El guardaespaldas 13

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 13

Bill se subió a la ambulancia, negándose a bajarse cuando se lo pidieron diciéndole que sólo podía quedarse de ser un familiar.

—¡No me voy a separar de él! ¡Es mi omega! —demandó Bill, y los paramédicos se quedaron perplejos por varios puntos, como que se oía la voz de mando en el cantante que se supone que era omega, cómo es que el hombre mayor que estaba en la camilla con la máscara de oxígeno era un omega en realidad aunque no encajaba con los rasgos al tener barba.

Bill no estaba siendo racional, estaba muy alterado en ese instante, y por ello es que ya no le dijeron más de camino a la clínica.

Sólo que al llegar sí lo separaron dejándolo en la sala de espera en lo que lo atendían en urgencias.

Bill estaba desesperado tapándose el rostro, no podía lidiar con ello ahora, se sentía demasiado ansioso, temiéndose lo peor, perderlo, que saliera el médico y dijera que Tom falleció, no podría con ello.

David llegó tiempo después viéndolo sentado con expresión preocupada. —Hijo, vine apenas pude, es que tuve que  encargarme de todo allá, al menos el asesino ya está detenido. Max está bien también, ¿cómo está Tom? —inquirió el beta sentándose al costado del cantante.

—No me han dicho, sólo lo llevaron a urgencias y ya, pero ha pasado más de media hora y no sale nadie —respondió Bill con la misma expresión decaída, al menos sabiendo que su hijo estaba bien y seguiría estándolo si es que ese maldito asesino se pudría en la cárcel, reconociéndolo como el beta atractivo que hablaba con Tom, con quién coqueteó sólo para darle celos.

—¿Familiares de Tom Kaulitz? —preguntó una voz y Bill se puso de pie de inmediato para acercarse.

—Sí, yo —contestó Bill, con David acercándose también a sabiendas que tendría que dar explicaciones de que Tom trabajaba para ellos y que por eso era había una relación mas no un parentesco, aunque ya hubiera dejado Bill muy en claro frente a todos los medios cuando se besó al guardaespaldas, incluso Jonas estaba pensando decirle a la prensa que le intentaba dar respiración de boca a boca por el tema de mantenerlo soltero ayudaba a la ilusión para seguir vendiendo su imagen a quienes creían que tendrían oportunidad alguna con él.

—Ah, sí, ¿usted es su pareja, no? Bien, el señor Kaulitz está estable, la extracción de la bala fue una cirugía menor porque no agarró ningún nervio, ni causado un daño significativo, fue en la zona del hombro, sólo que sí necesitará reposo, cabestrillo y de preferencia no más emociones fuertes, ahora está descansando —comentó el médico a Bill.

—¿Puedo verlo? —interrogó Bill, sintiéndose mucho más calmado porque le dijeran que había sido algo menor, sólo que no estaría del todo bien hasta que lo viera, sintiera y oliera, necesitaba tanto a Tom.

David se quedó en silencio, en realidad agradeciendo que no hicieran más preguntas, dándole el permiso a Bill como si nada, y llevándolo a la habitación de Tom.

Donde el castaño estaba echado con bata, un tanto pálido, pero con los ojos entreabiertos. —Bill —llamó el omega, y el aludido se acercó, tomándolo por la mano para besársela, observando cómo el otro brazo estaba con un cabestrillo.

—Tom… Pensé que te perdía, realmente ya no te quiero como guardaespaldas, necesitamos a alguien más que ayude a Gustav, porque no quiero pasar por ese miedo de que te pase algo otra vez, no puedo, que alguien más nos cuide, tú te quedarás a mi lado —comentó Bill resuelto y determinado, ya que aún recordaba la sensación horrenda que tuvo al pensar que moriría.

Tom le sonrió, porque en realidad no podían ocultar que eran pareja cuando se habían besado en televisión nacional e internacional.

—¿Entonces me despides? —chanceó Tom, sintiéndose débil pero no tanto como antes, se sentía un poco frágil ya que no era el primer disparo que recibía, no comprendía por qué le afectó tanto.

—Porque haré otro contrato contigo —bromeó Bill de vuelta.

Tom arqueó una ceja. —¿Y cuál sería?

