
«Ich Brech Aus» (Fic de Heiligtkt483)
CAPITULO 30
Me desperté sobresaltada gritando, mi primo me estaba mirando confundido. Yo estaba intentando que mi respiración estuviera más compasada, pero no era así estaba más agitada.
—Ey peque, ¿Qué te pasa? –preguntó mi primo con preocupación, clavando sus ojos miel en los míos.
—Na-Nada —dije mientras que por mis ojos empezaban a brotar unas cuantas lágrimas.
—Dices nada y estás llorando –dijo mientras con el pulgar de su mano derecha secaba un par de lágrimas que recorrían mi mejilla izquierda.
No dije nada, seguí llorando. Noté como sus brazos me rodeaban haciéndome sentir más protegida, y también sentí ese olor tan característico de él, que me embriagaba, poco a poco volví a cerrar mis ojos… hasta que me quedé otra vez dormida.
Narrador Omnisciente
Las horas fueron pasando, hasta que el sol de la mañana penetraba por las ventanas de la vivienda, Tom y Dani seguían dormidos plácidamente, aunque dentro de poco se tendrían que levantar, para ir cada uno a clase. Todos se levantaron con normalidad, excepto Tom que se sentía incómodo por la ingestión de ciertas pastillas que hacían que su pequeño gran amigo saliera a saludar.
Daniela se dirigió a su habitación para coger su mochila, y también para vestirse para después bajar a desayunar, estaba concentrada cogiendo todas sus libretas y sus libros que utilizaría ese día en el colegio. Cuando escuchó unos pasos que se adentraban en su habitación, era Tom que venía a pedirle si tenía un poco de cinta adhesiva para pegar un libro que se le había caído al suelo y al cogerlo con la mano, pues se le despegó la tapa.
—Dani –dijo Tom entrando por la puerta– Tienes algo de cinta adhesiva.
—Me parece que no –dijo Dani mientras intentaba meter un libro dentro de su mochila– Ayer quise hacer un trabajo de manualidades, y como no tenía cinta adhesiva, fui a tu habitación para ver si tenías pegamento pero no le encontré.
—Es que yo pegamento no tengo –dijo Tom mirando a su prima– Como no lo suelo utilizar, para que lo voy a tener.
Tom iba a salir por la puerta de la habitación de Dani, cuando por casualidad se fijó en la mesilla de noche de Dani, allí tenía una especie de pequeño globito de color transparente e hinchado. Fijó su mirada, más en él cuando descubrió lo que en realidad era eso que tenía su prima encima de la mesilla de noche.
—Dani, ¿Qué haces con esto? –dijo Tom confuso de su prima tuviera eso a su mano.
—Lo he encontrado… —dijo Dani mirando a su primo– Estaba en tu mesilla de noche, Tomi ¿Por qué andas con globos? No eres un poco mayor para eso.
—¡¡Dani!! –dijo Tom un poco enfadado con su prima— ¿Quién te ha dado permiso para andar buscando entre mis cosas?
—Lo siento… —dijo Dani apenada– Es que no encontraba el pegamento, y pensé que igual lo tenías guardado en tu mesilla de noche. Y resulta que me encontré con una caja en la que había globos que estaban precintados, eran muy pringosos.
—Dani… es que no son globos –dijo Tom mirando seriamente a su prima.
—Ah… ¿Entonces qué son? –dijo Dani toda confusa.
Tom se quedó mirando a Dani todo confuso, realmente no sabía que decirle, estuvo callado unos segundos cuando fue abrir la boca para decirle lo que era, llego Bill por la puerta para avisarles que su madre los llamaba, que sino se quedaban sin desayunar.
Después de que todos desayunaron, pusieron sus mochilas al hombro y se dirigieron hacia sus respectivos centros educativos, Tom iba andando un poco incomodo, Bill se lo notó desde el primer momento pero no quería sacar el tema enfrente de Dani, ya que esta era todavía pequeña para escuchar ese tipo de cosas.
Cuando dejaron a Dani en su respectivo colegio, esperaron a que entrará dentro del recinto escolar, aunque Dani se había encontrado con Lilly que muy embobada miraba para Tom, pero este no le prestaba atención porque iba sumido en sus pensamientos. Ya estaban solos los dos hermanos camino a su instituto cuando Bill decidió hablar con su hermano, de lo que le pasaba lo miraba muy preocupado.
