Notas: Esto salió de mi esquizofrenia atorada de hace años atrás, y que sólo se alimentó con dibujos que hizo Alejo, la manip que hice no le hace justicia, pero puta vida, no deja hacer trapitos, así que imagínense a Tom con el outfit de los dibujos.

(One-Shot de Kasomicu)

«…Baby one more time»

El que Bill se la pasara cantando no era ninguna novedad, Bill adoraba cantar, por algo era el vocalista de la banda, por eso y que ciertamente apestaba en tocar cualquier instrumento, pero Bill era bueno con su voz, y manejo en el escenario…

El tema era que a Tom le fastidiaba un poco cómo es que Bill estaba sumamente obsesionado con Britney Spears, porque no era algo de ahora, no, había sido desde siempre, Bill la consideraba su ídola, digna de su admiración a niveles estratosféricos, y era evidente que Britney Spears era un ícono y bella mujer, sin embargo, lo que le daba coraje a Tom es que Bill solamente hablara de ella, haciendo que incluso cualquier conversación banal que tuvieran la dirigiera para volver a hablar de Britney, era un círculo vicioso que estaba entorpeciendo su vida.

Y bueno, Tom también tenía un poco de celos, porque Bill solía tener hiper fijaciones que variaban, pero siempre volvía a él, siendo Tom su prioridad, no obstante, ahora Bill sólo podía pensar en Britney Spears.

Tom quería que Bill volviera a tomarle la importancia de antes, que claro, siguiera cantando y haciendo todo lo que hiciera feliz pero que también retomaran su relación porque aparte de hermanos, eran pareja, pero Bill había estado muy concentrado en las actividades de la banda, y hablar de Britney antes de dormirse como para pensar en tener sexo o momentos de pareja.

Así que Tom quería recuperar la atención de Bill a cómo diera lugar, precisamente iban a tener unos días libres de todos, porque Gustav iba a viajar con su familiar y Georg tenía que arreglar unos asuntos pendientes, así que estarían solos en el departamento, por lo que sería el momento perfecto para que Tom pudiera recuperar a su gemelo, novio, su persona favorita y su todo.

Tom ya tenía un plan…

&

Bill no sabía por qué Tom no estaba en la cama como siempre en sus días libres, pero bostezó, en lo que se cubría nuevamente con la colcha, decidiendo que luego se cuestionaría dónde estaría su hermano en vez de estar a su lado.

Pero su teléfono vibró y Bill arrugó el ceño, fijándose que era un mensaje de Tom, por lo que arqueó una ceja, tallándose un ojo, leyendo la indicación de Tom de que fuera a desayunar y que luego se encontraran en la sala de ensayos.

Bill soltó un suspiro cansino, pero fue a lavarse los dientes, bañándose mientras cantaba Baby one more time, después se puso ropa de casa totalmente cómoda en lo que iba a desayunar.

No entendía para qué Tom quería que fuera a la sala de ensayos en su día libre, aunque tampoco pensaba decirle que se fuera al diablo, porque si su gemelo tenía buenas ideas para componer, sería una oportunidad excelente de aprovechar aquellos días, aunque técnicamente eran sus días libres donde tenían el propósito de descansar precisamente, sólo que en ocasiones había que aprovechar a las musas, y tal vez tener opciones para nuevas canciones en otros discos.

Al terminar de comer, es que iba a entrar al cuarto de ensayo, sin embargo, estaba inquietantemente silencioso, al menos hasta antes de que tocara la manija, que al girarla, empezó a sonar Baby one more time, sorprendiendo a Bill, ¿Tom lo habría puesto para él?

Aquel pensamiento le hizo sonreír a Bill, aunque no entendía la relación con componer en lo que escuchaban música, ya que él terminaría cantando, de hecho ya estaba haciéndolo en lo que abría la puerta.

Oh, baby, baby I shouldn’t have let you goouh… —canturreó Bill, desafinando al final por lo que vio al abrir la puerta, haciendo que quedara boquiabierto—. ¿Tomi? —preguntó estúpidamente, en lo que se relamía los labios y avanzaba como hipnotizado hacia su gemelo, con los ojos brillantes, en lo que su formaba un bulto en sus pantalones, con su gemelo viéndolo de reojo con fingido desinterés.

