El guardaespaldas 19

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 19

Apenas llegaron a casa, es que Bill le envió la grabación a su abogado, para que fuera válida en ambos procesos, y el señor Zimmerman se puso manos a la obra.

Cuando vino la noche, es que al momento de la cena, Tom se sorprendió porque Bill había puesto velas, fresas con chocolate, y también había mandado a pedir la comida favorita de Tom, teniendo un ambiente muy romántico para una cena normal, aunque no es que Tom como tal se quejara, sólo que sonrió mientras veía a Bill, Max y padre acomodándose en la mesa, con su novio haciéndole la silla a un costado, viéndosele hermoso con el cabello suelto sin las extensiones y usando traje, demasiado formal para una cena en casa nuevamente.

—Te ves hermoso esta noche —halagó Tom luego de que se sentara por la galantería de Bill.

—Tú también, aunque siempre lo haces —musitó Bill con una sonrisa, que Tom correspondió.

—¿En serio? ¿Con camiseta ancha y pantalones de chandál? Me hubieras dicho para vestirme mejor —regañó Tom sin realmente estar enojado con él.

—Papá, ¿por qué tan elegante? —preguntó Max arqueando una ceja.

—Porque a veces uno tiene que ponerse así para estar en casa, Max —respondió Bill, y el menor sólo frunció el ceño, sin comprender.

Jörg estaba riéndose en silencio, porque era más que claro lo que iba a pasar, como un secreto a voces por lo que había hecho el cantante.

Comenzaron a comer aunque Max se quejaba de que la luz de las velas no era la mejor para ver lo que comía, pero terminó por hacerlo, hasta que Bill soltó el tenedor en el suelo.

—Ups, se me cayó —dijo Bill, poniéndose de rodillas para recoger el utensilio, o al menos fingiendo hacerlo, quedándose en la misma posición, y vio cómo es que Max también se agachó, sujetando el tenedor.

—Pa, ¿ves por qué la luz de las velas no sirve? Por eso te cayó y ni lo viste dónde estaba para recogerlo —reclamó Max con el tenedor de su papá, en lo que Bill lo miraba con cara de circunstancia porque la pose no era para agarrar el cubierto, sino más bien tenía la mano metida en su bolsillo, y sacó una pequeña caja, apoyado en una rodilla y extendiéndosela a Tom, abriéndola ante él, y Max se quedó con los ojos abierto fijándose en la alianza de oro blanco que tenía diamantes allí, casi pegando su cara hacia el argolla.

—Max, por favor, estás tapando la vista a Tom —soltó Bill en voz baja, el niño se quedó de rodillas con el tenedor, pero miró hacia el omega, cómo es que Tom al verlos a ambos allí sintió cómo se apretaba algo en su pecho—. Tom… Si bien hablamos de esto, nunca te lo pedí formalmente, y quisiera que tuvieras algo que portar como lo especial e importante que eres para mí, así por eso, ¿quisieras casarte conmigo? —inquirió el alfa, mostrándole el anillo con una sonrisa.

—Tomi, dile que sí a mi papi, está bonito, no él, que sí también, sino el anillo está bonito —opinó Max, y Tom estaba riéndose por lo tierno y dulce que era Max con sus aclaraciones en aquella pedida un tanto infructuosa de la mano.

Jörg estaba grabando el momento en silencio, algo lindo para mostrarle a Theo cuando fuera grande.

Tom asintió, extendiendo su mano, y Bill le puso la alianza en su dedo, porque sí, habían hablado de casarse, de adoptar a Max, y de varias cosas, sólo que no tenían una petición formal, un anillo que demostraban que se pertenecían entretanto, así que ahora Bill quiso hacer las cosas de forma correcta, y qué mejor en aquel momento que podrían organizar todo para la boda ahora que tendrían más calma en su vida.

Bill besó sus nudillos, y se puso de pie para besar a Tom, quien le correspondió, en lo que Max aplaudía efusivo porque se iban a casar sus papás.

