
«Decisiones» Fic de Yaik89
9: Noche incomoda
-Primero, porque tu te ves como el pasivo, tu cuerpo es mas delicado que el mio, y yo soy mucho mas apuesto que tu, así que yo esta clarisimo que no lo seria- acabó la conversación ahí haciendo resoplar a Bill.
-Mejor me voy a callar, y dar por finalizada esta rara y estupida conversación- Dio por terminada la conversación, después de coger su pijama se fue al baño a pasos rápidos maldiciendo por lo bajo.
Tom por su parte se desvistió rápidamente poniéndose unos pantalones anchos de Chándal y una camisa de tirantes blancas y se estiro en su cama improvisada resoplando porque pasaria una mala noche en el duro suelo.
Después de minutos se escucho como la puerta del bao se abría un poco, Tom decidio seguir con los ojos abiertos hasta que escuchó la voz de Bill.
-¿Tom?- Pregunto Bill inseguro, asomando la cabeza por la puerta escondiendose detras de ella.
Tom abrio los ojos y giro la cabeza para mirarle, Bill chasqueo la lengua mientras intentaba tapar mas su cuerpo tras la puerta.
-Cierra los ojos- exclamo Bill desde el lavabo mirando que Tom le hiciera caso.
-¿Para?- interrogó Tom, con la mirada fija en él.
-Porque lo dio yo, maldita sea- contra-atacó Bill cabreado, Tom se inclino un poco apoyándose en su codo y le desafió haciéndole entender que no lo haría.
-Querido Tom, podrías por favor cerrar los ojos mientras yo salgo del baño hasta llegar a la cama para poder descansar de este maravilloso día…- comenzó a decir Bill con un tono obviamente sarcástico – Por favor – resopló aun mas fuerte por tener que llegar a ese limite.
-Sera un placer- Contesto Tom sonriente, se volvió a acostar y cerró los ojos levantando luego las manos para demostrar que ya los había cerrado.
Bill le miro inseguro y cuando se decidió a salir de su escondite cerró la puerta del bao y paso por el lado de Tom de puntillas hasta llegar a la cama, justo cuando estaba pasando por detras de Tom, este abrió los ojos pudiendo ver como Bill solo vestía una camiseta bastante grande para él quedándole hasta la mitad de los muslos.
-Ese es tu pijama, ¿enserio? – pregunto Tom señalando a Bill quien se estaba acabando de tapar hasta el cuello con las mantas.
-No sabia que iriamos a casa de tus padres y mucho menos, que dormiría en la misma habitación que tu- contesto indignado Bill rojo hasta las orejas por haber sido descubierto, tapándose aun mas si podía.
-Vaya, vaya- soltó una risita Tom, Bill se inclino apoyándose en sus dos codos y miro a los pies de la cama donde estaba Tom en el suelo.
-¿Podrias ponerte a dormir de una jodida vez?- Pregunto Bill ya sin paciencia.
Tom se volvió a estirar sin poder evitar reírse, y se acomodo para dormir, Bill iba a volver a hablar, hasta que Tom cogió el mando y bajo las persianas para que la habitación se quedara totalmente a oscuras.
Iban a ser unos días difíciles para Bill, solo había pasado unas horas y ya sentía que nada volvería a ser igual y eso le aterraba, sentía que ya no tenia el control de nada de lo que estaba pasando y no le gustaba en absoluto, su vida trataba de hacer que los demás le obedecieran y le dieran todos los lujos posibles, pero no estaba siendo así ahora.
Tom por otra parte penso en el dia mas raro que acababa de tener, primero que nada había pasado muchas cosas con su jefe, el cual no paraba de quejarse por todo y mostraba al mundo lo incomodo que era todo para él, luego la bienvenida de su padre, que no podía haberle hecho quedar peor frente a Bill y a sus invitados, y sobretodo, el suceso mas raro, EL BESO, se odiaba por ese beso porque había sido incomodo por lo que vendría después, pero tenía que admitir con odio, que los labios de Bill eran muy suaves y jodidamente tentadores.
Con esos pensamientos ambos se durmieron con un suspiro.
Bill pego un salto cuando escuchar su teléfono sonar y abrió los ojos como platos intentando recordar donde estaba, se destapo con rapidez y busco el maldito teléfono que sonaba por algún lado de la habitación, empezó a buscar por la cama y la mesita de noche, aun sin ver con claridad por el sueño
-Tom…¡TOM! – Llamo a Tom- ¿Donde mierda esta el teléfono?- pregunto nervioso mientras seguía buscando el teléfono, Tom se removió un poco por el ruido pero siguió con su placido sueño.
Bill se estiro mas por la cama buscando entre las sabanas, saltando luego de ella mirando todas las maletas y bolsos que habían ahí, y empezó a buscar en cada una de ellas, hasta encontrar su teléfono en su bolso personal, dándose una ostia mentalmente.
-¿Si? ¿Frank? Oh siiii Hola… ¿Frank? ?FRAAAANK? -Grito Bill moviéndose por toda la habitación pasando por encima del estomago de Tom -Hay muy mala cobertura…
-‘Bill maldita sea! ‘habla mas bajo y recuerda que estoy el en jodido suelo!- Grito Tom sentándose en el suelo con una mano en su estomago.
-FRAN ESPERA UN MOMENTO- grito de nuevo Bill saliendo al comedor con una bata que había negra en la puerta del cuarto, se la puso rápidamente y salio al gran jardín.
-Frank? si ahora si te oigo- Dijo Bill mas tranquilo- Oye, no, no quería presionarte por lo de Oprah, pero sabes que esta es nuestra oportunidad para callarles la boca a todos de una vez- intento convencerla – Mira, si quieres podemos esperar a que vuelva y pensar como lo podemos hacer- seguía intentando razonar, hasta que vio como un pequeño perro marrón con manchas blancas y orejas grandes salia de la casa y le miraba atentamente, Bill supo que era un cachorro de Beagle por lo pequeñito que era y lo adorable que parecía, el cachorro se le acerco y se sentó mirándolo atentamente.
Bill le hizo señas para que el perrito se acercara mostrandole una gran sonrisa, a Bill le encantaban los perritos aunque nunca lo admitiría, debía dar una imagen de un chico serio y borde para su bien.
Miró alrededor para asegurarse que nadie le veía, el perro le miro y cuando parecía que se iba a acercar se puso a ladrar con unos ladrillos chillones y agudos.
-Perro estupido- Pensó mirandolo con odio.
Continúa…