El guardaespaldas 15

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 15

Bill al momento de agacharse para secarle las piernas a Tom, es que notó cómo se estaba poniendo duro, soltando sus feromonas, su delicioso aroma a cerezas, y Bill sólo podía pensar en que quería comérselo… Había tanto por hablar con Tom, contarle cosas, lo que deberían hacer a partir de ahora, sólo que no quería darle presión a su novio, mañana podría hablarle, ahora mismo sólo podía relajarse y ayudar a que Tom también también se relajara.

Era su primera noche juntos como tal, porque ayer Bill tuvo que dormir en un sillón para no dejar a Tom solo, ahora dormirían en la cama, pero antes… Bill dejó la toalla encima de la tapa bajada del inodoro, y subió su rostro olisquearle el miembro a Tom, dejándole un beso sobre el tronco, mirándolo desde abajo y el omega sintió cómo se endurecía más, en lo que la lubricación empezaba a descender por su hendidura, haciendo que sus pezones se pusieran duros y su respiración se acelerara.

Los ojos felinos de Bill, sus manos que se situaron en sus caderas, comenzando a pasarle la lengua por encima de su dureza, haciendo que Tom siseara y se aferrara al barandal para no perder el equilibrio, Bill iba a comérselo. El alfa abría sus fosas grandemente, captando no sólo el sabor de la hombría de Tom contra su lengua sino sintiendo la lubricación… Oliéndolo, por lo que Bill embocó su miembro, chupándolo hasta conseguir que se pusiera por completo erecto entre sus labios, con Tom empujando las caderas, aferrándose aún al tubo porque las piernas le temblaban, notando cómo Bill ahuecaba las mejillas y sus labios hinchados lo envolvían.

Tom sentía cómo su interior se apretaba ante la estimulación en su erección, porque quería más, quería sentirlo detrás, llenándolo… Ansiaba el nudo del alfa en su interior con esa necesidad animal en él, de sentir al alfa padre de su cachorro dentro suyo… Y ese aullido del lobo de Tom remeció en un llamado con el de Bill, por lo que el alfa se lo sacó de la boca, relamiéndose los labios.

—Voltéate contra la pared —instruyó Bill con su voz de mando y Tom sintió cómo su interior se estremeció placenteramente por recibir esa orden, haciendo caso, apoyándose en la pared, dándole la espalda, pero sacando más el trasero, quebrándose ante Bill.

Bill sintió cómo se le estaba mojando la punta del miembro en sus pantalones por cogérselo, pero quería disfrutarlo de otras formas antes…

Así que se desvistió para meterse dentro de la tina, agachándose mientras sujetaba los glúteos del mayor, sintiéndolo firmes a manos llenas, la forma en que se contraía Tom, jadeando en anticipación, en lo que Bill los apretaba, separándolos y juntándolos, observando su agujero palpitar por el deseo, y cómo estaba brillante los fluidos que soltaba.

Separó nuevamente las nalgas de Tom para hundir su rostro, olisqueando su hendidura, y pasándole la lengua por encima, haciendo que Tom se mordiera el labio inferior temblando ante la sensación de la lengua perforada de Bill, quien ya no sólo la pasó por encima, sino succionó su lubricación, haciendo que Tom goteara preseminal, empujándose contra la cara del alfa.

Bill siguió chupando, sorbiéndolo, paladeando su almizcle, su sabor… Y luego le metió la lengua, sintiendo cómo es que el interior de Tom lo apretaba, tan caliente, estrecho y delicioso que Bill sólo podía pensar en quedarse allí por siempre.

Tom bajó su mano para masajearse el miembro, empezando un bamboleo en lo que Bill seguía lamiéndolo y penetrándolo con la lengua, sin embargo, el alfa se detuvo, poniéndose de pie.

Tom no podía quejarse de que dejara de hacerle sentir placer con su lengua, no cuando sintió a Bill con su hombría contra su hendidura, una mano en la cadera y la otra la elevó hasta su cabello, apuñuscando sus cabellos largos en una coleta improvisada con su mano, dónde Bill comenzó a jalarlo de allí, tensando deliciosamente su cuero cabelludo, mientras que empezaba a hundirse en su interior.

