Nota de autora: Perdonen el humor escatológico JAJAJA, pero esto lo escribí en dos horas luego de una charla que tuve con alguien (no diré quién para evitar las vergüenzas jajaja), sin embargo, el punto es que ni siquiera está basado en lo que pasó esa persona xD, sólo que se me ocurrió esta estupidez luego de ello. Alguien quíteme el internet. Dedicado a Frederick Cedric TK (personaje de Elegidos), tú amarías este oneshot 

(One-Shot de Kasomicu)
«La obsesión de Tom»
Bill ya estaba harto, cansado del comportamiento que tenía su gemelo cada vez que salía del baño, porque no era de ahora, era de siempre, haber crecido juntos, había significado tener la confianza para compartir cuarto, ropa, cama, bañarse juntos y así, pero… También el tener confianza, demasiada, al punto de que realmente Tom no comprendía que podía tener sus propios secretos, porque siempre le hablaba después de que había salido del baño de defecar, a veces incluso llamándole para que Bill viera la forma peculiar de su mojón.
“Bill, mira, es que parece una cobra, con una cabeza enorme y cuerpo delgado”, había dicho Tom luego de que Bill hubiera ido corriendo al baño al escuchar gritar a su gemelo, pensando que se cayó o algo y era para eso.
“Pero, Bill, tenías que verla, es enorme y salió formando una R”, comentó en otra ocasión Tom.
Y ya Bill estaba harto, tenían dieciocho años, viviendo aún juntos, y era soportar que siempre al salir dijera que se sentía súper ligero luego de cagar, que el gran tamaño, como si se tratara de un monólogo, ya que no podría ser una competencia porque Bill sí tenía la decencia de no avisarle a su gemelo cada que salía de defecar.
—Es que… Wow, es increíble, en serio. No sé cómo hay gente que realmente no ve lo que uno caga antes de bajar la palanca, yo tengo que apreciar la obra de arte que hice, todo el esfuerzo que le puse para que saliera tremendo mojón —comentó Tom, sonriendo orgulloso.
Bill hizo un mohín de desagrado.
—¿Y si pruebas tomando más agua y comiendo más fibra? —inquirió Bill, buscando que se cambie de tema.
—No, es que evidentemente sí bebo agua, y coma lo que sea, igualmente me salen tremendas cacas enormes que en ocasiones atoran hasta los baños de tourbus, entre Georg y yo realmente vamos a arruinarlos —bromeó Tom, riéndose con ganas, porque el bajista también era muy conocido por atorar los baños, y por ello habían hecho bromas de que su regalo era papel higiénico.
Bill notaba cómo es que realmente su gemelo no iba a callarse, sino seguir presumiendo de su movimiento intestinal, así que decidió que tenía la respuesta precisa para hacer que se callara y dejara de reírse, quizá por fin aprendiendo a sentir vergüenza por hablar de esto.
—¿Sabes qué, Tom? Yo que tú no presumiría tanto de esto —comentó Bill con ligereza, viéndose las uñas pintadas. Tom arqueó una ceja sin dejar de reírse.
—¿Por qué no? Es toda una proeza ver cómo mis mojones enormes atoran el inodoro —masculló Tom.
—Porque si tan grandes te salen, es porque también te entran así. Ya sabes, el ano es un canal de salida, pero también de entrada —soltó Bill resistiéndose a reír, ahora sí dejando de ver sus uñas, para observar a su gemelo, quien había dejado de reír abruptamente, tal y como lo deseó, y se quedó en silencio absoluto, con una expresión que lucía aterrorizada ante lo dicho por su gemelo, y se fue corriendo a su habitación, haciendo que Bill se riera con ganas ahora sí—. Vaya, sólo era necesario implicar que era gay para que se callara, debí haberlo hecho hace mucho —acotó para sí mismo.
Luego bostezó porque si bien no era tan tarde, no tenía qué hacer, así que Bill se fue a su propia habitación, cubriéndose con la sábana, y conciliando el sueño pronto, pensando lo lindo que sería el mundo a partir de ahora que no tendría las charlas de su gemelo sobre sus cagadas, literalmente hablando.
Pasaron horas, con Bill profundamente dormido, con los labios entreabiertos, soltando un leve ronquido, cuando sintió cómo lo zarandeaban, haciendo que el de cabello azabache se despertara asustado, viendo que tenía a su gemelo sentado a horcajadas sobre él con expresión asustada en el rostro.
