Destino camuflado 5

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 5

Estaban en la práctica de disparo, Bill pasaba a hacer revisión en el cubículo de cada uno, y cuando le tocó a Tom, pensó que le iba a gritar pero sólo se situó detrás suyo, pasando su brazo por el suyo para acomodarlo en una mejor posición, le estaba hablando al oído pero el menor simplemente se estaba dejando guiar, perdiéndose en el contacto, algo en el tacto de Bill le hacía sentirse por un lado relajado pero por otro sentía que le quitaba la respiración. Quizá sería la ansiedad por estar en un espacio tan pequeño con dos personas.

—¿Me entendiste?

—Sí…

Bill volteó a Tom y se agachó, mirándole travieso a la altura de la hebilla de su cinturón, el cuál se lo quitó, relamiéndose los labios para luego bajarle el pantalón con sus bóxers y meterse su miembro erecto a la boca, directo, tan profundo que hizo que gimiera sonoramente sin importarle que le escucharan sus compañeros en los otros cubículos…

De pronto todo se volvió negro y se sintió mojado y helado.

Parpadeó y estaba en su cama en la escuela. Con Bill con un balde vacío en mano.

—Hasta que te levantas, Trümper. Ni las trompetas te hacían despertar —comentó Bill.

Gustav lo vio con lástima y Brian se rió.

Tom fue a asearse, pensando en que odiaba a su cabeza y sus tórridos sueños. No sabía a qué atribuirle sus sueños, sí Bill había sido cercano y le había ayudado a disparar pero evidentemente no le había hecho una mamada, y, ¡era un chico! Qué diablos pasaba por su mente, ni con Bella soñó así.

De repente ya iba siendo hora de que perdiera la virginidad… Pero, no veía a chicas, sólo salía con Bill, de repente por ello es que tenía esos sueños confusos.

¿Pero cómo podría salir con chicas? ¿Buscando en app de citas? Eso ni siquiera era viable para él porque recién iba a cumplir diecisiete y le pedían mínimo dieciocho años para usarla. Suspiró mientras terminaba de vestirse. Quizá tendría que resignarse a salir con alguien hasta mucho tiempo después.

&

Tom esperaba todos los fines de semana emocionado por ver a Bill, lastimosamente no fue el último sueño húmedo que tuvo, pero trataba de no recriminarse por ello, simplemente era un adolescente con las hormonas alborotadas.

Los días se convirtieron en semanas, y las semanas en meses, cada vez avanzando más y más, era difícil sí, pero al mismo tiempo sentía que iba cumpliendo su meta.

Ahora cuando tenía que practicar lucha cuerpo a cuerpo con sus compañeros al menos no le pasaba como con Bill, lo que era una ventaja.

Los fines de semana eran su premio, Bill siempre le comentaba lo que vendría a la semana siguiente y también iban a comer, o al cine, al salón de juegos o al parque con Stitch, entonces llegado un punto sentía que días de semana lo extrañaba porque se comportaba frío y seco, y los fines de semana era como un osito de felpa.

&

Era el día del campeonato. Todo el año se habían preparado para ello. Habría una competición entre los integrantes del grupo de Listing y el de Kaulitz, en el pasarían por una serie de obstáculos y el que obtuviera el mejor tiempo, primero, le brindarían puntos a su alférez, y segundo, obtendrían puntos extras, sin contar que una medalla al mejor.

Tom estaba nervioso, los del grupo de Georg lucían confiados y uno de ellos, Alex, le miraba con furia, ¿por qué? Porque Alex era el número dos y Tom el número uno. Entonces le tenía envidia y Tom no iba a gastarse haciéndole caso a sus miradas de odio, lo consideraba algo infantil.

Bill los miró a todos. —Bien, llegó el día, perros, demuestren de qué están hechos —los alentó.

Por su apellido le tocaba al último, así que veía cómo uno a uno corría, para luego pasar por los obstáculos de llantas, luego reptar debajo de las púas, para después rampar la pared de madera.

Se tronó los dedos, no sabía qué hacer por mientras, los tiempos que daban eran buenos, pero su tiempo que había realizado en sus práctica era mejor, así que tenía fe. Luego le tocó a Alex, que iba antes de él, el cual le ofreció una sonrisa maliciosa antes de empezar su rutina.

Lo vio demorar sospechosamente en la pared de madera, pero supuso que simplemente se le dificultaba rampar, así que luego lo llamaron a él y empezó.

Sentía la emoción a cada paso que daba, cómo se había esforzado tantos meses, practicando, sudor y lágrimas eran el resultado de ahora, había pasado ya las llantas, púas, le tocaba la pared y entendió tarde por qué la sonrisa de Alex y demora en la pared, había abierto una parte, sacando una enorme astilla que se se le inscrustró en la mano, y por una parte quería aovillarse por el dolor, pero no iba a perder simplemente por aquel sabotaje, así que se apuró aún más, con todo y el pedazo de madera en su piel y la sangre saliendo a borbotones al punto de manchar su brazo.

Ganó, le dieron su medalla y Alex se acercó a él. —¿No vas a llorar o sí?

