«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)
CAPITULO 26
Narra Tom
Ahora estoy en una sala con mi prima Daniela, le van hacer una hipnosis para saber de una buena vez porque ha tenido esa crisis de ayer. Ahora escuchó como mi prima me llama y me busca entre la penumbra de la sala, yo me acercó a ella y le doy un pequeño beso en su sien, y le agarró la mano entrelazando nuestro dedos, no pienso dejarla en ningún momento, aunque no me haga ninguna gracia tener que escuchar lo que ese degenerado le hizo. Escuchó como el psicólogo le explica todo el proceso de la hipnosis, que hay tres fases y él quiere llegar a la fase tercera, que es la fase donde puede llegar a los recuerdos.
Ahora el psicólogo se sienta enfrente de ella, y empieza a mover un medallón con una cadena, le dice que se concentre en el objeto para llegar a una máxima concentración, y así poder llegar a la hipnosis.
Mi prima ya está hipnotizada, el psicólogo le pregunta que es lo que paso el día en que la secuestraron, el 27 de noviembre. Ella empieza a contar lo que hizo ese día, cuando escuchó a mi prima decir que ese día la había despertado con cosquillas en la nariz, la mire con ternura. Se acuerda perfectamente de lo que hizo ese día, como estuvimos jugando en mi cama mientras le hacía cosquillas por sus costados, aún me acuerdo ahora de su risa infantil, risa que sería apagada en un par de horas, por ese desgraciado que la secuestro. Espero que esto de la hipnosis salga bien, yo quiero que mi prima vuelva a ser una niña normal y yo no la voy a dejar en ningún momento, voy a cuidar de ella con mi propia vida si hace falta, ella se ha convertido en un elemento esencial para mi vida, junto a mi madre y a mi hermano Bill. Si falta uno de los tres, mi vida no tendría sentido.
Ahora está empezando a contar cuando fuimos a comer a la pizzería y después a casa de Gustav, ahora me acuerdo de lo del helado, se había puesto muy pesada porque quería su helado, y Georg se lo quiso comprar, pero yo empecé a discutir con Georg, no sé quizás por celos, mi prima desde que puso los pies en casa de Gustav, noté como Georg la miraba con mucha ternura, la ternura que se tiene hacia una hermana pequeña, y lo entiendo, Georg no tiene ningún hermano, y es lógico que eche de menos tener un hermano pequeño.
Porque yo tengo a Bill y Gustav tiene a su hermana Francisca pero él es hijo único, y quizás en mi prima ha visto a una hermana pequeña, por eso intento captar su atención, diciéndole que le compraba el helado, y yo como un gilipollas me puse celoso, porque es mi prima y no quiero que nadie me separe de ella, y me puse muy rabioso. Mi prima está contando que se asustó mucho cuando me vio peleándome con Georg, por eso salió de sala y se fue al recibidor de la casa y ha dicho que vio mi cazadora y se acordó que yo tenía guardado los 10 euros de la vuelta de la comida, y los cogió y se fue para comprarse el helado.
¿Por qué fui tan cabezota? ¿Por qué? Si no me hubiera opuesto desde el primer momento a comprarle el helado, ese hijo de la gran puta no se la hubiera llevado, y no sería objeto de sabe dios que cosas le hizo, estoy escuchando como mi prima explica lo que le hizo ese desgraciado la ató a una cama, para dejarla indefensa, y no se pudiera defender de él… ¡¡¡dios me quiero morir!!! Siento como mi prima tiembla, se lo notó porque aun sigo agarrando su pequeña mano con fuerza, y notó como un sudor frío cubre su mano. Ahora está explicando como ese desgraciado la toca, como acaricia sus muslos y como la penetra… ese desgraciado la violó, no… a mi niña no le pudo haber hecho eso, me quiero morir…
Ahora mi prima se pone a chillar como loca, el psicólogo dice las palabras mágicas para que mi prima salga de ese trance, ahora está llorando silenciosamente. La miró con pena y una tristeza tremenda, siento como mi corazón se ha desgarrado del dolor que ha sentido mi prima. Soy un perfecto imbécil, como pude desquitarme con mi prima ayer, provocándole la crisis, claro por culpa mía ha recordado todo, yo he sido el culpable de todo… todo por un puto helado.
