«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)
CAPITULO 21
Una luz me hizo despertar, mire el reloj y me di cuenta que eran las 7 de la mañana, mi madre me mata, no he pasado la noche en casa. ¡¡Dios!! Espero que Tom haya dado alguna excusa buena a mi madre, porque sino soy hombre muerto. Me giré y observé como Ina dormía plácidamente, una sábana cubría su cuerpo desnudo, la besé en el hombro para que se despertara, tardando bastante, es que es muy dormilona.
—Mi amor… —dije mientras le besaba el cuello.
—MMmmm –Ina emitió un sonido y se removió entre las sábanas.
—Venga despierta –dije en otro intento de que se despertará.
Finalmente Ina después de tantos esfuerzos por parte mía, abrió los ojos.
—Bill, mi amor –dijo frotándose los ojos— ¿Qué hora es?
—Son las 7 de la mañana –dije mientras buscaba mi camiseta y mis pantalones que estaban esparcidos por algún sitio de la habitación.
—¿Ya te vas? preguntó mi novia confundida– Quédate a desayunar.
—Lo siento mi amor –dije mientras me ponía los pantalones– Pero es que mi madre me va a matar por no pasar la noche en casa, y no sé que excusa le habrá dicho Tom.
—Tranquilo –dijo mi novia mientras se acercaba a besarme– Me has dado una noche fabulosa.
—Tú sí que me has dado una noche fabulosa –dije besándola de nuevo– Me tengo que ir.
Salí de la habitación, procurando no hacer mucho ruido ya que los padres de Ina estarían en casa aún a esas horas, y como que me daba un poco de palo que me encontrarán en su casa a esas horas. Yo no soy de pasar las noches fuera de casa, de hecho siempre que he estado con Ina me iba siempre a dormir a casa, no sé como se me pudo pasar, espero que mi madre no me eche mucho la bronca.
DIEZ HORAS ANTES
Narra Tom
Eran las once de la noche y Bill no llegaba, me estaba empezando a preocupar aunque sabía perfectamente que estaba con Ina y lo que harían si fueron a su casa. Pero lo que realmente me preocupaba era la excusa que le daría a nuestra madre, Bill siempre regresaba a casa después de haber pasado un rato de diversión con su novia, no era como yo, que cuando me iba con mi novia no regresaba hasta el día siguiente y eso a mi madre le enfadaba mucho, no aprobaba mucho que a la temprana edad de 14 años ya fuera activo sexualmente, siempre me estaba recalcando lo de la protección. Mis padres aún no habían llegado con lo cual podría inventarme una excusa un poco convincente, me gire y vi a mi prima muy concentrada viendo la tele, ya que previamente habíamos cenado y ahora pues estábamos mirando la tele, mientras esperábamos a mis padres, aunque yo no prestaba atención a lo que echaban en la tele, cuando de repente me llamo un poco la atención un documental que estaban echando. ¡¡Dios!! Ese tipo de documental no es para que lo vea mi prima, y yo pensando en mis cosas, no evitando que lo mirase, iba a decir algo cuando mi prima se giró y me miro con cara confundida o de no entender nada de lo estaban echando en el documental.
—Tomi… —dijo mi prima poniendo cara de confundida.
—¿Qué pasa? –dije nervioso esperando que no fuera lo que me temía.
—¿Qué significa Erección? –dijo mi prima mientras yo abría los ojos exageradamente.
—¿Por qué me preguntas eso? –le respondí con otra pregunta, si estaba intentando evadir la pregunta.
—Es que en ese documental dicen que el hombre tiene que tener una erección para el… —no deje terminar a mi prima la frase interrumpiéndola.
—Eso ya lo sabrás cuando seas más grande –fue lo primero que se me ocurrió, por supuesto que no le iba a explicar a una niña de 11 años lo que consistía el sexo, si ni siquiera su cuerpo se había desarrollado aún.
—Jolines yo quiero saberlo ahora –dijo mi prima poniéndose un poco cabezona.
—Ya lo sabrás a su tiempo –dije evitando responderle de nuevo.
—Pues sabes que te digo –dijo mi prima toda enfurruñaba– Eres un imbécil.
—¡¡Ey mocosa!! no permito que me insultes –dije un poco cabreado, lo que faltaba una mocosa de 11 años me viniera a cuestionarme lo que debo hacer y lo que no.
—Pues si no quieres que te insulte –dijo mi prima levantando una ceja, como hacia mi hermano Bill muchas veces– Dime lo que significa.
—A ver enana –dije intentando encontrar las palabras adecuadas– la palabra erección significa Acción y efecto de levantar, levantarse, enderezarse o ponerse rígida una cosa, es decir, para que lo entiendas un poco mejor que se levanta.