Tom boqueó, arqueándose más cuando Bill ingresó hasta la empuñadura, manejando el ritmo al momento de seguir jalándole por el cabello, haciéndolo montarse en su virilidad… El omega siguió masturbándose, sin dejar de morderse el labio inferior, empujando su trasero contra la hombría del alfa, gozando de cómo Bill lo llenaba, sin dejar de batir sus caderas al momento de embestirlo, y agarrándolo por el extremo de su otra cadera.

Bill sentía cómo es que Tom ardía por dentro, tan mojado por él, apretado, y sólo podía seguir disfrutando de su cuerpo, cómo se veía esa espalda trabajada con sus músculos tensarse sin dejar de jalarle del cabello ni darle estocadas raudas y profundas que estaban desestabilizándolos a ambos… Había pasado tanto tiempo, literalmente mes y medio sin poder hacerlo, sin disfrutarse y ambos ardían en deseo.

Bill quería besarlo, sólo que por la posición no era posible, así que desató más su ímpetu al penetrarlo más dentro, sintiendo cómo es que el interior de Tom palpitaba y su propio miembro también latía en su canal, iba a correrse, lo sabía, se aferró con su mano en la cadera del omega, jaló más fuerte su cabello haciendo que la cabeza de Tom se hiciera para atrás y se vino dentro suyo, anudándose después, y esa hinchazón en la base pero que estaba en su interior, y sensación cálida de la simiente caliente de Bill, hizo que Tom se viniera en su mano, manchando parte de la loseta de la pared del baño, jadeando acezado, disfrutando el post orgasmo intenso y cómo todo su cuerpo estaba vibrando al tener ese nudo… Era lo que Tom quería, que Bill se anudara, por eso mismo es que quedaba allí, disfrutándolo.

—Parece que tendré que ayudar a bañarte ahora… Porque te ensucié —habló Bill, soltándole el cabello y dejándole un beso en el omóplato, mientras que la piel de Tom se erizaba por ello.

—Sí… Bañémonos —cedió Tom, hasta que el nudo del alfa se deshizo, y se salió con cuidado, realmente ayudando a Tom a bañarse y Bill también haciéndolo.

Después es que secó a Tom, y a sí mismo, para ir a la cama, ayudándolo a ponerse la pijama, y luego echándose ambos, con Bill abrazándolo por detrás al momento de que Tom cayó rendido en la cama, el baño, el orgasmo y el sentir a Bill, le habían hecho que no pudiera hacer más, su propio embarazo también comenzando darle estragos, si al menos no con vómitos o náuseas, sí con sueño.

Bill se sintió feliz de dormir abrazando a Tom, olisqueando su cabello y sintiendo su piel, su cuerpo cálido junto al suyo que hizo que pudiera apagar su cabeza, al menos por la noche.

&

Al día siguiente, Bill se levantó después de que “su amiguito” se levantara, no es que él fuera un adolescente hormonal con poluciones nocturnas, sino porque al haber dormido de cucharita con Tom, su entrepierna chocaba contra el trasero de su novio, y el omega hacia ruiditos al dormir, probablemente Tom teniendo sus propios sueños húmedos al haberse dormido con el aroma a sándalo de Bill, por lo que el alfa sentía su erección despierta contra las nalgas de Tom, pero también humedad… Es decir el omega estaba lubricándose entre sus propios sueños, por ello es que su miembro estaba izado como bandera.

—Tom… —le habló Bill contra su hombro sano, dejándole un beso, queriéndolo despertar con dulzura.

Sólo que Tom estaba profundamente dormido, aún soltando fuertemente su aroma a cerezas, mojándose más. Bill pasó tentativamente su mano por la parte delantera del bóxer del omega y sí, tenía un bulto, estaba más que excitado.

Bill se relamió los labios, y chupó el cuello del mayor.

—Tom despierta… —susurró Bill contra su cuello pero la respiración de Tom seguía en el ritmo del profundo sueño que tenía.

