1000 cortadas de papel 16

Fic TOLL de Space_witch_111

Capítulo 16

Me encontraba en las vías del tren; el mismo lugar en el que me intenté matar hace meses atrás. En mi mente recordaba lo que me hice a mí mismo. Definitivamente estaba mejor ahora. Estaba mejorando, y pensar en cómo quise acabar con mi vida me dejaba confundido. No podía ni imaginarme estando así ahora.

Estaba mejor. Claro que tenía mis días buenos y días malos, pero ¿quién no los tiene?

Hay días en donde me molesto y puedo llorar por horas, pero es normal. Todo el mundo lo hace. Está bien estar mal por algo. Está bien odiar la vida. Está bien querer desaparecer a veces.

Podía estar triste a veces porque sabía que eso no duraría para siempre. Podría ser feliz, o mejor que eso, podría estar feliz con quien era. Las cosas estaban bien, y supe que fueron mis pensamientos los que se confundieron y me hicieron saltar a las vías del tren.

Mis pies, los cuales estaban colgando de la estación, se movieron para meterme en el tren, listo para ir a casa. Eso fue lo que tendría que haber hecho en primer lugar, pero si hubiera hecho eso entonces nunca habría conocido a Tom. Si lo hubiera hecho nunca me habría enamorado. Siempre tenía estos pensamientos en mi corazón, he pensado en el durante los pasados seis meses.

.

***Seis meses antes***

He estado aquí en mi habitación, solo por tres días largos. Me sentía muy solo sin la compañía de Tom, pero era manejable. Mi salud mental estaba mejorando. Todavía estaba enojado por lo de Tom. Él ocupaba todos mis pensamientos y sabía que no abandonaría mi cabeza hasta que vaya a hablar con él, pero aun así sabía que no abandonaría mis pensamientos.

Todavía no sabía que pensar de Tom. Me sentía herido porque me mintió, pero me era muy difícil odiarlo, o incluso que no me guste. Necesitaba hablar con él para saber que estaba pasando. Claro, tenía la explicación que me había dado el doctor Schafer, pero necesitaba una del mismo Tom.

Ni siquiera sabía dónde se encontraba Tom o por qué me estaba tomando unos días el poder verlo. Han pasado tres días.

Obviamente estuvo inconsciente por varios días. Era muy duro seguir sin él. Pasé muchos días solo en mi habitación porque sinceramente no tenía a alguien con quien hablar. Nunca me preocupé por hacer nuevos amigos porque siempre tuve a Tom. Ni siquiera podía dormir bien porque seguía preocupado por él.

Finalmente, después de lo que pareció miles de años, el doctor Schafer abrió la puerta de mi habitación. El nunca vino aquí, tenía un voluntario diferente, a quien no quise ver porque no era Tom, trayéndome a su oficina en múltiples ocasiones durante los días que pasaron. Pasaba mucho tiempo con mi doctor. Hablamos mucho, y creo que eso se debía porque sabía que Tom quería que me abriera al doctor Schafer para así estar mejor, así que hice un progreso en solo unos pocos días, mucho mejor que en toda mi estadía aquí. Me tomó mucho tiempo entender que el solo quería ayudarme.

No era un simple adulto que hacía esto solo para recibir una paga. No estaría en esta profesión si no quisiera ayudar.

<<Bien, dos cosas>> el doctor Schafer empezó. <<Uno, estarás fuera hoy>>

Eso me tomó por sorpresa. Obviamente, sabía que me iba a ir pronto, pero me seguía sorprendiendo cuando alguien lo decía. Era oficial ahora. Voy a ir a casa. Hoy.

<<Yo… ¿me voy?>>

<<Si. Tus padres estarán aquí pronto para llevarte a casa.>>

<< ¿Qué hay de Tom?>> Pregunté. <<Me prometiste que podría hablar con él.>>

<<Calma. Fue transferido a su habitación ayer. Quise asegurarme que el este bien para hablar contigo.>> Explicó.

<< ¿Puedo verlo ahora?>> Pregunté rápidamente

<<Si, esa es la razón por la que vine. ¿Estas listo?>>

<<Si.>> Dije con emoción y me levanté de la cama.

