
Fic TOLL de unicornlitz
Capítulo 17
Cuando regresé al departamento era pasada de la media noche.
La tenue luz de una lámpara iluminaba el interior de la sala. Una persona se encontraba en la penumbra esperando. Cerré la puerta con cautela y colgué las llaves, a continuación, caminé hasta tomar asiento a su lado en el sillón doble.
Bill me miró durante todo el proceso en completa calma. Recargó su mentón sobre su mano, con la otra mano libre buscó la mía y dio un ligero apretón. Su rostro inexpresivo era traicionado por sus ojos llenos de preocupación.
—Estoy bien— aseguré mirándole a los ojos, le ofrecí una sonrisa cansada.
—¿Dónde estabas?— preguntó mi novio con calma.
Me encogí de hombros y suspiré —Cerrando algunos asuntos.
Bill me dio otro apretón reconfortante. Mi cuerpo se encontraba frío y tenso, no obstante, cuando llegó el toque de mi novio todo cambió, era como si él pudiese brindarme el calor que yo no podía generar por mi mismo. Siempre, cuando él no está he sentido frío, desde siempre a pesar de un clima muy caluroso también me albergaba un sentimiento desolador que amenazaba con asfixiarme día con día, hasta que llegaba Bill a mi vida y podía respirar de nuevo.
—Dime que esos asuntos te dejarán dormir ahora— pidió Bill murmurando bajo.
Al observarle comprendí que todos estos meses no había podido engañarlo con mi comportamiento feliz y estable. Asentí.
—Encontré a mi agresor.
—¿Quién..?— preguntó apresurado.
—Sarah…— respondí con burla.
Bill se tensó a mi lado, me miraba sorprendido sin comprender. De repente vacilé, él amó a esa mujer, casi se compromete con ella, tal vez, ¿él se pondrá de su lado? Bill siempre ha sido amable y generoso con los demás, incluso con sus ex’s parejas.
—Ella organizó una emboscada cuando salí de visitar a mi madre— continúe observando el rostro de mi novio el cual seguía sorprendido. Carraspee: —De acuerdo con lo que confesó Sarah, armó todos estos inconvenientes porque yo la soborné para alejarte de ella, también dijo que estaba embarazada cuando esto sucedió y perdió el bebé cuando yo la tiré por las escaleras… debo admitir que está chica ha visto demasiadas telenovelas.
Algunas personas tienen demasiada imaginación.
—Espera, espera…— interrumpió Bill, sacudió su cabeza como si tratara de enfocarse. Soltó mi mano y se puso de pie para detenerse a unos cuantos pasos de mí —¿Sarah…? ¿estamos hablando de la misma chica con la que mantuve tres años de noviazgo?
—Lo siento— murmuré sin saber que decir.
“¿En verdad te pondrás de su lado, Billie?”
Bill me miró perplejo y soltó una risa dolorosa —¿Por qué tendrías que disculparte? Todo ha sido mi culpa, ¡Casi mueres, Tom! ¿en qué pensaba esa chica? ¡Es una locura!
—Bill, cálmate— ordené poniéndome de pie.
De repente la actitud de Bill cambió, él se veía como si fuese a colapsar y por primera vez tuve miedo. No podía soportar que otra persona a la cual amaba perdiera la razón y menos por culpa de alguien más. Me puse de pie, me coloqué a su lado y sujeté con mis manos su rostro inquieto, aquellos ojos avellana maquillados por sombra negra me miraron con un ardiente remordimiento.
—No es tu culpa, ¿lo comprendes?— dije mirándolo con seguridad —Nada de esto lo es. Ella tomó sus propias decisiones, es una adulta. No puedes cargar con culpas que no te corresponden Bill.
—Pero ella fue mi novia… ella hizo todo porque la dejé…
—¿Quieres parar?— repliqué molesto, Bill se calló y me miró con aquellos ojos angustiados —Ella ha hecho algunas otras cosas turbias, incluso antes de conocerte. Ella ya tenia su pasado Bill. Ahora, ¿podemos calmarnos y hablar sobre lo que va a suceder?