Bill tenía que ser más efusivo al momento de querer despertar a su novio, así que dejó un beso en su cuello y se chupó los dedos, por más que supiera que no sería del todo necesario que los ensalive, para proceder a colar su mano dentro del calzoncillo de su novio, ubicando sus dedos en medio de sus nalgas, y posándolos sobre la entrada dilatada, sintiendo que estaba tan caliente y resbaloso por el sueño candente que tenía Tom, que fue fácil empujarse en su interior, moviéndole los dígitos, haciendo que los gemidos del omega se hicieran oír.

Bill movió los dedos circularmente, buscando el punto de placer de Tom, quien estaba moviéndose entre sueños… Bill sabía que no era lo más honesto hacer esto porque Tom no estaba despierto, sin embargo, por eso usaba los dedos y no le metía su miembro hinchado en sus propios bóxers, disfrutando de cómo latía alrededor de sus dígitos, y la manera que seguía soltando más gemidos queditos entre sueños, empujando su trasero contra su mano.

Tom se despertó al sentir cómo ese sueño tan real era muy intenso… Y se dio cuenta que ya no dormía, que tenía dedos moviéndose en su interior y jadeó ante aquel despertar, girando el rostro y viendo a Bill, quien lo besó.

Tom se terminó por girar más para besarlo mejor, pero Bill fue quien sacó los dedos y lo ayudó a voltearse del todo, besándolo con intensidad, haciendo que el gemido de Tom se perdiera en su boca… Sin embargo, Bill al verlo tan receptivo, le quitó la ropa interior a Tom, bajándose la suya y abriéndole las piernas para ubicarse entre ellas, se clisó sobre Tom, besándolo, en lo que le metía su miembro, con el omega, abrazándolo con las piernas, mientras que Bill comenzaba a embestirlo.

Tom no se quejaba para nada de ese despertar, quebrándose debajo del alfa, frustrado por no poder usar sus dos brazos pero aferrándose con una mano al hombro de Bill, quien seguía dándole estocadas que hacían que Tom pusiera los ojos en blanco.

Bill estaba más que feliz de empezar el día así, hundido hasta la base en el interior de su novio, luego de haber jugado con su interior por demás lubricado, así que volvió a besar a Tom, y sujetó el miembro del omega, masturbándolo en medio de sus cuerpos, haciendo que el omega se corriera y Bill siguiéndolo, para anudarse después… Separaron sus rostros por aire en lo que se veían fijamente sonrientes, aún unidos por el nudo.

—Un buen despertar definitivamente —mencionó Tom, apretando su interior haciendo que Bill siseara por su nudo que se iba desinflamando poco a poco.

—Muy buenos días, es que tenías un sueño muy intenso que me fue imposible no ayudarte cuando soltabas esos gemidos y estabas tan mojado que uff… Difícil resistirme —arguyó Bill, mientras se deshacía su nudo y él se salía con cuidado.

—Sí… De hecho estaba soñando contigo —comentó Tom—. No es algo reciente, he estado soñando varias veces y… Bueno, no me quejo, hasta me siento más renovado de empezar el día así —soltó el omega para proceder a reírse.

Bill se unió a su risa para darle un beso y situarse a su costado, acariciándole la cadera con un gesto de afecto.

—Me gusta verte feliz, oír tu risa… No sé, me encanta —confesó Bill, que sabía que normalmente Tom solía ser muy serio pero veía ese brillo en él que le encantaba.

—Pues me haces feliz —farfulló Tom, más allá del orgasmo intenso, Bill era quien le daba esa sensación, esa confianza y ganas de reír, de ser feliz, de tantas cosas que se había privado, que había pensado que ya no podría tener.

—Te quiero, Tom —dijo Bill y era cierto, le salía desde lo más profundo del pecho decírselo, y Tom lo notaba, lo cristalina que era su mirada, estaba hablando con la verdad, tragó saliva y sonrió.

—También te quiero, Bill —correspondió Tom, acercándose para besarlo, haciendo que ambos suspiraran en aquel gesto íntimo.

Al separarse, es que Bill sabía que debía decirle lo demás, por lo que comenzó a hacerlo, contándole de sus padres, y cómo ahora tendría que exponer toda su verdad en una declaración, desde la explotación de sus padres, hasta el tema del abuso, y cómo no tenía nada que ver con la muerte de su hermano, que incluso con el dolor de su corazón porque quería respetar en algo la memoria de Andreas, tendría que decir lo que en verdad pasó, para después contar también sobre su relación y futura paternidad.

