Notas: Hay regalitos al final del capítulo 😉 Gracias a todos por el apoyo al fic
Fic TOLL de Kasomicu
Capítulo 17

Habían varias cosas que sucedieron en la mente de Tom luego del encuentro con Aiden, pasaba momentos donde él sólo podía pensar en cómo era posible que él sí hubiera tenido hijos, se hubiera casado, arrebatándoselo todo a Tom, porque claro, él decía que quería todo eso con Tom, y que de hecho luego de pedirle que abortara, podrían seguir juntos y “en un futuro” sí casarse y tener hijos.
Tom lo dejó porque ya no consideraba ese sueño, por más que amó a Aiden, sólo podía sentir rechazo porque amó más a Sienna, y se percató que todo lo que él imaginó al lado de ese alfa habían sido mentiras, el problema era que ahora se cuestionaba todo.
Qué hubiera pasado si Tom se hubiera quedado con él, ¿tendrían esa familia con hijos? A costa de la vida de Sienna, viviendo mentiras… Porque si Tom sólo hubiera aceptado y hubiera abortado a Sienna en aquel momento, no habría sido tan traumático, sin embargo, también no sabría de lo que era capaz Aiden. Y si eso hizo con él, ¿de qué otras cosas habría sido capaz? Esos soldados que nunca conoció sus nombres, pero recordaba sus rostros, teniéndolos grabados en su retina, ¿habrían hecho más cosas por él? ¿A cuánta gente más habrían lastimado o matado de forma indiscriminada?
A Tom ni siquiera se le ocurrió denunciar en aquel momento, por más que era obvio que no se provocó solo las lesiones, sí quedó en su historial médico que fue atacado, tanto en fotos como exámenes, sólo que Tom no dijo nada, porque no quería luchar ni revivir el trauma al contarlo, tampoco pensar de que sería capaz Aiden si él hablaba, haciendo que consideraba que si bien él se habría podido morir esa vez, yéndose con Sienna, también tenía a sus padres, a ambos en aquel momento, y quizá Aiden podría haber tomado represalias con ellos.
Se le ocurrió buscar a Aiden en internet, Aiden Becker, y le salió que sí, tenía cuatro hijos, el mayor de catorce años, cuando su Sienna habría cumplido dieciocho años este año de haber nacido, cómo es que realmente Aiden se casó al terminar su carrera a los veintitrés y tuvo su hijo al siguiente año, se fijó cómo es que su esposo omega lucía supuestamente feliz probablemente sin saber nada de con quién estaba casado, viviendo en la ignorancia, Tom pudo ser ese omega, y eso le dio un estremecimiento, incluso tenían el perro… La imagen perfecta, casa grande con patio, cuatro hijos y la mascota, las promesas que recibió y que nunca tuvo.
Pero Tom no extrañaba eso, sólo que sentía rabia porque él mismo renunció a ello, buscando quedarse con su niña y Aiden nunca lo dejó. Él más que verse en el lugar de ese omega anhelando serlo, pensaba que pudo haber vivido engañado por un hombre que no valía la pena, y que Tom… Se vio a sí mismo con una bebé, que luego fue niña, puberta, adolescente… Hasta imaginarla abrazada a él siendo una señorita. Ellos podrían haber sido una familia sin necesidad de tener a Aiden, esa familia es la que su ex le arrebató.
E incluso en las fotos… Veía como estaba de superior con otros soldados, varias promociones de aviadores, y eso sólo hacía que Tom sintiera más rabia cuando identificó los rostros de los alfas que lo interceptaron en aquel callejón.
Bill se levantó bostezando, notando que Tom estaba sentado viendo su teléfono con el ceño fruncido, el alfa se sentó en la cama y dándole un beso en el cuello y apoyando su quijada en su hombro, en lo que lo abrazaba por detrás, acariciándole el vientre.
—Buenos días, mi amor. ¿Qué tanto ves tan temprano en tu teléfono? —inquirió Bill, fijándose en qué veía las fotos de una red social, y antes de que Tom apagara la pantalla, alcanzó a leer el nombre.