—Tom… —dijo Bill intentando llamar la atención de Tom que se encontraba todo pensativo.
—Mmmm –dijo Tom con su boca, como haciendo entender que lo había escuchado.
—¿Qué te pasa, hermano? –dijo Bill apoyando su mano derecha en el hombro izquierdo de su hermano.
—Nada… —dijo Tom intentando esquivar la pregunta de su hermano— ¿Por?
—Te veo muy pensativo –dijo Bill– Y no me mientas porque sé que te pasa algo.
—He discutido con Julia –dijo Tom de repente.
—¿Cómo? –preguntó Bill todo alucinado.
—Digamos que me he dado cuenta que no es la persona a la que quiero –dijo Tom esperando la reacción de su hermano.
—¿Y entonces a quien quieres? –preguntó Bill sin entender a lo que se quería referir su hermano.
—No lo sé –dijo Tom con los ojos medio llorosos.
—¿Cómo que no lo sabes? –dijo Bill alucinando por lo que le estaba contando su hermano– Con Julia llevas dos años de relación, y hasta ahora os ha ido de maravilla, ¿Por qué discutiste con ella?
—Por el grupo, por Dani… —dijo Tom parándose y mirando a su hermano.
—¿Por Dani? –dijo Bill todo flipando– Creo que me he perdido algo, o no me cuentas cosas.
—Julia ayer hablo mal de Dani –dijo finalmente Tom– Dijo que paso demasiado tiempo con ella.
—Y es verdad Tom –dijo Bill dándose cuenta de lo que había dicho Tom– Pasas muchas horas con Dani, creo que te has convertido en su guardaespaldas, jejeje.
—Puede ser… —dijo Tom– Creo que soy muy sobreprotector con Dani.
—Sobreprotector, yo no diría eso –dijo Bill– Más bien estás marcando territorio.
—O_______O ¿A qué te refieres con eso? –dijo Tom un poco intentando hacerse el sueco, con lo que había dicho Bill.
—Tom, soy tu hermano gemelo –dijo Bill poniendo cara de este tío no se entera— Te conozco desde que estamos en la barriga de nuestra madre y sé que con Dani estás llegando a un nivel, que se sale de una relación de primos normales. Te aconsejo hermanito, que trates de olvidarte de ese tipo de relación con Dani, es nuestra prima no creo que a mamá le hiciera mucha gracia que tú y Dani tuvieras algo.
—Yo con Dani no tengo ese tipo de relación –dijo Tom intentando de hacer comprender a Bill que a Dani la quería como a su prima pequeña.
—Me parece muy bien –dijo Bill dándole un golpecito en el hombro– Entonces haz las paces con Julia.
—No puedo –dijo Tom– Mis sentimientos hacia ella han cambiado, me he dado cuenta que no la quiero, solo estoy con ella por sexo, últimamente nuestra relación se basa solo en eso, en sexo.
—Lo sé –dijo Bill con voz seria– Cambiando de tema, que le ha pasado a tu amiguito hoy por la mañana.
—¡¡QUE!! –dijo Tom todo sorprendido.
—Tom, no soy tonto –dijo Bill levantando su ceja izquierda– Llevas desde que te levantaste incomodo, y he notado que lo tienes más levantado de lo habitual.
—Es que… —dijo Tom nervioso– No te lo conté ayer porque estabas ya dormido, pero cuando fui a junto de Julia pues sentía que no me ponía y por el camino me encontré con un hombre que me ofreció unas pastillas… y bueno me tome unas cuantas y ahora este es el resultado.
—Serás mamón –dijo Bill todo serio– Porque coño las tuviste que tomar si tú no necesitas de eso, joder Tom, si estás todo el día prácticamente excitado.
—Ahora que voy hacer –dijo Tom con voz preocupada.
—Ir al médico, gilipollas –dijo Bill mientras le pegaba una colleja a su hermano en la cabeza.