—¿Y por qué se tiene que levantar? –dijo mi prima empezando con su peculiar tanda de preguntas– ¿Cuál es el fin de eso?
Me quedé callado pensando en que responderle a eso, no es que no supiera del tema, que va soy un experto en eso, lo que pasa es que se me hace muy difícil y embarazoso explicarle a mi prima, que solo es una niña de 11 años, cuál es la finalidad de un pene erecto.
—Bu-Bueno —empecé a balbucear nervioso por la situación que estaba viviendo, nunca me imagine que me iba a tocar a mi explicarle esto a mi prima, normalmente son las madres que se lo explican a las niñas y los padres a los niños— Eso te lo explicarán en el colegio más adelante…
Observé como mi prima me miraba con el ceño fruncido dando muestras que no se creía nada de lo que le había acabado de decir que en el colegio ya se lo explicarían, y es verdad se lo explicarán pero no tan detallado como se lo hubiera explicado yo.
—Eres muy malo conmigo –dijo mi prima toda enfurruñada— ¿Por qué no me lo quieres decir?
—Porque aún es muy pronto para que lo sepas –intente explicarle otra vez.
—Pues yo lo quería saber ahora –dijo mi prima otra vez.
—A ver enana –dije cogiéndola por la cintura y sentándola en mi regazo– Hay cositas que tienes que esperar un poquito, ¿entiendes?
—No, no entiendo –dijo mi prima insistentemente– A veces, pienso que me ocultáis cosas.
—No te ocultamos nada –dije perdiendo la paciencia– Solo que aún no es el momento de decírtelo.
—¿Cuándo lo sabré? –me pregunto mi prima.
—Cuando estés preparada –dije mientras le daba un beso en la mejilla.
—¿Preparada para qué? –preguntó mi prima un poco confusa.
—Bu-Bueno –dije un poco nervioso– Dentro de poco pues tu cuerpo sufrirá ciertos cambios.
—¿Qué cambios? –me pregunto mi prima, es alucinante siempre quiere saber el porqué de la cosas— Ya no soy una niña, me lo puedes explicar.
—¡¡Ay!! Enana –dije mientras la agarraba por la cintura sujetándola bien– Creo que eso no te lo tengo que explicar yo.
—¿Por qué no me lo puedes explicar tú? –volvió a preguntar mi prima.
—Bueno porque supongo que mi madre –dije intentando concluir el tema– Será quien te lo explique.
—No quiero esperar a que tu madre me lo explique –dijo mi prima cabezonamente.
—Se acabó enana –dije ya hartándome– Coge tus cosas y te acuestas.
—Eres malo, Thomas Kaulitz –dijo mi prima frunciendo el ceño– Muy malo.
Observé como mi prima cogía sus cosas y subía rápidamente las escaleras. Menuda mala leche tiene, pensé, puede ser un angelito pero cuando se le mete algo entre ceja y ceja, no para hasta conseguirlo y hoy ha sido un día que no ha conseguido lo que quería.
Miré un momento lo que echaban en la tele y ese documental había acabado hace un rato, así que me dispuse hacer un poco de zapping en la tele para ver si encontraba algún canal que me gustase lo que echasen, mientras esperaba a que llegará mi hermano o a que mi madre pusiera el grito en el cielo al no ver a Bill en casa. ¡¡Dios mío!! Pensé para mi mismo tengo que pensar en una buena excusa, para darle a mi madre si Bill no viene. Mientras pasaba canales sin fijarme en lo que echaban pues fue pensando en una excusa, ya está le diría que Bill se fue a casa de Andreas.
A la media hora la puerta de casa se abrió dando paso a mi madre con Gordon, que venían de su jornada de trabajo y de arreglar unos asuntos, yo pues seguía mirando la tele haciéndome el loco, como si no hubiera pasado nada. Hasta que mi madre se acercó a mí.
—Hijo, ¿Y tu prima? –me preguntó mi madre, al ver que Dani no estaba conmigo.
—Pues le he dado de cenar y la mande a la cama –le dije a mi madre.
—Ah, ¿Y tu hermano? –preguntó mi madre la pregunta más temida.
—Pues Andreas le ha llamado para que le ayudará hacer un trabajo –dije mientras intentaba que la mentira fuera lo más factible posible– Y ha llamado hace un rato, que el trabajo se ha complicado que se quedará a dormir esta noche en su casa.
—Vale –dijo mi madre convencida, es increíble se lo ha tragado– Y ahora acuéstate hijo, que ya es tarde y mañana no hay nadie que te levante para ir al instituto.
—Si… mamá –dije mientras me levantaba y le daba un beso en la mejilla derecha– Hasta mañana.
