«Decisiones» Fic de Yaik89

12: Ricardo «el bailarín»

-Oh qué empieza- Gritó Simone emocionada cuando las luces se apagaron casi por completo dejando todo en penumbras menos el escenario.

Bill pudo ver como el escenario era iluminado por un foco de color rojo oscuro y se veía en el centro una silla de metal qué no parecía nada cómoda, y una canción empezaba a sonar movida pero provocativa al mismo tiempo, y el foco se movía por el escenario enfocando el telón qué había detrás de la silla metalica.

La música se hizo más movida aún al momento qué salía un chico de detrás del telón con un lazo rojo en el cuello y unos pantalones negros de tela largos de color negro, era un chico algo alto pero no mucho, bronceado se notaba qué no era de ahí, si no de algún lugar cálido como latino américa o colombia, tenía una sonrisa de oreja a oreja y unos ojos qué enseñaban toda su lujuria al público cosa qué hizo estremecer a Bill incontroladamente ¡Lo habían llevado a un Puticlub!

No podía estar con la boca más abierta, estaba en el peor momento de su vida seguramente y rojo como un tomate, no sabía qué mierda estaba haciendo él ahí, con su futura “suegra” y la abuela de su futuro “marido” pero podía asegurar qué no lo estaba pasando nada bien y eso qué aún no había empezado el espectáculo, aunque las señoras ya estaban riendo y diciendo burradas como unas locas.

El chico les bailo a unas chicas mientras ellas les ponían unos billetes en la cintura del pantalón qué por suerte llevaba puesto.

-Ricardo es nuestro bailarin exotico de la isla, lo tenemos para nosotras solas, bueno ahora para ti también querido Bill- Dijo Simone sonriendo como una perdiz.

Bill abrió más la boca ya no había duda de qué le habían llevado a un puticlub, al puticlub de la isla, las chicas siguieron llamando al tal Ricardo, mientras Bill se encogió todo lo qué podía en su silla intentando desaparecer, pero no lo consiguió cuando el chico qué bailaba en el escenario de forma seductora a las chicas le señaló con el dedo y le hizo un gesto para qué se acercara al escenario.

Miró a todos lados rezando qué señalara a alguien detrás de él, pero al girarse hacia atrás vio qué no había nadie más, fingiendo una sonrisa puso una mano en el hombro de Simone y le tiró hacia delante para qué se levantara y fuera a bailar con Ricardo, pero el chico negó sonriente y le señaló a él otra vez.

-Quiere qué salgas!- Gritó la abuela esta vez en su oído, sabía de sobras qué era a él a quien le llamaba pero no pensaba salir para qué un tío le pusiera las pelotas en la cara o a saber en qué otros sitios y pasar la mayor vergüenza de su vida frente a todo el pueblo.

Como vio qué no se levantaba decidió el ir a por Bill a paso de sus movimientos qué llevaba con el baile sensualmente hasta llegar a él, el pelinegro se echó más hacia atrás con su silla, Simone cogió una especie de velo de novia y se lo puso en la cabeza consiguiendo qué Bill se pusiera más rojo aún si es qué se podía .

-Emm… no, no, no, no, os agradezco el detalle… pero yo no…- intento decir intentando quitarse el pelo qué le habían puesto, maldita sea él no era una chica y muchísimo menos la novia en esa “relación”.

No sirvio de nada qué Bill dijera qué no, ya qué al momento Ricardo le había cogido de la muñeca y la abuela le empujaba por la espalda para qué se levantara sin manera de poder seguir negándose

-Ay por dios… de acuerdo, de acuerdo- se levantó y siguió los pasos de RIcardo quien lo arrastraba hasta dejarlo sentado en la silla.

Al momento empezó a sonar “Relax don’t do it” y la gente qué había ahí empezó a aplaudir al mismo ritmo de la música animando a Bill y al bailarín quien le presentó como si fuera un trofeo del cual estar orgulloso, Ricardo se puso delante de Bill al momento qué se arrancaba el pantalón delante de sus ojos dejando a la vista una especie de tanga qué tapaba demasiado poco para la pobre mente de Bill, qué se encontró con el culo de un tío a escasos centímetros de su cara meneandose de un lado a otro.

