IMPORTANTE: En esta historia Tom es mamá de Bill, no, Tom no es mujer, no, Tom no es chico trasgénero, simplemente que es un boypussy, Tom es intersexual y nació con vagina pero sin senos, lo demás es el cuerpo de un hombre cis. Este longfic tiene paloma muerta: no comer, así que léelo bajo tu propio riesgo, entendiéndose que esa etiqueta toca temas cuestionables y desagradables para otros.
Tómatelo como lo que es: Ficción, el término fanfic, viene de FICción del fan, nada es real, no se busca ofender a nadie con esto.
TID (Trastorno de Identidad disociativo): Es una condición de salud mental grave caracterizada por la presencia de dos o más estados de personalidad distintos que controlan el comportamiento de una persona de forma recurrente, provocando lagunas significativas en la memoria (amnesia) de eventos diarios, personales importantes y traumáticos, y se desarrolla frecuentemente como una respuesta disociativa a traumas severos en la infancia, siendo la psicoterapia (a menudo enfocada en integrar las identidades) el principal tratamiento.

Fic TOLL de Kasomicu
Capítulo 1
Tom llegó cansado de su trabajo, había tenido un montón de reuniones con algunos inversionistas para su empresa, y es que aquello era lo que más lo tensaba, el tener que interactuar con las personas, sentía que lo drenaba, todos eran tan lentos, estúpidos, que le sacaban de quicio, sólo que eran un mal necesario, ya que si bien era el genetista más reconocido de toda Alemania, por lo mismo es que Tom había decidido en fundar su propio laboratorio, ya que si bien antes trabajaba para terceros, era mejor cuando él controlaba todo, sólo que igualmente necesitaba inversionistas, por lo mismo es que tenía que lidiar con reuniones de vez en cuando.
Tom sabía que para tener treinta y cinco años había logrado mucho a diferencia de personas de su edad, pero es que Tom no era como los demás, en más de un sentido, él había adelantado años en la escuela, ya que siempre fue un genio, un erudito, y por ello a los quince años terminó el Gymnasium, tres años antes que el resto, por lo mismo es que a los dieciséis años comenzó la universidad, y aún así, su inteligencia era superior a la de sus compañeros que eran sus mayores, Tom en tres años terminó una carrera de cinco, y después hizo sus maestrías, todo siendo financiado por el Estado al ser un genio, quien era el orgullo del país, aunque Tom mismo se hubiera independizado de sus padres a los diecisiete años, debido a que dinero no le faltaba por su talento, aunque sus padres en sí desaprobaran el comportamiento de su hijo en otros aspectos…
Por ello es que ahora a sus treinta y cinco años, Tom seguía siendo un genetista famoso, genio desde niño, que tenía su laboratorio, su casa con piscina, y algunas para vacacionar en la playa y extranjero, aunque le costaba lidiar con las personas, le aburrían, le exasperaban, y por eso es que no tenía pareja, viviendo solo con su hijo.
Cuando Tom entró a la cocina, es que se sirvió un vaso con whisky seco, buscando templar sus nervios después de un agotador día, su hijo de dieciocho años apenas cumplidos, que estaba en su último año del Gymnasium, porque Tom no quería someter a su Billy al estrés y presión de ser un genio, porque lo sabía, que su hijo era igual de inteligente que él, pero, a diferencia de sus padres que sólo le dijeron que tenía que buscar la excelencia, gritándole o golpeándolo si fallaba en algo, porque era sumamente redituable de Tom fuera un genio, ya que no sólo era por la universidad que le pagaban los estudios, desde la escuela lo hacían, y le daban un dinero que se suponía era para él, aunque sus padres se lo quedaban, viendo a Tom como sólo una fuente de ingresos, que mientras más inteligente fuera, con más premios y concursos, más dinero sacaban de él, Tom quería que su hijo viviera sus etapas, las que él no pudo.
En lo sentía el amargor contra su lengua, es que abrieron la puerta de la cocina, y se giró notando al adolescente de cabello largo negro, ojos delineados, que vestía ropa oscura acercándose hacia él, Tom tragó el líquido, y dejó el vaso en la mesada, extendiendo sus brazos para que lo abrazara su hijo.
