
«Diópsido» One-Shot Toll
Parte 3
Cuando la lluvia menguó, es que Bitis cargó a Tom en estilo nupcial, no queriendo que hiciera un desgaste fuerte a nivel físico en su estado, hasta finalmente llevarlo al pueblo que colindaba con la selva, bajándolo con cuidado y mirándole con fijeza nuevamente.
—Aquí me despido por ahora, Tom —masculló Bitis, y el de rastas sintió cómo sus ojos se aguaban por las hormonas al saber que el padre de sus hijos lo iba a dejar allí, aunque claro, era temporal, y porque precisamente Tom lo había pedido.
—¿Cómo podré pedirte que me busques? —cuestionó Tom, entendiendo que Bitis se iría a la selva profunda de regreso.
—Piénsame, pídemelo en tu mente y yo vendré por ti —soltó solemne Bitis.
Tom asintió, y jaló al más alto de la nuca, para besarlo, y Bitis correspondió al gesto, sintiendo cómo el rubio jugaba con su lengua bífida, mientras Bitis lo tomaba por la cintura, para luego separarse cuando Tom buscó respirar.
—En serio regresaré, Bitis. No me olvides —ordenó Tom, sonrojado al sentir cómo con aquel gesto se había excitado nuevamente.
—No eres un humano fácil de olvidar, Tom —respondió Bitis diciéndolo en un sentido literal, y Tom lo sabía, que no era en sí por un halago, pero no por ello era menos romántico para el de rastas.
Tom le volvió a dejar un beso corto en los labios para luego irse, mientras que Bitis volvía a la sombras de la selva.
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Georg, Simone y Gordon estaban en el pueblo, armando todo para la búsqueda, cuando Tom apareció ante ellos, siendo llevado por unos pobladores que a duras penas entendieron lo que en inglés les explicó el de rastas.
Gordon se lanzó a abrazar a su hijo con fuerza, comenzando a sollozar desconsolado, sintiendo que el alma le volvía al cuerpo al ver a su único hijo vivo, sano y salvo. Después Georg hizo lo mismo, disculpándose por perderlo de vista.
Simone también abrazó a su hijo, sintiendo cómo es que éste lucía diferente, y… Había engordado levemente solamente en el vientre.
—Yo estoy bien. En serio, no tengo que ir al doctor, papá —le buscó tranquilizar Tom a su padre.
—Es que, mi amor, si bien luces bien, no sabemos si puedes tener alguna enfermedad o algo, o alguna alergia, los insectos así son peligrosos, tú no te has criado aquí, mi vida —habló Gordon, intentando hacerlo entrar en razón.
—No, yo… Estoy bien, de verdad que sí. Encontré una tribu en la selva, ellos me dieron comida, agua, y hasta la oportunidad de bañarse en el río —explicó Tom, que claro, era mentira, si bien se había bañado en el río con ayuda de Bitis, en realidad no conocía a la tribu.
—Pues tenemos que irnos de regreso a Alemania, amor. Igualmente no puedes quedarte más tiempo aquí —soltó determinada Simone.
—Yo… No puedo hacerlo, papás —comentó Tom, sintiéndose tenso por lo que iba a decir, pero tenía que hacerlo.
Sus padres lo miraron sin entender.
—Me quedaré aquí. Me ofrecieron un puesto de trabajo como profesor, y si bien aún tengo trabajo en Alemania, siento que mi vocación es servir aquí. Nunca antes había pensado que iba a tener tanto amor por una lugar desconocido, pero sí, me siento libre aquí, y así no sea lo mejor, me gusta la idea de enseñarle a niños que no tienen las mismas oportunidades —mintió Tom, estando muy nervioso en ese momento al decírselo.
—Tom, ¿pero qué acaso te mordió una serpiente y estás desvariando por su veneno? —inquirió Georg, sin entender el comportamiento de su mejor amigo, ya que si bien él había sido muy aventurero, no entendía por qué Tom quisiera quedarse a vivir allí, estableciéndose, y trabajando.
—Es que en serio, mi amor, ¿cómo se te ocurre? Tú tienes una casa, tecnología, trabajo bien remunerado, nos tienes a nosotros. ¿Por qué quieres quedarte aquí? Quizá estás con fiebre o algo, no puedes estar normal para decirnos esto —sentenció Gordon.
—No, papá, hablo muy en serio. Ya lo pensé bien, y lo haré. Tengo veintiún años, soy un adulto, y los amo. Pero… Necesito estirar mis alas y volar —masculló Tom, y su mamá lo vio con fijeza, manteniéndose en silencio.
