«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)
CAPITULO 4
Narrador Omnisciente
Después de estar todo el rato desde que empezaron a bajar las escaleras Tom y Bill haciendo el tonto, consiguieron bajarlas sin que ocurriera ningún accidente. Ya se estaban dirigiendo hacia la cocina cuando Simone con voz potente llamó a sus hijos y a su sobrina.
—¡¡¡Bill, Tom, Dani!!! Ya está la comida lista –se escuchó a Simone llamar desde la cocina.
Ellos no contestaron porque al instante ya estaban entrando por la puerta de la cocina lista para comer la comida que su madre había preparado, durante toda la mañana desde que habían llegado del aeropuerto.
—Venga sentaros que la comida se os enfría –dijo Simone en modo autoritario.
—Mamá, ¿y Gordon no va a venir? –Preguntó Bill.
—Tenía trabajo pero vendrá para la hora de la cena –dijo Simone mientras servía un buen plato de espaguetis a cada uno de sus hijos y a su sobrina.
—La comida está muy rica, tía Simone –dijo Dani tímidamente.
—Gracias, tesoro –dijo Simone mientras le acariciaba la mejilla.
—Mamá, después Bill y Yo vamos a casa de Gustav que hemos quedado con Georg allí para ensayar –informó Tom.
—Vale podéis ir pero no os retraséis para la cena –advirtió Simone.
—Vale mamá, ya verás cuando seamos famosos y haya en el mercado millones de discos nuestros y muchas fans gritándonos –dijo Tom mientras se acercaba a darle un beso cariñoso a su madre en la mejilla.
—De eso no lo dudo hijo, soy vuestra madre y sé que vais a llegar muy lejos –dijo Simone divertidamente.
—¿Tocáis en un grupo? –preguntó Dani interesándose por lo que hacían los gemelos y dejando su vergüenza aparte.
—Sí, Yo soy el cantante y Tom toca la guitarra –dijo Bill.
—Jops, que guay me llevareis a vuestros conciertos –preguntó Dani con emoción.
—Pues claro que te llevaremos eso ni se pregunta, peque. ¿Te gustaría venir con nosotros al ensayo de hoy? –dijo Tom mientras le revolvía el pelo cariñosamente.
—Emm, no sé –dijo Dani mirando a su tía.
—Me parece Tom que Dani no puede ir hoy, porque me la voy a llevar al centro comercial a comprarle ropa que necesita –informó Simone.
—Bueno, pues será en otra ocasión, tal vez mañana –comunicó Tom mientras sonreía a Dani.
—Vale, mañana si que iré –dijo Dani volviendo a mirar a su tía— ¿A que si tía Simone?
—Sí, mañana si que podrás ir –dijo Simone dándole un dulce beso en la cabeza en modo de cariño.
Después de estar charlando animadamente mientras comían, los gemelos se levantaron de la mesa para dejar sus platos en el fregadero. Para luego decirle a su madre que ya les era hora de marcharse.
—Bueno mamá, nosotros nos vamos –dijo Tom mientras se levantaba de la mesa.
—Vale, no lleguéis tarde para la cena –dijo Simone dirigiéndose a sus dos hijos.
—Adiós mamá procuraremos no entretenernos –dijo Bill mientras le daba un beso a su madre.
—Bueno, peque espero que compres mucha ropa y dile a mi madre que te compre ropa muy bonita –dijo Tom a Dani mientras le daba un sonoro beso en su mejilla.
—Vale –sonrió Dani mientras le abrazaba en modo cariñoso.
—Bueno princesa, nos vemos más tarde –dijo Bill dándole otro beso en la mejilla.
—Adiós Bill –dijo Dani correspondiéndole el beso acompañado de un abrazo.
Los gemelos salieron por la puerta con prisa, ya que se habían entretenido bastante mientras comían y claro la casa de Gustav quedaba a varias manzanas de su casa con cual iban a retrasarse un poco.
Mientras tanto Simone fue a acabar de recoger la cocina y le dijo a Dani que si quería que viera un poco la tele mientras esperaba por ella. Después de media hora, Simone salía de la cocina dispuesta a llevarse a su sobrina al centro comercial a comprarle la ropa que necesitaba y de paso comprarle alguna más grande porque en la edad de Dani se crecía mucho, y no quería gastarse el dinero para después tener que comprarle otra ropa porque esa le quedara pequeña.
Cogieron el coche y pasaron por varias calles que Dani aun no conocía, durante el trayecto Dani pudo ver mucho campo y casas todas nevadas, lógico estaban en noviembre y hacía frío con cual había fuertes nevadas. Cuando llegaron al Centro Comercial Simone tomo de la mano a su sobrina para que esta no se perdiera y se dirigieron hacia una tienda de ropa de niños en general, donde Simone empezó a elegir bastante ropa para que Dani se la pruebe en el probador de la tienda.
Media hora después salían con varias bolsas de ropa y ahora se dirigían hacia una tienda de calzado para comprarle pues un calzado apropiado para la lluvia y para la nieve y también de paso, le compro un par de tenis para cuando el tiempo empezará a ponerse bien. Después de hacer todas las compras pertinentes Simone llevo a su sobrina a tomar un helado a una heladería que había en el Centro Comercial, después regresaron a casa donde Dani subió a su habitación para colocar todo lo que había comprado dentro de su armario.
