«Juramento Mágico» Fic Toll de MizukyChan
Capitulo 19
& Bill’s POV &
Me acomodé al lado de Tomi en la cama y me concentré en curarlo. Pude sentir que él también descargaba energía para acelerar el proceso de la sanación. Estuvimos un rato juntos en esto, hasta que los ojos de mi amado se cerraron de agotamiento y se quedó profundamente dormido. Seguí entregándole mi energía, hasta que sentí que ya estaba bien.
Regresé a la cocina, a terminar la cena. Sin duda junto a la estufa el tiempo se me pasaba volando. Alimenté a los bebés y luego volví al cuarto. Tom seguía con los ojos cerrados, pero pude notar que sus sueños no eran dulces, me acerqué y lo moví suavemente.
—¿Tomi? —Él abrió los ojos confundido—. Fue una pesadilla, cielo —Le aclaré. Él se sentó rápidamente y me cogió con fuerzas en sus brazos.
—Esto no ha acabado Billy —Sentí la humedad en mi playera, Tomi lloraba en mi hombro.
—Tranquilo amor… aquí estoy… fue sólo un mal sueño —Hice círculos en su espalda.
—No bebé, no fue un sueño —Me separé para verle a los ojos—. Fue una visión Billy.
—¿Una visión? —Pregunté confundido… eso no podía ser.
—Tengo el don de ver el futuro —Me explicó con suavidad.
—¡NO! —Me levanté molesto— ¡No digas tonterías! Ese es un don especial… es el don de…
—De santa… ya lo sé —Me habló en un susurro—. Pero es real Bill.
—¿Por qué dices algo como eso… justo en estos momentos? —Me angustié y abracé mi vientre.
—Amor —Corrió a mi lado y me llevó a la cama, me puso en su regazo—. No miento.
—¿Por qué tendrías el don de Santa? —pregunté, un poco más calmado.
—Porque yo seré el próximo Santa —Me apretó en sus brazos para que no volviera a huir.
—No puedo creerlo… ¿para qué habría otro Santa si está David? —Estaba al borde de las lágrimas, él me acarició.
—David me vio Billy, muchos atrás, él me vio en una visión y sabía que vendría a la colonia, él sabía de mis deseos, él sabía que te amaría y sabía de nuestros hijos, él lo vio todo —Tom me besó suavemente el cuello, me estremecí.
—Aún no lo entiendo —dije sincero.
—Yo tampoco. David me explicó que este año se realizarían las elecciones del nuevo Santa, y me dijo que yo ganaría. También mencionó algo de la longevidad que no acabé de entender —Me habló pausadamente.
—Es porque él ya está muy viejito, son 200 años en su puesto, seguramente moriría si deja el cargo —Me volteé rápidamente—. Entonces no puedes aceptar el cargo Tomi, si lo haces… David morirá —Mis ojos ya no retuvieron el llanto.
—Tranquilo mi amor —Me consoló— Ahora que Philips fue desterrado, ya no habrá rival para Santa, no tendrá razón para dejar su puesto.
—¿No ambicionas el poder? —Le pregunté por la simpleza de su cambio de actitud.
—¡Bill! ¿Por quién me tomas? No me interesa ser Santa, sólo quiero ser tu esposo y un buen padre para mis hijos —Me besó forzadamente y no pude evitar sonreír.
—Yo pensé…
—Nada bebé. Tú sabías cuál era mi propósito, cuando decidí venir a vivir contigo a la colonia.
—Formar una familia —Sonreí bobamente.
—Exacto. Santa una vez más me ha concedido el deseo navideño… aunque nos adelantamos jejeje —Me besó nuevamente, sin duda él no sabía.
—No lo creo mi vida —Le dije misterioso, él se separó y alzó las cejas.
—¿De qué hablas?
—Nuestros bebés… —No pude evitar sonreír, él tocó mi pancita—. Nuestros niños, de duendes… se demoran menos en gestarse amor.