—Pero, ¡Tom Kaulitz…! —iba a reclamar Gordon, cuando Simone le puso la mano en el hombro para callarlo.
—Entiendo tu sentir, Tom. Pero quisiera hablar contigo antes, en privado, hijo —pidió Simone, observando a su unigénito.
El de rastas se sintió ansioso por la forma en que lo miraba su madre, y asintió, yéndose a un lado con ella.
—¿Cuál es el motivo real porque te quedas, Tom? —cuestionó directa Simone.
—Yo quiero trabajar en este pueblo… —empezó a repetir su mentira el rubio.
—No, el motivo real. Viste algo en la selva, ¿verdad? —inquirió Simone.
Tom se tensó, ¿acaso su madre sabía? Es decir, sí sabía que las madres siempre tenían un sexto sentido para todo, sin embargo, luego recordó las palabras de Bitis…Cómo le había dicho que para que Tom fuera un híbrido había tenido que venir de un familiar hembra serpiente. ¿Acaso su madre sería…?
—Sí —dijo Tom, mordisqueándose el labio inferior, costándole mantener la mirada.
—Hay un mito… Que siempre se tuvo en mi familia, pensé que sólo era un chiste. Pero siempre nacimos mujeres en mi familia. Y decían que la tatarabuela Charlotte, en realidad no era humana, que podía convertirse en serpiente, y que el tatarabuelo Jörg la rescató de una secta de la selva. Nunca lo creí evidentemente, aunque sí era curioso que realmente sólo naciéramos mujeres siempre, tú fuiste el primer varón de la familia. Sin embargo, veo algo en ti, Tom. Lo noto en tus ojos, y cómo es que has engordado sólo en tu vientre, tal vez pueda ser una locura, pero algo en mí me dice que estás embarazado —soltó Simone, observando con fijeza a su hijo.
Tom miró a su madre, tragando saliva con fuerza.
—Eso es imposible, mamá. Soy varón —mintió Tom, porque sí, era varón, pero también estaba embarazado.
—Lo sé, eres hombre y no tendría sentido que lo estés en tan poco tiempo, aunque tu vientre está abultado y… Así no sea coherente, algo dentro de mí me lo dice. Que en la selva encontraste a alguno de esos seres, y que por ello estás bien y tienes la determinación de empezar otra vida lejos de nosotros. Y lo entiendo, sé que eres un adulto, y que también el que no demostraras sorpresa con lo que conté confirma mis sospechas, ¿sabes? Pero está bien, hijo. Yo te amo y siempre querré lo mejor para ti —se sinceró Simone, tomándolo por la mano, apretándosela con cariño.
Ahora que Tom se percataba, el trato frío de su mamá era una característica que compartía con Bitis, ya que su padre era quien solía ser efusivo y cariñoso, no que su madre no diera todo por él, que lo hacía, sin embargo, de todas formas era de esperarse que ella fuera de donde sacó el lado serpiente.
—Yo también te amo, mami, gracias por comprender —farfulló Tomi, dejándole un beso en la mejilla a su progenitora.
En el transcurso de los días, porque Tom se decidió quedar cinco días en la civilización, en lo que compraba algunas ropas y cosas que le serían de utilidad, y también pasaba los últimos días junto a sus padres y Georg, que finalmente los hombres habían comprendido que Tom estaba determinado a seguir su plan, por más descabellado que sonara.
Así que finalmente cuando se despidió de ellos, abrazándolos fuerte, diciéndoles que los amaba, y que buscaría la forma de mandarles cartas ya que no tenía acceso a internet, es que sus padres se fueron junto con Georg.
Tom llamó a Bitis con su pensamiento, y en una hora es que el azabache fue a su encuentro, volviéndolo a cargar en brazos para internarse en la selva, pero Tom notó que no iban en dirección a la cueva, sino a… Otro lado, donde se veían pequeñas chozas y gente.
Bitis bajó con cuidado a Tom, dándole un beso que tomó por sorpresa al de rastas, pero que finalmente le correspondió y sonrió.
—Te pensé mucho, Tom —soltó Bitis.
—Yo también te extrañé, Bitis —coincidió Tom.
—Quería que tuvieras contacto aparte del mío, por ello les hablé a los pobladores de ti, y quería presentártelos —musitó Bitis, tomándolo por la cintura en lo que se acercaba a la gente.
Una anciana de piel morena, con un taparrabos, sin nada arriba, y un penacho se acercó al de rastas, ubicando su mano sobre el vientre del rubio, ofreciéndole una sonrisa, y exclamando unas palabras que Tom no entendía, y sonrió con timidez, mirando de reojo a Bitis, quien le respondió a la mujer en el mismo dialecto.