—Buenos días, amor, nada —respondió Tom, correspondiendo al abrazo posando su mano sobre la que lo envolvía Bill, quien pasó su nariz por el cuello del omega, olisqueando.
—Uhmn… ¿Qué dijimos sobre no ocultarnos cosas? —preguntó Bill contra su cuello, porque sabía que estaba mintiendo y Tom cerró los ojos, disfrutando de tener el aliento de Bill rozándole, y sus brazos envolviéndolo, le daba una sensación de seguridad, por más que fuera menor, era su novio, su alfa, y claro que se daba cuenta que estaba mintiendo, por lo que soltó un suspiro.
—Veía el perfil de Aiden —contestó Tom, volviendo a encender la pantalla, mostrándole a Bill las fotos—. Él tiene una familia grande, un esposo, cuatro hijos, le ha ido bien… —narró el omega.
—Pues yo puedo hacerte dos hijos más luego de Theo, y así tendríamos cuatro hijos, no es problema para mí y hasta nos saldrían más bonitos —habló Bill contra su cuello y Tom rió por el ofrecimiento del alfa.
—No era tanto por eso, sino que ya sabes, pienso en Sienna, y cómo ahora habría cumplido dieciocho años —farfulló Tom, tocándose por inercia el tatuaje, Bill lo apretó más contra su cuerpo, pasando sus piernas alrededor del omega, dejando un beso otra vez en el costado de su cuello.
—Lo sé, amor, Aiden es un bastardo, pero Sienna siempre estará contigo de algún modo, ¿está bien? Y así lo veas sonreír en las fotos, todo lo que uno hace se paga en esta vida, de una forma u otra —dijo Bill contra su cuello.
Tom quería pensar que el karma existía, sin embargo, al ver las fotos y cómo quería seguir haciéndole daño, dudaba de ello, con Tom estando embarazado, no es que se sintiera en la posición para luchar cuando su cuerpo mismo estaba en un estado de fragilidad al llevar a Theo.
—Ellos… ¿Los ves? Estos son los alfas, estos cuatro fueron los que… Mataron a Sienna por órdenes de Aiden —comentó Tom, mostrándole la foto en su celular—. Ni siquiera lucen como si les estuviera yendo mal —terminó por decir el castaño.
Bill se fijó en la fotografía a quienes señaló Tom, era una referencia que tendría, que les serviría en caso tuvieran que hacer una denuncia, ya conocía los rostros que enseñarle a Gustav para la protección de Tom.
—Sé que tienes mucho dolor por lo que te hicieron, pero ya no te mortifiques con eso. No estás solo, no dejaré que lo vuelvas a estar jamás, si yo tengo que salir, estarás con Gustav y Adler, pero solo no, nunca, ustedes son lo más sagrado que tengo, Tom, tanto Max como Theo y tú, y no voy a dejar que nadie se meta con mi familia —soltó Bill con determinación, haciendo que Tom sintiera mojarse su rostro porque sí, tenía una familia, quizá no con Sienna de cuerpo presente, aunque siempre estuviera con él, pero era una familia lo que tenía ahora con Bill y sus hijos.
Bill no iba a pedirle que no llorase, porque le servía que se desahogara, pero sí siguió abrazándolo con fuerza, dándole la contención que Tom necesitaba en aquel momento, cuando el llanto del omega comenzó a menguar, es que Bill subió una mano hacia la quijada de Tom, haciendo que se girara levemente, con él acomodándose para besarlo, y Tom soltó un suspiro contra los labios del alfa, sintiendo cómo es que buscaba reconfortarlo con aquel gesto.
Bill se separó para sentarse a su costado, acariciándole la mejilla y volviendo a besarlo, cuando juntaron sus lenguas, sintiendo su aliento, dejando que la calma los invadiera, con el alfa abrazándolo otra vez, es que Tom sabía que incluso pese a las dudas y temores, era cierto, no estaba solo esta vez, tenía a Bill, y él ya no era el adolescente en aquel callejón.