—¿De verdad? ¿No tendré que esperar nueve tortuosos meses para tener a mi hijo en brazos? Eso es MARAVILLOSO —Gritó, haciéndome reír— ¿Cuánto amor… dime cuánto tiempo?
—Tres meses y medio.
—Oh Dios mío —Se acostó en la cama, llevándome con él—. No puedo creerlo, sólo tres meses wow, entonces… Dios mío Bill no debes hacer esfuerzos físicos, es delicado, no le debe pasar nada al pequeño.
—Mi pequeño BIOMI —Suspiré fuertemente, Tom se soltó del abrazo y me miró.
—¿Biomi?
—Claro Bi por Bill y OMi de Tomi jejejeje.
—Ok, le diremos así sólo hasta que nazca ¿ok? Debemos buscarle un nombre más apropiado —Lo abracé yo esta vez y le besé apasionadamente.
—¿Sabes de qué tengo ganas? —Le dije sensualmente, él se ruborizó.
—Dime… cumpliré todos tus deseos —Me dijo coqueto, pero con rubor en sus mejillas, me encantaba que pese a todos sus poderes, siga siendo tímido conmigo.
—Quiero que me ames ahora mismo, Tom Kaulitz —Sin dudarlo sus labios se unieron a los míos.
Pronto sentía que la ropa me estorbaba, quería sentir su piel, quería que me tocara, quería que su boca recorriera cada parte de mí, lo necesitaba. Chasqueé los dedos y desaparecí las molestas prendas. Él sólo sonrió y siguió atacando mi cuello, produciéndome suaves escalofríos.
Lo sentí pasar su lengua por mi orejita, yo las odiaba, pero Tomi tenía una especie de obsesión con ellas y las mordía levemente, haciéndome estremecer entre sus brazos. Mis manos tampoco querían estar quietas y se perdieron entre las rastas sueltas de mi amado. Al sentir que su cálida lengua se detenía en uno de mis pezones, no pude evitar jalarlas y le escuché gruñir.
Decidí bajar mis manos a sus hombros, ahora estaba mucho más gruesos que antes… no pude evitar recordar cuando nos besamos por primera vez, a los diez años, éramos sólo unos críos sellando un juramento y ahora, ahí estábamos… haciendo al amor… consumando todos los profundos sentimientos que albergamos el uno por el otro. Clavé mis uñas por su espalda, sintiendo como se arqueaba ante el tranquilo tacto.
—Aaahhh —No pude evitar gemir ruidosamente—. Lo siento —Me avergoncé.
—Mi cielo… no te disculpes… no sabes cómo me excitan tus gemidos —Atrapó mi boca hambrientamente, irrumpiendo con su lengua mi cavidad, aumentando el calor de mi cuerpo.
Oh como deseaba a este hombre, no importaba nada que fuera humano, nunca fue importante para mí, yo desde un principio pude ver su corazón, y cómo él siempre me tomó en serio, pese a ser un duende disfrazado, nunca se burló de mis razones, nunca me humilló, nunca quiso usar mi magia en beneficio propio, nunca me hizo daño, él sólo… me ha amado toda la vida.
Terminé de abrir mis piernas, dándole paso a su cuerpo para que estuviera sobre el mío. Las manos de Tomi en ningún momento dejaban de acariciarme lentamente, me sentía desfallecer por la lujuria que me llenaba. Levanté mi pelvis en busca de un contacto más íntimo, pude sentir como mi amado sonreía en el beso, aproveché de morder su labio inferior.
—Nnñññooo. Sin maltratos —Me dijo sonriendo.
Ahora que Tomi gozaba de nuevas habilidades, con sólo un chasqueo de sus dedos, pudo lubricarse para prepararme, me sentía como en las nubes con sus dedos en mí, pero necesitaba algo más, lo necesitaba a él. Gemí fuertemente como a él le gustaba y me moví a su ritmo.