—¿Qué dijo? —cuestionó Tom a Bitis.
—Me felicitó por tenerte, que eres tan hermoso como la Diosa de la fertilidad, con tus cabellos de oro, rostro de belleza arrobadora y que por lo mismo eres digno de llevar mi progenie —explicó Bitis.
—Oh… ¿Le puedes decir que gracias? —preguntó Tom, sintiéndose entre halagado pero extrañado por lo dicho por la mujer.
—Sí, se lo agradecí —acotó Bitis—. Y también dice que la tribu tiene muchos regalos para ti.
Tanto Bitis como Tom siguieron a la mayor, viendo cómo el resto de indígenas le daban un cálido recibimiento a Tom y Bitis, poniéndoles unos collares, y después brindándoles canastas tejidas a ambos.
Tom se sorprendió al notar que la canasta pesada, que terminó cargando Bitis, tenía oro y… Otros minerales, haciendo que el de rastas se fijara en uno en especial de un brillo color verde fuerte. También les dieron frutas, y… Animales muertos para que fueran cocinados, junto con telas tejidas y demás.
Al finalizar la noche, luego de que Tom, si bien no entendiera el idioma, tenía a Bitis como su traductor, pues… Se sintió bien de compartir con la gente en ese momento, incluso atreviéndose a bromear.
Cuando regresaron a su cueva, es que Tom estaba agotado, pero mirando aún los regalos que había recibido, especialmente esa piedra sin pulir color verde.
—¿Qué es esto? —cuestionó Tom, señalando la roca.
—Diópsido, es una gema preciosa, la tribu la relaciona con el poder de la benevolencia y amor. Tienen la creencia de que cayó del árbol de la vida, y por ende sus poderes curativos están estrechamente relacionados con todo lo que genere vida, te lo dieron porque generas vida en tu interior —explicó Bitis.
Tom se sintió emocionado por el significado de esa piedra tan bella, y sonrió ante ello.
—Pues tiene el color de tus ojos —musitó Tom, sonriéndole con afecto, para luego soltarla y besar a su híbrido, haciendo que se recostara sobre él—. Tocará llenarme de nuevo, ¿no? —ofreció el de rastas, relamiéndose los labios, con un aire coqueto, al tener al de cabello azabache entre sus piernas nuevamente.
—Sí… Debemos mantener calientes a nuestras crías —soltó Bitis contra los labios del rubio.
—Pues entonces, lléname, Bitis… —ordenó Tom con la voz apretada, para volver a besarlo, sintiendo cómo su interior se estaba lubricando nuevamente.
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La vida en la selva aún era difícil de lidiar para Tom, quien extrañaba la tecnología, al menos el contacto humano, aparte de Bitis que no era un humano como tal, lo tenía con los miembros de la tribu, con quienes incluso reía, ya que su… Esposo, novio, padre de sus serpientes, no era muy capaz de reír, de vez en cuando sonreía levemente, principalmente cuando acariciaba su vientre que era más prominente conforme pasaba el tiempo.
Pero llegó el día del parto, y Tom se sintió totalmente aterrado, cuando Bitis se mantuvo a su lado en todo momento, su canal anal comenzó a lubricarse tanto como cuando se excitaba, pero no, no tenía excitación, sólo que empezó a sentir el cómo reptaba algo suyo en su interior, por lo que apretó la mano de Bitis, gritando conforme veía las serpientes blancas salir de su trasero, una tras otra… Varias mini serpientes blancas, algunas con manchas amarillas, hasta que… Finalmente salieron diez serpientes, cinco blanca por completo y cinco con manchas amarillas, y de su trasero salió un montón de lubricación junto a trozos de cáscaras de los huevos reventados.
—Dijiste que serían ocho o nueve —soltó Tom, sorprendido por las diez serpientes que se movían en su dirección.
—Pues creo que tantos años de mantenerme virgen me dio más potencia —comentó Bitis, viendo a sus hijos.
Las pequeñas serpientes se enroscaron cerca a sus padres, y… Tom se sentía sumamente extraño por todo, con Bitis asegurándole que no tenía más dentro suyo (tanto crías como cáscaras de los huevos), y limpiándolo con sumo cuidado, para luego atenderlo en lo que dormía con sus crías.
Cuando Tom despertó, vio espantado cómo Bitis les había lanzado cucarachas, ranas y ratones bebés a sus crías… Pero entendió que era lo normal, en lo que sus pequeños comían con gusto todo lo que le había traído su padre.
