Legado Carmesí 3

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 3

Bill sabía que haberlo probado le había calmado la ansiedad, el dolor, y él se detestaba a sí mismo, recordando cómo fue la primera noche que lo llevaron donde Georg, cómo es que aquella vampira rubia… De la cual sólo sabía que se llamaba Natalie, había asesinado a sus padres, a sabiendas de que también había hecho lo mismo con Liam, su gemelo idéntico, ya que si bien no lo había visto morir, todo fue difuso luego de que fuera mordido por aquella mujer tan detestable…

Y es que Bill venía de una familia de cazadores de vampiros, donde tenían la creencia de que si nacían gemelos era porque la desgracia perecería sobre ellos. Y de algún modo así había sido. Luego del trauma de perder a toda su familia, su mentor, quien evitó que muriera a manos de Natalie, lo llevó donde Georg Listing, y Bill se quedó paralizado al ingresar, comenzando a rascarse compulsivamente el cuello donde habían quedado las marcas de aquellos colmillos, sintiéndose que se había convertido en lo mismo que le habían enseñado a odiar, se iba a convertir en un ser detestable como lo eran los chupasangres. Y Bill sólo quería morir, en lo que seguía autolesionándose sin ser consciente de cómo es que ya estaba sangrando de tanto que se rascaba.

Tom le sujetó la mano, deteniéndolo, en lo que le hablaba, mostrando preocupación en sus ojos, y llevándolo a la ducha, ayudándole a asearse, en lo que Bill no podía ni decir una palabra aún lidiando con sus propios conflictos. Sin embargo, Tom que también era un niño como él, demostraba genuina preocupación, interés en él, ¿por qué? ¿Por qué le interesaba? Si él estaba roto, no tenía a nadie, había perdido todo el valor que podría poseer al volverse lo que le habían enseñado a odiar, a cazar, lo que sería su deber destruir… Pero Tom, él tenía bondad dentro suyo, y sin esperar nada a cambio, es que Bill se aferró a aquel rastro de humanidad.

Bill es que decidió no matarse porque tenía a Tom, prometiéndose protegerlo, tal cual él lo salvó de sí mismo aquella noche. Pero el tiempo pasaba… Y las molestias iniciales pasaron a ser más incómodas, las pastillas de sangre habían dejado de funcionar, provocándole una sed de sangre real, y cada que veía a Tom, le llamaba su sangre, morderlo, y se había sentido bien al hacerlo, dándole una calma momentánea para el incesante dolor y sufrimiento que estaba atravesando. No obstante, había mordido a Tom, había sido un monstruo que se dejó llevar por sus impulsos, aún paladeando en sus papilas gustativas el sabor dulce de la sangre de Tom, ¿y si no se detenía?

ㅡPero… Bill sólo necesita ayuda, seguro debe haber una manera de retardar la transformación, conversión, lo que sea. Yo puedo ayudarle, podría vigilarlo para que no le haga daño a nadie ㅡse ofreció Tom, con la expresión preocupada, Bill no podía irse, no cuando no encajaría con los vampiros, de por sí le era difícil estar aquí, no quería ni imaginarse lo que pasaría, si los vampiros podrían lastimarlo por ser impulsivo o agresivo, le aterraba pensar en ello. Sin contar que se alejaría de él… Bill era su mejor amigo, y no lo quería lejos.

Tom miró a Bill, y él hizo lo mismo, Bill no podía creer lo que decía Tom, realmente no lo odiaba por lo que había hecho, sólo quería protegerlo.

ㅡ¿Y quién te protegerá a ti, Tom? Tú vigilarías que Trümper no le haga daño a nadie, ¿pero quién vigilaría que él no te haga daño? ㅡinquirió Nicholas, y Tom se giró a verlo.

Todos eran ajenos a que alguien estaba observando toda la escena en silencio para luego retirarse de la misma forma que apareció.

&

Georg estaba tenso en la oficina, observando a William, Tom y hasta Nicholas, este último queriendo asegurarse de que se llevara a cabo alguna solución para el asunto de Trümper, o él mismo lo llevaría a las instalaciones del turno nocturno para evitar que provocara más daño. Por lo que el director mencionó que tenía una solución temporal ligada a su tatuaje, sorprendiendo a Tom cuando entendió que el símbolo que tenía Bill tatuado en su cuello no era sólo algo que se había hecho y ya, sino que era un sello para suprimir su lado vampírico, intentando que aquello retrasase el que que Bill llegara a ser un vampiro nivel E, que era básicamente un ser sin razón que sólo se comportaba como un salvaje, comparable con un animal.