—Ya Tomi… hazlo ya… te necesito —Le pedí casi en un susurro.
—¿Estás seguro? No quiero lastimarte.
—Sólo hazlo mi amor —Él volvió a sonreír.
—Me encanta que me mandes —dijo, dándome un beso fugaz.
Su miembro comenzó a entrar en mí con solidez y tranquilidad. Tomé una gran cantidad de aire y me relajé, pese a lo mucho que lo deseaba, debía admitir que no sólo los hombros de Tom habían crecido, su masculinidad también y con creces. Volví a respirar y sentí sus labios buscando los míos.
—Te amo Billy. Dios como te amo.
—Oh Tomi… estoy tan lleno de ti… —Suspiré y sentí como su cuerpo comenzó a moverse y a mecerme en el proceso. Él y yo éramos uno solo. Un solo sentimiento. Una… familia.
—¿Voy bien? —preguntó preocupado al sentirme tan callado.
—Excelente amor… vamos… más rápido —Le pedí ya sin contenerme.
Me gustaba cómo me movía, me gustaba sentir su cuerpo chocando contra el mío, me encantaban los sonidos sexuales que producíamos “juntos”, amaba hacer el amor con él.
Me volvió a abrazar y su cuerpo friccionaba mi miembro de manera deliciosa, sumado a los golpes en mi punto mágico, hacían que las ondas del orgasmo se acercaran. Apreté más su cuerpo contra el mío para fomentar la fricción… hasta que… el clímax llegó. Bañé nuestros vientres con mi semen y luego de una última estocada sentí el calor de la semilla de Tom en mi interior. Solté un gran suspiro.
—Te amo —Me dijo al salir de mi cuerpo con lentitud.
—Tomi yo también te amo —Me abrazó y me besó la mejilla.
—Tengo sueño aún, pero mi estómago ruge —Sonreí y lo miré a los ojos.
—Pues tu amado… futuro esposo… tiene lista la cena —dije sonriendo.
—Ya sabía yo que eras único —Me dio un beso fugaz y nos levantamos para comer.
& Por la noche &
Después de hacer nuevamente el amor, Tom y yo yacíamos en la cama, abrazados. Le oí suspirar y moverse inquieto, seguro pensaba que yo ya dormía. Me pregunté qué lo tenía tan mal y sin poder seguir conteniéndome le pregunté.
—¿Tomi?
—Lo siento mi amor, no quise despertarte —Me besó la frente.
—No dormía…
—Oh.
—¿Qué te pasa Tomi? —cuestioné buscando su mirada.
—Estoy nervioso —Me dijo mirando el piso, se sentó en la cama y me daba la espalda—. Es por la visión de esta tarde.
—Aaahhh —Suspiré con un poco de sarcasmo—. Sigues con eso —Él volteó a mí decepcionado.
—Es en serio Bill, no te he mentido.
—Supongamos que te creo —comenté, mirando hacia el pequeño Kazimir que lamía la cabeza de Tomi-cat— ¿Qué es lo que viste?
—Volví a ver imágenes de la guerra… creo que Philips volverá a atacar.
—¡¿Guerra?! —exclamé incrédulo, buscando esta vez su mirada— ¿No será sólo un mal sueño?
—No Bill, deja de ser testarudo, ya había pasado antes. Te soñé a ti… embarazado de mi bebé, por eso lo deseé con tanta pasión, porque ya sabía que se haría realidad —Entonces sentí como que el aire me faltaba.
—Tú dijiste… que este no sería nuestro único hijo —Susurré apenas audiblemente.
—También lo vi… cuando fui al “Campo de flores de papel” tuve una visión —Él sonreía—. Llevábamos a nuestro hijo, que por cierto será un varoncito hermoso como tú —Sonreí con él—. Y tú cielo… tenías una pancita enorme, era nuestro segundo bebé —Me abrazó tiernamente.
—Quiero… —Susurré—. Quiero que esa visión sea real.