<<Bien, vamos entonces>> dijo e hizo un gesto para que lo siguiera, cosa que obviamente hice.

El camino hasta la sala de cuidados intensivos era de pura angustia. Sabía que le quería decir a Tom. Sabía que tenía que decir. Sin embargo, no sabía que es lo que él podría llegar a decirme. ¿Estará un poco roto? ¿Seguirá siendo alegre como siempre lo ha sido? No sabía que esperar. Un poco roto sería ser honesto consigo mismo, pero dolería verlo así. El alegre Tom sería una mentira.

<<Bien, escucha.>> El doctor Schafer dijo firmemente cuando nos detuvimos fuera de la habitación, era una diferente a la que lo había encontrado. Por supuesto, probablemente no quisiera estar en la misma habitación en la cual intentó quitarse la vida.

<<Antes de que entres allí, no hemos hablado con Tom acerca de ti después de todo lo que pasó, así que él no te está esperando. Tengo que ser cuidadoso con su salud mental, pero el necesita saber que te irás y el porqué de ello.>> Dijo

<<Si, bien.>> Dije entendiendo la situación. Podía tratar todo con calma. No estaba enojado y podía ser amable. Pero no será fácil despedirme de el

<<Te dejaré entrar. No te tomes mucho tiempo>> Me tomaría todo el maldito tiempo que quisiera, sin embargo, asentí para dejarlo tranquilo.

El doctor Schafer me dejó y abrí la puerta. Mentalmente me había preparado antes, para lo que sea cuando abra la puerta. En la esquina de la habitación estaba Tom.

Lucía diferente, estaba usando ropa de paciente y parecía que estaba aburrido, pero estaba vivo.

Seguía con sus ojos en el piso, pero me miró cuando abrí la puerta del todo. Se iluminaron en un segundo. Pasaron del negro a tener un brillo especial. ¿Como se pudieron iluminar tan rápido? Entré y cerré la puerta, nerviosamente se levantó, pero mantenía cierta distancia conmigo.

<<Bill…>> habló lentamente, pero después empezó a hablar rápidamente. <<Hola, Hey. Es bueno verte. ¿Todavía sigues aquí? Pensé que te habías ido. Quiero decir, estoy feliz de verte y todo eso, pero pensé que estabas mejorando. No te preocupes, estoy seguro que te dejarán salir pronto. Había una vez, conocí a una chica y ella>>

<<Tom…>> lo interrumpí, sintiéndome completamente devastado porque el trataba de esconder como realmente se sentía. Todo el tiempo hablaba rápido, fue una mentira, y eso me enojaba mucho porque era así como siempre hablaba, lo que significaba que siempre estuve triste.

Ese pensamiento llenó de lágrimas mis ojos. Él estaba muy, muy roto, lo ocultaba bien, pero ahora podía verlo claramente. Tenía el corazón roto. Me moví rápidamente y lo abracé. Su cuerpo estuvo tenso e inmóvil, como si estuviera asustado.

<<No tienes que mentirme. No tienes que esconder como te sientes realmente.>>

Susurré. Sentí como la tensión se iba. Su cuerpo se fue relajando y me abrazó.

<<Perdón por mentirte.>> Dijo. Sentí dolor porque todo el tiempo me mintió, pero ahora sentía pánico porque realmente sonaba apenado por hacer eso. Sentía remordimiento.

Rompí el abrazo y tomé sus manos. Lo guie hasta la cama, sin romper nuestro contacto visual.

<< ¿Perdón por mentir sobre qué cosa?>> Pregunté.

<<Por todo… tuve mucho tiempo estos días para pensar una disculpa… por favor escúchame.>> Me sentí bien al saber que ahora no estaña fingiendo como si todo estuviese bien. Se estaba abriendo a mí.

<<Adelante.>> Dije, mirando fijamente a sus ojos. Tomó un respiro. Era muy extraño verlo a él de esta manera.

