
“Angel Sanctuary” (Por Sebastian14)
Capítulo 7: Juntos
Al día siguiente el pelinegro no fue a ver a Tom en todo el día y es que no había ido al hospital debido a que se encontraba muy estresado… Su relación con Jared iba de lo más normal y dulce… o así lo pensaba el rubio y así se lo hacía creer Bill… no quería echar a perder esa bonita relación por un extraño que le preocupaba de sobremanera. Además, Jared ya no parecía sentir celos, estaba muy seguro del supuesto amor que Bill sentía por él y eso estresaba más a Bill.
Una parte de él le decía que era lo correcto. Otra parte que estaba complicando más las cosas… pero el colmo fue cuando el día de ayer se enteró que darían de alta a Tom.
La policía había ido solo un par de veces, una para hacerles saber que no existía registro alguno del chico… era como si nunca hubiese existido… lo cual era alarmante.
Y también para ver si él había recordado algo, pero… no y eso le preocupaba bastante.
Iban a darlo de alta y el pobre no tenía a donde ir, no conocía, ni recordaba nada… y no quería que sufriera en la calle hasta morir.
Y con la excusa que siempre ayudaría a quien lo necesitara, siempre y cuando tuviese la posibilidad, Tomo una decisión.
Habló con sus padres sobre la situación y alegando que se habían hecho buenos amigos y que no era una mala persona, les sugirió que lo dejaran vivir con ellos en lo que recordaba todo… y que más adelante, el chico se los pagaría con trabajo o ayudando en la casa.
Aunque al principio a nadie le pareció buena idea y tuvo más de una discusión con Jared,
terminó convenciéndolos.
—Es una mala idea… bien puede ser un maníaco, un psicópata, un violador un…
Perdió la cuenta en las mil y un razones de Albert, pero…al final accedió…
Bill le hizo ver que él siempre ayudaba a cuantos podía, si tenía la posibilidad y que esa no era la excepción… y tragándose sus celos… apoyó a Bill…
Así que mañana… Tom vendría a vivir con ellos, a menos de que no aceptara, pero eso lo veía imposible.
.
& Al día siguiente &
El corazón lo tenía destrozado… desde el día de ayer no había parado de llorar… extrañaba a Bill quería verlo, pero no había rastro de él… tenía miedo de que su amor lo hubiese abandonado.
Se dio la vuelta y cerró sus ojos… quería llorar más, pero ya no tenía lagrimas.
Escuchó que alguien abría la puerta y sintió unos pasos acercarse, pero le restó importancia, porque creía no era su Bill.
—¿Estás bien? —Escuchó la dulce voz de su pelinegro y su fina mano en su cabeza.
—Ayer no viniste. —Dijo con la voz rasposa de tanto lamentarse y llorar.
—Lo siento tanto Tomi. —Suspiró—. Pero tenía que arreglar algo importante.
—Mas importante que yo… ¿Verdad?
—Que dices… si no vine a verte fue por ti. —Dijo al momento de abrazarlo.
—No te importo porque no viniste… solo me dices eso para no herir mis sentimientos pero.
—¡Conmigo! —Dijo y Tom lo miro sin entender.
Se sentía a morir… porque aquellos dulces ojos lo miraba con un inmenso dolor y reclamo… porque había evidencia de que había llorado por su culpa y él…
—Te darán de alta y como parece que caíste del cielo.
—D-del cielo. —Dijo algo nervioso.
—Exactamente… no hay ningún registro de ti… nadie sabe quién eres… como es obvio que no tienes a donde ir… convencí a mi familia de que te dejara quedar con nosotros.
—Yo solo quiero quedarme contigo… siempre. —Susurró al momento de abrazarlo sobre protectoramente—. No quiero estar nunca más sin ti.
—Sabes que tengo novio… sabes que esto puede ser… y Aun así dices este tipo de cosas… está muy mal todo… mas porque…
—Espero que no se te haga costumbre estar tan pegado de él.
—¿Por qué no? —Dijo Tom desafiante—. Después de todo eres su primo… no tienes por qué molestarte. —Dijo al momento de ocultar su rostro en el cuello de Bill… en un intento de hacerle ver al rubio… que Bill estaba hecho únicamente para él.
—…¡Porque me molesta! Y punto. —Dijo acercándose amenazante.
—¡Jared!—Le grito su novio al momento de mirarlo furioso—. Comportante. —Le dijo fríamente.
Se quedó helado y con el corazón roto… ¿Comportarse? Como es que tenía que comportarse si amaba a Bill… ¿Cómo tenía que actuar si un extraño abrazaba y se pegaba a su novio de aquella forma? ¿Cómo no sentir celos o inseguridad? Si esa persona viviría con ellos… si esa persona claramente estaba enamorado de su Bill… y más aun… como reclamó si eran primos… si nadie podía enterase… además, Bill no le estaba dando su lugar, si… cuando Tom estaba lejos se llevaban muy bien y eran la pareja perfecta de enamorados pero…
—¿Es que acaso… a ti te gusta él? —Dijo con la voz quebrada… ya no encontraba otra explicación.
Bill solo se tensó… ¿Por qué las cosas eran tan complicadas?
Uno puede decir… si ya no amas a alguien déjalo y sigue con tu vida… pero no era tan sencillo… Jared era su primo, había prácticamente hecho un gran esfuerzo para declarársele, para tener una relación increíblemente maravillosa, lo amaba, protegía, cuidaba… y hasta antes de conocer a Tom, lo amaba… pero ahora ya no estaba seguro de nada… tenía miedo de cometer un grave error al dejarlo, porque si al final Tom no era una buena persona, o si tenía a alguien más, o si resultaba que jugaba con él solo para tener un lugar donde quedarse… Aunque para ser sinceros, Tom no hacía nada malo… pedir un abrazo o mirarlo de aquella forma tan dulce y triste… no podía ser una mentira… pero aun así… no conocía a Tom realmente y no podía perder a una gran persona… realmente no sabía si valía la pena arriesgar su relación por alguien del cual solo sabía que se llamaba Tom.
¿Qué debía hacer ante esa situación?
—…Olvídalo… con tu silencio es más que suficiente. —Dijo con la mirada en el suelo al momento de salir… Si a Bill le gustaba alguien más… lo único que podía hacer, era darle espacio y planear muy bien como reconquistarlo… dejarlo ver que nadie lo amaría mas que él y que ese extraño no valía la pena.
—¡Jared! —Le llamó al momento de tratar de ir tras él… pero unos fuertes brazos se lo impidieron.
—No me dejes Billy. —Dijo suplicante en un susurro.
Era tan estúpidamente absurdo querer tanto a esa persona, preocuparse tanto por él y más aun… decirle…
—Eso nunca Tomy… —Besó su frente—. Pero si me disculpas… tengo que hablar con él.
—¿Y luego regresas a mi lado?
—Sí. —Besó su mejilla.
Continúa…
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