—Lo será mi amor —Al sentir su certeza, una ola de temor me invadió.
—Tomi… entonces, tenemos que advertirle a David y a los demás. Debemos ponerlos a todos en alerta, tal vez Philips o alguien más, quiera hacer algo malo contra la colonia y eso sería… —Temblé ligeramente—. Sería horrible.
—Lo sé… Los chicos no saben nada, no he querido perturbar su tranquilidad con esta noticia.
—¿Y David?
—Él ya lo sabe… él también tuvo las visiones.
—Dios mío Tomi, ¿Qué haremos? —Me aferré a sus hombros.
—Lo mismo que hicimos esta vez… proteger lo que amamos, proteger nuestro hogar —Sonreí bobamente.
—¿Este ya es tu hogar?
—Donde quiera que estés tú y mis hijos, será mi hogar —afirmó, besándome profundamente.
—Te amo Tomi.
—Lo sé…
—Pero para quitarte ese malestar de la cabecita, mejor nos juntamos con el grupo mañana y les contamos lo de tu visión —Le dije para infundirle ánimo.
—Bill… no sé si será muy apropiado… ya saben que soy humano, pero no se lo tomaron muy bien, ¿recuerdas? Imagina si llego ahora, diciendo que tengo el don de Santa. Capaz y me quieran linchar como a Philips —dijo moviendo los brazos.
—Ellos saben que tú no tienes ningún parecido con Philips, amor… —Sin embargo, dudé. Era verdad, si yo mismo no creí lo de las visiones, lo más probable era que ellos tampoco lo hicieran o peor, que lo tomaran como una amenaza contra David.
—¿Y si hablamos con Santa antes, para que él nos ayude? —Sus ojos se iluminaron, pero luego perdieron la luz.
—Seguro tendrá muchos problemas ahora mismo por mi culpa Bill, ya viste… tu disfraz quedó al descubierto delante de media colonia, lo más probable es que quieran respuestas y…
—¿Y…?
—Me estarán odiando en estos momentos por ser un humano rondando en sus tierras —Sonaba realmente afligido— ¿Sabes Bill? Lo que más me atormenta, es que ya empezaba a tomarle cariño a cada miembro de la comunidad… no me gustaría ser expulsado —Sus ojos se humedecieron.
—Eso no pasará —Sonreí—. De lo contrario como traeríamos a nuestro hijo al “Campo de flores de papel” —Me gané un beso de su parte.
—Gracias Bill.
—Ven cielo, trata de dormir, mañana trataremos a de arreglar el mundo… hoy sólo quiero que seas mi Tomi.
& Por la mañana &
Tom envió señales a cada uno de los elegidos de Santa para una reunión de emergencias. Como venían haciendo, se reunieron en la casa de Andreas, pues él estaba cuidando de Andrej, quien aún no podía moverse con libertad.
Todos lucían cansados, por la falta de energías, que les provocó la batalla contra los Gnomos el día anterior. Se reunieron en la sala, mirando expectantes la nueva información.
—¿Por qué la urgencia Tom? —preguntó Andreas, directo al grano. Mi amado respiró y comenzó.
—He tenido otra visión —Las chicas le miraron atónitas, los dos rubios se miraron entre sí.
—¿Visión? —cuestionó confundida Ruth.
—Sí dices visión ¿Te refieres…? —Intentó Elektra, pero sin llegar a terminar la frase.
—Él tiene el don de Santa —afirmé completamente más relajado, sosteniendo la mano de Tomi.
—¿No me dirás nada Andreas? —indagó mi amado, esperando un golpe en pleno rostro, pero nada pasó.
—Andreas y yo, ya lo sabíamos —Confesó Andrej, recostado en el sofá—. Te espié una vez, mientras hablabas con Santa, fue poco tiempo después de descubrir que eras humano… pero al escuchar a David que confiaba en ti, yo… no tenía más que aceptarte.