—¿Qué tal estuvo tu día, Billy? —inquirió Tom, sonriéndole, buscando dejar atrás su estrés para centrarse en su hijo, quien era su todo, y el menor lo abrazó, ubicando su rostro en el cuello de su mamá, como solía hacerlo desde que era un niño, aunque Tom ahora tuviera su cabello en coleta y no en rastas como cuando Bill había nacido, su hijo le gustaba olisquearlo, como calmándose con su aroma, por ello sintió cómo Bill le pasó la nariz pero… El agarre en la cintura del mayor se acentuó, apretándolo más contra su cuerpo, y luego separándose, frunciendo el ceño.—¿Qué sucede, Billy? —preguntó el castaño, sin comprender la expresión enojada de su hijo.
—Tú deberías oler a tu perfume, mi perfume o tu olor natural pero hueles al perfume de alguien más, Tom —acusó Bill, apretando los puños, hasta que sus nudillos se pusieron blancos.
Tom parpadeó confundido y luego arqueó una ceja, normalmente su hijo no le hablaba así, como si él no fuera su madre, y sólo fuera un extraño o algo así, ¿tal vez habría tenido un mal día en su escuela?
—Tuve una junta con los inversionistas, tal vez por eso me hueles diferente, seguro el perfume de uno de ellos se me pegó, ¿por qué me estás hablando así, Bill? No soy Tom, soy tu mamá —corrigió Tom frunciendo el ceño ante el tono de su hijo, Tom no era el padre de Bill, porque el imbécil de su ex nunca había tomado responsabilidad de Bill, Tom era su mamá porque fue quien lo gestó, ya que si bien era hombre había nacido con vagina, siendo uno de los casos raros que existían en el mundo, algo que no lo había hecho acomplejarse, aunque sí fuera motivo de burla para muchos, sin embargo, Tom era la mamá de Bill por ello, porque lo parió aunque no fuera mujer, tristemente sí menstruaba, y pasó todas las dolencias del embarazo, creciéndole los pectorales para darle de lactar a su hijo cuando nació, y luego de que dejó de producir leche volvieron a su sitio, porque fuera de su vagina, Tom no tenía rasgos femeninos, incluso usaba barba para que su rostro que era un tanto delicado, se disimulara un poco más.
Bill lo miró directamente, y Tom sintió algo extraño en aquella mirada fría e imperturbable, como si no fuera la de su hijo, su pequeño Billy, aunque incluso ahora su hijo le ganara por unos centímetros, pero luego el adolescente suavizó su expresión.
—Lo siento, mami —dijo Bill—. Sólo tuve un mal día —agregó el de cabello negro, dándole un beso en la mejilla a Tom—. Iré a dormir, ya cené —terminó por decir para retirarse, dejando intrigado a su madre.
Tom se quedó en la cocina, en lo que calentaba su cena, aunque no tuviera hambre, tenía que comer, lo sabía, no podía permitirse estar debilitándose, no con tanto trabajo, y mucho menos siendo madre soltero, incluso si su hijo adolescente estuviera pasando por esta etapa de rebeldía, ni siquiera pudo contarle su propio día por el enojo de Bill, se olió a sí mismo, notando que sí, olía al perfume de uno de los inversionistas, que era muy amaderado para su gusto, luego de comer tomaría una ducha para intentar dormirse.
Comió en silencio en lo que revisaba su celular, viendo cualquier vídeo sin importancia para entretenerse, cuando terminó lavó su plato, y se metió a su habitación.
Tom acarició su cuero cabelludo en lo que esparcía el shampoo, luego enjabonó a consciencia su cuerpo, sintiendo sus propios hombros duros, era el estrés, y él lo sabía, entre el trabajo, lidiar con personas, el ser madre, a veces había un punto en que Tom necesitaba un desfogue, pero tener sexo no era posible, más que nada porque incluso para algo meramente casual, terminaba enojándose porque los hombres con quienes había intentado tener algo, terminaban reduciéndolo a ser mujer, cuando Tom no lo era, o sólo lo veían como un fenómeno, un fetiche que cumplir, sin respetarlo como persona, como profesional, ni nada, porque quienes lo veían como profesional, no lo soportaban, siempre se lo habían dicho, que era insufrible, narcisista, insoportable, por lo mismo es que Tom no tenía sexo normalmente ni había vuelto a salir con alguien fuera del padre de Bill, porque sabía que con Wilhelm, siendo su compañero de universidad quien era mayor, más que nada Tom cayó por ingenuidad, cegándose ante el muchacho mayor que andaba en motocicleta, que le daba el cariño que no recibió en casa, sin embargo, no duraron mucho tiempo, y mucho menos cuando Tom se quedó embarazado a los dieciséis años.
