
Fic de Sebastian 14
Capítulo 3: Conociendo a mi hermano
By Bill
Como ya había aclarado anteriormente.—Suspiro.—No había absolutamente nada que príncipe me negara. Siempre terminaba haciendo lo que le pedía aun antes de pensar en él.
Yo me sentí inmensamente feliz de que fuera así, aunque me dolía el saber que renunciaría a estudiar lo que realmente amaba para estar a mi lado.
Acordamos ese día en que al menos el debía llamarme 5 veces al día y estar conectado al menos 4 horas en el chat cada 8:30 de la noche (Hora de Alemania) Ahhh y mandarnos uno que otro mensaje de texto.
Ese día decidí pasarlo a su lado al 100% llamé a mi madre para decirle que me quedaría a dormir con el y que probable mente llegaría en la noche de mañana.
—Si ya terminaste de empacar todas tus cosas esta bien.—Fue lo único que me dijo al momento de colgarme.
En la tarde todas mis amistades comenzaron a llegar a la casa de príncipe.
—Una mini fiesta de despedida no hace daño. —Fue lo que me dijo feliz mente al momento de ver las inmensas chucherías y bebidas que traían todos.
—¡Los amo a todos! —Dije muy animado, ahora que sabia que príncipe iría también a Alemania. Suspiro. La tristeza se había esfumado por lo que si me daban ganas de pasar todo el día con el resto de mis amigos disfrutando las chucherías, viendo pelis y jugando algún juego de video.
—Recuerda no romperle los huesos a alguien, solo golpéalos un poquito. —Dijo mi amiga Kanon.
—No prometo nada. —Dije entre risas.
Por muy extraño que fuera yo era un experto en defensa personal.
Mi príncipe comenzó a tomar esos cursos cuando yo tenía 8 años y medio, así que le supliqué que convenciera a mi madre dejarme ir también. A mi me hacía mucho ilusión aprender, quería ser como uno de esos ninjas que salían en las películas.
—Cada día el mundo es mas peligroso, es mejor que aprenda a defenderse, además estudiaremos donde mismo.—Sonrisa.—Me asegurare de que nada malo le pase.—Eso fue lo que dijo Príncipe y fue mas que suficiente para convencer a mi madre.
Sonrisa. Debo admitir que estaba mas que feliz por tomar esas clases, ya que gracias a eso podía defenderme de todo aquel que me insultara, tratase de propasarse conmigo o pensara siquiera en hacer bullying.
Ya que mi apariencia era algo femenina y frágil.. aunque a decir verdad de frágil no tengo absolutamente nada.
—Es verdad, trata de no golpearles tan duro, no quiero que te lastimes tus finas manos.—Dijo mi príncipe dulcemente.
—No quiero que te lastimes golpeando idiotas, en los torneos que hacen en la escuela esta bien porque es deporte, pero aun así no soportaría que te hicieras daño…—Es lo que siempre terminaba diciéndome príncipe… de hecho para evitar que mis manos se lastimaran, quedamos en que cada vez que algún idiota me molestara le llamara y él de inmediato vendría a hacerlo pagar, aunque eso solo pasaba pocas veces, ya que algunos ¨matones¨ de la prepa preferían no meterse conmigo por lo mismo.
Dos me dallas en primer lugar de karate era lo que había ganado para la escuela, en las dos competencias que había tenido.
—Bueno chicos, ya es muy tarde y mañana todos tenemos que levantarnos temprano para acompañar a Bill al aeropuerto.—Dijo príncipe con voz demandante.
—Esta bien. —Dijeron al mismo tiempo.
—Bien…pues en ese caso suban todos al auto.—Sonrisa.—Dejaremos a Bill en su casa y luego a cada uno de ustedes.
—Ok! —Contestamos.
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By Tom
Cuando mi padre me explicó que se había reencontrado con mi madre, pude sentir como la emoción recorría mis venas.
Cuando cumplí los 6 años mi padre comenzó a hablarme de ella ya que según el…consideraba que no debíamos tener ningún secreto en caso de que algún día nos encontráramos con ella y pasara lo que estaba pasando.
Me explicó que mi madre salió embarazada a los 15 años y que cuando se lo explicaron a sus familiares estos los echaron a la calle, por su corta edad nadie les quería dar empleo y no tenían donde quedarse.—Suspiro.—Que pasaron días sin comer y que dormían en la calle hasta que consiguió empleo de ayudante en una refaccionaria de autos.