Tom… Su amado gemelo estaba apoyado contra la mesa, se había soltado sus rastas, amarrándolas en dos coletas bajas, usando un top que apenas se veía porque estaba dentro de su camisa… No, no era una camisa, era una blusa, sí, a la cual le había hecho un nudo debajo de sus pectorales, mostrando así su vientre hasta el inicio de su pelvis, observándose su v pronunciada, haciéndolo salivar no sólo por eso, sino porque después llevaba una falda plisada roja, y en las caderas se notaban unos hilos en cada extremo, color rosa, lo cual significaba que Tom estaba usando un hilo dental debajo de la falda, haciendo que casi goteara su polla en sus pantalones por eso, y hasta las medias altas y zapatos de charol se había puesto, luciendo como una hermosa colegiala, aunque le faltaban los pompones a las ligas que tenía en el cabello y tampoco tenía la chompa de hilo gris, igualmente comprendía a la perfección de la indumentaria de su hermano.

Por lo que Bill siguió comiéndoselo con la vista hasta llegar a Tom, poniéndole la mano en el hueso sobresaliente de su cadera, acariciando con la yema de su dedo por encima del hilo, casi respirándole en el rostro, fijándose cómo es que Tom se había depilado alrededor de sus cejas, estaba usando brillo labial rosado tenue, que sólo acentuaba su piercing en su labio inferior, y se había delineado levemente los ojos, por lo que sólo hacía que su mirada de sierva la tuviera allí, con sus pestañas largas rizadas… Se las había rizado, sólo Dios sabría cómo habría hecho Tom para conseguirlo, pero lo había hecho, y también se había depilado las piernas por lo que pudo ver.

—¿Qué cosa hice bien para merecerme este premio? —cuestionó Bill contra la boca de su gemelo, moviéndole la pelvis con su bulto contra su faldita, jodida faldita corta, quería metérsela con la puta faldita puesta.

My loneliness is killing me… And I… I must confess I still believe… When I’m not with you… I lose my mind —respondió Tom cantándole, y Bill sonrió, porque no es que Tom cantara mal, sólo que no solía hacerlo más que para algunos coros o en soledad, y el que estuviera cantándole a modo de respuesta, hacía que Bill empujara más a Tom contra el borde de la mesa.

—Oh, he sido un imbécil que te ha desatendido, ¿no? —cuestionó Bill, porque sí, no recordaba la última vez que tuvieron “tiempo de gemelos”, había mucho trabajo, y obligaciones por la banda, así fueran adultos desde hace poco, sí tenían contratos a los cuales ceñirse a sus recién cumplidos dieciocho años, por lo que apretó más la piel de la cadera de su gemelo, sintiendo cómo Tom se estaba endureciendo contra su entrepierna.

—Sí —respondió Tom, aún manteniéndose sin tocar a Bill, aunque se moría por hacerlo, torturándose a sí mismo de paso, por querer impacientar más a Bill.

Bill se mordió el labio inferior, respirando el aroma que desprendía el cuello de su hermano, su loción, crema y, bajo todo, el olor natural de Tom, en lo que el de rastas sentía cómo se erizaban sus vellos por la respiración de Bill sobre él, incluso aunque su hermano estuviera en pijama, con el cabello sin arreglar, más que una pasada simple de peine, y sin maquillarse, seguía volviéndolo loco, porque era Bill, el amor de su vida con el que había nacido con diez minutos de diferencia porque su amor empezó desde antes de nacer, y que había sido un imbécil obsesionado con Britney Spears haciendo que Tom tuviera que tomar medidas desesperadas para captar su atención, pero ahora lo tenía ahí contra él, erecto, en lo que él mismo estaba poniéndose duro, sintiendo los labios llenos de Bill pasándolos por su cuello, justo en donde latía su arteria carótida, y Tom tuvo que morderse el labio inferior para no dejar salir el gemido por los roces tenues de Bill al besarlo, cómo es que su piel reaccionaba, y el calor estaba invadiéndole, cómo quería que su gemelo lo poseyera ya… Pero estiró más su cuello, dándole espacio a Bill para que siguiera besándolo, ahora dejándole lamidas, sintiendo la bolita del piercing de su lengua contra la extensión de su zona erógena…

—Perdóname, ¿sí? Déjame recompensártelo —susurró Bill contra el cuello de Tom, para luego mordérselo, en lo que el de rastas empujaba su pelvis, porque sabía cómo le encendían las mordidas el desgraciado de su gemelo, Bill sabía todos los trucos para ponerlo como motor de inmediato, qué puntos tocar para que Tom se derritiera, pero era un juego que podían jugar ambos…

—Sí, porque no es casualidad que esté vestido así, ¿sabes? Ya que fuera de lo ocupado que hemos estado, en tu tiempo libre no parabas de hablar de Britney, incluso cuando estábamos a solas, y yo quería que me vieras, por eso si no puedes contra ellos, úneteles —explicó Tom, con Bill dejando de chuparle el cuello para verlo, sonriéndole.

