1000 cortadas de papel 4

Fic TOLL de Space_witch_111

Capítulo 4

Me desperté la mañana siguiente con una intensa urgencia de hacerme daño, de cualquier manera. Antes solía despertarme y al agarrar mi móvil veía un mensaje de mi novio, diciendo ‘Buenos días’ o ‘te amo’, pero ahora me despierto sin nada excepto silencio, frio y una habitación vacía. Estaba despierto para darme cuenta que estaba solo.

<<No desayunaste porque estabas durmiendo>> una voz vino de algún lugar. Me senté en mi cama y tomé un largo respiro, me relajé cuando vi a Tom sentado en el piso, mirando una revista.

<<Buenos días>> dijo con una enorme sonrisa. Claramente él fue el que casi me dio un ataque al corazón.

<<No vuelvas a hacer eso nunca más>> No quise sonar enojado. Podía apenas traer cualquier emoción con mi tono de voz. El levantó la cabeza y puso la revista en el suelo antes de subirse a la cama y sentarse sobre sus piernas.

<<Oh, lo siento. No quise asustarte. Quiero decir, no estoy sentado aquí para asustarte. Vine para llevarte a desayunar, traté de despertarte, pero tú no te despertabas y te veías muy tranquilo así que decidí quedarme. Y no podía abandonar tu habitación porque el doctor Schafer estaría como ‘Tom, ¿dónde está Bill?’ y yo estaría como ‘lo deje durmiendo’ y luego de esto estaría en un problema, pero si me quedo entonces, no sé, nadie lo notaría. Te iba a despertar en unos minutos de todas maneras porque tienes una cita con el doctor Schafer>> dijo y honestamente me tomó un largo rato poder entender todo lo que dijo. Era mucho más intenso por las mañanas, yo solo asentí, pretendiendo que sabía lo que estaba pasando.

Me bajé de la cama. Este lugar estaba empezando a hacerme sentir enfermo, pero no psicológicamente enfermo. Era muy duro poner una exacta emoción. Todo lo que sabía era que me sentía como mi espíritu se rompía incluso más de lo que ya estaba, lo cual es extraño porque desde hace ya mucho tiempo que no siento nada.

<<Perdón por asustarte, en serio. Perdón>> Tom se disculpó una vez más.

<<Esta bien>> Tomé un largo respiro. Apestaba cuando buscaba hacer algo y este lugar no me permitía hacer lo que quisiese. Debería haber hecho lo que tenía en mente para así poder terminar todo esto.

<<No hagas eso>> Tom dijo y puso sus manos al rededor mío. He tenido que dejar mis pulseras, las que ahora dejaban al descubierto marcas rojas. Miré hacia abajo, a las manos de Tom, sosteniendo las mías. Antes de soltarme, dijo <<Ellos se fijan en tus muñecas y te moverán a cuidados intensivos si las llegan a ver>>

Sinceramente no quería que eso pasara. Eso solo significaría que tendría que pasar más tiempo aquí del que quisiera. ¿Por qué el haría esto por mí? ¿No se supone que su trabajo es vigilarme y decirle a alguien si me hacía daño? Era lindo tener a alguien en quien confiar, supongo.

<<No quisiera que mi paciente favorito fuera removido. Así que ¿puedo quedarme tranquilo?>> Preguntó. Sentí como mis mejillas se tornaban rojas. ¿Era su favorito? A penas pude hablarle. El solo estaba siendo amable conmigo, era así ya por naturaleza.

<<Como sea, te tengo que llevar con el doctor Schafer ahora. Son las 10 así que vamos, cámbiate de ropa y luego iremos. Te esperaré afuera>> No me dio ni siquiera una chance de responder o de protestar. Solo se fue y cerró la puerta.

Me levanté de la cama. Me di cuenta que pronto saldría de aquí, pronto podría dejar este lugar. Me cambié la ropa y me encontré con Tom en la sala.

<<Baño>> murmuré.

<<Por supuesto. Vamos>> Dijo mientras dejábamos la sala. <<Entonces, ¿cómo dormiste?>>

Me encogí de hombros, no dije nada. Paramos en los baños y esperó por mi mientras hacía mis asuntos, después encontré un bolso que tenía mi nombre, lo abrí y busqué mi cepillo de dientes. Probablemente podría ir a cualquier lugar por mi cuenta, pero aquí había algo con dejarnos solo, así que Tom me tenía que acompañar a donde sea.

Me llevó hasta el consultorio del doctor Schafer y se paró en la puerta.

Sinceramente no tenía ganas de entrar. Miré el nombre que estaba escrito en la puerta, en letra cursiva y en negro con una expresión de horror.

<<No te preocupes, estarás bien. Terminará antes de que te des cuenta. Te estaré esperando aquí dentro de media hora, ¿sí?>> Lo miré y asentí.

Me di la vuelta y golpeé la puerta.

<<Adelante>> la voz familiar del doctor Schafer me llamó. Entré en la habitación y cerré la puerta detrás mía, dejando a Tom en la sala.