—Gracias —comentó él, sinceramente.
—Sin embargo, eso no nos quita algunas interrogantes Tom —dijo fríamente el otro rubio.
—Comprendo… aclararé todo lo que mi conocimiento me permita.
—No puedo creerlo —agregó la pelirroja, fuertemente esta vez— ¿Estamos hablando del don de Santa? Porque si es así… yo necesito una explicación.
—Tranquila Ruth, yo estoy tan sorprendido como tú, pero no por eso dejaré de confiar en Tom, y espero que ustedes hagan lo mismo —Les dije con seguridad, ellos asintieron.
—Es verdad —dijo Andreas—. Cuando supe que eras humano, miles de malos pensamientos me invadieron, pero verte enfrentarte a los Gnomos, fue… genial, hombre… qué puedo decir —Y por primera vez en mucho tiempo ambos chicos sonrieron de manera sincera.
—Este es mi hogar después de todo —confirmó, humildemente mi querido rastudo.
—Ya, ya, ya chicos que cursi jejeje —Rió Andrej—. Tom, por favor, dinos qué viste en esta visión.
—Hace un tiempo, había visto una guerra, algo muy feo en la colonia, pensé que se trataría del enfrentamiento que tuvimos con los Gnomos, pero anoche, las imágenes de fuego y destrucción volvieron a mi mente —Tom suspiró—. Y había nuevas criaturas… no sé qué son, pero no buscaban ningún bien en la colonia.
—Dios mío —Gimió de temor Elektra—. Si estuvimos mal con los Gnomos, no me imagino qué pasará ahora.
—¿Puedes decirnos cómo eran esas criaturas? —preguntó Andrej.
—No sé qué son, pero te las puedo mostrar —Tom se acercó y puso su mano en los ojos del rubio, quien soltó un salto, intimidado.
—Gremlins y Trolls… además de los Gnomos —Explicó el rubio.
—¡Demonios! —Exclamó furioso Andreas—. No podía ser peor: veneno, fuego y sexo.
—¡¿Qué?! —exclamó desconcertado mi amado.
—Los Trolls son violadores… especialistas en golpear y hacer el mayor daño posible, especialmente a nuestra raza, porque somos… hermosos —expliqué mirando el piso, pero pude sentir como todos se estremecieron. La mano de Tom inmediatamente buscó la mía.
—¡Debemos impedir que esto ocurra! —Mandó mi amado al borde de la histeria, todos bajamos la cabeza.
—Eso es imposible Tom —Habló Elektra moviendo su ondulante cabello—. Todos sabemos que las profecías de Santa se cumplen todas… y si ese es tu don… lo más probable es que ocurra lo mismo.
—No… debe haber una forma —Se paró y caminó por toda la sala.
—Cálmate Tom —Pidió Andreas, tocándose la barbilla como recordando algo importante.
—¿Que me calme? No puedo hombre… —Gruñó mi Tomi, completamente irritado.
—Una vez dijiste que todos nosotros volveríamos al “Campo de flores de papel”.
—Es cierto… —Corroboró Andrej— ¿Sabes la razón?
—¿Tomi? —Él se detuvo, haciendo memoria.
—Es cierto… cuando estuve allí lo vi… pero no supe cuál sería la razón, ni cuándo sucedería —Admitió rascándose la frente.
—Confiemos en eso —dijo la pelirroja.
—Si llegan a escogernos, seremos tan fuertes como Tom y podremos hacer frente a la nueva amenaza —habló Andreas, dando un ligero beso al rubio a su lado.
—De todos modos, creo que hay que informar a Santa sobre un posible nuevo ataque, para que estemos listos… —Sugirió Tomi, nuevamente poniéndose de pie, él era un líder y yo aparte de amarlo, lo admiraba—. Hay que proteger la barrera a toda costa, si es posible enfrentar a las bestias afuera, sería lo mejor, para proteger a los niños y las mujeres, y a todos los que no tienen la magia suficiente para pelear —Los demás asintieron.