—Te amo —soltó Bill cuando se separaron por aire, viéndolo tan de cerca con su corazón latiendo acelerado, el brillo en sus orbes, y si bien ya se decían amor, y te quiero, no se habían dicho nunca un te amo, pero al alfa le había salido desde lo más profundo de su ser el decírselo, porque era cierto, lo amaba, incluso desde antes de haberlo vocalizado, sólo que recién se empujó a través de sus labios.
Tom sintió su pecho apretarse ante sus palabras, y la devoción con la cual lo miraba Bill.
—También te amo, Bill —correspondió Tom, y era cierto, era más que querer, era amar lo que sentía por el alfa.
Bill volvió a besarlo, sintiéndose feliz de que Tom lo amara como él lo hacía, de que si bien estaban en un momento difícil por los fantasmas del pasado, estaban juntos, y por ello valía la pena seguir, teniendo aquel aliciente de que había amor real, uno puro y que se había instalado desde antes, porque no podían ser indiferentes, se peleaban no sólo por chocar entre sí era por querer la atención del contrario, y cómo es que se había transformado en aquella relación que tenía poco tiempo, aunque conectaron antes, cómo fue que Tom se sintió tan confiado al hablar con Bill en su primera cita que su lobo regresó, haciendo que le llegara el celo y por estaban esperando a su bebé.
En este punto estaban más establecidos contra todo pronóstico debido a que Aiden los amenazaba, aún seguía la demanda contra los padres de Bill y el estrés mediático, pero en casa estaban seguros y se mantenían su preciada burbuja, dónde se amaban sí y eran una familia.
Bill iba a encargarse de cuidar a su ex guardaespaldas, por ello es que buscaría esa red social para mandarle la información a Gustav y él mismo ver la opción de tener un investigador porque no era posible sólo estar a la espera de esperar el próximo ataque, no. Bill tenía algo muy valioso con Tom, y no iba a dejar que los volvieran a lastimar jamás.
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Bill al hablar con Gustav, contándole la situación, es que el rubio se quedó mirando al otro alfa.
—¿Y si la policía no ayuda? Lo digo porque realmente fue una amenaza lo que recibió Tom —comentó Gustav, no sintiéndose del todo feliz con la idea de que sabiendo el pasado de Tom, porque ya lo habían hablado en un punto, que tuvo una pérdida, y por eso ocultó su casta, que ahora regresara ese hombre, incluso teniendo los rostros de los culpables no se hiciera como tal algo.
—No tenemos pruebas de que lo amenazó, ya que no hay cámaras en los baños del hospital, precisamente por eso es que no expongo a Tom a más con una denuncia —respondió Bill—. Sólo que realmente te quería tener sobre aviso, quisiera contratar a otra persona más, quizá dos más, para tener refuerzos en cualquier caso por Tom y Max —agregó el pelinegro.
Gustav asintió. —Sí es una buena idea, sólo que también hay que hablar con Tom, ya que él suele conseguir los antecedentes de las personas, y de esa forma sería más seguro al poder contratar a una nueva persona.
—Sí, eso sí… Lo único es que sí quisiera conseguir un investigador privado, porque no confío en el ex de Tom. Sólo que no sé si será contraproducente el mandarlo a seguir por alguien —comentó Bill, porque pensaba que si el imbécil de Becker se sentía perseguido, quizá lo asociara a ellos y seguiría con aquel comportamiento cobarde de mandar a sus lacayos.
—Es un riesgo, pero si aumentamos la protección, y le pedimos en todo caso que no sea muy invasivo, no lo sé. Quizá más que seguirlo podría intentar revisar su pasado, y si tiene algo con que se pueda incriminar. Sólo que los militares mayormente son extra cuidadosos con cada cosa que hacen, suelen taparlas para evitar ser descubiertos, y más en altos rangos como el que tiene Becker —opinó Gustav.