Narrador Omnisciente
Tom y Daniela se quedaron solos en esa sala que estaba en penumbra, Dani sollozaba silenciosamente, sin entender porque diablos estaba llorando. Tom tenía agarrada a su prima de la mano, por sus mejillas caían unas diminutas lágrimas, si Tom estaba llorando, llorando por un dolor ajeno a él, pero tan doloroso, que hubiera preferido morirse antes de que su niña hubiera sufrido todo lo que sufrió.
—Tomi… —dijo Daniela aún llorosa— ¿Por qué estás llorando?
—Por nada… princesa –dijo Tom mientras con sus dos manos acariciaba las mejillas sonrosadas, a causa del llanto de Daniela.
—¿Estás triste? –preguntó de nuevo Daniela.
—No… —dijo Tom tratando de disimular toda la angustia que tenía– Ven aquí…
Tom abrió sus brazos para que su prima fuera a junto de él, lentamente se levantó del sillón, donde estaba y se aferró en un gran abrazo a su primo. Tom la acariciaba con cariño su pequeña cabeza, y de vez en cuando le daba algún que otro besito en la coronilla del pelo. Estuvieron mucho tiempo así, sintiendo el cuerpo de cada uno, ambos se sentían muy a gusto. Al cabo de un rato entró Simone con el psicólogo, ya que venía a buscar a Dani, porque este había decidido darle el Alta médica a Dani, una vez descubierto las causas pues la seguiría tratando con normalidad, en la sesiones que asistía semanalmente.
Así que Simone se acercó a su sobrina, con cara de pena, ya que el psicólogo le había explicado las causas, de las pesadillas y reacciones que tenía Dani, y eso la apenó mucho, también Simone le comentó al psicólogo que cuando habían encontrado a su sobrina pues le habían hecho una revisión y estudios a fondo y no le habían encontrado nada de eso, de lo que le dijo el psicólogo. El psicólogo le dije que posiblemente eso ocurrió pero no había ninguna prueba en el cuerpo de la pequeña, por eso el médico que la examinó dijo que no le habían hecho nada de eso.
Ahora Daniela tendría que aprender a vivir el día a día, e intentar olvidarse de lo que le ocurrió el 27 de noviembre de 2004, tendría que aprender a ser fuerte pero eso es muy difícil sobre todo se fue objeto de algo tan terrible.
Al cabo de una hora, Simone con sus hijos y con Daniela salieron de hospital rumbo a casa. Cuando llegaron Daniela fue a su habitación y se tumbó en la cama mientras su tía preparaba la cena, Tom y Bill estaban en la habitación de Tom, hablando tranquilamente y sobre todo Tom le estaba contando como había sido la experiencia de escuchar a su prima contar las cosas que le habían sucedido, Bill miraba con tristeza a Tom, ya que él sabía que Daniela para Tom era muy especial y le tenía un cariño tremendo, y saber que un ser querido sufre por algo que le paso, debe ser terrible. Él mismo, se imaginó que pasaría si les pasará algo a su madre y su hermano, su alma gemela…
Las horas transcurrieron con normalidad, Simone ya tenía la cena toda lista y aviso a sus hijos y a Daniela para que bajaran a cenar. Cuando estuvieron todos en la cocina, se sentaron silenciosamente cada uno en su silla y cada uno ceno en silencio. Una vez que todos acabaron a cenar pues ayudaron a Simone a recoger la mesa, después cada uno se fue a sus respectivas habitaciones.
Eran sobre las 11 de la noche, y Tom como era muy temprano pues no quiso dormir aún, así que cogió una de sus revistas favoritas, y se la puso a mirar, Bill pues escribía en su cuaderno de canciones alguna posible nueva letra para alguna nueva canción y Daniela pues contempla a su osito Teddy, y pensando que ya era hora de dejar a su fiel compañero de juegos, y dejarlo apartado en una de las estanterías de la habitación… sin saberlo Daniela estaba dando un paso muy grande, el de la adolescencia, en la etapa que rompes con toda tu niñez y buscas el porqué de las cosas y un sitio en el mundo de los adultos. Después de eso Daniela, se desveló, la verdad es que no estaba cansada para nada, así que decidió irse a la habitación de enfrente.
Lentamente salió de su habitación, el pasillo estaba completamente a oscuras y silencioso, y en un par de pasos ya estaba en la habitación de Tom, no tocó en la puerta, porque tenía mucha confianza, así que entró sin pedir permiso. Se encontró a Tom muy concentrado mirando una revista donde la portada había una chica muy bonita, y la verdad es que estaba ligerita de ropa, se acercó si hacer ruido para no desconcentrar a Tom y se puso a su lado a mirar el contenido de esa revista, arrugó la nariz cuando vio a muchas chicas que también estaban como la chica de la portada.