—¿Vamos ahora mismo? —pregunté al verlos a todos muy quietos.
—Yo… no sé qué dirán los demás al verme —Habló tímidamente mi amado, me paré a su lado y cogí su mano.
—Y qué van a decir… que eres un héroe por cómo te portaste ayer —alegó Elektra, para darle ánimo, pero todos sabíamos lo delicado de la situación ahora.
—Iremos juntos… por las calles y dando la cara, como el grupo de amigos que somos —dijo Andreas poniéndose de pie y acomodando a Andrej en sus brazos.
—Me está gustando ser inválido, con este cómodo medio de transporte —Quiso bromear Andrej.
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Al salir todos nos miraban y murmuraban… los niños sonreían, sin duda Tom era para ellos una especie de nuevo héroe, junto con Santa claro. Unas mujeres le sonrieron coquetamente y aferré con más fuerzas mi mano a la suya, él me sonrió.
—Eres bienvenido —Le dijo un duende viejo con su traje colorido.
—Gracias señor —respondió cortésmente.
—Felicidades Bill —Me dijo la señora Chop al acercarse—. Supe de tu pedacito… cuídalo bien joven Tom —Le dijo, mi Tomi se sonrojó y asintió.
Seguimos caminando, el rumor de que los elegidos caminaban juntos se expandió rápidamente, y más avanzado el camino, un grupo seguidor de Philips se presentó, con gestos hoscos en sus rostros.
—¡Maldito humano! —Le gritó uno con furia en sus ojos.
—¡Y tú eres un traidor! —Me gritaron a mí. Tom iba a hacer algo para defenderme, como siempre, pero le detuve… no íbamos a eso, no caeríamos en su juego.
Seguimos caminando sin verles… y pudimos divisar a Santa que venía en nuestra dirección con la mirada molesta, nunca le había visto así, hasta que le vi extender su mano y lanzar un rayo, en nuestra dirección.
Sentí a Tom cubrirme, pero el rayo nunca llegó… no era para nosotros, sino para los duendes detrás nuestro que planeaban algo maligno.
—Debí saber que serían ustedes —Gruñó seriamente David—. Tú Milton, fuiste quien proporcionó la magia oscura para romper la barrera.
—¡Traidor! —dijo Jorg inmovilizándolos.
—Serán desterrados junto a sus cómplices. ¡Largo de aquí!
Jorg y los hombres del consejo, se llevaron a los otros y como del cielo a la tierra, el rostro de David cambió a uno completamente sereno y relajado.
—Mis niños, ¿Me venían a ver? —Nos miramos sorprendidos por el cambio y lo seguimos a su cabaña.
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Una vez allí, Tom relató lo de su visión, el plan de esperar por más dones del “Campo de flores de papel” y reforzar la barrera. David le miraba, escuchaba y asentía sin hablar. Hasta que su discurso terminó.
—Bien Tom, haré caso de tus advertencias. Nos pondremos a trabajar en magia protectora contra las criaturas y ahora, les aconsejo descansar… tendremos mucho que hacer desde mañana… y Bill necesita de mucho reposo.
Tom y yo nos miramos sonrientes y asentimos.
—Chicos… —Nos llamó antes de irnos—. No se preocupen… todo saldrá bien.
Con la calma que sólo proviene de alguien así de sabio, todos nos fuimos más tranquilos a descansar.
& Continuará &
¿Será así de fácil enfrentar lo que les espera? ¿Cómo serán los síntomas del embarazo de un duende? ¿Podrá Tom lidiar con Bill embarazado y antojado? Jejeje todo en el siguiente capitulo.
😮 síntomas del embarazo de un duende 😀 Eso no lo recuerdo bien pero seguro será algo diferente del embarazo humano.
Me encanta que David sea un personaje imponente y rudo ante los enemigos pero tierno con sus elegidos.