Bill nació idéntico a su padre, tal cual hijo negado que era, porque el bastardo se atrevió a decirle que seguro Tom se metió con varios, a pesar de que perdió la virginidad con el imbécil de Wilhelm.
Así Bill no tuviera el apellido de su padre, sino el suyo, y fuera igual al idiota de su padre, que consideraba más un donante de esperma porque nunca ejerció su paternidad, Tom amó a su bebé desde el vientre, y también cuando nació, por lo mismo es que se independizó de sus padres, ya que ellos querían hacer que Tom abortara para no frustrar su futuro, carrera y demás, y Tom se hartó, porque él podría con todo, con terminar su carrera, ser madre soltero, y ya no lidiar con sus padres jodiéndole la vida entera.
Tom regresó a su presente, se masturbaría para relajarse y poder dormir por el post orgasmo, sus juguetes eran su único consuelo, y la verdad es que era una ventaja, porque así no lidiaba con ningún bastardo unido al pene, no, su dildo era confiable, no hablaba, y él lo manejaba, así que era lo mejor.
Después de enjuagarse, se secó y puso la bata encima, para ubicarse sobre la cama, llevando de la mano su juguete limpio.
Tom encendió el juguete, que emitía una vibración, pasando primero la punta del dildo por sobre su pezón, en lo que se mordía el labio inferior al percibir la vibración contra la zona erógena, haciendo que se endureciera bajo el juguete, por lo que hizo lo mismo con el otro, en lo que el deseo iba anidándose en su vientre, hormigueándole entre sus piernas, haciendo que comenzara a lubricarse poco a poco, por lo que Tom soltó un suspiro, en lo que abría su bata, bajando el dildo por encima de su vientre hasta que se ubicara sobre su monte velludo, en lo que abría sus piernas, apretándose el interior de su muslo con la mano libre, para situar el juguete en su otro muslo, justo en la unión de su pierna con su entrepierna, haciendo que esa vibración le hiciera contraer su vagina, arquéandose, en lo que ponía el juguete por encima de sus labios, haciendo que sus fluidos mojaran la silicona, con Tom siseando ante ello, apretándose más el muslo, al tener su clítoris estimulándose con juguete, en lo que sus labios se hinchaban más…
Estaba muy excitado, sin pensar en nadie en particular, sólo alimentando su hedonismo, en lo que Tom comenzó a marcar sus labios con el dildo, haciendo que su entrepierna latiera, humedeciéndose aún más, en lo que Tom tuvo que morderse el labio inferior con fuerza, porque si bien tenía el clítoris inflamado, necesitaba metérselo, así que situó el juguete contra su vagina, empujándoselo, en lo que se quebró, mordiendo más su labio, por lo que empezó a empujar sus caderas contra el dildo que vibraba en sus paredes vaginales, Tom dejó de apretar su muslo, para subirle a la velocidad del juguete, y sus piernas le flaquearon, manteniendo un ritmo discorde al ir embestiéndose a sí mismo, por momentos escapándosele un gemido, con Tom apurándose a cerrar la boca, no quería ser oído al masturbarse.
Tom pasó su lengua por encima de sus labios, en lo que aquella dureza recubierta en silicona seguía azotándole el interior, con él meciéndose mientras que ahora colaba una mano dentro de su bata, apretándose el pezón, entre tanto empezaba a sentir su orgasmo venirle desde el interior de su vientre, como una vorágine, un oleaje al cual se sometería, sí… Su clímax, cómo todos sus vellos se erizaron, poniéndosele la piel de gallina, conforme su interior apretaba más el juguete, como si quisiera que cada tramo del dildo se grabara en su canal, totalmente lubricado, con su punto G siendo azotado tantas veces porque Tom sabía cómo complacerse, y por ello es que se corrió con fuerza contra el juguete, abriendo los ojos, obnubilado por el deseo y la sensación de sopor del éxtasis al cual había llegado, y Tom se fijó que… ¿La puerta estaba entreabierta?
Por lo que Tom se paralizó de inmediato, sacándose el juguete para ponerlo en su mesa de noche, cubriéndose con la bata, poniéndose de pie y acercándose a la puerta que, efectivamente, estaba entre abierta. ¿Él la había dejado así?
No, no era posible, Tom había cerrado la puerta al ingresar a su habitación, ¿verdad? Empezaba a dudar de sí mismo, ¿entonces Bill lo habría visto…? Tom tragó saliva duramente al temer que su hijo lo hubiera observado masturbándose.