Luego de que Tom le pidiera que se aseara, es que también le trajo comida a Tom, cocinada por los miembros de la tribu, y ningún insecto por suerte, sintiéndose feliz de que su vientre estuviera plano como hace cinco meses atrás.
Tom acariciaba a sus serpientes, sonriendo cuando se enroscaban entre sus dedos, o le mostraban sus lengüitas bífidas, percatándose que sí, incluso si fueran serpientes pequeñas, sí demostraban sentir afecto por ambos. Incluso Tom les dejaba besos en sus cabezas pequeñas.
A los tres meses es que Tom conoció a sus bebés en su forma humana, los cinco que eran blancos por completo, resultaron ser como Bitis, no lucían como bebés de tres meses, sino más bien como un bebé de dos o tres años, tenía su piel blanca, ojos verdes y cabello negro, mientras que los que eran blancos con manchas amarillas, eran rubios, de piel tostada y ojos ámbar…
También se dio cuenta que los que eran de cabello oscuro tenían dos penes, mientras que los rubios, parecidos a Tom, tres de ellos tenían un pene y dos vagina, por lo que… Sabía que sus bebés rubios serían los pasivos (o hembras) de sus bebés de cabello azabache, ya que podían gestar.
Al tener tantos hijos, que si bien eran independientes, y más bien, Tom y Bitis tenían que explicarles como hablar entre otros, es que Tom decidió que los de cabello negro se llamarían Will, Bill, Beau, Wilhelm y Bailey, mientras que sus rubios se llamarían Thomas, Tomi, Timmy, Thomasin y Tamy. Considerándolo apropiado para lo que sería su futuro, que los activos con B como Bitis, y los pasivos con T como Tom.
Sus hijos crecían rápidamente, por lo que Tom no disfrutaba una paternidad lenta, así que al año de sus bebés, ya que cazaban solos, corrían y demás, ya lucían como niños de seis años, usando taparrabos y con cabellos largos para ese momento.
La relación que tenía Bitis con Tom, en realidad no se había vuelto afectada, disfrutaban mucho compartir tiempo juntos, siendo padres, conociéndose más, siendo un equipo y enamorándose, incluso aunque Bitis no fuera el más expresivo del mundo, se notaba que lo amaba, y el sentirse amado era algo que Tom valoraba muchísimo, por lo que decidió no irse. Incluso hablando con Bitis sobre la posibilidad de sí buscar trabajo como profesor en el pueblo, ya que pedían que uno supiera lo básico para enseñar, incluso si no fuera maestro de inglés, que era para lo que había estudiado, y Bitis estuvo de acuerdo, que él iría a dejarlo al pueblo, pero también lo recogería para que regresara con él y sus bebés.
Tom se sentía muy en paz con ello, ya que incluso con el oro y piedras preciosas, podía comprar cosas en la civilización, y mandarle cartas a sus padres, recibiendo de regreso sus mensajes. A veces se moría por decirle que eran abuelos, que amaba a sus hijos, y que era feliz, pero se limitaba a decirles que era muy feliz, y que los amaba mucho.
Simone leía entre líneas, a sabiendas de que su hijo en verdad era feliz, seguro habiendo encontrado a su pareja serpiente en la selva, incluso con Gordon llorando al leer las cartas, pensando que lo extrañaba mucho a su pequeño.
Tom incluso supo más de Bitis… Cuando vio cómo unos híbridos en forma de caimanes quisieron atacarlos, pero Bitis se transformó en una boa enorme blanca que se los comió a todos, quedando bañado en la sangre de sus enemigos. Y Tom… Sabiéndose tan protegido por su hombre, es que se lanzó ante él, sintiendo cómo Bitis lo enrollaba con su cuerpo, y haciéndolo suyo incluso en aquella presentación…
La vida era rara sí, pero era buena para Tom en aquel lugar donde jamás pensó llegar.
F I N
Muchas gracias por la visita. No se vayan sin sonreír y comentar 😉
Está historia es demaciado hot debería tener más capitulos me la disfrute mucho gracias por compartirla
Muchas gracias por tus palabras 🙂 pero sí, la historia está terminada. Sin embargo, si te gustó, tengo más fanfics publicados en esta página. Incluyendo longfics 🙂 un abrazo, gracias 🫂
Hagan un fanfic 🥺🔥
Hola, gracias por tu comentario, la historia es un fanfic, sólo que es de un capítulo 😌. Si deseas tengo otras historias de varios capítulos tanto terminadas o en emisión, también un montón de oneshot. Ten un lindo día.