—Tom también me dijo que la familia entera de esa basura han sido militares por años, son como una jodida mafia —acotó Bill sintiéndose un poco frustrado.
Gustav se quedó procesando lo dicho por Bill, haciendo que sí, cediera ante ello, porque él mismo había trabajado para la mafia, fijándose cómo es que había un parecido entre ambos mundos, sólo que los mafiosos hacían cosas ilegales y tenían tapaderas de negocios legales, a diferencia de los militares que supuestamente todo lo que hacían era legal, pero no.
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El tener que hacer entrevistas para quienes serían sus guardias de seguridad se hizo en una oficina, con Tom manteniendo la idea de que estarían en un espacio controlado, y no tendrían acceso al interior de su vivienda a menos que se asegurara que eran de fiar.
Por lo que se sentó junto a Bill y Gustav, en lo que dejaban pasar uno a uno a los postulantes, Tom manteniendo una expresión seria, y sí era algo curioso porque en sí los postulantes esperaban que Bill fuera el que hiciera las preguntas, pero en realidad era Tom, quien estaba con su panza de embarazo, quien se encargaba de interrogarlos, también verificando la información porque no quería ningún infiltrado.
—¿Entonces trabajaremos para usted? —inquirió Carl, uno de los postulantes, señalando a Tom.
—Trabajarías para ambos, pero ciertamente deberías obedecer lo que mi pareja te diga, sí. Si tienes algún problema con acatar órdenes de un omega, entonces este trabajo no es para ti —arguyó Bill en tono tajante.
El hombre alternó la mirada entre ambos, fijándose cómo es que el omega estaba con una ceja arqueada como retándolo a decirle algo más.
—Disculpe no lo decía por eso —se dispensó Carl—. Sólo que quería saber debido a que mayormente por estar gestando no siempre va a poder tomar todas las decisiones principalmente cuando esté en labor de parto, pero puedo acoplarme a lo que ustedes deseen por su seguridad —terminó por decir el hombre.
Y en aquel instante, la pareja suavizó su expresión, porque era algo más justificado.
—Mi pareja está mejor preparado que yo para cosas de esta índole —mencionó Bill.
—Sí, por eso si bien tienes que obedecer también a mi novio, quién dirige mayormente seré yo, para organizarlos y así —masculló Tom.
Carl asintió. —No tendría ningún inconveniente.
Por ello, y por su expediente limpio, es que Carl fue uno de los elegidos para el cargo, quedándose también con Alexander, un beta que tampoco puso ningún pero ni se le notaba prepotencia alguna, respondiendo correctamente hacia todo, y teniendo unos planes de acción buenos frente a situaciones hipotéticas que les exponía Tom.
La verdad es que el día se les fue entre tantas entrevistas, teniendo que hacer una pausa para almorzar con Max, y Jörg, quien básicamente se había instalado en la mansión debido a que no quería dejar solo a su hijo y su futuro nieto.
Al término del día, es que se fueron a casa, a sabiendas de que tendrían que hablar más, pero mañana es que vendrían Alexander y Carl, para que conocieran las instalaciones, ahora sólo tendrían que lidiar con otros asuntos de trabajo y también los abogados.
—Jonas, dime buenas noticias por amor de Dios —barbotó Bill al ver al alfa, quien soltó un suspiro exasperado.
—Pero es que sí son buenas noticias, David lo aprobó, que el contrato que te están ofreciendo es muy bueno, tanto para un nuevo disco, como también para que actúes de un personaje transcasta —farfulló Jonas.
—No soy actor, ni transcasta, no sé si sea lo mejor aceptar ese papel. ¿Siquiera tienes el guión para estudiarlo? —inquirió Bill sujetándose la frente al meditarlo.
—Tienes facilidades para desenvolverte en el escenario, un lado desarrollado más que histriónico por más que no seas actor, así que, por favor, Bibi, no necesitas ser ni uno ni otro, sólo pretender, y a estas alturas es más que claro que sí puedes hacerlo. Tómalo como un profesional y no como una aceptación de que eres lo que dicen de ti, porque no es una película basada en ti, y sí tengo el guión para que lo revises —farfulló Jonas, sacando de su maleta el folio que lo extendió al otro alfa.