—¿Estabas celoso de Britney? —inquirió Bill arqueando una ceja, observando cómo las mejillas de Tom se tiñeron de rosa natural, un rubor por sonrojo y no por haberse echado algo, mirando como el de rastas boqueaba.

—Pues lo importante es que ahora me ves, ¿no? Porque hasta le puse extra esfuerzo para que todo esté como te guste —arguyó Tom, empujando a Bill levemente para que se separara, con el de cabello azabache mirándolo confundido, pero al momento de que Tom se sentó sobre la mesa, alzando las piernas, juntamente con su falda, es que comprendió por qué lo hizo, enseñándole cómo su miembro erecto se había salido del hilo rosa que cubría escasamente su agujero fruncido y delicioso, con la tela sólo cubriéndole los testículos, pero su culo respingón siendo separado por aquella prenda interior.

—Para sólo hacértela a un lado —masculló Bill, mirando apreciativamente la visión de su gemelo disfrazado de Britney y abierto de piernas para él, y Tom asintió—. Oh por Dios… Cómo me excitas, carajo —dijo el de cabello negro, para silbarle por aquella vista, haciendo que Tom sonría, sonrojándose más, sólo Bill podía ponerlo nervioso, incluso aunque hubieran perdido la virginidad hace tiempo, Bill seguía haciendo que se pusiera así, como si realmente fuera una colegiala enamorada.

Bill le quitó los zapatos de charol a Tom, para jalarle las medias, estirando una de sus piernas, besando su pie, comprobando que sí, se depiló todo, besó el empeine, luego el tobillo, en lo que Tom sentía cómo las piernas le temblaban por la excitación, aferrándose a la mesa, con su erección palpitándole, mientras Bill siguió dejando un recorrido por su pierna, lamiéndolo, cada tramo de su piel, haciendo que Tom soltara una jadeo, principalmente cuando Bill le besó el muslo interno, el de rastas iba a derretirse en aquel instante, y Bill sujetó la erección de Tom, lamiéndola por todo lo largo, en lo que Tom apuñuscó el cabello de su gemelo, gimiendo cuando empezó a succionarle la cabeza, bajándose luego más para abarcar más de su hombría, en lo que Tom empujaba su pelvis, haciendo temblar la mesa, en lo que Bill seguía haciendo una presión con su boca alrededor de su dureza, probando lo salado de su hermano, separándose levemente para ensalivar un par de dedos, y luego retomar su labor, subiendo y bajando por encima del miembro de Tom, y con los dedos mojados, haciendo a un lado la tanga para presionar sobre el agujero de su gemelo con sus dígitos.

—¡Aah! —jadeó Tom, cuando sintió cómo Bill estaba jugando con sus dedos en su interior, pero sin dejar de chuparlo, por lo que apretaba sus esfínteres contra los dígitos de Bill, con las caderas batiéndose hacia adelante y atrás, porque conforme Bill iba dilatándolo, su interior ya quería más, lo sabía, se iba relajando y quería que su gemelo tocara su próstata pero con su pene, por lo que temblaba en los momentos donde le daba en su punto dulce, sin embargo, sabía que no le bastaría sólo con los dedos, y por la forma en que estaba haciéndolo Bill, se notaba que estaba excitado también.—Bill… Házmelo —rogó el de rastas, que disfrutaba sentir a Bill envolviéndolo con su boca acolchada y lengua hábil, no obstante, quería besarlo, y que latiera dentro suyo, lo ansiaba con urgencia.