Tom nunca había entendido el que sus compañeros peleasen de la nada pero ahora su sangre bullía y estaba dispuesto a golpearlo por sus palabras, de no ser que sintió que su brazo bueno era detenido del puñetazo hacia Alex.

—Trümper, vamos a la enfermería —ordenó Bill, soltando el brazo y Tom miró con odio a Alex pero obedeció. Cuando estuvieron lejos del gentío, Bill cambió su semblante serio por uno de preocupación—. ¿Estás bien?

—Duele como mierda, pero sobreviviré —verbalizó Tom, Bill asintió, acompañándolo hasta la enfermería.

—¿Te parece si a la a salida vamos a algún sitio a festejar tu triunfo?

—Sí, me vendría bien despejarme.

&

Era la salida y Tom estaba con la mano cosida y vendada, adolorido y con medicación para evitar una infección, pero de algún modo orgulloso por haber ganado contra todo pronóstico. Cuando estaba en la entrada se encontró a Andreas con el mismo chico con el que lo había visto encontrarse esa vez en el parque, un moreno de ojos azules y piel blanquecina.

—Hey, ¿qué tal, Tom?

—Hola, pues aquí, saliendo del campeonato.

—¿Y la mano vendada por qué es, mucha paja? —molestó Andy, Tom rodó los ojos y le mostró el dedo medio—. Te presento a mi amigo, se llama Adam.

—Hola, mucho gusto, Tom Trümper.

—¿Y sigue siendo muy difícil aquí?

—¿Estudiaste aquí?

—Sí, y me expulsaron en quinto año. Estoy esperando a mi hermano —farfulló Adam, Tom iba comprendiendo que quizá no era tan descabellada la idea de su papá de que se juntaran personas con los mismos problemas.

—Trümper tu casaca… —dijo Bill, saliendo y quedándose mirando a Andreas, Adam y Tom juntos con una expresión de enojo, sujetó más fuerte la casaca y la puso con la fuerza de un puño encima del pecho de Tom—. Olvídalo todo —se limitó a decir y se fue, dejándolo confundido.

—Espera, ¡Bill! —Lo vio subirse a la moto enojado y arrancar rápido.

—¿Es tu amigo? —preguntó Adam, con veneno en su tono.

—Sí, bueno, es mi guía en la escuela.

—Es un imbécil. Es mejor no ser amigo de él. Era mi novio, pero me cansé de él, se puso como un demente y me golpeó. Simplemente no vale la pena —explicó Adam, con desdén. Tom frunció el ceño, ¿Bill era gay? ¿Y supuestamente un maltratador? No podría creerlo.

—¿Bill es gay?

—Claro, ¿no te has dado cuenta? —preguntó Andreas.

—No, hemos salido al cine, a comer, al parque con su perro, hasta de compras, pero nunca lo vi gay, digo, a veces es serio y otras veces gracioso —comentó Tom, aún confundido.

—Porque evidentemente todo lo que has hecho con él es muy de heteros, ¿verdad?

—¡Qué no soy gay!

—¡¿Cuándo lo vas a aceptar?! —preguntó Andreas, con el ceño fruncido.

—Simplemente soy una persona muy centrada a comparación tuya, y por eso quizá me ves tan tranquilo y pacífico.

—Pasivo dirás —corrigió Andreas.

—¡Hey! —se quejó Tom, sonrojado.

—Las cosas que dices que has hecho con él son muy gays —estuvo de acuerdo Adam.

—¡No, ustedes estereotipan todo! Bueno, lo siento, pero tengo que irme.

&

Tom llegó a su casa totalmente sorprendido, ¿con quién estuvo hablando todo este tiempo? Lo primero que hizo fue buscar las redes sociales de Bill, hasta ese punto sólo tenía el Whatsapp de Bill, pero no había buscado su facebook u otra red social. Lo encontró en Facebook pero todas sus fotos disponibles eran con compañeros de la escuela, fiestas con chicas, fotos de paisajes, expresión seria en sus fotos, compartía artículos de leyes y algunos sobre la importancia de la bandera y la guerra para vivir en paz. Nada gay o fuera de lo común, quizá muy serio para como lo conocía pero fuera de ello no. Lo veía muy hetero, no entendía por qué le decían gay. No tenía twitter, o si lo tenía lo tendría con un seudónimo que él desconocía, buscó en Instagram a ver si encontraba algún perfil pero no, nada, cuando de pronto tuvo una notificación, o al menos recién la veía, al parecer era de ayer, decía que @tequilitayron le había dado corazón a una foto de hace de hace como cinco años atrás, ¿qué carajos?

Su mamá entró por la puerta, desconcentrándolo. —¡Mamá no tocaste otra vez!

—Lo siento, cariño, sino que venía a darte agua para que tomes tu pastilla —dijo Simone, Tom suspiró y se sentó en la cama para recibir el vaso con agua—. ¿Qué andas revisando en tu celular? ¿Fotos de chicas… o de chicos?

—¡Mamá! ¡No soy gay!

—No te preocupes, hijo, yo te apoyaré en lo que decidas ser.