—Está bien, lo leeré, y ya se puedo hacer muchas cosas sólo que… Perdón, ando un tanto alterado con todo lo del juicio —repuso Bill, ya que en sí el tener la oportunidad de seguir trabajando estaba bien, incluso sí tenía algunas ideas que había apuntado para letras de canciones, así que el tener una oportunidad de ponerlo en todo un disco venía muy bien.
—Sobre eso, señor Trümper, también tengo noticias —acotó el señor Zimmermann, el abogado de Bill.
Bill arrugó el entrecejo porque el tono del hombre no sonaba algo positivo.—¿Qué pasó ahora?
—Tiene otra demanda de parte de Michael Petersen —musitó el señor Zimmermann.
—¿Y quién diablos es ese hombre? ¿Qué es lo que quiere? —increpó Bill, ya que el día había sido muy pesado, y sólo quería relajarse con Tom y Max.
—Quiere la custodia de Max —respondió el abogado y Bill empalideció cuando comprendió la implicancia de ello.
—No puede, ¡¿cómo es posible que ese bastardo tenga el descaro de querer pedirme la custodia de mi hijo?! —preguntó Bill, sintiendo que iban a salírsele los ojos de sus cuencas por la presión que tenía.
—Es porque no hubo una denuncia como tal, sus padres fueron los que estuvieron diciendo en su defensa que no puede haber una difamación si en realidad no hubo abuso, ya que desde los catorce años se puede dar consentimiento según las leyes cuando se tiene relaciones con un adulto —explicó el abogado y Bill tensó la mandíbula, poniéndose rojo de la furia.
—¡Yo no consentí en ningún momento, ese hijo de puta abusó de mí! —reclamó Bill, golpeando sus puños contra la mesa, con la cabeza latiéndole con fuerza.
—Lo sé, señor Trümper, sólo que como no hubo denuncia como tal, y dejándose guiar por la narrativa en las declaraciones de sus progenitores… La verdad es que desconozco cómo es que consiguieron el ADN de su hijo, porque aquí ya tiene la prueba de que él es el progenitor, que tú nunca se lo dijiste, y que ahora quiere tener la custodia porque está más establecido de lo que puedes ofrecerle a su hijo dadas las circunstancias —explicó el abogado, viendo cómo Bill se estaba alterando aún más—. Eso no quiere decir que sea cierto, sólo lo menciona por cómo su vida se puso en riesgo por el asesino, y sobre poner en tela de juicio su moralidad al haber ocultado su casta por tanto tiempo. La verdad lo más probable es que esto esté siendo orquestado con ayuda de sus padres para demostrar que, en efecto, ellos son inocentes porque sólo dijeron la verdad. Lo que quiere es tener a Max y recibir una pensión de su parte, sin mencionar la reparación por haberle ocultado por años el que tuviera un hijo.
Bill sentía que iba a explotarle la cabeza, su abusador había sacado de algún modo el ADN de SU HIJO para hacerse la prueba de paternidad, teniendo el descaro de pedir la custodia y reparación alguna cuando todo fue fruto de un abuso, ¿cómo es que sus padres eran tan indolentes al hacer esto? ¿Cómo es que ese hombre venía a joderlo ahora?
Jonas se quedó impávido, sintiendo que no debía estar allí mismo, pero al ver cómo Bill parecía desplomarse en cualquier instante, es que salió de la oficina para buscar a Tom, no es que se llevaran del todo bien, pero ahora debía apoyar al cantante, así que lo vio en la sala junto con Max, acercándose al omega.
—Eh, Kaulitz, Bibi te necesita —habló Jonas, el omega lo vio poniéndose de pie.
—Ya regreso, bebé —dijo Tom a Max, quien asintió.