Los dos hermanos volvieron a emprender su camino hacia el instituto, a su cárcel. Menos mal que dentro de poco ya no asistirían al instituto temporalmente, ya que dentro de dos semanas comenzaban con la grabación de algunas de las canciones de su primer disco debut. Así que con mucha suerte igual en septiembre ya no volvían al instituto, si triunfaban pues comenzarían a viajar para dar conciertos, entrevistas, fiestas, etc.
Dentro del Recinto del Colegio de Dani
La mañana había resultado bastante entretenida, y ahora estaban en clase de ciencias naturales, donde estaban empezando a dar el cuerpo humano. El profesor de ciencias naturales de Dani pues decidió, que sus alumnos por parejas, hicieran un trabajo de cada parte del cuerpo humano.
—A ver niños, estaros callados por favor –dijo el profesor Morrison encargado de impartir la materia de ciencias naturales– Como os he explicado antes, vamos a comenzar a estudiar el cuerpo humano, para eso quiero que hagáis un trabajo en grupo por parejas de cada parte del cuerpo que yo mismo os indicaré.
—Que guay –dijo Dani mirando a su amiga Lilly– Lo hacemos juntas, ¿no?
—Claro, Dani –dijo Lilly sonriendo a Dani– Por cierto, ¿Hoy te vienen a recoger tu primos?
—Creo que si –contestó Dani mientras que prestaba atención a su profesor.
—Guay –dijo Lilly toda emocionada– Quiero volver a ver a Tom.
—¡¡Aish!! Lilly cuantas veces te tengo que decir que te olvides de mi primo Tom –dijo Dani con voz cansada a su amiga– Primero, tiene novia y Segundo, es cuatro años mayor que tú y ni siquiera te hace caso.
—Pero yo no pierdo la esperanza *-* —dijo Lilly toda sonriente.
—Uffsss –suspiró Dani.
—Bueno, niños los grupos para el trabajo los formaré yo –dijo el profesor mientras se escuchaba como sus alumnos protestaban– Es una forma de que conozcáis a vuestros compañeros, y no estar siempre con los mismos.
—Menuda mierda –dijo Dani mirando a Lilly– Ya nos han estropeado el plan de hacer el trabajo juntas.
—Pues si –dijo Lilly mirando a su amiga.
—Daniela Alonso Trümper –dijo el profesor de repente– Le toca hace el trabajo con Josh Hamilton, sobre el aparato reproductor masculino.
—¡¡QUE!! –dijo Daniela sorprendida– Pero profesor, no puede ponerme con otra persona.
—Me temo que no, señorita Alonso –dijo el profesor mirando severamente a Daniela– Póngase de acuerdo con su compañero para hacer el trabajo, que después tendréis que exponer.
Cuando los demás alumnos escucharon al profesor que tenían que exponer el trabajo todos empezaron a protestar, ya que ninguno quería exponer el trabajo, pero al final tuvieron que hacer caso al profesor, minutos más tarde el timbre sonaba dando lugar al terminó de las clases. Daniela recogía sus libros y sus utensilios de clase, rápidamente para salir pronto de clase, y así poder llegar pronto a casa. Lilly ya había recogido todas sus cosas y esperaba a Daniela en la puerta, para bajar juntas las escaleras del piso y salir del colegio, donde tendrían que esperar a que vinieran a buscarlas.
Dani ya iba a salir por la puerta cuando sintió como alguien le agarraba del brazo, era su compañero de clase Josh que seguramente quería ponerse de acuerdo con ella para cuando iban a quedar para hacer el trabajo.
—Dani… —dijo Josh mirando fijamente los ojos de Dani— ¿Cuándo vamos a quedar para hacer el trabajo?
—No sé… —dijo Dani mientras se giraba para irse, notando de nuevo la mano de Josh sobre su brazo.
—Te parece bien mañana por la tarde –dijo Josh intentando captar la atención de Dani– Más bien para empezar a buscar información y después contrastar los puntos que encontramos cada uno.
—Ok –dijo Dani dándose la vuelta.
—¿En tu casa o en la mía? –volvió a preguntar Josh.
—Mejor en la mía –dijo Dani finalmente– Es que no sé si mi tía me va dejar ir a tu casa.
—Bueno, está bien –dijo Josh sonriendo a Daniela.