—¡Bill, debes ayudarme! —le rogó Tom a su gemelo con expresión aterrorizada, con las rastas sueltas, sin camiseta y sólo usando calzoncillos, aún sentado sobre la entrepierna de Bill, con sus muslos a los costados de su gemelo menor.
—¿Qué carajos? Estaba durmiendo, Tom —se quejó Bill, todavía no enfocando bien sus ojos.
—Lo sé, y lo lamento, pero ya intenté de todo y no puedo comprobarlo, me quedé analizando lo que me dijiste y no pude calmarme, llevo horas así, Bill, y no puedo, no puedo vivir así, siento que no podré volver a dormir, comer o ir al baño luego de esto —arguyó Tom realmente alterado.
Bill frunció el ceño, sentándose en la cama, pero Tom sin salirse de encima, haciendo que Bill tragara saliva porque estaban muy cerca, y con el trasero de Tom encima suyo no ayudaba a pensar con claridad, es decir, era su hermano, sin embargo, igualmente él había estado dormido, y aquella presión no servía, tampoco cuando estaba sólo en calzoncillos, se relamió los labios en gesto de nerviosismo, esperando que la homofobia y trauma de Tom lo desconectara de aquellos pensamientos incestuosos que estaba teniendo.
—¿Comprobar qué? ¿Qué es lo que no te dejará comer, dormir e ir al baño? —cuestionó Bill arqueando una ceja.
—Lo que me dijiste joder. De que quizá tengo el ano tan abierto de tantos años haciendo mojones enormes… Básicamente tener sexo gay como pasivo es cagar para adentro, entonces intenté comprobar que no tenga pues el hoyo tan abierto como si hubiera recibido pollas enormes como el grosor y largo de mis cagadas. Pero intenté meterme el pene a mí mismo y no llegué por más que… —empezó a hablar Tom y Bill sintió que a su hermano le había salido otro ojo.
—¡¿Intentaste qué?! —inquirió Bill.
Tom lo miró fijamente.
—¿No me estás oyendo? Intenté meter mi pene en mi agujero, mi miembro es largo y ancho, y traté de ver si entraba pero no llegó, por mucho que lo intenté, así que necesito comprobarlo. El que mi culo que yo creí virgen, en realidad no esté más abierto que el cráter de un volcán —expresó Tom mirando con seriedad a su hermano, por más que era una frase totalmente estúpida, en lo que Bill seguía procesando que realmente su gemelo intentó hacerse el “candado chino”, que era meterse en pene a sí mismo, teniendo un autocoito todo por el comentario de burla que le soltó antes para que se callara. Pensó que lo había hecho sentir vergüenza con ello, y que por eso Tom se fue creyendo que era gay por decir cosas así, no que… Realmente se hubiera obsesionado y tratado de hacer eso para quitarse la duda.
—¿Y yo cómo diablos tengo que ver? —interrogó Bill, que aún intentaba oxigenar suficiente sangre para su cerebro, en vez de la zona sur con Tom sobre su regazo.
—Pues que somos gemelos, y así siempre diga de que tienes un pene pequeño, no es verdad, de hecho, cuando hemos usado los urinales sí he notado que me ganas por unos centímetros, aunque nunca lo diré frente a nadie, negándolo por siempre. El punto es que tú puedes metérmela, tienes un pene largo y ancho, y comprobar si aprieto o estoy tan abierto como el agujero de la capa de Ozono —dictaminó Tom con la misma seriedad de antes.
A Bill sentía que se le iban a salir los ojos.
—¿Me estás pidiendo que te la meta? ¿Qué yo, tu gemelo idéntico, introduzca mi pene en tu ano? —cuestionó Bill, siendo más difícil el no crecer debajo de Tom cuando literalmente su gemelo le estaba pidiendo que se lo folle.
—Sí, genio. Eso mismo es lo que te estoy pidiendo. No debe ser muy difícil, es decir, si quieres ponte tu antifaz para dormir, te la chupo para que se te pare, he visto a muchas chicas hacerlo, sólo debes pensar en que es una boca caliente y yo, no sé, un clítoris sumamente grande, y cuando se te pare, me siento encima para ver si realmente todo bien o se siente como suelto o algo así, y tú luego puedes decirme una retroalimentación, de que si estoy muy abierto y así —explicó Tom como si estuviera hablando del clima y no de cometer incesto.