—¿Pasó algo? —preguntó Tom mirando al publicista en lo que se alejaban del menor.
—El abogado trajo malas noticias, el padre biológico de Max quiere su custodia —respondió Jonas, y Tom apretó los puños, en lo que ingresaba a la sala de juntas viendo cómo estaba su novio.
Bill estaba claramente afectado, su lobo estaba sufriendo, sin mencionar su expresión, y el omega sólo sentía tanta rabia y dolor al percatarse de que precisamente el pasado estaba volviendo por ellos, pero sin hablar se acercó a Bill, abrazándolo, con el alfa correspondiéndole al gesto, sintió el ronroneo de Tom y hundió su rostro en su cuello, dejando que lo arrullara, calmándose poco a poco en su abrazo.
—Los dejo solos, señores —farfulló el abogado, porque había sido mucho estrés para todos, y se salió de la sala de juntas, al igual que Jonas.
Tom todavía no sabía qué había pasado, tenía muchas preguntas, sólo que ahora Bill no necesitaba hablar, lo sintió vibrar contra su cuerpo cuando los dejaron solos, con el alfa rompiéndose en llanto, y Tom le acarició la espalda, sin parar su ronroneo, sintiendo cómo es que le mojaba el cuello con sus lágrimas.
—Te amo mucho, mi amor, no estás solo, así como tú no me dejarás solo yo tampoco lo haré, Bill —le aseguró Tom a su novio, apretándolo contra él, aunque no podían mantenerse del todo juntos por su vientre abultado, por el cual Bill estaba siendo cuidadoso de no presionarlo, de todas formas se mantenía pegado lo más que podía, dejando un beso con labios temblorosos contra el cuello de Tom.
—Te amo tanto, Tom… —soltó Bill, con el peso del pasado, sintiéndose en parte ese niño atemorizado que no tuvo voz en aquel momento, a pesar de que ahora era un hombre, tenía temor, pero sentía a Tom, y su olor, su ronroneo, su propio lobo, sentía que lo envolvía, lo amaba y era su ancla.
Necesitaba llorar un poco pero sólo para darse el suficiente impulso y seguir, porque no permitiría que esa maldita escoria se saliera con la suya, no podía hacerlo. Max era su bebé, y si bien Bill no había denunciado, lo dejaría bien en claro, que sí fue abusado, que no fue ninguna relación consensuada, y que él no estaba siendo un mal padre con Max, sólo que ahora quería calmarse en el abrazo con Tom, el único que podía llamarse padre de Max, aparte de él, era Tom, que incluso entre sus planes estaba que también Tom lo adoptara, al igual que pensar en matrimonio, marca y demás, es que sí habían hablado de ello con Max estando de acuerdo.
Tom sentía impotencia, pero también con esas ganas de proteger a Bill de todo, porque él era su alfa, incluso si no lo hubiera marcado todavía, Bill era suyo, y si bien ambos habían pasado por situaciones horribles e injustas, le daba mucha rabia que justamente regresara Aiden y también este imbécil a buscar perjudicarlos, y aunque no supiera bien qué es lo que había pasado, su cabeza tenía en letras de neón los nombres de Gordon y Charlotte Trümper, de alguna forma estarían relacionados, tenía que ser por eso.
Continúa…
(Paréntesis para mostrar otro regalo que me hizo Meli 😭❤️)

no mames, pasamos de lo peor a la chingada
ERA BROMA DE TRAER AL OTRO WEY, KASO 😭😭😭😭😭
y entiendo tanto el sentimiento de ver a las personas que más te han hecho daño, disfrutando mejor la vida que ni uno:( hasta uno siente que está pagando el karma del otro
XD tal cual te dije al interno, no fue intencional 😭, ya lo tengo terminado y justo adivinaste JAJAJA
Tristemente sí, están volviendo esas lacras, no sólo Aiden sino también este violín 😭
Pero habrá final feliz, te lo prometo por la garrita.
Muchas gracias por leer y comentar, Riri 🫶