Tom sólo le dijo lo valiente que era Bill, y que él lo apoyaría en todo, sintiendo en parte frustración porque él mismo había visto cómo fueron de imbéciles sus suegros durante el entierro de Andreas, sólo que Tom no podía hacer más, enojándose también porque sabía que todo había sido culpa de sus padres, el que Bill creciera con la impotencia de no poder decir lo que era, y que claro, eso le había servido para ser el cantante que era hora, sin embargo, también fueron muchos baches en el camino, e injusticias que Bill no se merecía.

Se dieron una ducha (exprés esta vez) y lavaron los dientes para ir a desayunar con Max, quien estaba bostezando.

—No quiero ir a la escuela —farfulló Max mientras picoteaba sobre su plato con huevo revuelto.

—Tienes que ir, Max —regañó Bill, a sabiendas de que si bien tenían toda esa situación estresante en lo que pasaría a partir de ahora, Max no podía faltar.

—Sí, lo sé, papi —cedió Max, ya que sólo era un poco de flojera, pero se le pasaría una vez estuviera en el colegio.

—Termina de comer, amor, para que te lleve Adler —instó Bill, y Max asintió, comiendo un poco más de huevo.

Tom se daba cuenta cómo es que se sentía tan tranquilo de estar con ambos alfas, porque si bien sabía que Bill tendría mucho que hacer hoy, también en casa ya podía ser él mismo, sin fingir ser alguien que no era, era un tanto liberador dejar de usar perfumes, y sólo distinguir su propio aroma, habituándose a su propio lobo y escuchando los latidos… La conexión con su cachorro era pequeña, pero existía y era algo con lo que Tom estaba aprendiendo a hacer las paces, porque tenía el rezago del temor, el miedo a la pérdida, sólo que ahora era diferente, su frijolito era deseado por ambas partes, y fuera del daño que había recibido por la bala, estaba seguro, protegido, y aquello era tan difícil de pensar. Habían tantas cosas que Tom hubiera querido que pasaran, analizando que todo habría sido diferente si hubiera sido así con Sienna… Pero el hubiera no existe, y sabía que esto era distinto por Bill, porque ese alfa era quien estaba ahí para él, el mismo que lo había ayudado a vestirse, desvestirse, y hasta secarse, había un grado alto de intimidad que tenía con el alfa, y sólo podía agradecer por tenerlo.

Max terminó su desayuno para ir a lavarse los dientes, agarrando su mochila, y yéndose con Adler después de darle un beso a Bill y a Tom, haciendo que el omega sólo disfrutara más de tener ese ambiente familiar al ahora estar viviendo en la casa principal, la cual Bill mismo le había dicho que era su casa, no sólo de él, sino de ambos.

—Tengo que alistarme, quisiera que vayas conmigo no para exponerte sólo para saber que estás ahí —soltó Bill, y Tom lo entendía, tampoco era como que quisiera controlar dónde es que estaba, sino porque Bill necesitaba sentirse apoyado, y Tom le apretó la mano con la suya.

—Sí quiero estar allí —cedió Tom, porque no estaba aceptando el ser su novio, el tener una coparternidad con su futuro hijo sólo para los buenos momentos, sino para todo, y Bill no tenía a alguien más, porque mal que bien, Andreas con todo y su envidia había sido quien lo apoyaba, y claro, también estaba Gustav o David mismo, no confiaba en Jonas todavía, pero Tom le daba una contención como pareja, como… Familia, era parte de su manada, por eso lo reconocía en su olor, y hasta Max mismo lo hacía, así que Tom quería formar parte de todo, de lo bueno, de lo malo, y de lo peor, no quería que Bill se sintiera solo nunca más.

