«Catorce» Fic de Kasomicu
Capítulo 29: Epílogo
Un mes después…
Robbie lloraba por lo que había presenciado y Bill tenía el rostro a un lado debido al puñetazo que había recibido. Tom lo miraba con lágrimas en los ojos y expresión que no se discernía si era furia o tristeza, pues sus ojos pedían consuelo, pero su cara estaba tan tensa y llena de resentimiento.
Sus facciones hasta parecían haberse endurecido de un momento a otro, era como si la inocencia que perduraba en su ser se hubiese esfumado para no volver.
Temblaba y sentía que algo dentro suyo se había roto.
—¿Cuándo pensabas decírmelo? ¿Desde cuándo lo sabes? ¿Esperabas acaso llegar a Francia para llamarme sin hablar de nuevo? Lo que más me jode, es que ahora no me lo dijiste tú, me lo dijo tu madre, creyendo que ya me habías dicho que te ibas —dijo Tom con la expresión desconcertada—. Y esto no es de ahora, por eso estuviste tan raro conmigo todo este tiempo, porque sabías que te irías. ¡Y NO TE INTERESÓ! Igual aceptaste casarte conmigo, igual permitiste que me encariñara con Robbie, ¡hiciste que me tatuara como para no olvidarte! Aunque de todas formas no es como si pudiera hacerlo, ya que te llevo bajo mi piel, en mis poros, has sido mi primer amor y mis primeras veces, ¡todo lo he tenido contigo porque te amo! Y no puedo creer que me estés haciendo esto. No de nuevo. Eres un idiota, un bastardo, un maldito… no sé… no sé qué más decirte.
—Once…
—No te atrevas a llamarme así. Ya no soy tu Once, ni tu Catorce. Solo soy Tom, yo… no quiero que te vayas —soltó de forma lastimera.
—Tom, me iré de todos modos. Tengo que estudiar allí y tú tienes que terminar tu colegio, conocer nuevas personas, experimentar… —ofreció Bill, mientras mecía a Robbie para calmar su llanto.
—Quería hacer todo eso contigo, aún… aún podemos hacerlo. No quiero a nadie más que a ti, no quiero que me dejes ir nunca, Bill —buscó su mirada, pero Bill lo rechazó—. No quiero que decidas por mí. Yo podré hacer todo lo que quieres que haga si estás aquí.
—No, Tom, no necesitas tener una carga de un novio con un bebé, tú necesitas vivir y yo necesito asentarme —sentenció con firmeza Bill. Tom apretó los puños de nuevo y Bill cerró los ojos, preparándose para que lo golpearan de nuevo.
—No me vuelvas a buscar —fue lo último que le dijo, para después retirarse a raudos pasos.
…
Tom tomó una de sus rastas, y traía en su otra mano unas tijeras, se miró en el espejo. Veía cómo las lágrimas discurrían por su rostro, cayéndose, sus recuerdos se arremolinaban en su mente. Sus primeros besos inexpertos, los accidentales, los que no lo fueron, los primeros roces, las noches donde le leía a Bill algún libro, el ver películas y terminar besuqueándose en los créditos, su primera vez… las pinturas de Bill. Se cortó la rasta, dejándola caer como caían sus sueños. Miró el tinte negro, también lo emplearía, no quería ser el “ricitos de oro” de nadie. Él no sería el chico que Bill quería que fuese, nunca más.
F I N
Temporada 2 terminada, si quieres leer más del universo «Once y demás números« te invito a pinchar la imagen.

Me dolio 🤧🤧🤧😭😭
De verdad lo siento 🥲 pero gracias por leer