<<Bien… lo siento por romper tu confianza. Cuando el doctor Schafer me dijo que sea tu amigo, lo pensé muy egoístamente. Él me dijo que si hacía eso entonces me dejaría irme pronto. Y necesitaba eso, realmente, así que acepté su oferta. Entonces tú y yo empezamos a hablar y quizás al principio lo estaba haciendo solo porque era lo que tenía que hacer, pero después empecé a amar pasar tiempo contigo, realmente lo amaba. Me sentía muy… cómodo y.… y bien a tu lado.>>

Dejó de hablar, pero sentí que tenía más cosas para decir. Amaba escuchar como lo hacía sentir, porque el me hacía sentir de la misma manera. Era muy confortante, y no podía creer que lo hacía sentir así, cuando lo único que quería era suicidarme.

<<Cuando estaba contigo dejaba de pensar acerca de la tristeza y lo único que quería era ayudarte. Me sentí muy mal por haberte mentido, por favor créeme cuando te digo esto. Pero una vez más fui egoísta. Sabía que, si dejaba de contarle las cosas al doctor Schafer, él no me dejaría verte nunca más. Necesitaba verte todos los días, necesitaba hablar contigo, así que seguí haciendo lo que él me pedía y de verdad lo siento si eso te lastimó. Perdón por mentirte… pero no te voy a pedir perdón por haber pasado tiempo contigo.>>

Estaba tratando de comprender su disculpa. Mucho de lo que dijo ya lo sabía, o por lo menos lo suponía. Algo me decía que Tom no lo hacía de mala fe cuando me mintió. Lo entendía, pero cuando hablaba de que el necesitaba verme todos los días porque él no podría seguir sin mí, me recordó a lo que dijo el doctor Schafer acerca de cómo Tom dependía de las personas.

<<Lo entiendo y acepto tus disculpas. Por favor no te tortures con eso, nunca más. Lo que pasó, pasó y si me dolió que me mintieras, pero ya todo terminó. Quiero decir, no estuvo bien… pero está bien.>> Dije y el parecía haber entendido todo. Asintió lentamente y se quedó en silencio. Ahora entendía completamente el por qué había mentido, pero todavía no estaba del todo seguro acerca de su intento de suicidio. No sabía cómo sacar ese tema, pero afortunadamente, Tom lo hizo por mí.

<<Nueve intentos de suicidio y he fallado en todos. Patético, ¿no?>> Finalmente habló de ello conmigo. Podía ver mucho dolor en él.

<<No.>> Dije firmemente. <<Eso significa que debes estar aquí. Debes vivir, como todos.>>

<< ¿Realmente crees eso?>> Preguntó. <<Pensé que me odiabas.>>

<<No te odio. Nunca lo hice. Se que lo dije, pero no era verdad y lo siento por haberlo dicho. Se que si no hubiese dicho eso tu no->>

<<Basta.>> Me interrumpió. <<No te eches la culpa.>>

Pude ver fuego en sus ojos. Asentí, aceptando lo que dijo. Sabía que no había sido mi culpa. El doctor Schafer y yo tuvimos una conversación acerca de la culpa que sentía y el me convenció de lo contrario, pero todavía me sentía así, todavía pensaba que podría haber pasado si no le decía eso a Tom.

<< ¿Por qué no me dijiste que tú eres…>> me callé, no estaba seguro de que palabras usar?

<< ¿Depresivo?>>Preguntó.

<<Si…>>

<<No es algo de lo que me guste hablar.>>

<<Pero nunca noté que algo andaba mal. Ni por un segundo.>>

<<Solía ocultar eso.>> habló lentamente.

<<Bien… ¿fingiendo ser feliz y alegre?>> Cuestioné

<< Para ser honesto, a veces soy alegre porque así es justamente quien soy.>> Dijo, pero no compré aquello, porque no parecía como si estuviese diciendo la verdad.

<< ¿Es verdad? Ni siquiera estoy seguro de conocerte.>>

<< Lo haces. El Tom que viste es el Tom que quiero ser. Todas las conversaciones que tuvimos fueron reales. Claro, la extrema felicidad fue una mentira, pero no nuestras conversaciones.>>

Le creí. Estaba siendo honesto conmigo. Estuvo mirando mis ojos, pero una vez más dejó de mirarlo, como si estuviera teniendo una batalla consigo mismo. Su mano tocó la mía y me di cuenta que ni siquiera tenía una venda. El corte no fue muy profundo así que no la necesitaba. Tom tomó mi muñeca y la examinó.