—Gracias —dijo Bill y el agradecimiento no sólo lo decía con su boca, sino con toda la expresión en su rostro. Bill no quería darle tensión ni estrés, sólo que lo necesitaba allí, y le daba gusto que Tom quisiera estar sin sentirse obligado ni nada, había tanto que le nacía por aquel hombre, Bill lo sabía, no era sólo química sexual, era muchísimo más, esos sentimientos que estaban en lo profundo de su ser, “amor” era lo que gritaba con fuerza una voz en su cabeza, por eso le había dicho que lo quería, quería a Tom e incluso… Sabía que era un poco más que querer, sólo que no podía decirlo todavía, temía seguir viéndose muy intenso, aún recordando cómo es que le dijo sobre lo de casarse aunque se hubieran conocido hace pocos meses.

Y es que Tom era diferente, lo sabía, sólo que Bill tampoco es que tuviera experiencias en relaciones como tal, habiéndose mantenido como una persona que sólo disfrutaba del sexo casual, Tom era su primer novio, y estaba esperando a su frijolito, entonces tampoco quería abrumarlo y espantarlo, no podría resistir el que Tom se alejara de él llevándose a su frijolito, a su bebé, no…

Salió de su ensimismamiento ya sobrepensando demasiado atormentándose con escenarios ficticios, no, Bill sólo debía enfocarse en el presente y de por sí el que debía hacerse cargo de mucho el día de hoy.

—¿Te ayudo a ponerte ropa más presentable? —ofreció Bill mirando a Tom.

—Sí creo que tengo un traje que no me rompiste —bromeó Tom.

—Ouch… Te compraré muchos para compensarte ese —farfulló Bill, recordando que sí le rompió las ropas cuando Tom estaba en celo, pero en su defensa él nunca había tenido sexo con un omega en celo, por eso supuso que también lo embarazó de tantas veces que se anudó dentro, confiándose en el que Tom supuestamente no era fértil, aunque nunca lo pensó racionalmente, sólo se dejó llevar, pero tampoco se arrepentía de su frijolito, era lo más lindo que podía haberle dado la vida, el tener otro bebé, darle un hermanito a Max, y al lado de un omega que no podía ser más maravilloso, por más que chocaran más de una vez, suponía que estaba bien, que el ser indiferente no funcionaba con ellos, se interesaban tanto el uno en el otro que por eso no podían ignorarse.

—Después del embarazo, porque en los siguientes meses mi cuerpo cambiará por completo —dijo Tom, recordando cómo había sido tener una panza voluminosa, sus pectorales llenos y… Si bien haría que su cuerpo trabajado desapareciera, no podía quejarse, le daba mucha ilusión volverlo a vivir.

—Igualmente quiero comprarte de todo, debes dejar que te mime así, a ti y a nuestro frijolito —arguyó Bill, poniéndole la mano sobre su vientre a Tom, quien sonrió asintiendo.

Se fueron a vestirse, realmente con Bill ayudando a Tom porque no podía hacer del todo sus actividades normales con sólo un brazo, y al terminar es que fueron a la rueda de prensa, habiendo una mesa donde podían sentarse y varios periodistas que podrían hacer preguntas, Bill se ubicó para el lado del micrófono y Tom se sentó a su costado. También estaba David para su otro lado y Gustav cuidando que nadie se acercara.

—Buenos días, daré mi declaración sobre todas las especulaciones, acusaciones y demás que se han realizado hacia mi persona en estos días. Vengo como Bill Trümper y no como Bibi Queen. En principio decirles que el tema del intento de asesinato se está manejando de forma correcta, la persona estará en prisión dentro de poco, y he recibido un acoso de su parte porque fue mandado para que mate, lo cual no quería exponerlo ni decirlo porque sé quién fue, fue mi hermano Andreas Trümper que actualmente está fallecido, ya que el asesino lo confundió conmigo en la oscuridad. Y todo esto está relacionado a lo demás, quieran o no creerlo, porque Gordon Trümper, quien es mi padre, aunque sólo por título no por ejercerlo, está diciendo que Andreas murió por mi culpa y demás acusaciones que se estarán trabajando con mis abogados. Primero, ¿soy un alfa y los engañé a todos? Eso es cierto. —Las exclamaciones se dejaron oír, en lo que seguían cuchicheando desde que mencionó que Andreas lo mandó a matar—. Pero no es como lo señala. Aquí no es algo que a mí me nació hacer, es lo que mi familia me obligó hacer desde pequeño por los sueños frustrados de mi padre…

