Fic TOLL de Monnyca16

Capítulo 5

Debía estar completamente loco. Me mantuve callado, mirando el abanico de techo y regulando mi acelerada respiración, tan atrofiada como mi pensamiento. Me rasqué la barbilla una y otra vez, intentando encontrar respuestas firmes y con lógica a lo que acababa de hacer, pero por más que rebuscaba, no hallaba nada.
Quizá sí estoy en contacto con un muerto, o tal vez dos, incluida mi madre. O bien, un psicópata  me acechaba y yo fácilmente había caído en su trampa.

Por primera vez no supe qué hacer con mi vida, así como tampoco hallaba cómo responsabilizarme de las consecuencias de mis actos impulsivos y absurdos.


«Thomas» Repetí una y otra vez en mi cabeza, haciendo remembranza de los conocidos con ese nombre y que me odiaran, pero no había nadie. Incluso intenté hacer recuento de la voz con alguna otra, pero caí en nulos resultados.
No había sospechosos. Y desgraciadamente, había bastante probabilidad de que en efecto yo, un escéptico hasta la médula, estuviera siendo partícipe de situaciones paranormales. 

¿Por qué yo?  Porque de todas las explicaciones habidas y por haber, lo único que sustentaba lo que sucedía, era una explicación paranormal. Por ello busqué en internet, navegué por horas, recopilando información, casos verídicos y un sinfín de cosas más.
¿Por qué a mí? ¿Por qué…de todas las personas? Cerré los ojos, ausente de todo, con la mente en blanco y los latidos de mi corazón más estabilizados.  

No sabía que iba a ser de mí en los próximos días.

&

Debí haberlo visto venir; una situación impresionante sólo venía enlazada con otra del mismo nivel. 

«Creeré que no vas a hacerme daño si…»
Se cumplió al día siguiente, como si hubiera pedido un deseo, un milagro. Papá ha llamado esta mañana, él…me ha invitado a comer y hemos hablado. Ha pedido disculpas, hablado con respeto y amabilidad…él ha dicho que me quiere y espera que nuestra relación sea más estrecha. 

Un milagro.

Luego de largos y pesados años, por primera vez me sentí cómodo con mi papá, Por primera vez él dijo que me quería y estaba orgulloso de mí. Y luego el terror me invadió por completo, como lo sospeché. Él mencionó un sueño con mamá. Él había sentido la presencia de mamá y…

De nuevo no sabía qué estaba pasando exactamente. Mi relación con mi padre estaba salvada, pero ahora…¿Qué seguía?
Volteé directo a la mesa, donde el celular se encontraba vibrando y encendiéndose. Un mensaje. Terminación 18.
Tragué saliva, ya no vivo, sino paralizado. Entonces traduje como anteriormente:

Texto original: 01000101 01110011 00100000 01101000 01101111 01110010 01100001 00100000 01100100 01100101 00100000 01110110 01101111 01101100 01110110 01100101 01110010 00100000 01100001 00100000 01100011 01100001 01110011 01100001 00101110


Traducción: Es hora de volver a casa. 


Lo respondí:


“¿Qué quieres de mí?”


Luego de algunos minutos, recibí una contestación, números que traduje como de costumbre:


“Ayúdame”


Me alcé y decidido, cogí mi cartera, dejé una nota a Georg, donde le avisaba que regresaría a casa, que no se preocupara y que lo llamaba luego.


Y así como escribí la nota, me fui a paso rápido. Temía que aquella cosa inhumana dañara algo, cualquier cosa, a Georg, a mí o a mi padre. No podía confiarme. 


Si esa cosa había logrado hablar con mi madre para que la relación de mi padre conmigo mejorara…de acuerdo a sus intenciones aparentes, no podía asegurar si necesitaba algo bueno o malo de mí. 


Caminé a paso lento, no queriendo llegar, pero al mismo tiempo con esa incertidumbre de lo que posteriormente pudiera suceder.

Necesitaba saberlo de una vez por todas. Si esperaba un momento más seguramente sería una catástrofe.
Yo debía cumplir con mi parte e ir a mi casa. Necesitaba encontrarme con Thomas, con lo que fuera de Thomas.
Sin armas blancas en los bolsillos de mi pantalón, ningún arma que pudiese salvarme de un problema mayor, me paré justo frente a la puerta principal, desidioso. 


Opté por entrar de inmediato. De nada servía atrasar lo que igualmente sucedería. La puerta estaba abierta, tal y como la dejé, sólo atrancada. Y las luces encendidas, totalmente, desde la planta baja hasta la alta. 


Alguien parecía estar ahí. Carraspeé atemorizado, tocándome los dedos de vez en cuando con aire ansioso. Caminaba lento por la sala, inspeccionando todo en orden, limpio y silencioso. 


—¿Thomas? —Nombré apenas en un susurro, expectante. Nadie respondió, sin embargo, escuché pasos, semejantes a la vez pasada. Lejanos y tan próximos, como si bajara las escaleras. 


La puerta de entrada terminó por cerrarse, pues había dejado un pequeño resquicio y entonces di un paso hacia atrás. 


Hacía frío.


—Prometiste no hacerme daño —espeté serio, hablándole a la nada. Sí…debía estar completamente loco, sin embargo los pasos se detuvieron y un airecito frío hizo bailar algunas hebras de mi cabello. 


Oh….ese sonido. La misma respiración que oía por teléfono ahora resonaba en mi oído y movía mi cabello. Abrí la boca, queriendo gritar, chillar, pero no pude. Sentí un toque en mi espalda e inmediatamente me giré.


No había nadie.


Sin aliento, me incliné, alerta. El sonido de dos pasos me hizo mirar hacia el frente, donde nada había para después oír y sentir la misma respiración en mi cara, tan ruidosa y horripilante. 


La sangre bajó hasta mis pies, por lo que las rodillas me fallaron un tanto y luché para no caer al suelo. Algo había ahí. Algo estaba cerca y era inaceptable aún cuando ya se habían comunicado conmigo. No pensé en ninguna broma, en nada, me quedé en blanco y seguí luchando para no gritar todo lo que hacía trizas mi cabeza. 


No tenía voz; repentinamente sentí que había enmudecido y que los acelerados latidos de mi corazón acabarían por hacer explotar mi cabeza. Las sienes me punzaban, los oídos me dolían. Estaba presionado, entrando en pánico puro. 


Moví frenéticamente la cabeza, en negación,  luego respiré hondo. No estaba siendo atacado por nada, no debía mostrar miedo… 


—¿Ayudarte en qué? —cuestioné esta vez, temblando, retomando la compostura. 


Algunos sillones se movieron, como si alguien los hubiese lanzado a un lado con los pies, posteriormente una de las cortinas se abrió e inmediatamente una de las ventanas comenzó a empañarse.


Di un paso hacia atrás, anonadado. Definitivamente era un fantasma, alguien con una energía que no se miraba…


Debía ser alguien, un espíritu, pues letras comenzaron a dibujarse en la ventana empañada, como si escribieran ahí. Eran letras, no números…parecía estarse comunicando…

Mudo, permití que las letras formaran palabras y posteriormente, cuando la respuesta pareció estar completa, la leí para mí mismo:

«A resolver el acertijo» 

Continuará…

Administración. Este fue el último capítulo publicado por la autora. Desde hoy, «Acertijo» entra en la categoría de «Hiatus». Gracias por la visita.

por Monnyca16

Escritora del fandom

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!