—Y lo agradezco pero no soy gay, mamá. Sólo reviso un perfil extraño que dio like a mi foto de hace años.

—¿Un acosador?

—¿Qué? No creo…

—Yo sabía que mi pequeño era tan hermoso y en algún momento tendría que protegerlo de pervertidos…

—Mamá… no exageres.

—No olvides que si eres gay, yo estaré súper bien, yo siempre quise un hijo gay, porque las chicas como nueras suelen ser temperamentales pero los chicos más tranquilos —Tom la miró cómo si le hubiera salido una segunda cabeza—. Bueno si necesitas algo me lo dices, mi amor —terminó por decir, dejándole un beso en su frente para salir de su cuarto. Tom suspiró.

Clicleó en el perfil y era privado, sin foto de perfil, mandó solicitud. Momentos después le llegó una solicitud de mensaje del mismo perfil.

«¿Por qué mandas solicitud?».

«Lo siento, pero le diste corazón a una foto mía de hace cinco años y quiero saber quién eres o si eres un pedófilo». En la foto que dio like Tom sonreía pero era más pequeño.

«Uno, no soy un pedófilo, no soy un enfermo, ¿qué clase de persona sería? Y dos, esta cuenta es muy privada y solamente para amigos».

«¿Y si no soy tu amigo por qué le andas dando corazón a mi foto?».

«¡Porque creí que eras mi amigo!».

«¿Eres Bill?» Tom pensaba que el único que podría hablarle así era él.

«Ay, disculpa».

«¿Por qué me tiraste un puñete en el pecho? ¿Por qué me lanzaste la casaca? ¿Ya no saldremos los fines de semana?»

«¿Por qué estabas con esos «amigos»? Te dije que te cuidaras».

«¿Y tú por qué no me dijiste que eras gay?» se sentía algo herido por ello.

«Oh, ya te fueron con el chisme. ¿Ves? Por eso te dije que te cuidaras de esas amistades tuyas, pero prefiero no hablar contigo de eso. Cambiando de tema, ¿cómo está tu mano?».

«¿Por qué hablamos en mensajes de Instagram y no por Whatsapp?».

«Ah, verdad. Te voy a desbloquear».

«¡¿Me bloqueaste?!» ¿cómo era posible? ¿Todo eso en unas horas?

Recibe ahora un mensaje por Whatsapp de Bill: «Ya no estás bloqueado».

«Qué infantil».

«Solamente me importa si está bien tu mano, nada más»,

«Sí, está bien. ¿Y ya no vamos a salir el fin de semana?».

«No, prefiero evitarte por un tiempo».

«Adam no es mi amigo, es amigo de un amigo, pero bueno, Andreas tampoco creo que es un amigo, o ya no sé».

«Bueno, preferiría no salir este fin de semana».

«Discúlpame, por favor. No volveré a hacerte enojar, aunque no fue intencional» y le mandó sticker de gatito con ojitos tristes.

«Deja de rogar como un cachorro, ¿o te estás tomando en serio que eres un perro?».

«Podría ser un cachorro para ti» mandó un sticker de un perrito moviendo la cola.

«…» le envió eso y lo dejó así.

Tom sintió un poco de dolor porque Bill no le decía nada más, realmente se había enojado mucho, su único consuelo es que lo vería en el último día de clases.

&

El día de la clausura Bill les dio palabras motivacionales a todo el grupo, felicitándolos por su esfuerzo y agradeciéndoles porque le había servido a él también en lo que respecta a su nota de manejo de grupos.

Mientras que Georg dijo: —Bueno, chicos, será para la próxima.

Tom quiso hablar con Bill pero lo vio dirigirse con sus compañeros de promoción. En la ceremonia vio cómo condecoraron a Bill por su buen manejo de grupos y sintió algo cálido en su pecho, la sensación de orgullo por él, si había sido una pesadilla pero era muy bueno en lo que hacía.

Cuando llegó a casa su papá le dijo que tenían que hablar. Ambos padres se sentaron en la mesa y Jörg empezó:—He visto que tu conducta ha mejorado, también tu disciplina y orden. Ahora hasta te encargas de lavar tu ropa y asear varias zonas de la casa, tu sentido de responsabilidad es muy bueno, también has madurado. Por ello te brindaremos un reto estas vacaciones, te encargarás de la casa porque mamá y yo iremos donde los abuelos.

—¿Tres meses voy a estar sin nadie? —preguntó sintiéndose derrotado.

—Te dejaremos dinero para que te cocines, sólo no quemes la casa y no realices fiestas. Vamos a ver tu responsabilidad con esto —sentenció su papá y Tom suspiró, asintiendo, ¿qué más le tocaba hacer? Simplemente obedecer. Al menos se quedarían por fiestas.

Continúa…

Gracias por la visita. Te invitamos a comentar.

por Kasomicu

Escritora del Fandom

2 comentario en “Destino camuflado 5”
  1. Me divierte mucho que su mamá sea tan relajada jiji y quiere un novio en lugar de novia vale por mil 🥰y Tom no se da cuenta que es gey le sale por los poros

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