Bill tuvo que detenerse al ser consciente de que hablaba de querer casarse con Tom, eso era por mucho una decisión precipitada si apenas querían intentarlo, sólo que el temor de perderlo había sido tanto que una parte suya quería amarrarlo con él como para asegurarse que no le pasara nada.

—Eh… De entrenador para mejorar en mis ejercicios —respondió Bill con una sonrisa que sólo hacía que Tom sospechara más que mentía.

—Lamento interrumpir, sólo que quisiera darles unas indicaciones luego de la cirugía —masculló el médico y ambos lo vieron—. El señor Kaulitz necesita reposo, no quitarse el cabestrillo, unos medicamentos desinflamantes, posteriormente realizar ejercicios para que recupere la misma movilidad de antes en el brazo. También bajarle al estrés, sería recomendable que encuentre otro guardaespaldas entre tanto, señor Trümper, al menos un reemplazo para los siguientes meses —acotó el hombre.

—Dijo que era algo menor y mi recuperación sería en unas semanas no meses —repuso Tom, no gustándole la idea de estar en reposo por meses.

—Es que sí, por la cirugía sólo serán semanas, sino que el estrés y descanso por meses es por su estado de gestación, el ser guardaespaldas es un trabajo de alto riesgo podrías tener un aborto espontáneo, los niveles altos de cortisol por estrés también perjudicarían al embrión —explicó el galeno.

—Yo no… ¡¿Qué?! —cuestionó Tom procesando la información recibida.

Bill también estaba haciendo lo mismo, y miró al castaño. —¿Por qué no me lo dijiste? —interrogó en voz baja, aún teniéndolo tomado de la mano.

Tom le correspondió a la mirada, notando una mezcla de emociones en la expresión de Bill, como duda con… ¿Anhelo? No había rechazo, pero entendía que se prestara a alguna mala interpretación, sólo que Tom tampoco sabía cómo sentirse en aquel instante, se supone que él estaba mostrándose como un beta, pero el doctor sabía que era omega porque estaba embarazado.

—No lo sabía, Bill —empezó a hablar Tom porque realmente no tenía ningún síntoma y regresó la vista al doctor—. No puede ser, doctor. Yo… No tengo mis celos desde hace dieciocho años, me volví recesivo —arguyó el omega, porque no le entraba en la cabeza.

—¿Recesivo? Por los niveles de sus hormonas parece usted un omega dominante —farfulló el doctor, revisando el expediente con los resultados exprés que sacaron antes de operarlo.

Tom sintió su corazón latir acelerado, apretó la mano de Bill, quien seguía viéndolo.

—Yo era omega dominante antes, no ahora, tuve una pérdida traumática, perdí a mi cachorro cuando era joven por una brutal golpiza y ahí es que mi lobo se fue. Pero le repito, no he tenido mis celos, de hecho no oía mi lobo en todos estos años y con quién me acosté fue un alfa recesivo —insistió Tom, y Bill al escucharlo desterró la idea de que otro hombre podría ser el padre y por eso se lo había ocultado.

Tom sabía que sólo podría ser Bill ya que no se acostaba con nadie desde que trabajaba en el Servicio secreto hace cinco años, literalmente la última relación sexual que tuvo fue con Bill quien no usó condón, aunque si había pasado antes que se le rompieron a algunos de sus amantes casuales, sólo que no sucedió nada porque Tom sabía que no podía embarazarse al no tener celos el uso de condón era para prevenir enfermedades de transmisión sexual, ya que con el celo soltaba picos altos de estrógeno y progesterona que hacían que el útero se preparase para ser fecundado, si ni siquiera lubricaba bien, aunque era consciente de que sí, con Bill despertó su lobo y también se mojó como antes, sólo que no le dio su celo.

—Los alfas recesivos tienen una baja posibilidad de embarazar, pero no es nula, y está el hecho de que al tener relaciones con un omega dominante multiplican las chances hasta terminar en un embarazo, si habías perdido la conexión con tu lobo, y no estabas con celos antes, seguro no fuiste consciente de tu celo, habrá sido más corto que antes pudiendo no durar tres días sino uno o unas horas, se da en varios casos donde no es un omega recesivo de por sí, sino que se ha vuelto así por el trauma. Por lo que me dice, supongo que con su alfa, así sea recesivo, ha encontrado más estabilidad para volver a sentir su lobo y tener su celo —analizó el doctor.