—Perfecto y todo quedó en la cámara —alabó Jörg, en lo que veía cómo su hijo y yerno sonreían en su dirección—. Felicidades, muchachos —agregó el mayor, sintiéndose muy feliz de ver así de contento a su hijo, con el brillo por el embarazo, y cómo es que también les habían dicho que los juicios terminarían muy pronto.

Jörg ahora volviendo a tener la oportunidad de pasar tiempo con su hijo, acariciándole la panza y estando para él, pero a sabiendas de que también estaba Bill, cómo es que veía la adoración del menor hacia su hijo, consintiéndolo siempre, viendo cómo es que tenía que hacerle algún antojo que se le venía de noche… Y ni siquiera porque Tom estuviera habituado, sino porque a Bill le nacía darle todas las comodidades a Tom, y eso incluía ver que no le faltara nada por más nimio que fuera, así que si bien Bill era un alfa menor que su hijo, estaba dando por completo la talla para futuro esposo de su hijo, lo hacía feliz, y le daba gusto porque era algo que se merecían los dos. Sólo podía pensar que Simone estaría feliz viéndolos de donde sea que estuviera, porque Tom estaba teniendo todo lo que merecía desde joven, ahora de la mano de un alfa que en verdad lo amaba.

&

Tom al cumplir oficialmente cinco meses de embarazo, estando con el vientre más grande, los pectorales también y los pezones muy sensibles habiéndose oscurecido, es que Bill era quien lo cuidaba, dándole masajes a su cuello, espalda y pies, y Tom estaba más que feliz, porque no sólo era que Bill fuera alguien muy cuidadoso con él, sino también el hecho de que ya habían hecho todas las validaciones para el audio y por lo mismo es que iban a procesar a Michael por todos sus delitos, y también a los Trümper, así que la vida no podía ser más buena en aquel instante.

El despertarse de madrugada, bosteza y tener un antojo tampoco era algo que fuera un problema, sólo que sí se sentía conflictuado, porque Tom no era mucho de dulces, pero ahí en plena madrugada, estaba salivando de pensar en los sándwiches con malvavisco derretido de Bill, que quien como si lo hubieran invocado con el pensamiento, se sentó, fijándose en su prometido sentado mirando hacia la pared.

—¿Pasó algo, amor? ¿Te duele algo? ¿Vamos al médico? —preguntó Bill soñoliento.

—No, nada de eso, sólo se me antojó algo —respondió Tom, y Bill apoyó su quijada sobre el hombro del mayor, dejándole un beso en el cuello.

—¿Qué cosa, mi amor? Dime y te lo conseguiré —soltó Bill con determinación, abrazándolo por detrás, acariciándole la pancita y sintiendo cómo es que su bebé reaccionaba contra su tacto.

Tom sonrió porque Bill realmente lo amaba, y la conexión que tenía con Theo, también era como si Bill la tuviera, unidos los tres de algún modo pese a no estar marcado.

—¿No te vas a burlar? —increpó Tom, envolviendo sus brazos sobre los del alfa, disfrutando el calor y cercanía del menor.

—¿Por qué me burlaría? Ya te comiste pepinillos con nutella, atún con helado de vainilla o cereales con kétchup, así que superamos por mucho las aberraciones culinarias, ¿qué cosa se te antoja?¿Yogur con aceitunas? —inquirió Bill en un tono bromista, porque en realidad no era un reclamo o algo, y Tom rió al pensar que se le había antojado cada cosa peculiar, que Bill sólo le cumplía sin chistar, aunque evidentemente sin estar embarazado ni siquiera quisiera comerse esas cosas.

—Uhmn… Es que quiero los sándwiches de malvaviscos derretidos que nos hiciste en la casa de mi papá, de sólo pensar en comerlo se me hace agua la boca, y siento que si no los como, Theo saldrá con cara de malvavisco —mencionó Tom lo último más como una burla de lo tan antojado que estaba.

—Vaya, pero es el antojo más normal que puedo cumplirte, y así evitar que mi nene no tenga cara de malvavisco, aunque sería uno muy bonito déjame decirte —chanceó Bill riéndose para dejarle un beso en la mejilla—. ¿Quieres quedarte aquí y que te lo traiga o vamos juntos a la cocina para que lo comas apenas esté listo? —propuso el pelinegro, porque quería hacer todo lo que Tom deseara.