En este caso, necesitaron que un portador de un brazalete, que sacó Georg del cajón, aquella pulsera tenía el mismo símbolo que estaba tatuado en el lado izquierdo del cuello de Bill, y Tom se ofreció a ser el portado, donde Georg le explicó que tanto el tatuaje como el brazalete estaban vinculados y sólo serviría para ganar tiempo, ya que si Bill quería lastimar a alguien, al Tom activar la pulsera, Bill se paralizaría, dándole tiempo para escapar o buscar ayuda. Nicholas no estuvo del todo de acuerdo, pero terminó por aceptar.

Tom estaba totalmente comprometido a ayudar a Bill a como diera lugar, para que no fuera a la clase nocturna, para que no se alejara de él… Sin contar que sí, estaba sintiendo un pesar al saber todo lo que había estado luchando Bill sin pedirle ayuda a nadie. Antes de que se fueran a sus habitaciones, Tom sacó uno de los bombones que le quedaban de su bolsillo, extendiéndoselo a Bill.

ㅡTen, toma uno. Sé que no saben tan ricos, pero tiene al menos un poquito de dulzor, feliz San Valentín, Bill, y voy a protegerte y ayudarte siempre, lo prometo ㅡsoltó determinado Tom, para luego abrazar a Bill, dejándolo sorprendido cuando el más bajo le dio un beso en la mejilla, y luego se alejó, sonriéndole de medio lado y yéndose a su cuarto.

Bill nunca le había confesado sus sentimientos a Tom, para él era difícil demostrar algo que no fuera rabia, burlas o algo así. Y aparte no le hallaba el sentido a decírselo cuando Tom estaba enamorado de Kaulitz, pero Bill realmente se sintió tan… Querido por Tom, al saber que realmente no le interesaba que le hubiera hecho daño, aunque él mismo se culpase, Tom igualmente estaba viendo la forma de ayudarle, de estar para él, sin que tuviera que irse con el resto de vampiros. Incluso si él mismo sabía que era una causa perdida, que sólo era cuestión de tiempo para que terminara siendo un monstruo al que prefería que asesinaran… Tom estaba dándole un motivo para sonreír, aunque lo hiciera solo, cuando Tom ya se había ido, acariciándose la mejilla, sintiendo aún el tenue roce de sus labios allí, y cerrando los ojos, sintiéndose enfermo al recordar con algo parecido al deseo el cómo había sido morder a Tom. Había no sólo una calma por hacerlo, sino una saciedad ligada a un placer… El olor de Tom le llamaba, y su sangre también. Estaba mal, lo sabía, pero no podía evitarlo.

Bill aún sintió el dolor dentro suyo, y se metió en su habitación. Pensando lo que sería tener una vida normal, donde no fuera un vampiro convertido, donde pudiera expresar sus sentimientos con normalidad… Donde podría ser feliz con Tom, haciendo que se enamorase de él. En vez de ser quien siempre escuchaba a Tom hablar de Kaulitz, sabiendo que lo que sentía, incluso si Bill mismo no tuviera los días contados, nunca tuvo oportunidad de darse. Los sueños absurdos donde vivía con Tom, teniendo una familia… Eran eso, simples sueños que evocaba su mente en su afán de darle algún tipo de calma a su cabeza para aquel infierno que estaba viviendo cuando estaba despierto.

Bill se detestaba a sí mismo, y sólo pensaba que a veces sería mejor dormirse para ya no despertar jamás.

“Pero eso significaría no volver a ver su sonrisa”, le atravesó el pensamiento antes de dormir.

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Al día siguiente, un nuevo profesor había llegado a la clase diurna, haciendo que Bill se retirara de clase apenas lo vio presentarse. Tom se sentía confundido, en lo que el rubio le sonreía a todos.

ㅡBuenos días, soy su nuevo profesor, mi nombre es Gustav Schäfer ㅡse presentó el mayor, que usaba un parche en el ojo, y… Realmente no tenía la apariencia de un maestro para nada, pero Tom en realidad estaba más preocupado porque Bill se había ido que por el profesor peculiar.

&

Tom estuvo buscando a Bill por todas partes, temiendo por él, sí, por más que era más probable que Bill fuera el que podría lastimar a alguien, Tom no podía evitar preocuparse, porque pensaba en los problemas que podría tener si es que alguien salía herido, y Tom no estaba cerca para detenerlo, hasta que lo notó caminando cerca del puente, por lo que corrió en su dirección.

ㅡ¡Bill! ㅡlo llamó Tom, acortando la distancia entre ambos, y tomándolo por el brazo.