—Es que no es posible, no me ha venido el celo yo… —quiso rebatir Tom, sintiendo que si aceptaba el hecho de un posible embarazo se iba a ilusionar, él no podía, no funcionaba, seguro habría sido un error, su útero se había muerto con su amada Sienna.

Sintió el apretón de la mano de Bill en la suya, haciendo que dejara de hablar y lo viera, el alfa sonreía levemente.

—Nunca me acosté con un omega en celo antes pero supongo que eso fue lo que pasó cuando estuvimos, tu aroma era muy fuerte y yo me sentía en modo salvaje al hacértelo, por eso no racionalicé más, sólo el no marcarte por más que me lo pediste inconscientemente, porque no podía hacer algo así en nuestra primera vez —dijo Bill y Tom al observarlo abrió grandemente los ojos.

Esa noche intensa, el ardor, no sólo era gusto por Bill, que sí, la conexión porque Tom no había sido él mismo con nadie desde hacia años, sólo que también eran señales del celo porque si bien tenía la libido alta, era consciente de que había repetido más veces de las normales sólo deteniéndose por agotamiento, con Tom pensando que fue porque había estado sin tener sexo hace tiempo, ligado a la fuerte tensión sexual y conexión única que tuvo con Bill, y sí estaba relacionado pero no, eran síntomas del celo, Bill anudándose varias veces dentro suyo, al menos las que no incluyeron su boca… Entonces sí estaba embarazado, esa necesidad de estar cerca de Bill, cómo es que él podía olerlo, Tom quería que Bill se anudara porque era suyo, había vida en su interior otra vez, a lo que atinó el castaño es comenzar a sentir cómo sus mejillas se humedecía, no podía detenerlo, estaba llorando, con las hormonas a flor de piel, pensando en su nena, cómo es que él se sintió tan conectado con Sienna, cómo es que al inicio sólo recibió rechazo de Aiden, y aquí no había eso, Bill no le soltó la mano en ningún momento, y podía percibir su lobo con algo que gritaba esperanza.

Bill soltó su mano sólo para sujetarlo por el rostro, secándole las lágrimas, apoyando su frente contra la suya. —No estás solo, no esta vez —le aseguró el alfa, viéndole con fijeza y determinación.

—Yo lo quiero —respondió Tom sujetando con su mano buena su vientre plano todavía, y Bill asintió, sonriéndole, bajando una de las manos para situarla junto a la suya, demostrando unión, apoyo desde el inicio y eso sólo hacía que Tom llorara más porque él siempre anheló tener esto, y porque su nena nunca pudo, ni siquiera cuando quiso quedarse él con su pequeña, teniendo a su mamá y papá quienes estuvieron para él, sólo que ahora su madre no estaba.

—Yo también así no fuera planeado lo amo desde ya, y hasta Max siempre quiso un hermanito así que se pondrá muy feliz de saber —soltó Bill sin dejar de acariciarle la mejilla con una mano, y la otra sobre su vientre, con Tom sintiendo ese calor, ese afecto y contención, por lo que asintió, sonriendo entre lágrimas, que terminó por contagiar a Bill, aunque todas eran por felicidad, haciendo que el alfa lo besara, con la sal por el llanto, pero sin que eso afectara en algo la efusividad que sentían en aquel momento conmovedor, rozándose los labios al llorar, a sabiendas de que estarían juntos, aunque no fuera parte del plan de “intentarlo”, porque de algún modo estarían atados de por vida si tenían un bebé.

Bill pensó que se le cumplió el querer amarrar a Tom aunque no fuera con el matrimonio, pero quizá podría sugerírselo después, ahora sólo debían enfocarse en todos los cuidados necesarios para el embarazo de Tom, que por supuesto que Bill se encargaría de buscar alguien más para que los cuidara.

El médico observaba la escena comprendiendo todo lo que le dijeron los paramédicos, de que el cantante “omega” en realidad era alfa que se metió forzosamente en la ambulancia, y que Tom en sí no es que hubiera estado grave, sólo se desvaneció por el embarazo. A él no le correspondía juzgar que fingieran ser de otras castas, porque también su paciente fingía ser beta, sólo que tenía que mantenerlo como algo confidencial por su secreto profesional, y darles todas las indicaciones del caso para los cuidados del omega.

&

Jörg llegó con Max a la clínica cuando le informaron que ya podía ver a su hijo, luego de haberse enterado que le dispararon a Tom, y el hombre se sentía muchísimo más tranquilo cuando le informó David que estaba bien.

