Notas: A partir de ahora, creo que el formato de escrtura cambiara, es porque lo escribire directamente desde aqui, espero que os este gustando la historia, lo siento si tardo en actualizar, trabajo con horarios muy variados y bueeeeno, no pongo mas excusas. ESPERO QUE OS GUSTE!

«Decisiones» Fic de Yaik89
10: ¿Y mi teléfono?
El pequeño perrito seguía ladrando cada vez más intensamente mientras yo intentaba mantener una conversación con Frank la cual no estaba siendo nada fácil ya que no escuchaba casi nada, entre que el chucho gritaba cada vez más y Frank de por sí siempre hablaba con un tono de voz baja, no había forma de mantener una puñetera conversación así.
-Sí Frank… Sí lo se…- asentia todo lo que decia aunque no entendia nada de lo que me estaba diciendo -Oye Frank… ¿Frank?… ¿Me oyes? oh, no es solo una cotorra que se ha colado en la casa… dame un momento….- le dije asegurandome que dejaba de hablar.
Me giré sobre mis talones lentamente fulminando al cachorrito con la mirada, nada más darme la vuelta ladro aún más fuerte saltando con ansias, me estaba cansando el puto chucho y eso que no llevaba ni cinco minutos con él.
-¿Qué quieres de mi?- Le grite en un susurro exasperado dramatizando mientras abría mis brazos totalmente moviéndose nerviosamente hacia arriba desesperadamente, sí el perro quería pelea iba a tener pelea aunque fuera totalmente infantil.
El perro se quedó callado por un momento mirándome fijamente y al momento empezó a ladrar de nuevo.
-Mira chucho estu… ¿QUÉ COJONES?- grité cuando mi móvil desaparecía de mi mano con la cual estaba señalando al perro, al segundo mi mano estaba vacía y el perro se había callado de golpe como si estuviera realmente burlándose de mi, cuando mire hacia arriba vi un enorme pájaro con mi amado móvil entre las garras, volando en círculos encima de mi
-¡NO PUEDE SER! mi.. mi teléfono…- me quedé boquiabierto, no podía perder mi móvil para nada, era mi puta vida!
-eh pajarito… pajarito ven aquí… -le llame como si de un perro se tratara levantando las manos intentando llegar hasta el pájaro sin tener que tocarle, me daban escalofríos tocar plumas o cualquier cosa viva y peluda que no fuera un perro o un gato.
El maldito pájaro seguía dando vueltas felizmente con el móvil en la mano, de pronto me vino a la cabeza lo que vi hace muchos años en un documental de águilas donde tiraban a sus presas desde lo algo para romperles el caparazón o los huesos, me quedé más pálido de lo que estaba, no podía quedarme sin móvil.
-¡MALDITO PÁJARO DE MEIRDA DEVUELVEME MI PUTO TELÉFONO, BASTARDO! – Grité un poco más alto pero sin que nadie pudiera escucharme realmente.
De pronto recordé algo y baje la mirada al suelo sonriendo de lado maliciosamente, vi al cachorrito aún mirándome moviéndome la cola ansiosamente… Sí quería mi móvil de vuelta alguien se tendría que sacrificar, y si esto estaba pasando no era por otro que el adorable chucho que ahora mismo odiaba con toda mi alma.
-Ven aquí… bonito…- me acerque lentamente al perro sin perder de vista al pájaro lo que ya había identificado como un águila seguramente.
Cuando llegue hasta el perro, esta vez él no ladró al revés se estiró enseñándome su panza para que le tocara, pero se siente, había un asunto mucho más importante que resolver, no daba tiempo a hacer mimos, acerque mis manos lentamente al perro para que no se me escapara en el último momento y cuando lo tuve entre mis manos lo levante cogiendolo con algo de fuerza, no quería que se me escapara la “`presa”.
-Te tengo! Mira pajarito, esto está vivo y es comestible!!- grité un poco alto levantando al pequeño perro por sobre mi cabeza balanceándose de un lado a otro para llamar la atención del pájaro – Mira, ¡oh! comida viva, ¡¡MMMM QUE RICOOO!! -Empecé a dar vueltas siguiendo al águila quien ni se inmutaba de la presencia del perro.
-venga pájaro de mierda coge el puto perro, al menos no te matara!- grité como un loco desesperandome, como si el águila fuera a entenderme… -¿No sabes qué el teléfono puede dar cancer? ¡PUES ESE CÁNCER ES MIO, NO TUYO MALDITA SEA!
El perro parecía estar pasándoselo en grande de un lado a otro, seguro se pensaba que estaba jugando con él, si supiera que lo estaba usando como comida viva por un teléfono, seguramente ya me habría mordido.
-Mmmm… ¿qué haces?- di un salto hacia atrás abrazando fuertemente al perro por el susto al escuchar una voz a mi espalda, qué oportuno.
-Emm yo… ese estupido pa… Oh venga ya no me jodas!!- empecé a explicarle totalmente rojo señalando al águila que supuestamente debería estar ahí, cosa que no era así, ya que cuando iba a señalar no había ningún ave
-Mi teléfono pfff- Lloriquee con el perro aún en mis brazos, cuando me di cuenta carraspeé y disimuladamente fue bajando al perro al suelo,nada más tocar el suelo me ladró de nuevo agresivamente, consiguiendo qué le mirara otra vez con odio, un perro no me iba a ganar!
-estupido- articule silenciosamente, mire a Tom fijamente a lo qué él empezó a reírse literalmente de mi.
-Venga ya, solo es un teléfono, aunque hay qué decir qué no se como lo has hecho para qué un simple pájaro te robe el móvil – respondió Tom cruzándose de brazos esbozando una media sonrisa de lado.
-Pues como “ solo es un teléfono” me vas a comprar uno hoy mismo- le imite la posición pero con chuleria a lo qué el se quedo serio por un momento, en estos momentos me estaba odiando pero no era el único, ya qué el perro aún seguía ladrando.
-Maldito perro, ¡cállate ya! – le grité al perro desesperandome, el perro se callo mirando esta vez a Tom.
-No le grites a Scotty- le defendió Tom cogiéndolo en brazos dándole un gran achuchón a lo qué el perro le contestó con lametones por toda la cara ¡Qué asco!
-Pues dile qué me deje en paz, es un jodido chucho molesto- me defendí señalandome el pecho para darme más credibilidad, aunque estoy seguro qué estaba pareciendo un crío con una rabieta.
Continúa…