ㅡTom, déjame. Te voy a hacer daño ㅡdijo Bill, no como amenaza, sino como un hecho, pero Tom no lo soltó.

ㅡNo, Bill. No puedo dejarte, eres mi amigo, casi un hermano ㅡarguyó Tom, y Bill se giró a verle, luciendo conflictuado todavía.

ㅡTengo sed de sangre, Tom. Ayer te mordí. Yo… Aún siento esos deseos ㅡcomentó Bill, sintiéndose frustrado en ese instante, teniendo el aroma de Tom invadiéndole, percibiendo aún cómo es que podía hasta oír la sangre bullendo por sus venasㅡ. Esto… Duele, y no quiero hacerle daño a nadie ㅡacotó el pelinegro, porque una cosa era unos golpes, y otra tener la oportunidad de lastimar en serio al punto de matar por comerse a alguien, dejándolo por completo drenado.

Tom lo tomó por el rostro, haciendo que lo viera, mostrándole sus ojos chocolate totalmente fijos en él.

ㅡBill, tú no eres malo. Yo estoy aquí para ayudarte, activaré la pulsera para evitar que hagas algo ㅡle aseguró Tom, totalmente determinado.

Bill se acercó un poco hacia Tom, haciendo que muchacho se sonroja ante la cercanía, en lo que Bill se situaba cerca a su oído, olisqueando el aroma de su cuello.

ㅡPodría hacerte daño. Podría comerte, Tom ㅡmasculló Bill, luchando consigo mismoㅡ. Beber tu sangre me dio… Algo de calma, y no me detuve de no ser por Kaulitz. La comida no me es suficiente.

ㅡYo… Podrías chuparme, Bill ㅡfarfulló Tom, sintiendo su voz trémula ante aquella declaración, en lo que Bill lo escuchaba, con sus labios cerca a su cuello, sin rozarlos, pero lo suficientemente cerca para respirarle encima, poniendo nervioso a Tom, que trataba de mantenerse racional en aquel instante, con el estómago apretado en lo que su corazón latía con fuerza.

ㅡ¿Qué? ㅡpreguntó Bill, pensando que había oído mal.

ㅡQue si calma tu sed de sangre beber la mía… Hazlo, chúpame ㅡle repitió Tom, tragando saliva con dificultad, porque prefería sacrificarse

Bill no comprendía cómo es que Tom estaba dispuesto a ello, pero tenerlo así, tan cerca suyo, oliendo su aroma, y él pidiéndoselo, es que hizo que abriera la boca, dirigiéndosela hacia su cuello.

Tom cerró los ojos, esperando sentir los colmillos atravesándole la piel, sin embargo, sonó un ruido fuerte, y Bill cayó sobre él, haciendo que se cayeran del puente, y mojaran en el agua, pero Tom se giró, fijándose cómo el estruendo que sonó fue un disparo que impactó contra el hombro de Bill, el cual tenía el rostro desencajado por el dolor, Tom abrió los ojos grandemente y subió la vista, observando al profesor Schäfer allí, con el arma.

ㅡNo pensé que alguna vez tendría que dispararle a mi propio pupilo ㅡbarbotó Gustav, juzgándolo con la mirada.

Bill gruñó, y Tom se sintió confundido.

ㅡProfesor Schäfer, ¿qué le sucede? No puede dispararle a un alumno ㅡacotó Tom, en lo que ayudaba a Bill al salir del agua.

Gustav mostró una sonrisa torcida. ㅡSoy un cazador de vampiros, puedo disparar al vampiro que atente con la vida un humano, ¿o qué? ¿No te dijo William que fui su mentor? ㅡinquirió el rubio. ㅡY eres una vergüenza, William. Vine porque me informaron de ello, que ayer mordiste a un alumno, y hoy te veo queriendo hacer lo mismo. ¿Sabes lo que significa, no? Que tendré que matarte.

ㅡ¡No se lo permitiré, profesor Schäfer! Bill no le ha hecho daño a nadie. Sí, ayer me mordió, y hoy… Yo se lo pedí con la finalidad de ayudarlo. No soy ninguna víctima en esta situación y Bill no es ninguna amenaza, incluso tengo la pulsera para controlarlo en caso le quiera hacer algo a alguien que no sea yo ㅡarguyó Tom, señalando la pulsera en su muñeca, con el ceño fruncido. No iba a permitir que alguien lastimara a Bill.

Gustav chasqueó la lengua. ㅡMe mantendré cerca, William ㅡle habló a su pupiloㅡ. Y si tu “héroe” no te detiene a tiempo, no tendré miramientos y te asesinaré ㅡamenazó el rubio con parche en el ojo, acomodándose su gorro para luego dejar la escena.