—Quiero ir contigo —respondió Tom.

Bill asintió, bajándose de la cama, y ayudándolo a ponerse de pie, por más que Tom estuviera en buen estado físico, tenía que admitir que el estar embarazado era algo cansado, haciendo que hasta dormir fuera incómodo porque no se hallaba en una pose cómoda, así que Bill lo ayudara le servía, sintió su mano en su espalda baja, dándole leves caricias en lo que caminaban hacia la cocina, donde Bill le hizo la silla a un costado, y Tom se sentó, observando al alfa lavarse las manos para sacar un paquete de galletas de vainilla, y uno de malvaviscos, bostezando al momento de meter los malvaviscos en un tenedor, y encender la cocina, haciendo que se tostaran hasta tener una consistencia viscosa, que evidentemente no era la misma que cuando uno los metía dentro de la galleta en el microondas, por eso suponía que era diferente cuando lo hacía Bill.

Pero el alfa al terminar, es que puso el malvavisco sobre una galleta, y encima la otra, lo mismo lo hizo hasta hacer cuatro de esos sándwiches, extendiéndoselos a Tom, quien se relamió los labios porque realmente quería comerlos, agarrando el que hizo primero porque estaba menos caliente y saboreándolo con ganas.

Bill sonrió mientras abría la refri y servía un vaso con leche para también dárselo a su prometido. —Para que te ayude a bajarle al dulzor —arguyó el pelinegro.

Tom bebió la leche y sí, era la combinación perfecta, leche fresca y su antojo, por lo que seguía sonriendo al momento de engullirse aquel postre, con Bill comiéndose uno, pero sin dejar de grabarse las expresiones de Tom al comer, era tan bello, y él se sentía muy bien de poder ser quien le provocó esa felicidad.

Cuando terminaron de comer, es que Bill lavó todo, y luego llevó a Tom a la cama, quien le vino el sueño con el antojo cumplido, comenzando a roncar apenas su rostro chocó contra la almohada, estando de costado por el tamaño de su vientre. Bill lo abrazó por detrás, hundiendo su nariz en su cuello, en lo que el sonido de sus ronquidos hizo que él mismo se durmiera.

&

El que Michael fuera apresado luego de que Bill hubiera tenido que pasar por un sinfín de pruebas psicológicas que llegaron a la misma resolución de que sí, había sido abusado, y se confirmaba con Peterson mismo había dicho, y por ello también es que se le interrogó a los padres de Bill al respecto, ellos negaron todo, sin embargo, también estaban los pagos que se le dio a Michael, y que Listing confesara que sí, él fue quien lo buscó.

Gordon y Charlotte terminaron perdiendo el juicio contra Bill, pero también yendo a prisión por los actos delictivos que estuvieron avalando en su afán de perjudicar a su hijo, sólo que el matrimonio al saber que sí fue abuso lo que sufrió Bill, hizo que sintieran parte de culpa en su interior, aunque no del todo, porque prevalecía más la rabia de que hubieran perdido a Andreas, y Bill fuera capaz de encarcelarlos por ello.

El tema fue mediático, cómo es que el cantante famoso había metido a prisión a tanta gente, incluida su familia, teniendo la muerte de su hermano a cuestas, como si Bibi Queen fuera como un cuervo, ligado a la desgracia, sólo que también el resto lo notaba, que más bien había sido el tener una vida trágica, no que realmente el alfa hubiera deseado tenerla.

Sólo que… No detuvieron a Anis Ferchichi, ya que de esto no había ninguna prueba más que el testimonio de Michael Peterson.

Pero Anis se sentía maniático al respecto, con la paranoia al límite, porque ya había sido detenido una vez sin haber logrado poseer a Bill, y que luego de ello sólo se sintió peor, asqueándose de sí mismo, porque quería que fuera suyo, aunque eso significara que era gay, ¿por qué no podía ser un omega? ¿Por qué tenía que ser un alfa? ¿Por qué jugó con su cabeza? Y Aiden… Él le había dicho que nunca sería libre, que la única forma de poder hacer pagar a Bibi Queen por todo lo que hizo era matándolo, a él y su familia.