Bill asintió, lágrimas dolorosas se derramaron sobre sus mejillas y luego me abrazó con fuerza. Su cuerpo se sacudió por el llanto. Un suspiro salió de mis labios mientras lo dejaba abrazarme y acariciaba su espalda con suavidad. La reacción de mi novio era comprensiva, tal vez fui yo quien por poco no la libraba, sin embargo, Bill pasó momentos angustiosos donde mi vida dependió de un hilo muy delgado y ahora se entera que alguien a la cual creyó conocer casi logra asesinarme, es demasiado para él.
Unos minutos después cuando finalmente la tormenta pasó logré llevar a Bill de nuevo al sofá, esta vez lo dejé aferrarse a mí hasta que se calmó por completo, su cuerpo se sacudía por los espasmos que poco a poco iban desapareciendo. Cuando levantó su hermoso rostro se encontró manchado de lágrimas, pero no podía verse más guapo. Saqué el pañuelo de mi chaqueta y con cuidado limpié su rostro con ternura, él me dejó mientras miraba mi rostro buscando algo.
Bill tragó saliva.
—Tom…
—Dime— respondí secando cerca de su mentón.
—¿Qué le hiciste a Sarah?— preguntó muy bajo y preocupado.
Me detuve, bajé el pañuelo y lo miré un minuto completo, ¿él realmente se atrevió? Al parecer Bill me conoce mejor que nadie, le brindé una sonrisa calmada.
—Lo que tenía que hacer, ella está en la cárcel Bill.
—¿Cómo..?
Respiré hondo. Fue mi turno para buscar su consuelo, me incliné hasta recostarme sobre su pecho, no podía mirarlo mientras confesaba mi pequeño juego. Bill me aferró en un abrazo protector. Es tan cálido que puedes quedarte dormido sobre su cuerpo porque así de intenso te hace sentir a salvo.
—Todo este tiempo he estado buscando a mi agresor. Un doctor dentro del psiquiátrico me ayudó a recolectar las cámaras de seguridad, él me contó que no le dieron a la policía las grabaciones porque el director hizo borrarlas debido a que existe una persona importante del gobierno que tiene un paciente en el hospital. Cuando le expliqué mi situación él me dijo que hablara con ellos pero que omitiera las visitas de dicha persona, y eso hice— relaté mientras me acurrucaba sobre el pecho de Bill.
—¿Ellos accedieron?— preguntó con la voz ronca por el llanto anterior.
—No, al menos no al principio…
—Entonces, ¿cómo te enteraste…?
—Déjame terminar— protesté, en respuesta Bill me abrazó más: —Contraté un hacker, si, el sobrino de Georg, pero no le digas porque todo esto es secreto. En fin, soborné al presiente ese del gobierno, le advertí que si no accedía él sería el culpable si yo encontraba a mi agresor y este amanecía muerto, lo involucraría en todo— Bill jadeó sobre mi cabeza sorprendido, acaricié su espalda para calmarlo —Está bien. Al final accedió, pero pidió que borrara su rostro, acepté de todos modos él no me importa. Entonces, obtuve las grabaciones de ese día, observé mi golpiza, debo admitir que no tenía opciones de como librarme eran demasiados hombres, luego de unas horas lo que no me esperaba fue que apareciera Sarah.
—Así que ella fue al hospital…
—Sí, ella debió estarme vigilando porque solo tú y yo sabemos sobre mi madre.
Ambos guardamos silencio unos segundos.
—Entonces… antes de hacer toda esta investigación recordé una frase que los idiotas me dijeron antes de darme tremenda paliza.
—¿Cuál?
—“héroe de brillante armadura”— murmuré.
Bill frunció el ceño.
—No comprendo.
—Así me llama Mark…
—¿QUÉ?— dio un respingo en su lugar, apreté mis brazos a su alrededor evitando que se alejara.
—Basta. Déjame terminar…
—Estas diciendo cosas que impactan, Tom. No creí que pudiera elegir psicópatas como parejas.