Bill tragó saliva nuevamente, su gemelo estaba muy determinado, y su pene ciertamente interesado, así que si esto era sólo… Una cosa de una vez, sólo por Tom y su paranoia, bueno, fingiría que le seguía el juego, aunque sí había tenido pensamientos inadecuados con su gemelo antes, y… Tomaría esta oportunidad extraña, fingiendo que sólo era por ayudar.
—Está bien, me pondré el antifaz y tú harás todo el trabajo —masculló Bill, que se moría por verlo pero así disimularía sus ojos absortos en él, y lo haría pasar como que sólo era por Tom y no por él, así que sacó el antifaz, junto con lubricante que tenía para masturbarse y se lo puso en la mano a su gemelo, para ponerse el antifaz y echarse en la cama nuevamente.
Tom se bajó de encima de Bill, y le bajó los pantalones y calzoncillos, notando que Bill y estaba semi erecto, suponía porque tenía un sueño húmedo antes de que lo despertara, pero necesitaba que su gemelo estuviera erecto por completo, así que echó porras a sí mismo, y sujetó la erección de Bill alrededor de sus labios, comenzando a chupar, cerrando la boca alrededor, tal cual veía a las chicas hacerlo con él… Comenzando a tararear, en lo que jugaba con su lengua por la dureza de su hermano, escuchándolo gemir deliciosamente, qué bueno que lo estuviera haciendo así de bien pese a ser su primera vez, la verdad su gemelo no sabía mal, era salado, un tanto amargo, pero sabía a Bill… Y suponía que por lo mismo no podía desagradarle, aunque sí se ahogaba por momentos, principalmente cuando llegaba a la úvula, pero ya estaba lo suficientemente erecto para poder introducírselo, así que se lo sacó de la boca, observando que sí, Bill era más grande allí, no sólo le ganaba por seis centímetros de altura, porque no es que Tom tuviera un pene pequeño, no era superior al promedio, pero maldito Bill le ganaba, y ni siquiera se jactaba de ello, por eso siempre le molestaba públicamente, por la misma incomodidad de que si bien tenía un pene grande, no lo era tan grande como el de su hermanito menor, que bueno, sólo eran diez minutos pero igualmente.
Tom abrió el lubricante y comenzó a ponerse un poco en los dedos, ubicándolos en su trasero, suponiendo que igualmente necesitaría una preparación o algo, al meterse los dedos, sintió que era estrecho, pero no, los dedos no servirían, porque no eran lo mismo que un verga, así que siguió dedeándose hasta relajarse lo suficiente, descubriendo que no era desagradable el sentirse con dedos dentro de sí, de hecho había una sensación que le estremeció el cuerpo entero, al tocar un punto de nervios que hizo que su miembro latiera en interés, bueno, servía que esté excitado para hacerlo más llevadero.
Después le echó lubricante al miembro de Bill, masajeándoselo, en lo que su hermano gemía, empujando su pelvis, y Tom lo soltó para después levantarse sobre él, sujetando la erección de Bill, guiándola a su agujero, sentándose de golpe, arqueándose ante ello, un dolor le atravesó a Tom, que le llegó hasta la punta de la nariz, Bill era grande, muy grande… Pero se quedó ahí quieto, acostumbrándose a la sensación, en realidad no se sentía suelto… Sino muy lleno.
Tom se masajeó el miembro, necesitaba comprobarlo bien, así que comenzó a mecerse sobre Bill, de adelante hacia atrás y luego imitando los sentones que daban las chicas sobre él, quebrándose al sentir cómo la polla de su gemelo le chocaba en ese punto de placer en su interior, por lo que empezó a botar preseminal, impulsándose de nuevo para dejarse caer, sin que Bill se saliera en ningún momento, más bien con su gemelo empujando su pelvis, mordiéndose el labio inferior, muy entregado a su propia fantasía.
Tom sólo esperaba estar apretándolo bien, en lo que seguía saltando sobre el miembro de su gemelo, haciendo que estuvieran inexorablemente unidos… En un acto que podía verse como aberrante, pero para Tom era natural, incluso más que estar con chicas si se ponía a analizarlo, aunque bueno, sabía que era Bill, quien seguía gimiendo aferrado a las sábanas, fingiendo que Tom era alguien más.
