Destino camuflado 13

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 13

Tom estaba feliz agarrándolo por la cintura montados en la moto, extrañaba mucho la sensación de tenerlo tan cerca.

Cuando entraron al departamento de Bill, Georg no estaba. —¿Lo botaste para que estuviéramos solos?

—Me debía un favor —respondió Bill, sonriendo.

Bill sirvió la comida, era tallarines a lo alfredo, su plato favorito. Mientras comían el almuerzo Tom estaba maravillado porque estaba la salsa en su punto y los fideos no sobrecocidos, estaba delicioso.

—Tom, ahora de verdad debemos hablar sobre el tema que nos dio tantos problemas en primer lugar. En la milicia no podemos permitirnos el escándalo, debemos mantener un perfil bajo. Los fines de semana puedo estar por completo dedicado a ti pero los días de semana sí o sí debo mantenerme en mi papel. Las cosas no siempre se solucionan de buena manera y no puedo permitirme perder esto, es mi carrera —acotó Bill. Tom asintió, sintiéndose un poco culpable.

—Sí, lo lamento mucho, Bill.

—También tienes que madurar con respecto a tus celos, yo estoy muy seguro que estoy enamorado de ti, nunca te he dado motivos reales para que pienses que te pueda ser infiel. Debes confiar en mí para evitar esas escenas de celos —pidió Bill.

—Sí, lo siento. También evitaré beber que sólo me ha ocasionado problemas —respondió Tom.

—Sí, me da gusto que pienses de esa manera. También tuve tu edad y bebí sin preocuparme por las consecuencias pero no es lo más sensato —comentó Bill.

—Gracias por darme otra oportunidad, Bill —dijo Tom con ojos brillantes, para luego seguir comiendo su almuerzo. Bill le sonrió.

Cuando terminaron de comer fueron al cuarto de Bill a ver series en su laptop.

Tom comenzó a reír por una escena de la serie y Bill se perdió en la sonrisa de Tom, era tan hermoso que no podía creerlo, por fin era su novio y ya estaban de regreso, dispuestos a hacer las cosas bien y Bill le perdonaría todo porque lo amaba.

Tom lo miró con fijeza para luego colgarse de su cuello y jalarlo en su dirección, para tenerlo encima, besándolo. Hacía tanto que no probaba sus labios y ya moría por hacerlo.

Bill se sorprendió por lo abrupto del beso pero disfrutó la iniciativa, apoyándose sobre sus manos para evitar caer del todo encima de Tom, cuando de pronto sintió cómo las piernas del menor lo atrapaban en medio de su cuerpo, pegándolo más hacia él.

Tom se sentía excitado, quería más contacto, por ello atrajo a Bill con sus piernas, para que pudiera frotar su entrepierna con la contraria. Empezó a acariciar al mayor debajo de su camiseta, disfrutando el contacto con la piel de su espalda. Mordisqueaba el labio de Bill, durante el beso, presionando sus caderas contra las contrarias.

Bill se separó de él y acomodó la laptop en el escritorio, para luego volver a besarlo, pero Tom hizo el mismo movimiento del entrenamiento que lo había encendido y tumbó a Bill de espaldas en la cama.

Tom lo vio de forma pícara, moviendo las caderas con fruición, Bill detuvo sus movimientos con sus manos en sus caderas. Bill lo vio con ojos oscurecidos y brillosos.

—¿Estás seguro que quieres seguir con esto? —preguntó Bill con voz aterciopelada, Tom tragó saliva y asintió—. Si quieres parar en algún momento me lo dices…

—No creo poder detenerme —confesó Tom, con las mejillas calientes.

Bill asintió y dejó de ejercer presión en sus caderas, dejándolo que se frotara encima suyo, tragaba saliva fuertemente porque su pantalón se sentía como una prisión asfixiante para su miembro.

Tom se quitó la camiseta, orgulloso de que ahora tenía un cuerpo que lucir por el ejercicio y entrenamiento, metió las manos debajo de la camiseta de Bill, instándole a quitarse la ropa, el mayor se sentó bajo Tom y se quitó la camiseta, desabrochando también sus vaqueros, Tom jugaba con la cinturilla de sus bóxers, con una petición implícita de que se desnudara, ambos se separaron al punto de quedarse ambos como habían venido al mundo.

Bill no podía dejar de admirar a Tom, le encendía todo de él, desde su vientre bien formado hasta sus brazos, piernas y su cuello… Quería besarlo por completo.

Tom no podía evitar mirar el miembro erecto de Bill, porque una cosa era sentirlo por sobre la ropa y otra muy diferente verlo, quería… Tocarlo y ver si se sentía como el suyo.

Bill jaló a Tom para besarlo, profundizando el beso, jugando más y más con su lengua, para luego besar su mejilla, echarlo en la cama y mordisquear la piel de su cuello, Tom sentía cómo su pecho se alzaba y se estremecía por las mordidas y lamidas de Bill. El contacto directo con su piel desnuda también era una delicia para él.

Bill fue bajando más hasta agarrar con los labios su pezón, chupándolo para luego morderlo tortuosamente suave, haciendo que su sintiera un tirón en su miembro, luego siguió bajando con besos, lamidas y mordidas por sus costillas, su vientre hasta dónde empezaba su vello púbico y Tom no podía con la imagen que tenía frente a él de Bill mirándolo de reojo, con aire seductor y sujetando diestramente su miembro para luego, sin romper el contacto visual, engullirse su miembro, ahuecando la mejilla y jugando con su lengua por dentro. Aún recordaba aquel sueño donde pasaba eso pero evidentemente su sueño no le hacía justicia a la sensación de ser absorbido por Bill, el sentir cómo la cálida boca chupaba y lamía su sensible pene.