“Y el peor soy yo…” No, no vayas ahí Tom.
—De todos modos, investigué a Mark, al parecer él no tenía nada que ver con mi ataque, sin embargo, él me llevó directamente con la bruja.
Bill se estremeció en mis brazos —¿Ellos…? ¿De qué forma…?
—Sarah era su vecina, ella lo acosó en secreto como a todos y se hizo su amiga, al parecer ella quería casarse contigo y ser millonaria, pero le arruiné los planes. Así que, teniendo las pruebas, la confesión de Mark, fui a la comisaría donde tienen mi caso y levanté la denuncia, les expliqué que ella era peligrosa y sobre todo tenía medios para salir del país. Al final le hice una visita, ella no me esperaba, tampoco el hecho de que yo llevara a la policía.
Suele ser eficiente la policía, sobre todo si das una buena suma de dinero para que la arresten, pero eso no le diría a Bill.
—No puedo creer que existan ese tipo de personas…
—Estoy de acuerdo, hay personas que hacen todo por dinero o simplemente están tan distorsionadas de sus mentes así que no trates de comprenderlas del todo, Billie.
—Me cuesta porque yo salí con ellos, Tom.
—No es tu culpa— repetí.
Bill se quedó en silencio un rato.
El cuerpo de Bill se había tensado, luego de ese tiempo él comenzó a relajarse de nuevo en mis brazos. Alcé el rostro para encontrarlo con los ojos cerrados. Acaricié con ternura su mentón una y otra vez hasta que él abrió sus ojos atormentados, no me agradaba saber que esas personas podían afectarle, y no se trataba de celos sino de su salud mental. Iba a pasar un buen tiempo para asimilar todo.
—Si ella está encarcelada, ¿significa que todo acabó?— preguntó en voz baja.
Asentí.
—Algo así. Solo debo asistir cuando ellos me llamen, acceder y esas cosas. De todos modos, lo único que me importa es qué ella duerme encerrada.
Bill soltó un tembloroso suspiro —Es demasiado para procesar.
Observé como mi novio se había afectado por la situación, sin embargo, no podía ocultarle nada. Somos una pareja y debo confiar en él. Él está para apoyarme y yo a él. Lo único de lo cuál me arrepiento en mi vida es no haber tenido el coraje de decirle antes en secundaria que lo amaba, de esa forma todas estas personas indeseadas no habrían llegado a su vida solo para atormentarlo.
Resignado, llevé mis manos a mi chaqueta la cual comencé a bajar la cremallera, luego quité la bandana de mi frente y a continuación fui por quitar mi gran camisa blanca, mis manos veloces fueron despojándome de toda prenda antes de que Bill me detuviera.
—¿Qué haces?— preguntó sorprendido y mirando como mis manos se movían sobre el borde de mi pantalón para desabrocharlo.
Encogí los hombros.
—Demasiado drama, he encontrado al agresor y creo que debemos festejar.
Bill tragó saliva. Y repitió —Festejar…
—Sí, he estado haciendo el trabajo de esos inservibles detectives así que descuidé a mi persona favorita— dije mirándolo sonriendo ladinamente.
Bill lamió sus labios un tanto nervioso, ansioso —¿Y como se supone que vamos a festejar…?— pregunta pasando sus manos por su pelo —¿Champán? ¿Vino? ¿Whis…?
Le interrumpo dando un paso hacia él, pasando un brazo detrás de su espalda y acercándolo a mí con salvajismo, su cuerpo chocó contra el mío, nuestros rostros quedando a centímetros, él me mira y lo apego más a mí con brusquedad, friccionando mi pene contra el suyo intensamente, quería que sintiera lo duro y cachondo que él me ponía con tan solo verme así, de esa manera tan inocente, él jadea, le miro detenidamente y relamo mis labios sintiendo de pronto un intenso calor…
—¿Aún quieres saber cómo vamos a festejar…?— pregunto con voz ronca por la excitación.
Bill vuelve a jadear y sonríe, sus ojos brillan producto de la lujuria y el deseo —Solo bésame…
Continúa…
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