—Hasta mañana hijo –dijo mi madre mientras subía las escaleras que daban al piso superior donde se encontraban las habitaciones.
Estaba ya cerca de mi habitación, cuando pensé que era mejor que le comentará a mi madre, lo que Dani me había estado preguntando por la tarde, a ver en cierto modo creo que ya es hora de ir preparándola para los cambios que va a sufrir su cuerpo en meses o quizás días. Bajé rápidamente las escaleras, esperando que mi madre aún estuviera en el salón.
—¡¡Tom!! –dijo mi madre al verme otra vez en el salón— ¿Qué pasa?
—Verás mamá –dije un poco nervioso, me resultaba un poco extraño hablar esto con mi madre cuando es referido a mi prima– Es Dani…
—¿Qué le ha pasado? –dijo mi madre toda nerviosa.
—Nada, mamá –dije tratando de tranquilizarla– Es que… Dani ya anda preguntando cosas…
—¿Qué cosas? –dijo mi madre extrañada.
—Cosas referentes al sexo –dije nervioso finalmente– Hoy sin querer ha visto un documental donde explicaban cosas de esas… y ha empezado a preguntar… no pude evitar que lo mirará mamá.
—Tranquilo, hijo –dijo mi madre intentándome tranquilizar– Tarde o temprano se tiene que enterar, ya es hora que le dé una charla sobre eso. Pero mañana, que hoy estoy muy cansada y tu prima ahora estará dormida.
Después de que mi madre me dijo eso, le di un beso en la mejilla otra vez y me fui a mi habitación de nuevo, mañana nos espera otro día largo en el instituto.
Narrador Omnisciente
Las horas fueron pasando y todos estaban dormidos, ya era mañana, los rayos de sol penetraban por las rendijas de las persianas cada uno de los integrantes de la casa se fueron despertando lentamente, un nuevo día había comenzado. Todos los días era la misma rutina, las mismas cosas. Simone se levantaba temprano para preparar los desayunos y los almuerzos de los chicos, que tendrían que llevar para el colegio.
La mesa ya estaba puesta y todos los integrantes de la casa, pues se estaban empezando a sentar alrededor de la mesa. Dani llego con su mochila al hombro y completamente vestida, Tom al verla le fue a revolverle el pelo cariñosamente pero Dani se apartó de nuevo, como había pasado hace unas semanas antes. Pero ahora Tom no estaba preocupado, sino que ya sabía porque Dani estaba así con él y es porque se enfadó por no haberle explicado, lo que le había preguntado por la noche.
Estaban todos desayunando y conversando animadamente, cuando la puerta de la cocina se abrió dando paso a Bill, que venía todo apurado para coger los libros que necesitaba para llevar ese día al instituto, se acerco a la mesa para tomar una tostada que estaba en un plato y le dio un mordisco mientras saludaba a todos lo que se encontraban en la mesa. Iba a subir a coger los libros que necesitaba para clase, cuando su madre le pregunto que tal el trabajo con Andreas, Bill se quedo un poco pálido porque no había estado con Andreas ese día, y ahora como le explicaba.
—Bill… —dijo Simone cruzando los brazos– Estoy esperando que me digas.
—Verás… ma-mamá –empezó a balbucear nerviosamente.
—Bill tranquilízate solo estoy preguntando que tal el trabajo con Andreas –dijo Simone intentando calmar a Bill.
—Pues… creo que bien –contestó finalmente Bill.
—¿Y de que era? –preguntó Simone mientras echaba un poco de mantequilla en una tostada.
—Pues era… —dijo Bill tartamudeando.
—Era de química orgánica –dijo Tom de repente mientras este miraba a su hermano, como diciéndole tranquilo que te estoy echando un cable.
—Ah, y desde cuando sabes que trabajo estuvo haciendo tu hermano, Tom –dijo Simone mirando seriamente a sus dos hijos.
—Pu-Pues… porque me lo ha dicho Andreas –dijo Tom inventando una excusa.
—Ah… ¿Y cuándo estuviste con Andreas? –dijo Simone cruzándose de brazos viendo inquisitoriamente a sus hijos.
—Pu-Pues… —dijo Tom tartamudeando.
—ALGUIEN ME PUEDE EXPLICAR LO QUE ESTÁ PASANDO –dijo Simone seriamente.
Se hizo un silencio en toda la cocina, Simone miraba a sus hijos de hito a hito intentando averiguar que era lo que tenían entre manos. Dani paro de comer sus cereales un poco a asustada, por la escena que se había forzado en esos instantes en la cocina. Se estaba creando un ambiente muy tenso, hasta que Simone se acercó un poco más a Bill y observó que en su cuello había algo, que no tenía que haber si ibas hacer un trabajo…
Continúa…