Después bajo al salón y estuvo viendo la televisión donde echaban un programa infantil de dibujos animados que daba la casualidad que ese programa también lo echaban en España, aunque aquí era retransmitido íntegramente en alemán pero Dani no tenía problema ya que su madre le había enseñado alemán.
Mientras tanto en la casa de Gustav, los chicos ensayaban una tras otra las canciones que habían compuesto con la ayuda de unos productores musicales que los habían descubierto gracias a que Bill decidió participar en un programa de televisión para jóvenes promesas.
Después de estar cerca de dos horas ensayando decidieron hacer un descanso para aprovechar y tomarse unos refrescos con unos bocadillos que la hermana de Gustav les había preparado. Después retomaron otra vez los ensayos pero la hora de que Tom y Bill se fueran se estaba acercando así que Tom decidió proponer que se terminará el ensayo por el día de hoy.
—Bueno, creo que ya va siendo hora que paremos de ensayar –dijo Tom apoyando su guitarra eléctrica en el pie que tenía para apoyarla.
—Si –corroboró Bill posando el micro en el pie correspondiente.
—Por nosotros perfecto –dijeron Gustav y Georg dejando sus instrumentos de lado.
—Bueno, entonces nos vemos mañana –dijo Tom dando por concluida la conversación.
—Vale –asintieron Gustav y Georg.
—Antes de irnos, os quiero preguntar si mañana puede venir nuestra prima a ver el ensayo –dijo Tom.
—¿Prima? –preguntó Georg confuso.
—Sí, llegó hoy de España. Y se va a quedar a vivir con nosotros mientras es menor de edad, los padres de ella muriendo recientemente en un accidente de coche –explicó Bill.
—Vaya, lo sentimos muchísimo. Darle un abrazo y beso de nuestra parte aunque no la conozcamos, además pobrecilla se debe sentir súper mal por lo ocurrido –dijo Gustav apenado.
—Si la verdad es que lo está pasando mal, ya que no se acostumbra a que sus padres falta –dijo Bill tristemente.
—Bueno ahora nos tenemos que ir porque sino mamá nos deja sin cena –dijo Tom mientras se dirigía a la puerta.
—Está bien –dijo Georg.
—Le daremos un beso de vuestra parte a nuestra prima –informó Bill.
Mientras tanto en la casa de los gemelos Simone preparaba la cena con esmero ya que vendría a cenar su novio Gordon que vivía con ellos desde que los gemelos tenían la edad de 7 años, después de estar todo el día por ahí trabajando quería darle una sorpresa aparte de tener a una nueva integrante en la familia.
Dani después de haber estado mirando la televisión, subió a su habitación a estirarse un poco en la cama ya que estaba un poco cansada porque había tenido un día un poco difícil. Estaba concentrada en sus pensamientos cuando de repente escuchó que la puerta de la calle se abría, eso se significaba que sus primos ya habían llegado y pronto cenarían y así también le podría enseñarles a ellos la ropa que su tía Simone le había comprado y después de cenar pues podría meterse en su nueva cama y descansar de ese día tan largo que había sido.
Cuando Dani sintió que sus primos estaban en el piso de arriba, abrió la puerta de su habitación saliendo al encuentro de ellos, con una tímida sonrisa. Siendo vista por Tom y por Bill.
—Hola enana –dijo Tom mientras se acercaba a Dani para revolverle el pelo cariñosamente.
—Hola –respondió Dani con una sonrisa.
—¿Qué tal has pasado la tarde? –preguntó Bill mientras también se acercaba a ella.
—Bien, vuestra madre me ha llegado a un Centro Comercial y me ha comprado mucha ropa muy linda. ¿Queréis verla? —dijo Dani preguntando a sus primos con la mirada emocionada.
—Vale –dijo Tom mientras le guiñaba un ojo.
Entonces Dani cogió a Tom y a Bill de la mano para llevarlos a su habitación y así poder mostrarles toda la ropa que habían comprado en esa tarde. Dani abrió su armario y empezó a sacar cada una de las prendas que su tía le había comprado y después miró a los gemelos para que estos le dijeran que tal le parecía la ropa que le había comprado su tía.
—Pues hay que decir que mi madre tiene buen gusto para comprarte la ropa, es una ropa muy bonita, enana –dijo Tom mientras sonreía mirando a Dani.
—Gracias –Dijo Dani mientras sonreía alegremente.
—¿Cuál vas a estrenar mañana? –pregunto Bill divertidamente.
—No lo sé… es que es toda muy bonita y no sé por cual decidirme —dijo Dani mientras ponía cara de duda.
Después ambos gemelos dejaron a Dani en su habitación mientras que ellos se iban a dar una ducha rápida, para después bajar a cenar, porque su madre ya estaba preparando la cena y en menos de media hora les llamaría para que bajaran. Dani en todo ese rato que se quedo sola en su habitación, estuvo otra vez colocando la ropa que había sacado del armario para enseñárselas a sus primos, poniéndola en las estanterías de este, ya que al perchero no llegaba quizás tenía que comer más para crecer un poco más.
Al cabo de media hora, ya estaban todos abajo para ir a la cocina a tomar la cena que su madre había preparado con esmero durante la tarde. Estaban sentados en los sillones del salón cuando Simone les llamó para que se dirigieran al comedor de la casa donde había puesto la mesa, ya que antes cenaban en la cocina pero con la llegada de Dani a la casa pues la mesa de la cocina se quedaba un poco pequeña para las cinco personas que convivían en la casa.
Continúa…