Por si fuera poco para el pobre Bill, Ricardo siguió meneando las caderas esta vez echando el culo hacia atrás poniéndolo más cerca de la cara de Bill, qué se tiró hacia atrás nada más verlo, pegando la espalda todo lo posible con el respaldo de la silla, deseando fundirse con ella y desaparecer.

El chico por suerte o muy mala suerte para Bill se dio la vuelta bailando como si fuera una paloma buscando reproquearse, haciendo un movimiento de manos demasiado patético, dio unas vueltas alrededor de la silla y nada más quedarse enfrente de Bill se estiró en el suelo levantando la pelvis unas cuantas veces, Bill totalmente asombrado y más avergonzado qué nunca intentaba poner la mano abierta frente a sus ojos para no tener qué ver a ese ser moviéndose de forma tan… patética, más qué vergüenza, tenía vergüenza ajena por el tal Ricardo.

Se levantó del suelo colocándose al lado derecho de Bill, levantando una pierna hasta su pecho dejando muy poco, demasiado…poco a la imaginación de lo qué había debajo de ese tanga negro de terciopelo.

La música seguía sonando y las personas presentes gritaban y gritaban con cada movimiento qué Ricardo hacia, Bill cada vez más avergonzado, levantó la mano otra vez para no ver las partes nobles del pobre chico frente a sus ojos, pero Ricardo cogió su mano y se la llevo a la cara dándole un lenguetazo a sus dedos haciendo estremecer de repelus al pobre Bill, intento quitar la mano pero el chico se la cogió más fuerte, bajando ahora por su cuello hasta su  pecho, dejando la palma de Bill en pleno contacto con ese trozo de carne, Ricardo lo cogió más fuerte y con la otra mano se dio el mismo en el pecho mientras se movía en el aire como sacudidas echando la cabeza para atrás, Bill forzó una sonrisa cuando miró al público y de un tirón en su mano la quito de ese pecho y la escondió para qué no se la volvieran a intentar arrancar.

Ricardo se giró y le puso de nuevo el culo en la cara moviéndose de adelante hacia atrás y dando azotes en el aire, indicandole a Bill qué le hiciera lo mismo.

-Vamos ¡AZOTALO!- dijo la abuela y Simone le siguió, obligando a qué Bill lo hiciera.

-¿Un azote…? ¿Ahí? Ugh….Va…vale…- asintió Bill no muy seguro señalando las nalgas de Ricardo qué seguían moviéndose, Bill hizo el amago de darle no muy seguro de donde pegar el azote ya qué no paraba de moverse y no quería darle en un sitio peor, cuando vio la ocasión se armó de valor y le dio en media nalga más qué nada en el muslo, Ricardo dio un saltito haciéndose el asombrado y negó con un dedo a los demás, Bill se levantó de la silla y salió lo más rápido posible de ahí sin ver qué Ricardo estaba detrás suyo moviendo las manos en el aire como si estuviera manoseando el culo de Bill.

Se acercó a la mesa donde había estado sentado y se bebió lo qué quedaba de bebida de un trago y avisó a su “futura suegra” de qué salía un momento a tomar el aire, dirigiéndose con prisa a la salida del puticlub, cuando vio la luz del sol suspiro fuertemente y se quitó con prisa el velo qué había olvidado incluso qué llevaba.

Escuchó como a los pocos segundos se abria la puerta del puticlub o lo qué fuera donde le habían traído y resopló de nuevo, deseando qué no fuera el tal Ricardo ese de nuevo.

-Intenso ¿eh?- Escuchó la voz de una chica a su lado, giró la cabeza viéndola ahora a su lado sonriente apoyada en la valla qué los separaba del mar, una chica rubia con el pelo por un poco más abajo de los hombros pero liso y brillante, y unos ojos azules realmente bonitos, pero él prefería los ojos oscuros, era joven pero no mucho más qué él, parecía simpática.

.

By Bill

-¿Intenso? O sea emm sí, no me esperaba eso – Conteste sin mucho interés, no tenía ganas de estar con alguien comiendome la cabeza.

