Fic TOLL de Monnyca16

Capítulo 2

Un olor desagradable invadió mis fosas nasales, casi dejándome sin respiración; y secuenciales sonidos consiguieron mantenerme en alerta.

Me vi en la tarea de mover las manos, raspando los nudillos en el proceso con lo que parecía ser el suelo. Me quejé, sintiendo un mareo, derrumbándome de nueva cuenta en medio de mi intento por incorporarme y abrir los ojos.

No fui capaz de hacer nada. Las sienes me punzaban, los párpados me dolían como si me hubiese aplanado la cuenca de los ojos, y sin embargo, luché todo lo que pude para levantarme de donde me hallaba tirado.

Me encontraba en algún rincón de la habitación, totalmente a oscuras, apenas viendo la luz de las farolas de la calle atravesar por la ventana. Estaba, al parecer, a solas, con las remembranzas atenazándome de manera hostil e incluso escalofriante.

Me había desmayado.

Intenté buscar mi teléfono celular, sin recordar dónde exactamente lo había dejado. Me puse de pie, tambaleando en el proceso, y eché un breve vistazo a mi alrededor, sin poder ver absolutamente nada.

Un nuevo y devastador mareo me invadió, haciéndome trastabillar y caer de rodillas al suelo. Escuché la madera crujir bajo mi cuerpo y más sonidos siniestros manifestarse en la planta de abajo.

Me sujeté la cabeza con ambas manos, tratando de menguar la ansiedad; mi ritmo cardíaco me impedía pronunciar palabra y en mi lugar no dejaba de temblar, horrorizado por lo que estaba sucediendo.

No era un sueño. Era real. Alguien merodeaba en mi propiedad y no podía ver a ese alguien ni distinguir nada. Estaba intimidado, lo suficiente para orinarme en los pantalones y salir corriendo.

Mentalicé mi huida, buscando no pensar demasiado en lo que me rodeaba, en lo que parecía ser algo paranormal. Me costaba trabajo creerlo. No podía ser posible, debía estar volviéndome loco de remate.

Y así como aguanté una vociferación, los sonidos de pisadas y de cosas moviéndose se detuvieron. En la oscuridad, guardé compostura y me puse de pie luego de tomar un poco de valor.

Debía salir cuanto antes de ahí. Debía… Correr tanto como las piernas me lo permitieran y después llamar a la policía. Yo debía… Tomar la responsabilidad de esa casa, sin importar qué estuviese alebrestando mis sentidos.

Así que corrí, con la torpeza haciéndose presente. Corrí escaleras abajo tanto como pude, sin mirar atrás y dejándome llevar por el camino que apenas y recordaba en medio de la oscuridad. Tropecé en dos ocasiones, deteniéndome de golpe al percatarme de que las luces se encendían y los focos parpadeaban, haciendo un ruido estresante.

Entonces lo vi, mi teléfono celular en el suelo, desconectado de la electricidad y a unos pasos de mí, tentador.

La brillante pantalla expuso la hora. 12:40am. Entorné los párpados y, aún atenazado por devastadores nervios, me impulsé, dando un corto paso hacia adelante.

Sentí frío, al expirar vi vaho salir de entre mis labios, como si estuviera fumando un cigarrillo. Me toqué el pecho, soportando los dolorosos latidos de mi corazón. Quería calmarme, tener el valor y la fuerza para moverme y salir de una vez por todas, pero no podía. El pánico se asentó en todo mi ser y no fui capaz de si quiera moverme.

Quise recoger mi teléfono, pero no pude. Éste se había movido, como si evitara mis pasos. Empuñé las manos, conteniendo las ganas de llorar. ¿Qué estaba sucediendo? ¿Por qué el teléfono se movía como si alguien lo manipulara?

Solté un gemido de conmoción. Si esa era una broma, quería que terminara. Eso no podía estar pasando…

Al dar un paso más, el celular se movió con más velocidad, haciéndome llorar esta vez. Lloriqueaba en silencio. Eso no podía…estar pasando.

Decidido a huir, corrí directo a la puerta de salida, estiré los brazos, queriendo tocar la manija, sin embargo, me paralicé al visualizar que dos sillas se movían, cerrándome el paso.

Negué con la cabeza frenéticamente.

—¿Qué demonios quieres de mí? —Grité desesperado, la garganta me ardía. Necesitaba vomitar, llorar con más fuerza y pedir ayuda.

No creía en los fantasmas, no quería creer en ellos, pero todo lo que estaba sucediendo en esos momentos me confundía, me hacía sentir miedo y angustia. Recordé los comentarios que los antiguos propietarios hacían sobre apariciones paranormales. Y no podía ser posible, pero entonces quién movía las sillas, mi celular y…

Una respiración llegó a mis oídos, cercana, provocándome escalofríos. Alguien estaba ahí, pero por más que miraba, no encontraba a ese alguien. El frío volvió a invadirme y entonces cerré los ojos, rogando en voz alta por mi madre, para sentirme protegido. Pregunté si era ella, con la voz atrofiada por el desespero, pero nadie respondía.

Mis gritos de ruego apagaron los angustiantes sonidos que envolvían la casa y cuando todo pareció estar en silencio, logré tomar el celular y pasar por entre las sillas, que ya no se movían.

Salí de mi propia casa, huyendo.

Por fin respiré aire fresco.

&

—¿Bill? —Por la otra línea Georg me interrogaba, alterado —. Tranquilo, sólo… Tranquilízate, por favor. Dime, ¿dónde estás?

Respiré con urgencia, tratando de llenarme de oxígeno. Había corrido lo suficiente para alejarme de aquella casa y me encontraba tirado en medio de una banqueta, un lugar que no reconocía en absoluto.

No pude evitarlo, comencé a llorar desconsolado, debido al susto, al estrés de mi padre y a la falta de mi mamá. De repente todo se había acumulado.

Continuará…

Que tengan un buen día. Los quiero <3

por Monnyca16

Escritora del fandom

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