
«Automatisch» Fic Twc de Drivialida
Capítulo 17. Venganza II
Entraron al búngalo con la sensación de que estaban en peligro, se miraron en silencio y trataron de despejar su mente, debían aprovechar el tiempo que les restaba por estar juntos, era una semana pero pronto se pasaría y deberían volver a Berlín, suspiraron y se tumbaron a la cama, querían descansar solamente eso… descansar de todo el pesor que llevaran en sus hombros desde ese día en que la verdad había sido contada…
Tomy… — dijo Bill
Dime Billy… — susurro mientras acariciaba el cabello del menor…
Tomy… sabes algo… — dijo abrazando con más fuerza el cuerpo de Tom
¿Qué pasa? — dijo sintiendo el miedo proveniente del cuerpo de su gemelo
Siento algo… extraño… tengo miedo — dijo con un hilo de voz, mientras aspiraba el olor de Tom calmándose al solo sentir sus brazos rodeándolo, lo hacían sentirse protegido, algo que nunca sintió en los diecisiete años que llevaba sin él… aquel contacto lo hicieron sentir tan bien olvidar sus temores y entregarse al dulce brebaje del amor…
Tranquilo… nada te pasará mientras estés conmigo — susurró Tom mientras arrullaba a Bill, el también sentía esa extraña sensación… no lo entendía bien… tal vez era solo su imaginación… o tal vez no… pero trató de dejar sus dudas fuera para no preocupar a Bill, no quería que se preocupara después de todo lo sucedido en los últimos días.
Con aquellas palabras vino un recuerdo vago de las palabras que Tom algún día había dicho… precisamente cuando tenían tres años.
«Tomy duele… — se quejo el menor al sentir el jabón sobre su herida
Lo sé Billy lo se… pero aguanta…te daré algo para que se te quite el dolor
¿Qué es Tomy?
Esto… — dijo Tom mientras le daba un tierno beso en la mejilla muy cerca de los hermosos labios de Bill logrando que este se sonrojara un poco
Gracias Tomy ahora me duele menos…
De nada… recuerda que siempre… siempre yo voy a protegerte… no importa lo que nos pase o si nos separan porque somos uno…»
¿Tomy, recuerdas tu promesa? — dijo Bill mientras acariciaba las finas trenzas de Tom
¿Promesa? — dijo Tom mas para sí que para Bill, no recordaba ninguna en ese momento, tal vez la había dicho y no recordaba
«recuerda que siempre… siempre yo voy a protegerte… no importa lo que nos pase o si nos separan porque somos uno…»
Billy mi promesa sigue en pie, dijo con ojos llorosos, esa promesa aun estaba en su memoria como el último recuerdo con su hermano, ese mismo día al volver a casa sucedió el accidente que los dejara huérfanos y diecisiete años sin su gemelo, creyendo que había muerto.
Gracias Tomy… Te Amo — susurro Bill para luego plantarle un beso profundo.
& En otro búngalo &
¡Los he encontrado en este lugar! — decía un rubio — sí, los dos están aquí, no me equivoco y uno de ellos se me ha acercado, creo que puede ser una buena oportunidad — insinuó a la persona que estaba al otro lado de la línea — déjame hacer a mí el trabajo — rogó el chico rubio — no te decepcionaré — dijo triunfante mientras sonreía — Me debo ir, me llaman y no tengo que levantar sospechas… nos vemos David…
& En la mansión Kaulitz &
El coche ya se retiró — dijo un Mathew preocupado
Es extraño que se haya ido antes de la hora en que se oculta el sol — observó Frank viendo a Lilianne que parecía tensa con toda esa situación
Sí, tengo un mal presentimiento — dijo Anne que contemplaba una foto de Jörg y Simone — ahora creo que no fue buena idea que los chicos se fueran… — dijo con voz angustiada
En ese instante alguien llamó a la puerta, no esperaban a nadie así que les llamó la atención, pero cada quien siguió en sus divagaciones, no podían advertir lo que se venía hasta que un estruendo y un grito ahogado les puso los nervios de punta…
& Con los Kaulitz &
¡Bill, Tom! — irrumpió Gordon alarmado en el búngalo de los chicos
¿Qué pasa? — preguntó desencajado Tom
Ha pasado algo en casa… — dijo mientras trataba de tranquilizarse
¿Qué ha pasado? — dijo Bill asustado
Da… David… ha disparado en contra de Mathew… — dijo al borde del llanto
¡Que! — gritaron ambos
Chicos debemos ir a Berlín, tomen sus cosas nos vemos en 15 minutos — dijo antes de irse, se pusieron a tomar sus maletas para partir, pero cuando estaban a punto de salir la puerta se abrió y apareció el chico rubio con el que había hablado Bill
Hola Kaulitz — dijo con prepotencia — ¿cómo desean morir?
Continúa…
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