Y Tom sabía que fue lo que él mismo se lo pidió (aunque tenía un pensamiento intrusivo de desear que Bill lo viera en este instante), sólo que también sabía que no podría confiarle esto a nadie más, que si bien se sentía muy delicioso sentirse así de lleno, moviéndose al ritmo que se estimulaba a sí mismo en lo profundo de su ser, aunque con sus esfínteres apretando a Bill en muchas ocasiones sin proponérselo, sabía Tom que esto se sentía así de bien porque era Bill… O quizá sí era gay. O bisexual. No, el que disfrutara de ser penetrado por su gemelo, y gozara más de ser llenado que de llenar, no lo hacía gay ni bisexual, sólo era una masturbación a gran escala, sí, eso, porque el pene de Tom no llegaba a su propio culo, sí, sólo por eso.
Tom siguió embebido en su propio placer, percibiendo aquellas sensaciones abrumadoras al Bill empujar su pelvis hacia arriba, mientras él daba botes encima de la erección de Bill… Quebrándose, jadeando, con el corazón latiendo acelerado al sentir la verga de su gemelo llenarle y palpitar dentro suyo. Aquel ritmo que estaban descubriendo juntos, cada uno en su propia perspectiva, ajenos a lo que pasaba por la mente del contrario, pero al mismo tiempo, de igual modo había como un eco del placer del contrario por la conexión de gemelos que tenían.
Ambos estaban emitiendo ruidos que sólo estremecían al otro.
Tom nunca había hecho los sonidos que salían de su garganta, no al tener sexo con chicas, y Bill… Gemía más exquisito que cualquier chica que hubiera oído, por más que sabía que su voz era más aguda que la suya, que era consciente de que su gemido no sonaba como el de una chica, pero igual, era superior por mucho a todo lo que había escuchado antes.
Por lo mismo cuando Bill se vino con fuerza dentro de Tom, es que el de rastas apretó más a Bill, al sentir lo caliente del semen de su gemelo y él explotó sobre su palma, pero también manchando el vientre de su gemelo.
Tom se bajó, y limpió a Bill más que nada por vergüenza, aunque también tenía el culo lleno de su semen, sólo que sabía que era algo que tendría que lidiar al haber sido el que lo propuso en primer lugar.
Tom se volvió a poner su calzoncillo, y le quitó el antifaz a Bill, observando sus ojos brillantes y cómo tenía los labios rojizos por las veces que se los mordió.
—Mira, no sentí que estuviera holgado abajo, no me sentí abierto. ¿Pero te apreté? ¿O sí me sentiste más abierto que la ruptura del Titanic? —inquirió Tom con temor.
—Tom, basta de tus comparaciones. Y no, estuviste muy estrecho, no te sientas más inseguro por ello, ¿está bien? Sólo… Bueno, tus idas al baño no afectaron en nada a tus esfínteres anales. Así que siéntete tranquilo, aprietas rico —comentó Bill, no mirándolo al decir lo último, que de hecho dijo en voz baja.
Tom notó cómo las mejillas de Bill se sonrojaron, y ya no por producto de su orgasmo, sino por lo que había dicho.
—¿Puedo dormir contigo esta noche? —cuestionó Tom.
—Nunca lo hemos preguntado —respondió Bill, pero se echó de costado y Tom se unió a él, cubriéndolos con la colcha a ambos.
Se mantuvieron en silencio, hasta cerrar los ojos, pero Tom no dormía, y Bill tampoco, sólo querían mantenerlo así, en búsqueda de hacerlo menos incómodo.
—¿Y si tengo dudas otra vez puedo contar contigo para que verifiques que sigo estando estrecho y no más abierto que…? —empezó a hablar Tom y Bill lo besó para callarlo.
—Sí, las veces que quieras, pero sin el antifaz, ahora cállate y duérmete —soltó Bill contra los labios de su gemelo, para luego apoyar su rostro contra el cuello del mayor.
Tom sintió su corazón latir acelerado, sonriendo levemente, sintiendo el sabor de los labios de Bill contra los suyos, por lo que abrazó a su gemelo, y por fin pudo dormir.
F I N
Eso es todo, esto te gustó, no olvides dejar un comentario :3