<< ¿Tu hiciste esto? ¿Por qué te hiciste esto?>> Preguntó.

<<No… no lo se.>> Dije. Ahora me sentía mal.

<<Te lo dije, Bill. Te dije que tu piel es muy hermosa para toda esta mierda. ¡No puedes hacer esto!>> Parecía enojado conmigo.

<<Tu lo hiciste.>> Contraataqué.

<< Pero tú no puedes. Eres importante Bill. Eres especial. Tu vida es muy especial como para hacerte esto.>>

<< ¡La tuya también!>> ¿Como es capaz de decir eso cuando él está peor? El silencio nos atrapó. Tenía que irme pronto y no podía irme sin antes tratar de dejarle algo en claro.

<<Todos somos especiales. Todos somos importantes.>>

<<Yo no.>>.

<< Si, tu sí. Todos lo somos no importa quién. No importa que tienes o lo que no tienes. Simplemente importamos.>>

<< ¿Por qué? Soy solo una persona insignificante.>>

<< Si lo piensas, cada uno lo es. Todos somos solo una persona. Si alguien quiere morir, el mundo no se detendría por ello. Todos somos insignificantes, pero eso no significa que tenemos que terminar con nuestras vidas. Tenemos que vivir por nosotros>>

Era difícil tratar de hacerle entender que había algo por que luchar.

<<Entiendo lo que dices, de verdad. Es solo que… mi vida nunca ha importado y si me voy a nadie le importará.>>

<<A mi si, e incluso si piensas que no tienes a nadie, tienes que vivir por ti. Respirar por ti. Vivir tu vida para ti.>> Dije y realmente creí en cada palabra, hasta me sorprendió que eso salga de mí.

<< Wow. Hiciste un giro de 180 grados desde la primera vez que te vi.>>

Lo hice, realmente lo había hecho, per o ¿Tom? No sabía si él lo lograría o si él quería que eso pasara. ¿Qué es lo que pasa para que se sienta así?

<< ¿Porque estás aquí?>> Pregunté. Parecía un poco incomodo ante mi pregunta.

<<Un… yo uh…>> no estaba seguro de sus palabras.

<<Tom… por favor. Estoy tratando de entenderte.>>

<<Lo sé… lo se>> asintió <<pero… no lo sé…>>

<< ¿No lo sabes?>> Pregunté.

<<Si, no lo se. No sé por qué me siento así todo el tiempo.>>

<< ¿Como podrías no saberlo?>>

<<No lo se. La gente viene aquí y dice que es por sus padres o la escuela, o lo que sea… pero no se. Mis padres son buenos como padres. Mi escuela… no lo se. Nunca he tenido muchos amigos, pero no estaba mal. Literalmente no tengo idea por qué me despierto todas las mañanas con ganas de morir. Miro mi vida y no veo nada bueno. Miro hacía mi futuro y no veo nada en él.>> Explicó.

Eso me hizo sentir muy mal. Realmente quiero ayudarlo a estar mejor, pero ni el sabe que está mal consigo mismo. Entonces ¿cómo podría ayudarlo? No podía encontrar ninguna solución por más desesperado que este en tratar de ayudarlo.

<< ¿Has tratado de estar mejor? ¿Realmente lo has hecho?>>

<< ¿Cuál es el punto en intentarlo? Siempre me voy a sentir de esta manera.>>

<<No sabes eso.>>

No dijo nada ante eso y yo no sabía que más decir. Tenía que despedirme pronto, lo sabía. No podía hacer que Tom este mejor con una simple conversación, así que solo iba a intentar despedirme de una buena manera.

<<Te amo.>> Dije. Sus ojos se agrandaron. Estaba sorprendido ante lo que dije. El sabía que estaba enamorado pero todo eso fue antes de que pasara lo que pasó, así que probablemente se sorprendió al saber que mis sentimientos no habían cambiado.

<< ¿Como? ¿Por qué?>> Preguntó.