—Quiero ver a Tom y a papi, David —pidió Max con expresión preocupada, ya que también supo que habían capturado al “hombre malo”, sólo que había terminado con Tom herido, y el pequeño si bien sabía que Tom era su héroe que los cuidaba, no quería que le pasara nada.

—Sí, Max, tu papá está con Tom, sólo que primero debemos dejar que Jörg lo vea porque él es papá de Tom, ¿está bien? —le dijo David al pequeño, quien asintió, sentándose al costado del manager en lo que el alfa seguía a la enfermera que lo guiaba a la habitación de su hijo.

Cuando ingresó es que vio a Bill sentado al costado de su hijo, tomándolo de la mano pero viéndose sonrientes, lo cual le daba gusto porque ese brillo y expresión de felicidad en su hijo era algo que no pensó volver a ver.

—Tom, me da gusto que estés bien, hijo —habló Jörg acercándose al aludido, quien le sonrió a su padre.

—Sí, papá, sólo fue el hombro, y no agarró nervio ni nada, así que estoy bien —le tranquilizó Tom a su padre.

Jörg le acarició la mejilla y dejó un beso en su frente.

—¿Ya lo hicieron oficial? —preguntó Jörg mirando a Bill.

—Perdón, señor Kaulitz no lo saludé, pero sí, estoy saliendo con su hijo, de hecho… Quería decirle un par de cosas —musitó Bill al ver al alfa mayor, quien arqueó una ceja confundido.

—¿Sí? ¿Cuáles? —inquirió Jörg.

—Tom ocultó su casta, como usted bien lo sabe, y yo… También, en realidad soy alfa —explicó Bill, y Jörg abrió grandemente los ojos, virando en dirección a su hijo.

—¿Entonces no te habías vuelto gay? —preguntó Jörg directamente a su primogénito, y Tom rió.

—No, Bill no era omega, sólo que sí parió a Max por… Bueno, una situación difícil que pasó cuando era adolescente, se le desarrolló el útero antes de tiempo —relató Tom.

—Oh, vaya, bueno, Bill, eres joven y lamento lo que pasaste, sólo que me da gusto que estés haciendo feliz a mi hijo —musitó Jörg regresando la vista al otro alfa.

—Gracias por su bendición, señor Kaulitz, sólo que… Hay otra noticia extra —farfulló Bill sonriéndole, porque estaba feliz sólo que también le daba un poco de temor porque según los tiempos, Tom tendría mes y medio de embarazo, y se habían conocido hace menos de medio año, el alfa mayor lo miraba expectante—. Vamos a ser papás —terminó por decir sin poder quitar la sonrisa de su rostro, tan grande que le dolía la mandíbula.

Jörg miró a Tom como si fuera una broma, pero su hijo también sonreía, y él terminó por unirse a ellos. —Oh, mi hijo —soltó el mayor, abrazando a Tom con cuidado de no tocarle el brazo herido, porque él no pensó que sería abuelo, y ahora le daba gusto saber que su hijo estaba embarazado al lado de un alfa que si bien era joven, se notaba que era un buen padre con Max, y que así hubiera sido todo precipitado, sólo podía sentirse feliz y agradecido por todo—. Te saltaste todos los pasos, eh, Bill, pero te estás haciendo responsable y eso dice mucho de ti —le habló el alfa al alfa menor, quien asintió.

—Sí, señor Kaulitz, disculpe lo… Irregular, pero es que con Tom estábamos comenzando, no fue algo planeado, sin embargo, nuestro futuro hijo será muy bien cuidado y amado, no dejaré a Tom pasando solo por esto, sólo que ya no será mi guardaespaldas —respondió Bill al ver a su futuro suegro, como quería él pensar, quien asintió dándole su aprobación con otra sonrisa.

Tom ni siquiera quería pensar en lo irreal que era escuchar a Bill hablar así, no porque el alfa fuera irresponsable, más allá de haber sido un berrinchudo y terco, la verdad es que sí era muy responsable como artista, como padre… Sólo que él nunca tuvo alguien que presentarle a su padre, porque Aiden nunca fue lo suficientemente alfa para hacer las cosas bien, entonces el hecho de que un alfa recesivo once años menor fuera quien sí diera cara por él, que iba a apoyarlo, que quería quedarse con él, hacía que pareciera algún tipo de broma, pero no, ese alfa que fingía ser omega, tan atractivo que lo había cautivado por muchos aspectos, y ahora sería el padre de su hijo, uno que ambos deseaban.