<<Bill, toma asiento>> el doctor Schafer dijo mientras señalaba a una silla que estaba enfrente de su escritorio, este estaba muy limpio y bien organizado. Tenía una laptop y una pila de papeles en un lado de la mesa, con su lapicera golpeaba en ellos. La habitación no era blanca como el resto. Las paredes eran grises y había estantes, seguramente contenían certificados de sus pacientes. Finalmente me senté en una cómoda silla, frente a él.

<< ¿Como has estado?>> Seguía pensando en que el no podía ayudarme, así que solo me quedé callado.

<<Esta es nuestra primera sesión juntos, será una de muchas, así que me gustaría ir poco a poco creando un ambiente de comodidad, para ambos. Pero esto solo será posible si hablas conmigo>> su tono de voz fue profesional y frio. Se levantó de su silla y se paró enfrente mío, con los brazos cruzados a la altura de su pecho, examinándome, esperando por algún tipo de expresión. Como no le contesté, volvió a hablar.

<<Pienso que estarás mejor si te abres y me cuentas de tus problemas>> No lo pude evitar y rodé los ojos ante su comentario. ¿Como podría una persona, un extraño, hacerme sentir mejor?

<<Esto ayuda>> continuó. <<Piensa acerca de sacar tus problemas afuera y yo puedo ayudarte aconsejándote sobre tus sentimientos, incluso con aquellos que no entiendes o que te confunden>>

Yo no estaba confundido. Sabía exactamente como me sentía y que era lo que quería.

Él era uno de los que estaba confundido. No tiene ni idea de lo que está hablando.

<<No puedo ayudarte si no me dices el por qué intentaste suicidarte, Bill. Todo lo que sé es que no quieres hablar sobre ello. No es saludable guardarse las cosas>>

Aparté la vista de él y miré hacia otro lado. Deseaba que se callara de una vez por todas.

<<Seguramente te estarás preguntando como puedo ayudarte. Bueno, puedo enseñarte diferentes maneras de solucionar las cosas que te pasan. Puedo enseñarte a aceptar, como te dije, puedo enseñarte maneras de resolver tus problemas. No tienes que creerme ahora, pero puedo ayudarte a estar mejor. No tienes que hacer esto solo.>>

Mierda. Todo lo que dijo era una mierda. No quería o necesitaba su ayuda. Me senté allí en silencio a escuchar toda la basura que tenía para decir.

<<Esta bien, no quieres hablar, pero mereces mi atención y permaneceremos en silencio por media hora si es lo que quieres.>> Genial. Estoy seguro que tiene un montón de cosas en las que gastar su tiempo.

Como sea, me crucé de brazos y me relajé en la silla. Él estaba mirándome todo el tiempo y yo podía verlo de reojo, pero intentaba mantener la mirada en cualquier otra cosa. Terminé mirando el reloj, 30 minutos pasaban condenadamente despacio. Después de unos minutos, horas para mí, el reloj marcaba las 10:30. La sesión había terminado. Miré al doctor Schafer, esperando que me deje ir.

<<Tengo la sensación de que no dejas que las personas te conozcan muy a menudo, y eso me hace preguntarme quien te hirió tanto para que no confíes en otros.>>

Sus palabras estaban resonando en mi cabeza. Lo que dijo me trajo muchos recuerdos. Me acuerdo cuando solo era un niño solitario en el colegio, realmente no me importaba no tener amigos y he estado bien con eso. No tener amigos significaba que no tendría que estar cerca de otras personas, especialmente si esas personas no eran muy amables. He estado cerrado a todo tipo de emociones y mucho menos podía saber de ellas. Estaba bien, pero luego apareció Georg.

Georg era increíble. Me dejó entrar en su grupo de amigos y me sentía querido por ellos, especialmente por él. El me ayudo a descubrir mi verdadera orientación sexual y me enamoré del muy rápido. Me ayudó a destruir mis muros y dejé que él sepa todo sobre mi. Cualquier pequeña emoción y pensamiento, él podía saberlo. Le confié todo. Por dos años teníamos un inseparable lazo y eso significaba el mundo para mí. Hablamos de permanecer juntos para siempre. Teníamos nuestras vidas planeadas, pero después, inesperadamente el terminó con todo, diciendo que sus sentimientos para conmigo habían cambiado. El ya no estaba más enamorado de mí y ¿por qué? No lo sabía. No sé qué hice mal.

Así que, como eso, el rayo de sol en mi vida desapareció. Confié en Georg con todo mi corazón, pero el solo lo tomó y lo destrozó. Tomó todo de mí y caminó lejos, dejándome sin nada.

Ahora, estaba sentado en la oficina de un doctor tratando de aguantar las lagrimas que amenazaban con salir. Traté de calmarme, tomé un largo respiro.

<<Bien, puedes irte>> El doctor Schafer finalmente dijo. Me levanté de la silla y salí de esa habitación, cerrando la puerta. Tom estaba ahí, como prometió, pero no quería estar cerca del ni de su peculiar felicidad justo ahora.