—Qué asco –dijo Daniela poniendo cara de desagrado.
—Dani… ¿Qué haces aquí? –dijo Tom todo nervioso intentando esconder la revista en algún sitio.
—No era capaz de dormir –dijo Daniela mientras observaba como su primo intentaba esconder la revista fuera de la vista de ella— ¿Por qué estabas viendo esa revista?
—Bu—Bueno… —dijo Tom tartamudeando no sabía que contestarle– Eso es cosa para mayores.
—¿Y tú eres mayor? –preguntó Daniela arqueando la ceja izquierda.
—No… —dijo Tom finalmente, él no tenía la edad para ver esas revistas pero Georg si tenía la edad para comprarlas y se la había pasado.
—Entonces no puedes verlas –dijo Daniela con algo de recriminación– Se lo voy a decir a tu madre.
—¡¡Ey!! Enana –dijo Tom mientras agarraba a su prima de la cintura– Ni se te ocurra decirle de esto, me has entendido.
—Bueno… —dijo Daniela pensativa mientras ponía una cara de pilla– No se lo digo, si tú me explicas una cosa que no me explicaste el otro día.
—¿Qué? –dijo Tom intentando acordarse de que era eso que no le había explicado a su prima, al cabo de unos segundo cayó en la cuenta de los que era– Pero eso te lo va explicar mamá, ya he hablado con ella.
—Bueno como quieras –dijo Dani dándose la vuelta en dirección de la puerta– Entonces tendré que decirle a tu madre que tienes revistas guarras en tu habitación.
—Espera –dijo Tom mientras miraba a su prima que ya había agarrado el pómulo de la puerta— ¿Qué es exactamente lo que quieres que te explique?
—Pues lo que vi en ese documental, es que no lo entendí muy bien –dijo Daniela mientras se acercaba de nuevo a la cama de su primo.
—Es que verás… —dijo Tom mientras agarraba a su prima de la cintura– Eso no sé si podrás saberlo, sobre todo después de lo que te paso ayer.
—Bueno… —dijo Daniela arqueando de nuevo la ceja– También le diré que me has besado, como se besaban mis padres.
Tom se quedó blanco de eso no se podía enterar su madre, porque literalmente lo mataría. Daniela era su prima y no creo que a su madre le hiciera mucha gracia, enterarse que la había estado besando.
—Está bien, enana –dijo Tom mientras miraba con un poco de vergüenza a su prima– Pero no le digas a nadie, que te di ese beso. Es un secreto entre nosotros y no va a volver a pasar.
—Está bien… —dijo Daniela arrastrando las palabras– ¿Me lo vas a explicar?
—Si te lo voy a explicar, pequeña chantajista –dijo Tom mientras le daba un beso en la mejilla– Aunque me va a resulta un poco raro explicártelo yo, tendría que ser mamá.
—No te queda otra opción –dijo Daniela poniendo cara de pilla.
—Está bien pequeña chantajista –dijo Tom mientras le tocaba la punta de la nariz con ternura.
—¿Por qué esa cosa se pone erecta y cuál es su finalidad? –preguntó Daniela sin ningún rodeo.
—Bueno enana, cuando llegas a una edad… —comenzó a explicar Tom.
—¿Qué edad? –pregunto Daniela impacientemente.
—Déjame continuar explicándote, enana –dijo Tom mientras le revolvía el pelo cariñosamente– En las niñas ocurre sobre los 11 o 12 años aproximadamente, que es cuando se empiezan a desarrollar y los niños pues les ocurre entre los 13 o 14 años aproximadamente. Tantos los cuerpos de los niños como de la niñas sufren cambios… a ver como te explico. Tú, por ejemplo dentro de muy poco pues empezarás a desarrollar.
—¿A desarrollar? –pregunto Daniela un poco confundida.
—Sí, si te fijas en mamá, ella tiene pechos –dijo Tom intentando llegar a lo que quería explicar.
—Sí, ¿Pero eso que tiene que ver? –preguntó Daniela sin entender.