—¿Y cuánto tiempo tienes, Tom? —cuestionó Jörg viendo a su hijo.

—Mes y medio, papá —respondió Tom.

—Oh, bueno, aún queda mucho tiempo y cuidado para ver crecer a mi nietecito, será motivo para venir más seguido a la zona urbana —arguyó Jörg, porque quería estar para Tom, tal cual lo estuvo con Sienna.

—Será bienvenido a quedarse en nuestra casa, señor Kaulitz, las veces que guste, podría ocupar la casa secundaria, porque Tom se mudará a la principal, en mi habitación precisamente —acotó Bill.

—Tú no me has preguntado, eh —mencionó Tom aunque en realidad sabía que se moría por dormir (y no dormir) al lado del alfa.

—Es por el bien del bebé para que no llore, Tom —arguyó Bill y Tom rió.

—¿Cuál bebé? Ahora es un embrión de seis semanas, no desarrolla glándulas lagrimales —aclaró Tom riéndose, porque a duras penas en su mes y medio era un embrión muy pequeño todavía.

—No hablo de nuestro frijolito, sino de que yo soy tu bebé —respondió Bill con chanza, sólo que Tom no rió ante la ocurrencia del alfa, porque él también le decía frijolito a Sienna cuando sólo era un embrión, antes de verla como una muñeca por la ecografía, por lo que su expresión decayó.—¿Tomi? —lo llamó el alfa, sacándolo de su ensoñación.

Jörg sabía por qué su hijo se puso así.

—Así la llamaba a mi nena cuando… Estaba tan pequeñita —contestó Tom, sujetando el vientre pensando que otra vez estaba ocupado.

—Lo lamento, ¿entonces puedo pensar en otro apodo para que no te haga sentir mal? —ofreció Bill, y Tom negó.

—No, está bien, es otro frijolito, nunca podré olvidar a Sienna, y ella siempre vivirá en mí, sólo que nuestro frijolito es nuestro, de ambos, y Sienna sólo era mía —comentó Tom, entendiendo que era un apodo con afecto dado por Bill, quien le acarició el tatuaje en su brazo donde estaba el nombre de su hija.

—Lamento interrumpirlos, sólo que debo salir para que entre Max que también estaba preocupado por ti, Tom, y supongo que le dirán que tendrá un hermanito —mencionó Jörg.

—¿Mi niño está aquí? Sí, por favor quiero verlo, y… Dios, también tendremos que decirle que eres omega, mi novio, y… Mi chiquito lo vamos a llenar de mucha información de sopetón —farfulló Bill riéndose al pensar en su hijo.

—Los dejo para que ustedes se hagan cargo de eso —dijo Jörg, saliendo de la habitación.

—Bill, antes de que pase Max —habló Tom tomándole la mano nuevamente, y el alfa lo miró.

—Sí, dime —dijo Bill acariciándole el dorso de la mano.

—Es que ya le hablamos a mi padre, que es una forma de hacerlo oficial, con Max también porque es tu hijo, al cual adoro, y me encanta la idea de estar juntos, aunque queríamos intentar y conocernos mejor… Sólo que todo salió diferente, no es queja, no me lo tomes a mal. Sólo que “somos novios” y nunca nos pedimos serlo, aún tenemos tiempo para conocernos, sí, y agradezco que quieras ser parte de mi embarazo, de la vida de nuestro hijo, pero mi punto, es que, ¿quieres ser mi novio, Bill? —cuestionó Tom luego de tantos rodeos, no era la mejor forma de pedirlo, sólo que no podían esperar al “dejarlo fluir”, cuando tenía mes y medio de embarazo.

Bill se inclinó sobre él para darle varios besos entrecortados sin profundizar. —Por supuesto… —Otro beso—, que sí… —Otro beso más—, yo lo que quiero es hasta hacerte mi esposo —otro beso más donde Tom sí abrió los ojos por la sorpresa ante lo que dijo el alfa, sólo que no pudo responderle cuando la puerta de abrió con Max viéndolos besarse.

—¿Tomi será mi otro papá? —preguntó Max apenas ingresó, y la pareja se separó, sonrojándose por haber sido descubiertos precisamente al estar labio a labio.