Tom ayudó a Bill poniéndole el brazo que no estaba herido sobre sus hombros, tomándolo por la cintura, haciendo que caminaran en dirección a la enfermería.

ㅡAy, Bill, ¿por eso te fuiste cuando lo viste ingresar? Es un salvaje… No había necesidad de que te lastimara. Vas a ver que te curarás ㅡle aseguró Tom, en lo que Bill siseaba.

ㅡMe lo merezco, iba a morderte, soy un monstruo ㅡescupió las palabras Bill, sintiéndose una basura.

ㅡNo digas eso, yo te lo pedí, y lo mantengo. Si te hace sentir mejor, muérdeme para calmar tu sed ㅡle repitió Tom, aún sintiéndose un poco nervioso por la cercanía con Bill, porque claro, quería llevarlo a la enfermería, sin embargo, también sabía que su cuerpo reaccionaba de una forma peculiar frente a las mordidas de Bill, lo cual lo hacía sentir conflictuado, pero estaba dispuesto a ayudar a su mejor amigo como pudiera.

Bill se mantuvo en silencio incluso cuando ya lo habían curado y vendado, donde Tom fue con él a su habitación, por más que Bill se negó, en lo que el pelinegro se sentaba en la cama con expresión decaída, Tom se ubicó a su costado.

ㅡSé que estás enojado, frustrado y dolorido, pero debes entender, Bill. Esto está fuera de tu control, tú no eres malo. Y yo estaré para apoyarte siempre ㅡmasculló Tom mirándole con seriedad y determinación.

Bill siseó, y sacó un arma del cajón, sorprendiendo a Tom, pero en vez de apuntarle, la puso sobre la mano del rubio oscuro. ㅡQuien tiene que entender eres tú, que si no es suficiente con la pulsera, deberás matarme. Prométemelo, Tom, ¡promete que me matarás de ser necesario! No podría soportar estar vivo sabiendo que te maté o lo hice con alguien más ㅡordenó el pelinegro con una expresión de desesperación.

ㅡNo… No puedo, Bill. No puedo hacerte daño ㅡsoltó Tom, sintiendo un nudo en la garganta, junto con el peso del arma sobre su mano.

Bill soltó un gruñido de frustración, abriendo sus fosas, sintiendo el olor de Tom… De su sangre dulce, relamiéndose los labios ante ello.

ㅡAhora mismo te huelo… Y me da una sed tan grande, ¡soy una basura sin valor! ㅡgritó Bill, apretando sus puños, cerrando sus ojos con fuerza, golpéandose el rostro, sintiéndose desesperado por cómo le costaba no abrir la boca para morder y beberse la sangre de Tom que no había hecho más que estar apoyándolo, a costa de sí mismo.

Tom se quitó el saco del uniforme, desabotonándose el primer botón de su camisa, para luego superar las manos de Bill, haciendo que se detuviera.

ㅡ¡Mírame, Bill, basta! ¡No puedes solucionarlo golpeándote! ㅡle gritó Tom, buscando que su mejor amigo entrara en razón, y el muchacho abrió los ojos, viéndole, dejando de moverse entre su agarre.ㅡYo… En serio, es la única forma, Bill. Si esto te calma, así sea momentánea, déjame ser tu alimento… Bébeme, Bill ㅡpidió el muchacho con los ojos suplicándolo, dispuesto a sacrificarse por Bill, giró levemente su cuello, como dejándolo a plena vista para Bill, cerrando ahora los párpados esperando que Bill lo mordiera, le soltó las manos, con el arma en la cama dejada de lado.

Bill observó el cuello con lunares de Tom, sintiendo la sed nuevamente acuciante en su interior, haciéndolo sudar, con la boca abriéndose, sus colmillos dispuestos a encajarse en aquella carne tan deliciosa, para saborear aquel elixir que le ofrecía Tom… Pero no podía, se acercó, olisqueando el aroma del cuello de Tom, sintiendo cómo es que aturdía sus sentidos el tenerlo así, escuchando el bullir de la sangre de Tom en sus venas… Nuevamente Bill se acercó, casi posando los labios sobre el cuello de Tom, y, en vez de morder, Bill… Sacó la lengua, saboreando el sudor en aquella carne expuesta, y Tom se estremeció, no esperándose aquel roce que se percibía tan íntimo, el cómo Bill lo lamía.

Continúa…

¿Será que Bill le mete… El diente a Tom? XD

por Kasomicu

Escritora del Fandom

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