Bill se puso de pie, relamiéndose los labios del preseminal de Tom, sacando los dedos de su interior, bajándose los pantalones y ropa interior, para después lamer su palma, masajeándose la erección casi morada que tenía por el deseo que despertaba Tom en él, por lo que se ubicó entre sus piernas, manteniendo la tanga a un lado, en lo que empezaba a meterle la cabeza, ambos sabían que lo mejor era usar lubricante, pero Tom lo quería así, sólo con saliva, que le dejara el ardor posterior para tener el dolor fantasma de sentir a Bill adentro incluso aunque ya no estuviera penetrándolo, era un tanto masoquista, lo sabía, pero sabía que no querría una sola vez, se lo pediría como Britney, que se lo diera una vez más…

Bill siguió introduciéndose hasta estar por completo dentro de su gemelo, sujetándole el pene, masajeándoselo para distraerlo del leve dejo de dolor, en lo que se inclinaba sobre él, besándolo, con Tom dejando de apoyarse sobre sus palmas, para aferrarse al cuello de Bill, haciendo que ambos jugasen con sus lenguas dentro de aquel ósculo, con la lengua de Bill recorriéndole la suya, percibiendo el piercing, pensando en las veces que se tragó la bolita de Bill por ser un tanto intensos con sus besos, y Bill cepillándole los labios, haciendo que también Tom recordara como Bill se había comido la bolita de su piercing del labio también en más una ocasión.

Tom estaba saboreando los labios de su gemelo, quien se mantenía masturbándolo, en lo que comenzaba el vaivén, así que hizo que Tom gimiera contra sus labios, al sentir cómo es que Bill estaba embistiéndolo, saliéndose y volviendo a entrar, bombeándole dentro, buscando aquel ángulo… Pero también Tom gozaba el sentirlo ingresar y volver arremeter dentro suyo, cómo es que sus terminaciones nerviosas se ponían sumamente sensibles al sentir el arrastre de la polla palpitante dentro suyo, cómo percibía el calor y latir de las venas de la verga de su gemelo, quien dejaba de besarlo por momentos, para que pudieran respirar, sin embargo, mantenían el contacto visual, y aquello le prendía demasiado Tom, porque sabía que Bill, todo el tiempo era él quien estaba dándole como le gustaba, y cómo había añorado por estas semanas sin tener sexo.

Bill estaba sumamente excitado, teniendo que aguantarse las ganas de correrse al apenas ingresar, porque Tom quemaba como el infierno, en la mejor de las formas deliciosas al sentir cómo su apretaba con su estrechez, sin hablar de toda la indumentaria de su gemelo, no podía, simplemente era mucho para sus dos cabezas, por lo que siguió meciéndose dentro suyo, jalándosela, en lo que Tom se quebraba, con su faldita moviéndose al compás de las estocadas…

¿Cómo podía Tom  ser tan hermoso? Sabía a cereza, su labial era sabor cereza, así que probablemente era uno de los suyos, pero no le interesaba, sabía que en Tom se veía mejor, quizá sólo era algo narcisista, sin embargo, no lo era del todo, porque si bien eran gemelos idénticos, ambos sabían que no era masturbación el que follaran, Tom era un reflejo de sí mismo en alguna medida, pero distinto, porque Tom era… Tom, las diferencias tenues en su rostro, su cuerpo, incluso si era más bajo, siempre habían distinciones que los hacían únicos, y por eso Bill amaba a su gemelo que era su otra mitad, sí, porque encajaban bien uno con el otro, en más de un sentido, porque su miembro tenía el tamaño perfecto para enloquecer a Tom pero sin llegar a romperlo.

Bill se aferró al extremo de la cadera izquierda de Tom, en lo que siguió embistiéndole más profundo, con Tom boqueando, poniendo los ojos en blanco, arqueándose por la intensidad, en lo que él mismo se empujaba contra la pelvis de su gemelo, quien no paraba de tocarlo, haciendo que Tom se corriera entre sus cuerpos, pero aún manteniendo la erección, con Bill mordiéndole juguetonamente el cuello.

—Ya te viniste y yo aún no… —acusó Bill en falso tono de reproche, con Tom jadeando aún más.

—Bill… Bebé, sigue dándomelo una vez más… —rogó Tom, dispuesto a seguir con esto como sea, porque sabía que se correría otra vez si Bill seguía estimulándole la próstata de aquella forma.

—Tomi… Bebé, cómo me pones tan mal —comentó Bill, disfrutando el tono apretado que usaba Tom al hablarle, y el que siguiera haciendo referencias a la canción, para impulsarse más al darle estocadas a su gemelo, buscando su propia culminación, en lo que Tom se quebró con Bill dentro, quien dejó de agarrarlo por la cadera, sino jalándole el hilo por debajo de la falda, haciendo que Tom se excitara más al percibir el cómo jalaba la prenda, presionándole en los testículo, haciendo que Tom se corriera nuevamente, y Bill lo siguiera, viniéndose dentro de su culo, con el de rastas sintiendo cómo quedaba lleno del semen de su gemelo.

