
Fic TOLL de unicornlitz
Capítulo 18
Su camiseta cae a algún rincón de la habitación.
Mis manos se aferran a su cintura mientras estampo mis labios contra los suyos, le beso con intensidad, con ganas, saboreando el dulce sabor de su boca, sus tibios y suaves labios moviéndose al compás de los míos, encajando a la perfección. Acorralo su cuerpo contra la pared, y meto una de mis manos dentro de sus pantalones.
—Oh, joder…— gime contra mis labios cuando mis dedos se cierran sobre la base de su pene presionando levemente su polla dura, hinchada y caliente.
Comienzo a masturbarlo moviendo mi mano de arriba hacia abajo con rapidez mientras mi lengua indaga en su cavidad bucal con descaro, nuestras lenguas se rozan cada que él abre la boca para gemir, aprovecho para profundizar y la mano que aún aferro en su cintura baja a una de sus nalgas para apretujar sobre la tela.
—Mmm, oh ¡Sí!— me separo de sus labios para verle, sus ojos aún siguen cerrados y su cabeza se inclina levemente hacia atrás —Ooh, ¡Aaham!— su respiración entrecortada, sus ruidosos gemidos, su expresión demostrando el placer que siente solo me incita a masturbarlo con más intensidad, no dejo de mirarle en ningún momento, muerde su labio inferior con suavidad aferrándose aún más a mi cuello —Dios mío, Mmm….— abre sus ojos levemente y me mira esbozando una pequeño sonrisa —aah…— gime con parsimonia.
—¿Quieres que siga, Billie?
—¡Sí! ¡Sí, joder… ni siquiera pienses en detenerte…— su voz ahogada mi hace reír levemente, beso sus labios y con un movimiento ágil hago que su cuerpo gire y su trasero choque contra mi pelvis, sin dejar de masturbarlo me deshago de sus pantalones los cuales caen a sus pies y Bill se encarga de patalear para deshacerse de ellos. Tomo mi propia erección y comienzo a masturbarme rápidamente sin descuidar a mi novio —Mmm, Tommie… sí, sigue…
Acelero los movimientos en su pene y Bill cierra sus ojos apretado de ellos —¿Listo..?— preguntó situando la punta de mi miembro en su entrada haciendo presión levemente.
—¡Entra ya..!— de una sola estocada logro entrar en él, Bill se tensa y aprieta sus puños tras jadear por la sorpresa, beso su espalda con suavidad compensando por haber sido brusco y cuando lo siento tranquilizarse comienzo a moverme lentamente, mi pene es aprisionado por sus paredes internas, es tanta su estrechez que mi polla se siente ahogada pero disfruto de la sensación —Uhg…— gime mi novio —más… más rápido, Tom…— río, no por su petición sino por el tono de voz que empleó, como si le faltara el aire y eso solo me excitó aún más, comienzo a embestirlo con rapidez, mis manos vuelven a tomarlo de la cintura y las penetraciones se vuelven más intensas y profundas —Oh, sí sí… joder, Mmm…
Sonrío levemente —Mmm, sí…— gemí bajito, se sentía tan bien estar dentro de él, ser el causante de su respiración entrecortada, de sus gemidos, de que se pierda en el placer —Oh, Billie…— muerdo mi labio inferior yendo más profundo, y se que he llegado a ese punto sensible cuando siento como sus piernas flaquean y gime sonoramente pidiéndome más y más.
—Mmm, si, ahí Tom… ¡Ahí, ahh!
—Ah, ah…— el sonido de nuestras pieles chocando es gratificante, es lo único que se oye en el silencio de la habitación, nuestros gemidos, respiración agitada y los golpes de nuestras pieles incluyendo el sonido húmedo de mi polla entrando en su interior —…Bill, Mmm…
—Tommie, siento que voy a… correrme— salgo de su interior y lo llevó a la cama, su cuerpo cae encima de las sedosas mantas y me posiciono entre sus piernas, entro en él con facilidad y comienzo a embestirle con más profundidad —Uh, huh joder…— gime entre dientes, veo como toma su pene y comienza a masturbarse, una vista increíble para mí, ver como de deshace en gemidos y como parece atragantarse con su propia saliva, el sudor en su piel y mechones de su cabello pegados a su frente, en este momento ya nada importa.
Para decir cómo me hace sentir Bill, me faltarían palabras y aliento.
En este instante, con su piel contra la mía, todo lo que puedo pensar es en la electricidad que recorre mi cuerpo. Cada roce suyo es un susurro que me envuelve, una promesa de algo más profundo.
