestras expresiones sobre cualquier cosa que comentemos; es como si estuviéramos frente a frente.

—¿Qué tienes, mamona?— pregunta Adrianne mirándome con atención y con una voz suave que oculta emoción.

—No sé, hoy es uno de esos días en los que me siento fatal— respondo con un suspiro —Aunque no ha sido del todo malo, pero bueno, ¿A que no adivinas qué ha pasado?— Adrie arquea una ceja y inclina un poco la cabeza.

—¿Se te olvida que soy malísima para las adivinanzas? Ni siquiera puedo decir bien un maldito trabalenguas— me dice con un tono obvio —Venga, cuéntame…

—Es que no sé por dónde empezar— susurro y me relamo los labios —Esto no puedo contártelo por teléfono, tiene que ser en persona o vas a destrozar el altavoz de mi móvil con el grito que vas a soltar cuando te lo cuente…

Ella pone los ojos en blanco con una sonrisa —¿Voy a tu casa? Aún es temprano.

—En media hora.

—Vale. Yo también tengo algo que contarte así que llevaré una petaca con whisky para celebrar porque presiento que es algo súper bueno.

—Oh, mamona, lo es…

—Vale, entonces nos vemos en media hora.

Corté la llamada y me levanté para vestirme con una sudadera gris claro, unos shorts blancos y descalzo porque no quiero ponerme las pantuflas, de hecho, ni siquiera sé dónde están. Me hice un nudo con un pañuelo gris detrás de la cabeza dejando el pelo suelto y húmedo. Ni siquiera me lo sequé, no tengo ganas. Como le dije a Adri, hoy es uno de esos días en los que me siento fatal, como si estuviera en un bajón total donde quiero suicidarme pero a la vez no porque soy joven y quiero hacer muchas cosas prohibidas y creo que no hace falta mencionar cuál es la principal.

Cogí el móvil y salí de la habitación mirando las publicaciones en Instagram.

JackyQueenoriginal_

«No todas las brujas

llevan escoba, ni todas las zorras

viven en el bosque»

Pd: Uno de mi clase, no diré nombres…

—Pobre ridícula— susurro riéndome mientras me acerco a la mesa donde mis tías estaban preparando todo para comer. Sobre la mesa larga y ancha de cristal había dos cajas medianas de pizza extra queso abiertas haciendo que el aroma en el aire me hiciera agua la boca y dos botellas de refresco.

Adrie_69

«Si mi mejor amigo dice

que descubrió América, yo digo que

yo manejaba el barco»

Pd: Solo con el lenguaje de miradas nos entendemos, ¿O no @Bikaulitz00?

Pincho en la opción de comentarios y dejo el mío con una sonrisa pícara en el rostro. Me encanta cuando me etiqueta en publicaciones que nos definen como amigos porque ella realmente me cubre cualquier cosa como yo le cubro las suyas.

Respuesta a @Adrie_69: Tú lo sabes, yo lo sé, ambos lo sabemos, ¡mamonaaa! <3…

—Bibi, ¿cuántas porciones comes?— me pregunta mi tía Nickole mirándome. Alzo la mirada para verla y le respondo mientras me siento al lado de mi tío Tom.

—Una— respondo —No quiero deformaciones en mi cuerpo.

Mi tío Tom suelta una risita nasal —Tampoco es como si comieras esto todos los días, Billie. Vas a quedarte con hambre…

Lo miro y aprieto los labios para evitar sonreír; «no me quedaría si me hubiese dejado beber su leche».

—Prefiero prevenir, tío. Pronto será Halloween y necesito encajar en el disfraz cuando llegue el día— mi tía Tamara arquea una ceja.

—¿Harás una fiesta de Halloween?

—No, yo no. Valerie, una compañera de clase, siempre hace fiestas. Ya sea por San Valentín, el día de los amores imposibles, Halloween y más— respondo sin darle mucha importancia —Las de Halloween son las mejores…

—Dime que los mayores de veinte podemos ir— dice mi tía Nickole —Yo amo las fiestas de Halloween, pero con el trabajo y esas cosas hace mucho que no voy a ninguna. Estaría genial que nos llevaras, así no me siento tan mayor.

—Tenéis treinta, tía. Aún son jóvenes, bueno, no tanto, pero sí— mi tío Tom se echó a reír mientras mi tía Tammy solo entrecerraba los ojos mirándome entre indignada y divertida —Vale, hablaré con Valerie a ver qué me dice. Eso sí, id buscando el disfraz porque la fiesta es en dos semanas y todo tiene que estar listo.

—¿Y yo dónde quedo?— interrumpe mi tío Tom mirándome —¿A mí no me vas a llevar? Yo sigo siendo joven, ni siquiera aparento tener veintiséis…

—Tom, dejaste de ir a fiestas hace años, ¡seguro que ya olvidaste lo que se hace en una!

—No seas ridícula, Nicki. Sé mejor que ustedes lo que debo hacer en una fiesta— responde mi tío hinchando el pecho tras aspirar y alzando un poco la cabeza con orgullo —Además, no creo que Simone permita que vosotras salgáis con Bill. Os conoce, sabe lo locas que sois y también que Bill se deja influenciar por vosotras…

—¡Eso no es cierto!— exclamamos mis tías gemelas y yo al unísono, a lo cual mi tío solo se cruza de brazos sonriendo con sorna.

—¿Por qué gritáis?— la voz de mi padre se deja oír desde la entrada del salón, apoyado en el umbral con el ceño levemente fruncido.

—Hola papi— le saludo con una sonrisa lanzándole un beso al aire que él recoge y pone en su mejilla. Recuerdo que hacemos eso desde que yo tenía cuatro o cinco años —Pensé que os quedaríais hasta tarde en la empresa; nosotros hemos pedido pizza, ¿coméis?

Papá sonríe —Supongo que comer pizza solo una vez durante la cena no vendría mal— musita y luego se acerca sentándose a mi izquierda; yo quedaba en medio de mi tío Tom y de mi padre. Segundos después aparece mi madre cruzándose de brazos y negando con la cabeza al ver nuestra cena.

—¿Pizza? ¿Es en serio?— pregunta con desaprobación mientras se sienta al lado de mi tía Tamara —Pensé que habíais preparado algo más sano.

—Mamá, no nos hará daño. Solo come…

Ella bufa —¿Cómo te fue en el instituto? No te metiste en problemas, ¿verdad?

Ruedo los ojos —No, mamá… y me fue bien.

—¿Qué tal el problema con la niña esa?

Suspiro y bebo un trago de mi refresco —Me tira mierda incluso por Instagram; esperaré a que se canse algún día— muerdo un pedazo de mi porción de pizza escuchando mi móvil vibrar y una notificación flotante iluminando la pantalla. Un mensaje del grupo que hizo nuestra profesora guía, Laura.

Sección A, 1° Bachillerato:

«Buenas noches chicos, me acaba de anunciar el director Listing que habrá una reunión mañana por lo cual para los estudiantes no habrá clase. Disculpadme por la hora, ¿vale? Apenas voy recibiendo el comunicado. Nos vemos el lunes; que tengáis una linda noche, muchachos.»

—Qué alegría…— murmuro mientras reacciono al mensaje con el emoji del pulgar hacia arriba.

—¿Qué ha pasado?— pregunta mamá mirándome fijamente.

—Mañana no hay clases— le respondo y siento la mirada de mi tío sobre mí.

Oculto una sonrisa mientras bebo otro trago de mi refresco; algo me dice que esta noche será espectacular.

Continúa…

Gracias por leer. Te invitamos a comentar.

por unicornlitz

Escritora del Fandom

Un comentario en «Touch me 9»

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