Vio cómo buscaba en su cajón con una de sus manos, hasta sacar lo que suponía era el lubricante en un tubo largo y condón. Sacó su miembro de su boca, haciendo el sonido de succión, para luego bajar más, lamiendo y metiéndose uno de sus testículos a la boca, pasando con suavidad los dientes de abajo, haciendo que se espigara en la cama por las sensaciones, luego fue bajando más y más, lamiendo el perineo, mientras lo masturbaba, jugando con su pulgar en la punta de su pene y luego perdía su lengua entre sus nalgas, haciendo que soltase un chillido poco masculino por la sorpresiva intrusión, consiguiendo que mordiera su puño para no hacer ruidos indignos.

La sensación de que le lamieran la hendidura de su ano era algo que nunca había pensado que le pasaría pero su miembro saltaba interesado y Tom sentía que se abrumaba por la cantidad de atenciones al sentirse estimulado por ambos lados, a ese paso sin ni siquiera hacerlo se iba a correr.

Bill volvió a subir, lamiendo su erección como si se tratase de un chupete, haciendo que se aguase su boca por la sensación. Sonó algo acuoso, supuso Tom que sería el lubricante y cuando sintió algo frío ingresar en él estuvo seguro, era el dedo largo de Bill, con abundante sustancia, palpando con cuidado y Tom se sentía incómodo, sintiendo un dedo en su ano, pero Bill seguía tocándole, como en búsqueda de algo, hurgando y Tom trataba de concentrarse en la mamada que estaba recibiendo.

Jadeó cuando en un punto de la succión de Bill, tocó al en su interior que le hizo estremecer, y sintió cómo Bill sonreía contra su miembro, repitiendo el movimiento con el dedo, haciéndole mover las caderas por más contacto. Sacó su dedo, echándose más lubricante y metió dos esta vez, y Tom se volvía a sentir incómodo pero cuando le tocaba otra vez allí sentía cómo que algo en su interior se hinchaba, excitándolo más y más cada vez.

La lengua de Bill hacía un remolino sobre su glande, con su mano libre masajeaba la base de su miembro entonces sentía cómo era chupado en la punta mientras en la base la mano de Bill subía y bajaba y sus dedos le hacían perder la compostura, para ese momento había dejado de mortificarse pensando en lo raro que se sentía y sólo se relajaba mientras había perdido la cuenta de cuántos dedos tenía dentro.

Bill dio una larga chupada, un tanto profunda que le hizo sorprender que no le dieran arcadas y se sentó en la cama, dejando de tocarle por detrás. Tom lo vio intrigado e incómodo porque necesitaba el contacto, ya estaba tan cerca de venirse que lo consideraba injusto. Vio el miembro de Bill latir contra su vientre, es verdad, se había concentrado tanto en su placer que había olvidado el de Bill, el cual abrió el condón poniéndoselo en el pene, luego sujetó el lubricante, echándose una generosa cantidad en su palma para empezar a masajear su miembro y Tom tragó saliva, entendía lo que vendría ahora.

El rubio se echó encima de Tom, apoyándose en uno de sus brazos y con el otro guiando su erección hacia la entrada del menor. Cuando la punta ingresó, Tom boqueó, era más grande que sus dedos, frunció el ceño conforme ingresaba poco a poco.

—Respira, relájate —pidió Bill, con la voz afectada, como conteniéndose.

Tom asintió, soltándose poco a poco, amoldándose a la intromisión de Bill, sintiéndose a cada centímetro más lleno, Bill para darle un aliciente empezó a masturbarlo otra vez, haciendo que se relajase más rápido y pudiera seguir ingresando, Tom se arqueó contra Bill y ya lo tenía enteramente dentro.

Bill jadeaba, con un rictus de concentración, sin moverse, Tom se sentía confundido por ello.

—¿Por qué no te mueves?

—Esperemos un rato hasta que te acostumbres —dijo Bill.

Y después de un momento empezó con el vaivén de caderas, cadenciosamente lento, dejándole besos entre cortados en los labios mientras seguía el bamboleo en su miembro y entonces agarraron un ritmo, a lo que Tom empezaba a presionar más y más, girando las caderas por más contacto, aferrándose a la espalda de Bill. Sentía que su interior ardía pero no por dolor sino por la intensidad y y miembro se sentía tan estimulado que en cualquier momento iba a explotar.

Le vio a los ojos, perdiéndose en aquellas avellanas, era suyo… Por completo. Tom mordió el lóbulo de la oreja de Bill y empezó a jadearle en el oído haciendo que Bill aumentase el ritmo de las embestidas, gruñendo por la excitación.

Estaban haciendo el amor, estaban conectándose más allá de los confines de sus cuerpos, y Tom se paralizó, estremeciéndose al punto de temblar por el placer, corriéndose profusamente entre ambos cuerpos, Bill hizo una estocada profunda y se vino dentro de Tom, usando por supuesto el condón, saliéndose lentamente de su interior, y echándose a un costado suyo, pasando su brazo por su vientre en un medio abrazo.

—Te amo —dijo Bill casi sin voz.

—Yo te amo más —respondió Tom ronco.

Se dieron un beso perezoso hasta que les ganó el sueño y se durmieron así.

Continúa…

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por Kasomicu

Escritora del Fandom

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