Él ahora mismo no estaba en pijama, sólo con la bata encima, porque como iba a masturbarse, luego se pondría su ropa de dormir, por lo que vistiendo sólo con eso no podría ir a increpárselo a su hijo, es más, ni siquiera tenía prueba de ello, sólo era una suposición, quizá por su estrés no había cerrado bien la puerta, por lo cual se había abierto, tal vez lo demás sólo eran imaginaciones suyas, ¿cierto? Sujetó la puerta para cerrarla pero Tom se fijó que había algo en la puerta…
El castaño acercó sus dedos hacia lo que veía, sintiendo la textura bajo sus dedos y empalideciendo al reconocerla… Era semen.
En la casa sólo vivían dos personas, Tom y Bill, Tom tenía vagina, y el único con pene… Era Bill.
Esto inquietaba mucho a Tom, porque le confirmaba que su hijo sí estuvo allí al momento de que estaba masturbando, y no sólo eso, sino que su hijo se masturbó viéndolo hasta correrse contra la puerta.
Tom se metió en su habitación, lavando su juguete, limpiándose y vistiéndose de inmediato, tenía que hablar con su hijo ahora mismo, Bill no era un niño, legalmente había cumplido la mayoría de edad, sin embargo, no podía justificar que su hijo tuviera un comportamiento de aquella naturaleza, Tom era su madre, Bill no podía verlo con deseo sexual.
Cuando Tom estuvo con su pijama puesta, es que se dirigió al cuarto de su hijo, tocándole la puerta, en lo que Bill abrió, viéndole a su madre, y sonriéndole.
ㅡMami, qué gusto verte, te extrañé todo el día ㅡmencionó Bill, y Tom se sintió un tanto confundido, porque ya se habían visto antes de que cenara, pero su hijo lo abrazó con cariño como si realmente fuera la primera vez que lo veía desde que regresó del trabajo.
ㅡBill… ¿Tú me fuiste a espiar a mi habitación? ㅡpreguntó Tom directamente a su hijo, que en realidad sabía que lo había hecho pero necesitaba empezar así.
Bill frunció el ceño en señal de confusión.
ㅡNo, estaba jugando, mami ㅡrespondió Bill, en lo que señaló detrás suyo, donde el mayor se fijó que la consola estaba prendida con la pantalla pausada, y el mando sobre la cama de su hijo, realmente como si hubiera estado jugando como si nada.
¿Pero entonces…? Tom había limpiado semen de su puerta, en lo que veía a su hijo con su pijama con total naturalidad, ¿qué pasaba?
ㅡ¿No me viste entonces? ㅡinquirió Tom con preocupación.
ㅡNo, mami, recién te estoy viendo ahora ㅡexplicó Billㅡ. ¿Estás bien, mami? Te noto confundido ㅡagregó el adolescente.
ㅡSí… Estoy bien, sólo estrés del trabajo ㅡrespondió Tom, sintiéndose muy inquieto, en lo que Bill asentíaㅡ. Aún tienes unos meses para terminar el Gymnasium, ten cuidado no te trasnoches tanto, Bill, ¿ok? Tengo que ir a revisar algo. Buenas noches, Billy ㅡacotó, en lo que se iba.
Su hijo lucía muy normal, como si realmente no mintiera, lo que le dejaba la opción a Tom de que alguien se hubiera metido a la casa, por lo que sujetó un bate de béisbol, en lo que buscaba por toda su casa atisbo de alguna presencia, pero… Sólo encontró una ventana abierta, sin saber si él la dejó abierta o Bill, entonces existía la posibilidad de que en serio alguien se hubiera metido a su casa, por lo que la cerró.
Tom tendría que reforzar la seguridad de su casa al día siguiente, compraría una nueva alarma, por más que estuvieran en una zona residencial, muy segura, no necesariamente aquello los dejaría libres de cualquier pervertido.
Sólo que Tom se sentía preocupado y enfermo al pensar que alguien había estado en su casa, siendo capaz de violarlo o lastimar a su hijo.
Al menos no era lo que había pensado en un inicio, su Billy era inocente.
Continúa…
Gracias por leer, no olvides comentar 🙂
😦😦Esto está turbio, pero me encanta otrooo
Hola, muchas gracias por animarte a dejar un comentario :D, las actualizaciones serán todos los viernes 😉