—Pues a ti te pasará lo mismo –dijo Tom finalmente– Dentro de poquito, quizás en un par de meses, una glándula que se llama la hipófisis, que está situada en el cerebro, mandará la orden a tu cuerpo de que comience a producir hormonas, que son las que harán que tengas esos cambios… esos cambios es que se desarrollarán tus pechos, para que en un futuro puedas alimentar a tu bebé, en los primeros meses de vida de este, después también mandará la orden de que te salga vello por algunas partes del cuerpo, también se te ensancharán las caderas para que en un futuro puedas dar cavidad a un embrión o feto…
—Ah –dijo Daniela un poco confusa— ¿Pero cómo puedo tener ese bebe dentro de mí?
—Bueno… —dijo Tom mientras se rascaba su oreja derecha– Para poder tener un bebe dentro de ti, pues tienen que ocurrir dos cosas: La primera, es que al poco tiempo de que empieces a desarrollar, pues te vendrán lo que la gente le llama regla o la menstruación.
—¿Qué es eso? –pregunto Dani frunciendo el ceño.
—Pues eso significa que ya estás madura sexualmente para poder tener un bebe –dijo Tom mirando a su prima que tenía aún cara de confusión– Durante unos días al mes, pues sangrarás un poco.
—¡Qué asco! –dijo Daniela– Yo no quiero que me pase eso.
—Aún eres muy pequeña para entenderlo –dijo Tom mientras acariciaba a Dani la mejilla derecha– Pero eso es una bendición…
—Yo no lo veo como una bendición –dijo Daniela frunciendo el ceño.
—Mira enana –dijo Tom intentando hacer entender a Dani– Es una bendición, porque del amor de dos personas, se forme otro ser y que poco a poco crezca dentro de ti, sientas como se mueva y que después al cabo de nueve meses lo tengas entre tus brazos, es muy bonito saber que una personita depende de ti, te hará sentirte importante.
—¿En serio? –dijo Daniela con cara de incredulidad– Wow, quiero tener un bebe ahora.
—Jejejee aún no puedes –dijo Tom mirando graciosamente a su prima– Aún no te ha venido tu primera menstruación y a parte también necesitas de un hombre que haga que ese nuevo ser crezca dentro de ti.
—¿Y cómo lo hace? –dijo Dani con curiosidad.
—Bueno… —dijo Tom, al final el gran momento de explicarle a su prima lo que consistía el sexo había llegado– Verás, cuando seas un poquito mayor pues te empezarás a interesar en chicos…
—Ah –dijo Daniela muy concentrada en lo que decía su primo.
—Y bueno después habrá uno del que te enamorarás –dijo Tom mientras miraba fijamente a su prima– Y después os casareis, y bueno tendréis un bebé.
—No me estás explicando como se hace para tener el bebé –dijo Daniela frunciendo el ceño.
—Bueno… —dijo Tom nerviosamente– Bueno cuando una chica y un chico se casan, en la noche de bodas duermen muy juntitos y después pasados unos meses pues tienen un bebe.
—Vaya yo pensé que era otra cosa –dijo Dani un poco decepcionada.
—Es eso básicamente –dijo Tom mirando a su prima– Y bueno ahora estás contenta de saber eso, así que a la cama.
—¿Puedo dormir contigo? –dijo Dani poniendo ojitos.
—Bueno está bien –dijo Tom mientras abría la cama para que Daniela se metiera en ella.
Daniela se tumbó en la cama en forma de plancha, y una vez que estuvo metida entre las sábanas, Tom se tumbó a su lado, tapándose bien los dos.
—Buenas noches Tomi –dijo Daniela mientras le daba un pequeño beso en la mejilla.
—Buenas noches enana –dijo Tom mientras la abrazaba fuertemente haciendo que Daniela apoyándola su cabeza sobre pecho– Que tengas dulces sueños.
Poco a poco sus respiraciones fueron siendo acompasadas y tranquilas, hasta que ambos se quedaron completamente dormidos esperando a que un nuevo día llegará y quizás fuera mejor que los dos últimos días.
Ambos dormían ajenos a la intrusión que había sufrido la habitación, Simone había entrado en la habitación de Tom, para preguntarle si sabía donde estaba Daniela, ya que esta había ido a la habitación de ella y se la encontró vacía. Haciendo que la mujer se asustará al no ver a su sobrina en su cama, pero al pasar por la habitación de Tom se le ocurrió preguntarle si estaba con él, ya que Daniela muchas noches iba a la habitación de Tom. Suspiró aliviada a encontrarse a Daniela durmiendo plácidamente entre los brazos de su hijo mayor, no sabía como pero desde la llegada de Daniela, Tom había formado unos lazos muy grandes con su sobrina casi se podía decir que respiraban al mismo tiempo, como si fueran una misma persona….
Continúa…