Miro sus ojos, y aunque no diga nada, sé que ambos estamos en la misma sintonía. Hay una conexión que trasciende cualquier palabra. Su sonrisa suave me hace sentir seguro, como si estuviera en casa. En este momento, el mundo exterior desaparece; solo existimos nosotros dos.
—¡Aaahh! ¡Maldición, sí! Oh Dios…
A veces me asusta lo que siento por él, pero aquí, junto a él, acariciando cada rincón de su cuerpo, besando sus labios, sintiendo la calidez de su pecho, sintiéndolo a él, todo se siente correcto. La forma en que sus uñas arañan mi espalda me hace olvidar mis inseguridades; solo quiero perderme en él y quedarme así para siempre. No hay otro lugar donde quiera estar.
Cada latido de mi corazón parece gritar su nombre mientras nuestros cuerpos se entrelazan. Y aunque las palabras puedan fallar en describirlo, sé que este momento es perfecto tal como es. Todo lo que necesito está aquí: el calor de su cuerpo y la certeza de que somos uno.
—Oh, tommie sí, sigue así, estoy a punto… de… oohh….
Me muevo más rápido, subo sus piernas a mís hombros y siento flotar en nubes, siento una corriente de calor emanar de mi cuerpo, me siento a punto de correrme y la necesidad de hacerlo junto a él me invade, así que tomo su pene y con mi pulgar hago presión en la punta.
—¡Toom!— gruñe extasiado, sus ojos se abren achinados, me mira fijamente con un leve puchero en sus labios. No dejó de penetrarle en ningún momento —¿Qué…? Déjame, huh… acabar, por… ¡Aaahh!… favor.
—aguanta un poco, amor…— el vaivén aumenta, siento la punta de su pene caliente y hinchada, el líquido preseminal empapaba mi pulgar, sintiéndome a punto, paso mi pulgar por la punta de su polla acariciándole con parsimonia.
—Mmm, oh sí, ¡Sí! Se siente tan bien…— balbucea.
Escucharle me pone más caliente y sintiéndome a punto de correrme aparto mi pulgar dejándole terminar, Bill arquea su espalda, su boca se abre y deja escapar un sonoro y delicioso gemido acompañado del mío al eyacular juntos, él sobre su abdomen y yo dentro de él, le penetro un poco más y luego me inclino para besar su frente sudorosa, nuestra respiración agitada se sincroniza y ambos sonreímos mirándonos a los ojos, los suyos brillan y los amo. Salgo de su interior viendo cómo mi semen chorrea parsimoniosamente de su trasero, relamo mis labios y miro a Bill de nuevo.
—Mmm…— ronronea mi novio cuando me tumbo en la cama y atraigo su agotado cuerpo hacia mí abrazándole, entrelazando nuestras piernas.
Dejo un beso en su hombro y le escucho suspirar, apego su espalda contra mi pecho solo manteniendo cerca nuestros cuerpos tratando de buscar calma, consuelo o simplemente todo lo anterior. Ambos hemos sido fuertes, duros y fríos cuando la tormenta viene, sin embargo, somos seres humanos vulnerables que se han amado por mucho tiempo y algunas veces no podemos controlarlo todo.
—Te amo, mucho Tom— le escucho susurrar —Tú y yo, es lo único que importa. El mundo es indiferente para mi sino te tengo conmigo— dijo Bill lleno de emoción mientras mantenía sus ojos cerrados.
Sonreí amplio, dejando que su esencia rica inundara mi nariz.
—También te amo Bill…
No había más que decir.
Era absolutamente todo lo que quería. Bill y solo Bill.
Guardaba en mi corazón muchos secretos, pero todos ellos involucraban la felicidad y calma de mi novio. Solo le conté la versión soportable para él sobre Sarah. Omití el hecho de que ella ahora solo puede andar en una sola pierna, o el hecho de que ella se va a pudrir en la cárcel porque su pasado la arrojo como una cazafortunas y asesina ~que tal vez yo añadí unas cosas más, unas cosas menos~. Nada de eso necesitaba saber él, Bill debía ser feliz, y yo, Tom Kaulitz me encargaría de brindarle la felicidad, incluso si eso involucraba hacer el trabajo sucio para protegerlo.
Y si algún día debo pagar mis pecados por salvar a Bill, que así sea; mientras tanto disfrutaré de la única persona que me ama en este mundo, que me quiere cerca y protege a pesar de que no soy lo suficiente para él.
Pero hey, soy un ser humano egoísta, esta persona me brinda amor, el cual no conocía hasta ahora, por tanto, Bill es mío.
Y nadie lo cambiará.
Continúa…
Gracias por la visita. Queda sólo uno más 😉