Le había dicho tantas cosas que parecían tener sentido, que sí, que Bibi era un mentiroso, que Bibi confundiría a muchos alfas como a él, haciéndolo gastar y casi quedar en la calle por todo lo que gastó en discos y mercadería. Y Anis se sintió envalentonado por ello, que Aiden le ofrecía protegerlo, sólo que el que Michael lo hubiera traicionado lo hacía sentir inseguro, y más paniqueado que antes.

Por lo que cuando interrogaron a Anis, incluso sin pruebas, él sólo: —Aiden Becker me dijo que lo hiciera, ¡pero no lo hice, no los toqué! —soltó el hombre entre alaridos, sintiendo pavor.

—¿Aiden Becker? ¿Quién es él? —preguntó uno de los oficiales.

Y con ello es que el hombre fue llamado a declarar, pero al tener una protección por toda su familia militar, y reputación, Aiden lo negó todo, diciendo que era un maldito loco ese hombre al cual nunca había visto en su vida.

Sólo que todo esto fue informado a Bill y Tom, preguntándoles por qué motivo en particular ese militar tendría la intención de lastimarlos, por más que lo hubiera negado, y no habían pruebas más que el testimonio de alguien mentalmente inestable como Ferchichi. Tom no quería decir quién era, tenía temor ante la amenaza, por más que su interior gritara por querer buscar la justicia que nunca tuvo por su hija, pero… Ya iba a cumplir seis meses, el mismo tiempo que tuvo cuando mataron a Sienna, y por eso había más conflicto dentro de él, porque su nena nunca pudo tener justicia, y ahora sería arriesgar a Theo, por más que en sí para este punto, Tom no lo hubiera mencionado e igualmente Aiden había sido quien había manipulado a Ferchichi para lastimarlos.

Entonces esta disyuntiva era complicada por mucho.

—Amor, pero si no hablamos será peor, ¿no lo crees? Yo cerré ciclos al encarcelar a Michael por lo que me hizo, ¿no sería bueno que Aiden también pague por lo que hizo? Hay pruebas de tus informes de salud, y tengo los nombres de los alfas, Gustav me los consiguió, si bien no hay pruebas para comprobar al menos para tenerlo con una orden de alejamiento o algo —propuso Bill, porque incluso Max había regresado a la escuela, a una nueva, y los mantenía informado por si había alguna irregularidad para ellos mismos ver con el director, ya que aquí ellos eran las víctimas, no al revés.

Tom sintió aquella presión dentro de sí, a sus seis meses de embarazo, de que si era hora de soltarlo o vivir con el miedo, de que nunca habló… Sólo habiendo deseado que Aiden muriera pero… Era una forma de verlo, el cerrar ese ciclo para que no hubiera ningún miedo de que le pasara algo a Theo, ¿verdad? Bill lo tenía sujeto de las manos, y fue su fuerza, por lo que Tom asintió, diciéndole al agente quién era Aiden Becker y haciendo una denuncia con los nombres de los soldados que lo golpearon brutalmente en aquel callejón.

—Aiden Becker es mi ex, más que un odio hacia Bill, es hacia mí, porque me amenazó también con que no hablara de él o volvería a hacerme lo que hizo con mi hija, mandando a esos soldados a golpearme en aquel callejón —respondió Tom, sintiendo que era lo más valiente que podría hacer ahora no sólo por él, sino por Sienna, por Theo y por todo… El esfuerzo grande que fue por fin decirlo en voz alta.

Fue de algún modo liberador por fin el poder hacer esa denuncia que tomaron los agentes, que si bien no habían pruebas más allá del testimonio, había sospecha de que fuera cierto dado que ya habían antecedentes por todo lo que habían pasado tanto Bill como Tom.