Bill se salió con cuidado, observando cómo se le salía el semen del trasero a Tom, ensuciando la tela del hilo, con Tom con el rostro sonrojado, labios abiertos, y un brillo único de recién follado.

—¿Será que das para otras rondas? Porque quiero follarte contra el espejo, para que te veas, ambos nos miremos, tu cara de orgasmo, y cómo estás exquisito vestido así, mientras te jalo las coletas como si fueras la mascota del profesor —dijo Bill en un tono ansioso, que hizo que el calor se anidara en el vientre de Tom, frente a las fantasías de su gemelo, quien le apretó los muslos, en lo que el de rastas veía que no sólo Bill sonreía sino que genuinamente le estaba parando de nuevo mientras le narraba todo lo que quería hacerle..

—Sí, sólo trae lubricante para seguir —pidió Tom, y Bill casi saltando se fue corriendo a su habitación, con el de rastas riendo ante ello, al parecer iban a sacarle mucho provecho a sus días libres.

&

Cuando los Gs regresaron de sus vacaciones, es que habían notado cómo Bill había dejado su obsesión por Britney, ya no hablando sobre ella todo el tiempo, y si por a o b sonaba alguna de sus canciones, solía irse corriendo al baño, con Tom yendo detrás de él.

No entendían cuál era el problema, pero los Kaulitz no se caracterizaban por ser precisamente las personas más normales del mundo, así que sólo los dejaban ser.

—¿Pero qué problema tiene Bill ahora con Britney? Antes no paraba de escucharla, y ahora huye cada que suena una canción —le habló Georg a Tom, quien sonrió nervioso, porque precisamente había sonado Baby one more time en la radio, y venía del baño luego de “ayudar” a Bill.

—¿Te acuerdas de La naranja mecánica cómo Alex De Large sentía malestar por La novena sinfonía en su cuarto movimiento de Beethoven luego de que él la amaba? —cuestionó Tom, y Georg arqueó una ceja.

—Eh, sí, el condicionamiento, como los perros de Pávlov que salivaban con el sonido de la campana —mencionó Georg, recordando brevemente las nociones de lo que vio en la escuela, y también la película.

Tom asintió. —Algo así le pasó a Bill —respondió el de rastas, pero Georg se confundió aún más.

—¿Qué? ¿Cómo así? —interrogó Georg, sin comprender.

—Digamos que lo ayudo porque le da malestar oírla, y ya no estés preguntando más que tengo que hacer unas cosas —soltó Tom, en lo que se levantaba, caminando un tanto extraño para ir donde Gustav, dejando a Georg con más interrogantes que respuestas.

Y es que como la canción sonaba en loop en todo el momento en que Bill y Tom tenían relaciones, Bill se excitaba cada que la escuchaba, relacionando todo a aquella sesión amatoria que tuvieron por horas, por lo mismo es que si sonaba por a o b motivos, Bill se follaba a Tom en el baño, sólo que el detalle es que Bill al despertar su libido también había desatado más su imaginación, así que luego de cogérselo en el baño, corriéndose dentro de Tom, Bill sacó un plug de su bolsillo, que le metió a Tom apenas se salió de su interior.

—Para que me sientas dentro tuyo todo el día —le susurró Bill contra su oído, para luego morderle lóbulo.

Y Tom estaba allí, con el semen de Bill en su interior, metido junto con el plug. Bill era un imbécil, pero lo amaba, y excitaba un poco, aunque no fuera del todo práctico caminar teniendo un juguete perennemente allí, pero así también se mantenía “dilatado” por si Bill escuchaba a Britney otra vez, y bueno, para qué negarlo, lo prefería así maníaco que ignorándolo por completo, principalmente cuando de tanto en tanto Bill se giraba a verlo y Tom sentía el ardor de su mirada, había vuelto a ser su obsesión, y eso le encantaba, aunque fuera por su posesividad enfermiza de excitarle la idea de haberle dejado su leche dentro, no importaba, amaba a ese tarado diez minutos menor que él.

F I N

Si les gustó no les cuesta ni un minuto de su tiempo dejar un comentario 😉

por Kasomicu

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!