»Empezó con Andreas, esa necesidad de validación con la que nos hizo crecer, el que sólo íbamos a tener su afecto si cumplíamos con lo que él quería. Nos impuso sus sueños, mi hermano se sintió feliz de ser elegido como omega para ser un cantante, y luego lo desplazó por mí, y yo siempre amé cantar, sólo que el usar perfumes que ocultaran mi casta, o tener que mentirles a todos sobre lo que soy hacía que no pudiera tener del todo relaciones ya sea de amigos o en general, por mentir tanto, por yo mismo no reconocer mi propio aroma al estar aturdido por falsas feromonas. Mi hijo no es producto de una relación adolescente clandestina, no, fue porque un alfa abusó de mí cuando era menor de edad, y yo pertenezco a ese porcentaje pequeño de alfas que tienen el útero desarrollado desde jóvenes. Mi familia me dio la espalda por creer que soy homosexual o transcasta cuando ellos sólo querían que yo finja ser omega, no desear que me metiera con alfas. Todo esto… Hizo que mi hermano deseara que muriera y no está bien, lo sé, sólo que tampoco es que se pueda hacer algo por lo que pasó. Pero yo soy alfa, es cierto, ¿y eso cambia en algo mi trayectoria? ¿Cambia en algo lo que disfrutaron con mis canciones o de mis shows? Creo que no, sigo siendo el mismo artista. Y también sobre el tema de lo que pasó en los premios de la academia, sí, Tom Kaulitz es mi guardaespaldas, quien se lanzó para protegerme de la bala que iba dirigida a mí, pero también es mi pareja, es mi omega y es con quien formaremos una familia porque está esperando a mi hijo —habló Bill, y tomó la mano de Tom por sobre la mesa, con el mayor correspondiéndole al gesto, aún en silencio, no hacía falta verse porque el alfa seguía manteniéndose con la vista a los periodistas—. Y me niego a darle ese peso de las falsas acusaciones de mis padres ya que no tuve nada que ver con lo que le pasó a mi hermano, por más que el ataque fue dirigido hacia mí, no pedí arriesgarme, ni a mi propio hijo durante todos estos acontecimientos. Y si le negué el acceso al entierro fue precisamente por esa actitud prepotente de mi padre. Así que… Si él quiere hablar de todo lo que pasó con la clara intención de perjudicarme, entonces es válido que se sepa toda la verdad no sólo esa versión infame y victimista que quieren hacer creerles. Y en este punto de mi vida el no tener que ocultarme es un acto liberador… Por el que ustedes como público pueden seguir mi carrera, que nunca dependió de mi casta, sólo que no me iban a voltear a mirar o tomarme en cuenta por ella, o… Comprender que soy más que mi casta, que puedo seguir componiendo, bailando y haciendo shows, ¿por qué limitarnos tanto a lo que se espera por nuestra casta? —dejó la pregunta al aire.

Y era cierto, tan cierto, pero de todas formas, Bill dejó un espacio para responder a algunas preguntas, siendo cortante con las que se evidenciaba que había una mala intención. Sin embargo, fuera de ello, Bill estaba muy determinado y nunca se sintió solo porque no soltó la mano de Tom en ningún momento.

Pero al término de la rueda de prensa, Bill abrazó a Tom, hundiendo su rostro en su cuello, en lo que el omega ronroneaba para calmarlo, ya que sabía que había sido abrumador, aunque liberador, haber tenido que hablar de todo lo que pasó.

Continúa…

Gracias por leer, están invitados a dejar un comentario 😉

por Kasomicu

Escritora del Fandom

2 comentario en “El guardaespaldas 15”
  1. quien pudiera ser tom ñara ser un omega panzón de un artista famoso y ser mimado 🚬

    y ahora sí, vamos cerrando el ortito de poco a poco con todos los perros que ladran 🚬

    1. Ay es que Tom precioso ya le dieron bien… Sus antojos ahqué JAJAJA. Pero sí, Bill ya calló bocas diciendo toda su verdad, y de la mano de su hermoso omega :’3 tan bellos como son el soporte uno del otro.

      Gracias por seguir leyendo y comentando, Riri :*

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