<<Hay, como->> Dejó de hablar cuando me vio. Lagrimas estaban rodando por mi cara.

Iba a volver a mi habitación antes de hacer una escena en público. Prácticamente corrí hasta mi habitación, me senté en mi cama y lloré porque no podía con todo esto.

No quería llorar, sin embargo, dejé salir todo afuera. No podía parar.

Me dolía mucho. Todos los recuerdos de esa noche que el rompió conmigo me estaban atormentando. Era horrible acordarme de todo eso. Esta es la razón por la que intenté suicidarme, así no tendría que sentirme de esta manera nunca más.

Estuve llorando por mucho tiempo hasta que ya no pude más. Mis ojos estaban hinchados. Miré mi habitación, buscando la pequeña luz que me había hecho cubrir mi cara con mis manos.

Me di cuenta que Tom tenía apoyada su cabeza en el marco de la puerta. En un segundo, cuando el vio que lo estaba mirando desapareció. Dios, él estaba mirándome. Después de unos segundos apareció otra vez y como no le dije que se fuera, entró a la habitación.

<< ¿Estas bien?>> Preguntó.

<<No>> le dije mientras movía la cabeza.

<< ¿Quieres hablar?>>

<<No.>> Por un momento nos quedamos en silencio hasta que nos miramos el uno al otro, luego su expresión cambió.

<< ¿Quieres hacer origami?>> Preguntó.

<< ¿Qué?>> Su sugerencia fue muy rango.

<<Bueno, no hay mucho para hacer aquí en nuestro tiempo libre, puedes leer un libro o jugar juegos de mesa, pero encontré un kit de origami el otro día, lo usaba para hacer cosas con mi mamá y no lo sé, es divertido. Vamos>> No esperó por una respuesta. Me tomó de la mano y me levantó de cama. No tenía mucha chance para protestar, ni muchas energías para hacer esto, pero antes que hacer nada, prefería pasar mi tiempo con él.

Me llevó hasta la sala de recreación. Había unas cuantas personas en ese lugar, algunas jugando juegos de mesa y otros leyendo libros. Por supuesto, todos estábamos siendo vigilados por enfermeras y demás.

<<Siéntate>> Tom dijo cuando me dejó en una mesa, así que, sin más, me senté.

Me dejó para ir a buscar una caja y un libro. Cuando los puso sobre la mesa, vi escrito en ellas ‘Origami para niños’.

<<Se que es para niños, pero vas a encontrar algo bueno allí para hacer. ¿Sabes hacer algo? ¿Lo que sea?» Me encogí de hombros. Solía hacer cosas para enviar mensajes en papeles durante las clases, así que técnicamente sabía hacer algo.

“¿Qué color quieres?» Abrí la caja y vi muchos papeles espacios. No dije nada, realmente no tenía ganas de hacer esto.

<<Vamos, deja volar tu imaginación.>> Podía ver emoción en su cara. Era difícil decir que no, así que agarré un pedazo de papel, solo para complacerlo.

<< ¿Qué es lo que harás?>> Me encogí de hombros. <<Oh está bien, supongo que será una sorpresa>>

Vi como tomó un papel azul, y empezó a doblarlo siguiendo las instrucciones del libro. Por mi parte, decidí hacer la única cosa que sabía cómo armarla y empecé a doblar mi papel. Él era más rápido que yo, mucho más. Sentí que él era del tipo de chico que con tres tazas de café tenía la energía suficiente para toda la mañana, incluso diría para todo el día. Tenía razón, esto hacia volar mi imaginación, al menos por un rato.

Miré mi obra terminada; un corazón. Tenía un corazón blanco hecho de papel. Esto es lo que le hacía a Georg en la escuela. Mi estomago se me revolvió y traté de alejar esos pensamientos.

<< ¡Hiciste un corazón!>> Tom dijo alegremente. Lo levanté para que lo vea y luego lo bajé.

<<Es estúpido>> Murmuré y arrugué el papel.

<<Espera, no hagas eso>> dijo y lo tomó. <<Si no lo quieres, me lo quedaré yo>> Trató de arreglarlo.

<<Así está mejor>> dijo con una sonrisa. << ¿Quieres ver lo que hice?>>

Levantó lo que hizo. Era una flor. Sabía que no la bajaría hasta que la tomara, así que delicadamente tomé la flor echa de papel y la examiné. Era hermosa y estaba muy bien hecha.

<<Iris, así se llama la flor>> dijo con orgullo. Miré la flor y luego a sus relucientes ojos.

<<No es cualquier flor, es una Iris azul>> Lo miré confuso, esperando una explicación.

<<La flor Iris azul simboliza fe y esperanza.>> Me explicó. Asentí lentamente y se la devolví, pero el negó con la cabeza.

<<La hice para ti, quédatela.>> Dijo lentamente.

Miré de nuevo a la flor y quizás, solo quizás, apareció una sonrisa genuina en mis labios.

Continúa…

Gracias por la visita. Te invitamos a comentar.

por Space_witch_111

Escritora del Fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!