Tom no podía seguir viviendo con miedo, no más, la mano de Bill contra la suya, hacía que Tom se sintiera más fuerte que nunca, porque su prometido no iba a dejarlo, y ellos se merecían aquella calma de una vez por todas, su pequeño Theo también… Sienna, su pequeña, su niña, su mujercita, quien nunca tuvo justicia, quien habría cumplido dieciocho años, no podía seguir arrastrando con eso, no podía, no quería… Él intentó no escarbar en su pasado, sólo que Aiden no iba a dejarlo, al Tom haberse vuelto mediático por estar con Bill, es que su ex no iba a dejarlo en paz, porque era un maldito cobarde, y ahora iba a sufrir las consecuencias de que su familia entera supiera de lo que era capaz, ya no le importaba, Aiden podía pudrirse en el infierno, Tom sólo quería estar en paz con su familia.

Él no iba a empezar aquella lucha, pero tampoco iba a seguir callando y poniendo la otra mejilla mientras que esa escoria seguía viendo la forma de lastimar a su familia, no, no iba a poder tener otra pérdida.

Tom no era un adolescente, era un hombre, y se seguía repitiendo que no estaba solo tenía el anillo de compromiso, el saber que Bill estaba con él, y lo estaría por siempre,  incluso en aquella fragilidad estaba en un punto de no retorno, totalmente determinado a que Aiden tendría que pagar por todo lo que hizo y arrebató.

“Por Sienna”, pensó Tom, acariciando la piel donde reposaba el tatuaje con el nombre de su hija. “Y por Matheo, tu hermanito, mi amor”, pensó nuevamente el omega pero hablándole a su hija, a la cual amaría por siempre.

&

Después de un largo día, es que Bill preparó la tina con agua tibia, sales aromáticas, del único aroma que no le daba asco durante el embarazo a Tom, porque su olfato se había vuelto ultra sensible con ello, y lo llevó para que pudiera bañarse.

—¿No vas a asegurarte que me bañe bien? —inquirió Tom con su bata de baño y una sonrisa de medio lado, un tanto tímido en realidad puesto que no es que estuviera en su momento a nivel físico con seis meses de embarazo, un vientre por demás abultado, sus pectorales inflamados, y ni hablar de sus pies (entre otras molestias), pero no por eso quería prescindir de su alfa en este momento, quizá no para que se lo hiciera, aunque Tom quería que sí, pero al menos para que le brindara mimos y besos durante el baño.

Bill en realidad sí se había mantenido muy afectuoso durante todo el embarazo, al menos cuando ya supo que Tom lo estaba, porque tuvieron muchos conflictos antes de descubrirlo, sólo que también no le proponía como tal el tener sexo, fuera de cuando lo sintiera dispuesto, como cuando soltaba sus feromonas o se le pegaba mucho, ya que también con el paso del tiempo en el embarazo, si bien Tom quería que Bill se anudara, y más porque dormían juntos, a veces las molestias hacían que no siempre pudieran tener relaciones, y más porque también estaban lidiando con el estrés. Sólo que ahora aún tenían lo del imbécil del ex de Tom, pero también… Tom le estaba poniendo esos ojos de que quería mucho más que mimos.

—Me encantaría —respondió Bill, comenzando a desvestirse, mientras que Tom se quitaba la bata y soltaba el cabello.

Tom estaba observando el cuerpo con tatuajes de Bill, cómo si bien aún no estaba erecto, tampoco estaba del todo dormido, lo cual hacía que su ego herido por su cuerpo en constante cambio por el embarazo, se alimentara, y es que desnudos ya se habían visto más de una vez, también para sus seis meses Bill le había hecho el amor en diferentes ocasiones, sólo que era diferente sentirse del todo seguro por momentos, cuando él ya tenía su cuerpo trabajado con músculos y ahora sus pectorales estaban grandes no por ejercitarse, sin hablar de su vientre o cómo el engordar también se le iban a otras partes de su anatomía.