<<No necesito una razón. Solo sé que te amo.>>

<<Pero yo… soy esto.>>

<<Lo sé, y es horrible. No me voy a sentar aquí y decir que esta todo bien porque no es así. Pero acepto que eso es parte tuya. Que seas depresivo no significa que nadie puede amarte.>> Dije. Tengo que reconocer que mucho de lo que dije vino de la conversación que mantuve con el doctor Schafer.

<<No funciono Bill, realmente, tienes que parar de sentirte así porque te haré sufrir.>>

<<No puedo dejar de sentir lo que siento, así como tú no puedes tampoco puedes hacerlo.>> Parecía asustado. Me dejaba verlo tal cual era y obviamente se veía muy vulnerable. Estaba enojado por lo que estaba escuchando. La depresión es oscura, fea, algo terrible, pero eso no significa que no pueda amarlo. Era como amar a alguien que está enfermo. Solo porque este enfermo no quiere decir que puedes dejar de quererlos.

<<Bueno… yo también te amo.>> Dijo y brotaron de mis labios una sonrisa. Lo besé, pero fue un beso agridulce. Me aparté sintiéndome realmente triste.

<<Tom… tengo que irme.>> Dije cautelosamente. Me sentía enfermo al decir eso, pero tenía que hacerlo.

<<Esta bien. Hablamos después.>> Oh no, no lo entendía. Era muy doloroso.

<<No, ellos… me dejarán salir.>> explique

<<Oh…>> su expresión cambió. Parecía muy decepcionado. << ¿Entonces tu… te irás?>> Su voz parecía tímida y eso rompió un poco mi corazón.

<<Si.>>

<<Bueno, bien… esto está bien para ti. Significa que estas mejor. Puedes ir a casa… vivir tu vida… está bien para ti.>>

<<Si, lo es.>> Dije con una pequeña sonrisa.

<<Volverás y me visitarás, ¿no?>> Preguntó. Esto va a doler muchísimo.

<<No puedo.>>

<< ¿Qué?>> Preguntó confundido.

<< El doctor Schafer me dijo que no tengo permitido hacer eso.>> Sus ojos poco a poco se fueron inundando de lágrimas.

<< ¿Entonces te vas? ¿Así como si nada?>>

<<No quiero hacerlo.>>

<< Entonces no lo hagas. Por favor, Bill. Te necesito aquí.>> Suplicó. Muchas lágrimas cayeron. Pensé que ver la sangre de Tom era lo más doloroso del mundo, pero verlo llorar… era desgarrador. << Por favor, solo… no te vayas. Espera un poco. Pregúntale al doctor Schafer si te puedes quedar.>>

<<No puedo…>> fue todo lo que dije. Cada vez me costaba más respirar.

<<Si que puedes>> lloró. <<Solo… habla con el doctor Schafer. Dile que te dejé verme o le diremos a los demás lo que él hizo.>> Puse mis manos sobre las suyas.

<<Tom… no puedo estar aquí cuando te recuperes.>>

<< ¿Por qué no?>>

<< Porque el doctor Schafer me explicó algo y estoy de acuerdo con él. Dice que eres dependiente de mí, y tienes que aprender a estar mejor, pero sin mí.>> Dije, esperando que entienda.

<<No puedo.>> Negó con la cabeza.

<< Necesitas hacerlo. No puedes depender de mi para ser feliz porque cuando tenemos una pelea… mira como terminaste.>>

<< No lo haré. No lo volveré a hacer.>> Trató de explicarme con un tono de voz casi llegando a la desesperación.

<<No puedo creer eso. Lo siento, pero no puedo. Necesito saber que vas a estar mejor, que lo vas a hacer por tu cuenta. No puedo estar aquí e influir en eso.>>

Solo caían lágrimas de sus hermosos ojos.

<< Quiero quedarme, de verdad quiero hacerlo, pero quizás algún día entenderás el por qué no puedo.>> Asintió, pero no dijo nada.

Lo abracé, con mucha delicadeza. Era muy difícil despedirme e incluso peor para él. Era como si me alejaba de él y espero por Dios que él no pensara que me estaba dando por vencido, porque eso estaba muy lejos de ser verdad.