La dueña les dio alojo y comida hasta que pudieran tener dinero suficiente para poder sobrevivir.
Al cumplir los 5 meses de embarazo ellos ya tenían rentando un departamento chico y no tan apropiado para que pudiésemos vivir cómodamente los 4.
En ese tiempo, mi madre había logrado estudiar la preparatoria gracias a una de las maestras que anterior mente le daba clases, siempre y cuando la ayudara con el quehacer y sus hijas después de clases, así podría ganarse un dinero y de paso sería una forma de agradecerle a la maestra por pagar sus estudios.
—Simone siempre fue la estudiante numero uno de sus clases, además se llevaban muy bien, tal vez por eso decidió apoyarla.—Era lo que mi padre me decía cada vez que le preguntaba, yo quería saber todo de ella.
—¿No te daba miedo que trabajara estando en cinta?—Le preguntaba algo extrañado de que le permitiera trabajar en eso.
—Si.—Suspiro.—Pero ella siempre decía que el embarazo no era una enfermedad y mucho menos un impedimento para trabajar. Además a ella le gustaba cuidar a las niñas de la maestra, decía que seria una buena forma de entrenarse para cuando naciera…nacieras.
—¿Por qué nos dejo mami? —Cuando le preguntaba siempre se entristecía.
—Tu madre siempre te amó y estoy seguro de que te ama…lo que pasa es que bueno, al nacer tu… esto…
—¿Es mi culpa que se fuera?
—No, no… Tom ella es una buena mujer lo que pasa es que…es que yo…maté todo el amor que ella sentía por mi.—Suspiro.—No podíamos estar juntos y cada vez se nos dificultaba criarlos, si hubiésemos seguido juntos hubiese sido terrible para us…todos.
—Eso lo entiendo…lo que no me queda claro es por que si es tan buena, no me busca…ella prácticamente se desentendió de mi…importándole bien poco que la necesitara, entre otras palabras, me abandonó.—Enojo.—No se me hace correcto que me hables tan bien de ella.
—No la juzgues así, mira yo no soy quien para decirte sus motivos, pero algún día ella misma lo hará porque…estoy seguro de que como tu madre que es siempre, siempre te tiene presente en su corazón y mente, y algún día la conocerás, ya dependerá de ti…si la aceptas o no.
Sinceramente yo quería odiarla, porque dijera lo que dijera mi padre, ella me había abandonado, pero es que simplemente no podía por mas que trataba, nunca pude llegar a odiarla.
Hace un año, mi padre me hizo saber que estaba saliendo con una mujer, me hablaba maravillas de ella, pero nunca me dijo su nombre y tampoco me la había presentado.—Suspiro.—Eso me dolía un poquito.
Hasta que hace dos meses decidió contármelo todo.
—Hijo…Estos meses no has parado de preguntarme en el por que no te presento a mi novia.—Dijo muy nervioso.
—Yo…
—Déjame terminar…No te lo quise decir para no ilusionarte en vano, no estaba muy seguro de que si lo nuestro volviera a funcionar.
—¿Volviera a funcionar? —Dije realmente extraña, hasta donde yo sabia el jamás había tenido citas o novias.
—Si…la persona con la que he estado saliendo es… es tu madre.—Dijo y yo me quedé completamente en shock.
—M-mi…madre. —Dije sin podérmelo creer—. ¿P-pero…como..?
—Nos reencontramos cuando fui de viaje a Francia a acompañara mi jefe a cerrar un negocio, decidimos intentarlo por ustedes así que…
—¿Ustedes? —Dije realmente extrañado y con el corazón latiendo a 3000 por segundo.
—Tu madre me hizo prometer que no te diría nada y como te dije anteriormente algunas cosas es mejor que te las explique ella, ya que eso a mi no me corresponde.
—Explícate.—Le dije algo molesto…Odiaba que siempre le diera vueltas a un asunto en vez de ir directamente al punto.
—Tienes un hermano gemelo… su nombre es Bill…
—U-un…hermano…—Dije muy molesto y dolido por el solo hecho de que mi padre, la persona en la que mas confiaba en el mundo me ocultara eso.