-Lo se, son así de liberales- Parecía qué sabía de lo qué hablaba, me quedé callado, era lo mejor para acabar una conversación, pero parecía qué ella no pensaba lo mismo – Esto es diferente a tu ciudad-

-Sí bueno un poco bastante, la verdad… ¿Has estado?- le pregunté rindiendome a mantener una conversación con ella, me miró sonriendo enseñando esa dentadura perfecta, se notaba qué era una chica de dinero, por la ropa qué llevaba y esa dentadura tan perfecta, no creo qué cualquier persona del pueblo pudiera llevar esas ropas, parecía ser un pueblo de pescadores.

-¿Yo? Que va, ese era el sueño de Tom- Sonrió tímida.

Oh vaya, así qué había sido pareja de nuestro querido Tom… Como no, tenía pinta de mujeriego, pero al menos tenía buen gusto con las perras, osea… con las mujeres.

Tampoco entiendo porque me caía mal nada más saber qué había sido pareja de Tom, total solo estaba con él por obligación nada más, ¿No?

-Así qué saliste con Tom- simula una sonrisa radiante pero totalmente falsa, si algún día mi trabajo acababa, me ganaría la vida como actor sin dudarlo, lo tenía en la sangre.

-Bueno… empezamos a salir en el instituto hasta la universidad, la verdad es qué estuvimos a punto de casarnos, pero no funciono, se torció todo y bueno… acabó- pareció ponerse triste pero tampoco me importaba mucho, si quería saber eso de qué estuvieron a punto de casarse, no sabía qué Tom ya había pensado en él matrimonio, era relativamente demasiado joven para algo tan… importante.

-¿Estuvisteis a punto de casaros?- Pregunte con total curiosidad

-Bueno… él día antes de graduarnos, Tom me llevó a cenar a un restaurante muy lujoso, él más importante de aquí, y cuando acabamos de cenar me llevó al puente qué ahí detrás del lago y ahí me pidió qué nos casaramos, en Berlín, qué fuéramos a hacer nuestra vida allí- Explicó mirando al mar como si pudiera vivir otra vez esa noche, yo no me la podía imaginar, Tom no parecía un hombre demasiado romántico o cariñoso, era solo un chico con un sueño y qué hacía cualquier cosa para conseguirlo, sin pensar demasiado en las consecuencias, por algo ahora estaba a punto de casarse conmigo, solo por un libro.

-Pero me parece, qué fue un no de tu parte- confirme sin esperar qué acabara de explicar la historia.

-Sip, dije qué no, yo hubiera deseado casarme con él, pero con él trato de vivir aquí para siempre, desde qué nací nunca he salido de está isla, este lugar es mí vida, se nota qué no soy una chica de ciudad, me van los lugares tranquilos, y ese no es un lugar hecho para mí, este es mi hogar, y Tom no parecía entenderlo- dio un gran trago a su cerveza qué llevaba en las manos a medio terminar, parecía qué no estaba conforme con esa decisión.

-Pero bueno eso ahora da igual, se ve muy feliz contigo, nunca pensé qué cambiara tanto de…aires- Uh, qué rencorosa la tia, joder, otra homofóbica porque vamos, estaba ya harto de tanto primate.

Creo qué por la mirada qué le eche de mala ostia lo entendio al momento ya qué volvio a mriar al mar chasqueando la lengua y bebiendo un gran trago acabandose la cerveza.

-Pero bueno… Tom es Tom y tiene muy buen gusto, eres un chico muy atractivo y peculiar-  levante una ceja incredulo, primero me saltaba con lo de ser un tío y ahora con “ peculiar” pero, ¿qué le pasa a la gente en este pueblo?

-Gracias supongo, tu tambie eres muy atractiva, sobretodo con las otras “chicas” de este pueblo- pillo la indirecta al momento, su cara de sorpresa lo decía todo más cuando dejó la cerveza en el suelo y se hizo la digna levantando la cabeza. 

Hacia apenas horas qué estaba en la isla, pero solo había visto a gente mayor, sobre todo señoras, qué imagine qué eran las mujeres de los pescadores u otros trabajadores. A decir verdad, ella era la primera chica qué veía tan joven desde qué llegamos.

Continúa…

Espero que os este gustando, decirme que os parece, como os cae la nueva «amiguita» de Bill, se nota que se han caido muy bien! jajaja, parece que a Bill no le hace mucha gracia ese lado tan maduro de Tom ^.^

Intentare subir capitulo cuanto antes, vuestros comentarios me animan muchoo!!<3 <3 <3

por Yaik89

Escritora del Fandom

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