Su cuerpo se aferró al mío mientras lloraba y nos sentamos allí por mucho tiempo. Él siempre era el único que me hacía sentir mejor cuando yo lloraba. Ahora los papeles habían cambiado. Quería estar aquí y protegerlo. Quise llorar, pero no lo hice porque por primera vez, tendría que ser fuerte por ambos.

El llanto de Tom cesó al mismo tiempo en que alguien llamó a la puerta. Sabía que era el doctor Schafer porque seguramente pasé más tiempo aquí del que él esperaba. Miré a Tom, no dijo una sola palabra, se quedó allí sentado muy triste.

<<Voy a darle mi dirección al doctor Schafer. Cuando el piense que estas listo, él te la dará así puedes encontrarme, ¿está bien?>> Pregunté.

<<Eso no pasará.>>

<< Si que pasará… por favor, Tom, por favor intenta estar mejor. No te quedes aquí sin hacer nada. Por favor solo trata de estar mejor. Trabaja junto al doctor Schafer para estar mejor. Por favor… ¿hazlo por mí?>>

Asintió lentamente.

<<Bien. Lo intentaré.>>

Pude ver la duda en sus ojos, pero rogaba en que pudiera tomar la decisión correcta.

<<Tengo que irme.>>

<<No quiero que lo hagas.>> Susurró.

<Lo sé… lo se. Voy a extrañarte.>> Empezó a llorar otra vez, incapaz de decir algo. Lo abracé, acariciándolo con mi mano en un intento de consolarlo. Cuando rompí el abrazo, sequé sus lágrimas, de la misma manera en la que el hizo conmigo cuando nos conocimos.

<<Se que puedes hacer esto, Tom. Te veré pronto.>> Dije. Era una promesa. Asintió sin decir una sola palabra. Tenía que irme ahora. Cada segundo que pasaba lo hacía todo más difícil.

Me levanté de la cama y lo besé. Reaccionó, besándome lentamente. Tenía que irme.

Lo miré, con amor y admiración y finalmente me fui.

Cuando estuve en la sala y cerré la puerta simplemente me dejé ir. Lloré como nunca antes lo había hecho y no me di cuenta que el doctor Schafer estaba solo a pasos de mi persona, esperándome. Lloré y lloré. Era muy duro dejarlo cuando lo único que quería hacer era ayudarlo. Me destrozaba por dentro no saber si lo volvería a ver.

Estaba tratando de ser realista. Si, tenía esperanza de que él se ponga mejor y que vaya a verme. Siempre la tuve, pero también estaba la posibilidad de que eso no sucediera. Había una posibilidad de que la próxima vez que vea a Tom sea en su funeral. Eso era solo un pensamiento, pero tenía que aceptarlo. Había un 50 % de volver a verlo y otro 50 % de no verlo nunca más en mi vida. Rogaba porque sucediera lo primero.

Después de mi llanto en la sala, el doctor Schafer me llevó hasta su oficina en donde mis padres estaban listos para llevarme a casa. Se sentía tan surreal todo. No podía creer que me iba a ir y tampoco podía creer cuanto había cambiado desde que entre aquí.

La siguiente hora estaba en un modo raro. Mis pensamientos estaban con Tom mientras mis padres hablaban con el doctor Schafer sobre mí. Salí de mi trance solo por un segundo para decirle al doctor Schafer que le de mi dirección a Tom cuando se recupere de su depresión. Me prometió que lo haría y le creí. Firmaron unos papeles y fui hasta mi habitación donde había ropa que mis padres habían traído. Me cambie y estaba listo para irme.

En el momento en que los rayos de sol llegaron hasta mi piel sentí nostalgia. Sentía que había estado en el hospital por años, no por semanas. La última vez que había caminado por allí, fue cuando quise terminar con mi vida, y ahora lo veía todo mas claramente. Mis pensamientos han cambiado. Me di cuenta que la vida sigue, no importa cuando duro sea todo, puedes dejar el pasado allí, donde pertenece y seguir adelante.

Tuve un momento en donde me sentí orgulloso de mi mismo. Ya no era un chico roto, no, nunca más.

Era un sobreviviente.

F I N

Este es el capítulo final, pero queda un epílogo que te invitamos a leer. Gracias por la visita. 

por Space_witch_111

Escritora del Fandom

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