—Tenemos la posibilidad de conocerlos…
—¿¡Como que la posibilidad quiero conocerlo!? —Dije fuera de mí alterando a mí…padre…
—E-esto…—Dijo muy nervioso y… ¿Asustado?— Tu madre y yo estábamos en pensando en que viviéramos los 4 juntos e intentar ser una familia…yo le sugerí que lo consultaría contigo…si estas de acuerdo…tu hermano y ella estarán aquí en 2 meses…tendríamos la posibilidad de conocerlo y…
—¿El sabe de mi?
—No, Simone no le ha dicho nada aun.
—¿Cómo es el? —Pregunté casi desesperado, lo único que me importaba en ese momento era saber lo mas que se pudiera de mi gemelo…gemelo…siempre quise tener uno y ahora ¡ahora lo tenia! Estaba tan feliz por eso…yo…yo me moría de ganas por conocerlo.
—Pues…hasta donde me dijo Simone…esta en el club de karate de la prepa…le ha hecho ganar a la escuela dos medallas de oro, también se que es cinta negra en Taekwondo y también esta estudiando…no se que mas… pero es todo un atleta.
—Seguro que es igual de Casanova y perseguido por las chicas como yo.—Dijo sonriendo de oreja a oreja.
Yo era un mujeriego que gustaba de cambiar de chica cada día, no es por presumir pero todas se morían por mi, era capitán en el equipo de basquetbol de la preparatoria en que asistía y sobre todo pertenecía al grupo de matones de la escuela…mis amigos y yo gustábamos de fastidiar a los ñoños y raritos que se vestían como chicas, roqueros y góticos.
Seguramente mi gemelo encajaría muy bien en mi grupo, ya me lo imaginaba, seguramente debía tener un cuerpo atlético idéntico al mío…Y claro al ser el campeón de la escuela seguramente aparte de guapo Porque obvio debemos tener el mismo rostro debe ser todo un mujeriego-chico malo.
—¿Tom? —Me llamó mi padre totalmente preocupado.
—Quiero que vengan a vivir aquí. —Dije firmemente.
—¿Estás seguro? —Me preguntó mi padre con una expresión muy rara en su cara.—Mira si dices que no yo entiendo…esto debe ser muy difícil para ti y…
—¡No! Quiero conocer a mi gemelo y quiero que viva con nosotros! —Dije fríamente.
Luego de eso, los días pasaron lentamente para mí, apenas le dirigía la palabra a mi padre.
También les hice saber a mis amigos sobre mi hermano y como era de esperarse estaban muy emocionados por conocerlo y hacerlo parte de nuestro grupo.
Mañana conocería a mi hermano.—Sonrisa.—Tenía tantos nervios y una emoción inmensa que el solo hecho de saber que en unas cuantas horas estaría aquí hacia que mi corazón casi se me saliera del pecho.
Había convencido a mi padre de que en vez de arreglarle a Bill la habitación extra que teníamos donde por cierto guardábamos un montón de cosas que en su momento dejaron de funcionar y que supuestamente mi padre arreglaría, le dejara quedarse conmigo para conocernos mas y por supuesto acepto.
Me moría por tener a mi gemelo enfrente para abrazarlo, porque por muy extraño que suene, aun sin conocerlo yo…yo le quiero, aun sin conocerlo siento que lo quiero.
-Al día siguiente en la tarde-
Mi padre y yo nos encontrábamos en el aeropuerto esperando por mi gemelo y mi madre…
—Ya están saliendo. —Dijo mi padre al momento de leer un mensaje de texto que le había llegado.
Mi corazón latía cada vez más y más rápido me sentía a morir.
Y entonces sucedió, me enfoqué en las personas detenidamente buscando a mi igual…no podía ser tan difícil después de todo, tenia mi mismo rostro…
—¡Un ángel! —Fue lo que se me vino a la mente al visualizar una linda chica, su cabello era tremendamente negro, brillante y lacio, lo llevaba suelto dejando caer un poco por sus hombros por lo que supe que lo tenía a media espalda, su piel era pálida y lucia tan suave como la seda, tenia unos hermoso ojos color avellana, tenia unas largas pestañas y unas cejas las cuales cualquier mujer podría envidiar, Su mirada era muy profunda y resaltaba mas por el lápiz y sombras negras que llevaba.
Sus labios eran de un color similar a la cereza.—Suspiro.— parecían tan suavecitos, carnosos y dulces, parecía como si sus labios invitaran a uno a besarlos.
Su silueta era frágil y delgada, cada vez se aproximaba mas y mas cerca a mi…
Pude visualizar que tenía un arete en una ceja y eso me encantó.