Las dos amigas bajaron las escaleras rápidamente, ya que lo más seguro es que estuvieran esperándolas afuera. Y ellas no querían hacer esperar, sobre todo Lilly bajaba las escaleras más aprisa porque quería ver a Tom, antes de que su padre llegara a recogerla.
—Dani has visto como te sonrió Josh –dijo Lilly mirando sonriente a Dani.
—Nooo –dijo Dani un poco molesta– Por favor, Lilly no empecemos de nuevo.
—Eres una cabezona –dijo Lilly– Vamos Dani, dime la verdad no te gustas aunque sea un poquito Josh.
—A ver Lilly, es guapo –dijo Dani poniéndose un poco roja– Pero yo paso de eso por el momento.
—Me alegro de que te haya tocado con él hacer el trabajo –dijo Lilly mirando de reojo a Dani.
—Pues yo no –dijo Dani mirando impaciente de un lado a otro esperando a que llegaran sus primos a recogerla.
La espera no se hizo tardar, a lo fondo Dani pudo distinguir a su primo Bill y a su primo Tom que venían con paso acelerado, Lilly al ver a Tom se empezó a poner un poco nerviosa. Cuando ambos gemelos estuvieron a la altura de ellas, Lilly estaba completamente ruborizada.
—Hola Tomi –dijo Lilly un poco colorada.
—Hola enana –dijo Tom sin prestar atención al rubor que tenía en sus mejillas Lilly.
—Tomi… —dijo Dani alegremente mientras abrazaba a su primo.
—Hola, peque –dijo Tom en modo cariñoso mientras abrazaba también a su prima depositándole un pequeño beso en su mejilla.
—No es justo –dijo de repente Lilly atrayendo la atención de todos– Yo también quiero un beso.
—Jejejeje –se empezó a reír Tom– También quieres que te dé un beso, vaya. Anda ven aquí.
Tom se acercó a Lilly y le dio un pequeño beso en la mejilla izquierda, haciendo que Lilly se pusiera más ruborizada de lo que estaba, al poco rato sonó el claxon del coche del padre de Lilly que venía a buscarla. Lilly se despidió de Dani, con una sonrisa en los labios, contenta de que Tom le diera un pequeño beso, en la mejilla, pero al fin y al cabo era beso.
—Bueno, será mejor que nos marchemos ya –dijo Tom pasando su brazo por el hombro de Dani— ¿Qué tal te ha ido el día en la escuela?
—Bueno… —dijo Dani no muy convencida.
—¿Qué te ha pasado, Dani? –dijo esta vez Bill.
—Es que el profesor de ciencias –dijo Dani explicando– Nos ha mandado hacer un trabajo por parejas.
—Que guay –dijo Tom— ¿Lo tienes que hacer con Lilly?
—Noooo –dijo Dani triste.
—Entonces lo tienes que hacer con otra persona ¿no? –dijo Bill.
—Sí, pero me da vergüenza –dijo Dani un poco ruborizada– Es que es con el chico más guapo de clase *—*
—Ah, entiendo –dijo Bill guiñándole el ojo— ¿De qué es el trabajo?
—Es sobre el aparato reproductor masculino –dijo Dani avergonzada– No quiero hacer el trabajo.
—Dani es solo un trabajo –dijo Bill intentado tranquilizar a su prima.
Bill estaba hablando aún con su prima, cuando vio como Tom iba caminando sin esperarlos, Bill llamó a su hermano para que este los esperara pero él seguía acelerando el paso, hasta que llego un punto en que Bill grito a Tom pero este cogió y se marchó dejando a Dani y a Bill solos.
Caminaba por las calles de la ciudad de Hamburgo, hacía más de una hora que había dejado a su hermano y su prima solos en la entrada del colegio de Daniela, pero ahora lo que quería era encontrar alguna chica guapa con quien pasar la noche. Ahora era un hombre libre, no tenía que responder ante su ex novia, porque había dejado de existir para él. Lo que quería era de una maldita vez, era deshacerse de esa sensación rara que tenía cada vez que miraba a su prima Daniela, esa sensación que le hacía pensar cada vez más en tenerla, en poseerla, en hacerla suya… en hacerla mujer.
Continúa…