—Eh… Sí, supongo que sí, Max, si quieres verlo así, si no te molesta. ¿A ti te molestaría, Tom? —inquirió Bill viendo al omega.

—No, me encantaría serlo, aunque no forzaré a Max —farfulló Tom.

Max se acercó a ellos alternando la mirada en uno y otro, para luego fruncir el ceño. —No me molesta, yo quería que Tom se volviera mi papi desde antes, sólo que como pelean mucho, no quería obligarlos a llevarse bien. Me da gusto que se besen, sólo que no lo hagan de nuevo frente a mí, es asqueroso —expuso el pequeño ariscando la nariz.

Bill y Tom rieron. —Está bien, Maxie, pero también tengo que decirte algo, Tom es mi novio… Sólo que Tom también es omega —aclaró el alfa a su hijo.

—Sí, ronronea para calmarme como hacía tío Andy, y huele muy dulce como cuando Natalie estaba embarazada de Dany —comentó Max, recordando a la maquillista de su padre que luego dio a luz a su bebé el pequeño Danny, y ese olor no podía ser de un beta, ellos no olían, así que supuso que Tom era como su papá, que mentía sobre su casta, y no dijo nada porque Bill también le había dicho que lo suyo era secreto.

Tom recordó cuando lo abrazó al día siguiente de haberse acostado con Bill. —Me dijiste que olía a hogar, pensé que era por el olor de tu papá.

—Nop, olías dulce pero como nuestro, no sé cómo explicarlo pero papá también tiene un aroma que lo veo como mío, no hueles a papá, sólo como hogar que es dulce y que se parece un poco a lo de Natalie pero ella no olía a nuestra, sólo dulce —aclaró Max.

—Lo hueles así porque Tom está embarazado, Maxie, vas a tener un hermanito —soltó Bill sonriente y Max le correspondió al gesto, aplaudiendo muy emocionado.

—¡Sí! ¡Voy a tener un hermanito! —celebró Max para abrazar a Tom, con el omega pasándole el brazo bueno por su espalda, sintiéndose muy feliz por cómo es que había un apoyo total en este momento, y el pequeño estaba sumamente contento.—Gracias, Tomi, ahora te protegeremos para que nadie te dispare de nuevo y si papá te grita de nuevo, yo te defenderé —le aseguró con solemnidad el pequeño alfa, para dejarle un beso sonoro en la mejilla.

—¿Ya escuchaste, Bill? No me grites de nuevo, eh —molestó Tom viendo a su novio.

—Yo no quiero más peleas ni nada, así que no te preocupes, Max —dijo Bill, uniéndose al abrazo para dejarle un beso en la coronilla a su hijo y luego uno en la frente a Tom—. Voy a cuidarlos a los tres —agregó el alfa y Tom quería decirle tantas cosas a Bill, que incluso sin hacerlo, lo transmitían sus ojos, tan bellos y expresivos.

Esto era un nuevo comienzo para todos.

Continúa…

Gracias por la visita 🙂 No olviden dejar un comentario 😉

por Kasomicu

Escritora del Fandom

3 comentario en “El guardaespaldas 13”
  1. AHUEVO, YO SABÍA QUE TOM HABÍA RECUPERADO A SU LOBO HASTA EL PUNTO DE ESTAR PANZÓN 🗣🗣🗣🗣🗣🗣

    ALV LAS CASTAAAAAS, ESO LE SIRVE COMO PROMO AL PENDEJO DE JONA 🗣🗣🗣🗣

    verdaderamente bill aplicó la de «lo amarro pq lo amarro» y le hizo un bebé 🚬

    pero me alegra que ambos estén teniendo un nuevo comienzo de lo que habían perdido en su momento pero estan con alguien que realmente los ame

    1. JAJAJAJAJ preñaron, preñaron a uno inocente xddd. Sí, bueno, es que Bill quería amarrarlo y hasta dizque penudo por no decirle que quería casarse y ya lo había dejado panzón u_u JAJAJAJAJ, Tom terminó pidiéndoles ser novios. Y sí :’3 tan bellos ambos con su nuevo comienzo. Ya decía yo: ¿Dónde estará Riri que no la leo? ;_; JAJAJ literalmente la única que me comenta en esta plataforma xddd, gracias por volver :’3

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