Su forma de caminar tan coqueta, la manera en que se llevaba sus largas y negras uñas hasta su cabello para agárralo en una coleta mientras que con la otra mano arrastraba una maleta.
Cada vez le tenía más y mas cerca, pude ver que no tenia nada de pechos, pero ¡que importaba! Dios era lo más hermoso que había visto.
—¡Tom! —Regañó mi padre al momento de darme un zape.
—¿¡Que!? —Dije muy molesto al momento de mirarle y darme cuenta de que aun lado de el estaba una mujer.
—Tom, te presento a tu madre. — Dijo entre molesto, emocionado y nervioso.
—Hola. —Dije normalmente mientras la examinaba de pies a cabeza.—Eres como te imaginaba.—Dije seriamente borrando la sonrisa de mis padres al instante… ¿Qué esperaban? Que me lanzara a los brazos de mi ¨madre¨, que le llorara y luego le preguntara por qué me abandono, por qué apartó a mi hermano de mi.— ¿Dónde esta Bill?—Pregunté seriamente.
—Es verdad… ¿donde esta mi otro hijo? —Preguntó emocionado mi padre.
—Pues… —Dijo Simone muy nerviosa.
—Aquí estoy. —Dijo una fina voz enfrente de nosotros.
Me quedé helado, la hermosa chica de hace unos momentos… ¿¡ERA MI HERMANO!?
¡Pero que demonios! ¡No se suponía que fuera así! ¿Que no era campeón de karate y experto en no se que mas!?
—¿B-Bill? —Dijo mi padre asombrado, yo simplemente me quede en shock.—No se suponía que eres campeón en karate y experto en…
—¡Lo soy! —Dijo fríamente mi hermano.—Mi apariencia no tiene absolutamente nada que ver. —Dijo realmente molesto.
Dios era tan lindo con esa carita de malo… ¡UN MOMENTO…! ¡QUE ESTOY PENSANDO!
—Si no me veo tan dotado del cuerpo, no es porque sea débil.—Sonrisa medio malvada.—Es porque al igual que los asiáticos me centré específicamente en fortalecer los nervios del cuerpo. Por qué sabes los nervios son mucho mas importantes que los músculos.—Sonrisa.—Un ejemplo seria Bruce Lee…no tenia muchos músculos como los adversarios con los que se enfrentaba y aun así era invencible.—Suspiro.—Pero si no me crees, dile a mi madre que te enseña las grabaciones de mis combates. —Dijo seriamente.
—…Yo…Bill… —Dijo mi padre algo intimidado por la mirada de Bill…parecía que lo miraba con odio.
—Ahora…que si te refieres a mi apariencia…Bueno, me gusta todo tipo de música pero mi preferido es el rock pesado y suave, por lo que opté por vestirme así, después de todo solo es una moda a nadie le afecta, me gusta la cultura china y japonesa, he visto varias películas de ninjas y samuray, razón por la cual quise estudiar defensa.—Sonrisa.—Me dejé crecer el cabello ya que algunos de mis ídolos del rock lo llevan así, me gustan las uñas largas y las pinto por razones personales, uso maquillaje porque se me da la gana y de una vez es mejor que sepas que me encanta practicar con mi guitarra y…
—¿¡Tocas la guitarra!? —Pregunté emocionado.
—Si…y también canto. —Dijo al momento de sonreírme y yo solo pude pensar en que tenía la sonrisa más hermosa de todas.
—¡Yo también toco la guitarra! —Dije emocionado, después de su anterior aclaración me pareció que tenia la razón y todo el derecho de arreglarse como quisiera…después de todo el tenia su estilo tipo roquero y yo mi estilo hip-hop…y eso me parecía genial.
No esperaba que mi hermano tuviese esas pintas, pero le quedaban tremendamente bien se miraba tan…tan…hermoso, cruel y parece ser tan frio, eso me encantaba.
Esperen… ¡¿que estoy pensando!?
—Bueno, esto…es mejor que nos vayamos a casa…se hace tarde. —Dijo mi padre seriamente y al parecer algo molesto. Seguramente se había molestado por la forma en la que Bill le había hablado hace unos momentos, por su mirada pude darme cuenta que eso no era lo que esperaba.
Y yo…pues no estaba muy seguro si era… ¡MIL VECES MEJOR A LO ESPERADO!
Continuará…
Gracias por leer.