El que el embarazo hiciera que le crecieran más las caderas, traseros o muslos, no era algo que Bill le desagradara, y de hecho en sí le gustaba ver el cuerpo desnudo de su omega, incluso con sus pectorales que eran muy sensibles al tacto, así sólo se deleitó mientras se acomodaban en la tina, con Bill detrás de Tom, quien apoyó su espalda contra su pecho plano, el alfa teniéndolo con sus piernas a cada costado, en lo disfrutaban no sólo la cercanía, el calor de sus cuerpos y la tibieza agradable del agua, con las velos aroma a vainilla de fondo, no, sino todo ese ambiente y el saber que estaban juntos en un momento de intimidad.

Bill masajeó el cabello de su prometido, haciendo que Tom mismo sonriera suspirando al tener las manos del alfa encima de su cuero cabelludo, luego también se encargó de enjabonarlo, usando aquello como excusa para tocarlo, mientras Tom sentía cómo es que había un bulto contra su espalda baja y se olisqueaba el aroma a sándalo.

—¿Es necesario que toques tanto mis pectorales al enjabonarlos? —cuestionó Tom, haciendo el cuello a un costado sintiendo cómo Bill lo mordía desde atrás.

—Claro, sólo para asegurarme que estés bien limpio, mi amor —contestó Bill, apretándole los pezones endurecidos y Tom se estremeció, porque en este punto era más sensibilidad que dolor, y forma en que Bill lo agarraba a manos llenas, maravillado por cómo era tan suave pero delicioso, es que sólo estaba excitando más a Tom, y por supuesto que Bill lo sabía, porque también olisqueaba las cerezas en Tom.

Bill nunca dio de lactar a Max, al ser alfa no generó leche en sus mamas, pero en Tom incluso el olor que desprendía le encendía, le daba más ganas de hacerlo suyo, porque Tom cargaba con su cachorro, estaba embarazado de él…Tom giró su rostro levemente y el alfa lo besó jugando con su lengua incluso en aquella posición no del todo cómoda.

Tuvieron que enjuagarse para irse a la cama, no porque ellos no pudieran hacerlo en la tina o el baño, o ya no lo hubieran hecho antes, claro que sí, sólo que con el embarazo así de avanzado, Bill priorizaba la comodidad de Tom por completo, por lo mismo es que él fue quien lo secó y llevó hasta la cama, echándolo con delicadeza para comenzar a besarlo, teniendo que ponerse un poco de costado para no hacer presión sobre su abultado vientre, es que ya estaba en el tercer trimestre y su “pequeño” frijolito ya era más que notorio, Theo era un bebé sano al cual adoraban.

Sólo que Bill ahora estaba enfocado en el papi de Theo, rozando sus labios, jugueteando con su lengua, bajando su mano para apretarle uno de sus pectorales, en lo que Tom terminó gimiendo contra la boca del alfa, no importaba que se hubieran bañado, estaban demasiado calientes en aquel instante.

Bill se separó de su rostro, observando a Tom con los cabellos húmedos extendidos en la almohada, sus labios hinchados y rojizos, sus ojos brillantes… Y mordisqueó su labio inferior, jalándole el piercing, a lo que Tom se quebró más, teniendo su interior palpitándole en anticipación mientras emanaban sus fluidos, y su miembro despierto, completamente duro por Bill.

Tom veía al alfa sobre sí, los ojos con chocolate derretido en ellos, dilatados por el deseo, y cómo esa fijeza sólo era dedicada a él, apagando las voces de la inseguridad dentro suyo, haciendo que se sintiera por demás deseado por el alfa, esa dureza presionando contra su cuerpo, Bill, ese alfa tan atractivo ardía por Tom.

Continúa…

SE NOS CASAN LOS TRANSCASTASSS, y Maxito súper tierno sin entender XD. Sólo que ajá, el cacas de Aiden jodiendo como siempre, aunque prevaleció más los momentos lindos de los prometidos que se quedó en una escena muy candente que continuará en el siguiente capítulo. Opiniones a comentarios, por favor :3

por Kasomicu

Escritora del Fandom

2 comentario en “El guardaespaldas 19”
  1. csm todos a la cárcel ya alv para que dejen de chingar

    Y QUE VIVA EL AMOOOOOR, estoy feliz que ya de a poco estén saliendo de esta racha de mala y la vida les comience a sonreír a los 3

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