Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 12

El canal donde se transmitía el programa de Heidi dejó de brindarle espacio para que saliera al aire cuando notaron la demanda que ella se negaba a hacer caso, por considerarse dueña de la verdad.

—Sólo es cuestión de pagarle a algún juez para que lo anule y ya. Lo cual es irrisorio. Decirme que miento, sí, tal vez “exagero” un poco la información que recibo. Sin embargo, no por ello miento. Tengo las grabaciones y todo —habló Heidi con su asistente.

—Señorita Klum, de todas formas la demanda está en proceso. Y por ello el canal ya no está de su parte —farfulló Ria.

Heidi golpeó la mesa con su puño.

—Malditos vendidos… Pero alguien tendrá que darme un espacio para seguir hablando. Que mi agente llame al resto de canales, ellos siempre quisieron tenerme, es hora de que demuestren su interés —comentó Heidi con una sonrisa de lado.

—Si sigue negándose ante la demanda podría ir presa, señorita Heidi —explicó Ria con nerviosismo.

—¿Presa yo? ¡Já! Y pensar que ese alfa mocoso que no me llega ni a los talones sí tiene tremendo descaro para negar lo evidente… —musitó Heidi.

—Tom Trümper-Kaulitz sigue en estado de gestación. No perdió a su bebé —farfulló Ria, que no sabía si era buena idea decírselo y notó cómo la rubia hizo un gesto de desagrado en vez de sentirse tranquila por saber que el empresario no tuvo un aborto.

—Retírate —ordenó Heidi con voz de alfa.

La mujer asintió temerosa e hizo caso.

La rubia soltó un grito de frustración. Porque ella no consideraba que se mereciera esto. Si quien la cagó fue el imbécil del marido de Tom.

Heidi nunca quiso tener hijos, pero le daba más rabia que ese engendro, y el que estaba en el vientre de Tom, eran de Trümper, el cual ni siquiera se lo merecía. No es que ella amase a Tom, no, es más, sabía de su vida desde lejos, detestándolo por haberla rechazado.

No obstante, cuando finalmente tuvo la oportunidad de vengarse lo hizo. Pensando que era una burla que un omega, siendo tan inferior, hubiera sido quien la había hecho sentir tan insegura y humillada.

Por ello es que Heidi sentía que podría haber sido mejor alfa para Tom que Trümper. Qué esos cachorros habrían podido ser de ella.

Evidentemente desde el inicio Heidi le hubiera dicho que no iban a ser exclusivos, pero igual, no mentirle probablemente para que casi se le hubiera caído su hijo.

A Tom le salió mal la jugada de buscarse uno más joven, y totalmente descarado para que la demande por decir la verdad.

&

Nick estaba con Bill y Tom en su casa, dónde tenía a Harry en su regazo, el cual le mordía la mano.

ㅡAy, sí. Lo siento. Me hace lo mismo ㅡse disculpó Tom por su hijo, pero el más joven negó, sonriendo.

ㅡNo se preocupe, señor Trümper-Kaulitz, en realidad Harry no me lastima ㅡcomentó Nick, y el bebé ahora procedió a darle besitos en su mano para luego sonreírle, balbuceando “ni, ni” sin parar al verle, buscando la atención del omega.

Bill arqueó una ceja, teniendo una breve sospecha del por qué su hijo sólo mordía a Tom y a Nick, pero prefirió no decirlo.

ㅡY, Nick. Me dijiste que esa bruja se perjudicó sola con lo que hizo en su canal, ¿no? ㅡinquirió Bill, viendo a su asistente y él asintió.

ㅡSí, precisamente eso. Sigue sin acatar las órdenes del juez. Ni apersonarse. Aparte de que se suman más mentiras al dar esa información falsa en su último show. Que por el comunicado que dio el canal, la despidieron. Sin embargo, ella sigue publicando estupideces en sus redes sociales. Así que sólo es cuestión de esperar un poco para que la metan a la cárcel ㅡrespondió Nick, para luego besarle la mejilla a Harry que seguía buscando su atenciónㅡ. Sí, lindura, luego juego contigo, ¿está bien? ㅡle habló con tono meloso al bebé, para después mirar a su jefe.ㅡLo único que no entiendo es el por qué está ensañada con ustedes, es decir, sí ha tenido estos comportamientos antes pero no con tanta reincidencia que ya raya lo insano.

ㅡYo ni la conozco ㅡcontestó Bill, alzándose de hombros.

ㅡYo tampoco recuerdo haberla conocido ㅡacotó Tomㅡ. Es que nuestros círculos son distintos. Ella es mediática y de farándula. Las ocasiones que he salido ante la prensa han por mi trabajo, no por escándalos ni nada que se le parezca, hasta ahora evidentemente ㅡterminó por decir, ya que Tom se había cuidado mucho de que su vida se mantuviera privada, con un bajo perfil. Dónde sus ligues de una noche no pudieran hablar nada sobre él por su acuerdo de confidencialidad, y mayormente acudir a prostíbulos para evitar tantas interrogantes.

Pero Tom sabía que si bien nadie había ido a la prensa diciendo que era omega, sí había muchos comentarios sobre lo bueno que era en la cama. Y, modestia aparte, en ese sentido sí sabía disimular bastante el que fuera omega, por eso creían que era un alfa que no anudaba o un beta muy sexy. Al menos su lubricación en su canal anal no era tanta cuando estaba con otros a comparación de cómo se mojaba Tom a cántaros cuando estaba con Bill, incluso siendo el activo, nadie lo había enloquecido a ese punto.

ㅡPues es que pareciera algo personal. Pero Bill no ha tenido parejas antes de usted. ¿Usted tal vez estuvo con una pareja de Heidi? ¿O quizá estuvo con ella? ㅡcuestionó Nick.

Tom negó.

ㅡMejor llámame Tom. Ya es bastante que seas menor que Bill y me digas señor, que sí, lo soy pero igual. Sobre lo de Heidi, desconozco si estuve con alguna de sus parejas, es decir, cuando eran ligues de una noche no sabía más que su nombre y ya. No si tenían o no pareja fija. Y sobre estar con ella, no, me metía con omegas o betas, nunca alfas ㅡcontestó Tom.

Bill evidentemente no le había hablado a Nick sobre el pasado de Tom, lo cual su esposo agradecía, pero por lo mismo su asistente no sabía cosas como que Tom nunca había estado con otro alfa, aparte de sus abusadores, y Bill.

Nick se quedó pensando en silencio con Harry mordiéndole la mano otra vez. ¿Sería posible que aquello fuera algo por sus familias o envidia? El joven omega no entendía, es decir, si bien a lo largo de su vida conoció a personas que fueron crueles con él, Nick no les dedicó su atención, fue cómo ignorar y ya, no estar al pendiente ni buscar hacer algo en su contra. No le hallaba sentido a tomarse el esfuerzo de hacer algo simplemente por malicia y tener antipatía por alguien. Veía a Bill y Tom, eran lindos el uno con el otro, tenían una familia bonita, incluso tenían un hijo hermosos y dos en camino, ¿cuál era la motivación para dañar algo así?

Nick sabía que Tom casi pierde a sus gemelos por culpa de ese malentendido. Entonces consideraba enfermo que aquella reportera se comportase de esa manera. Todavía burlarse públicamente del aborto, que no pasó por suerte, pero igualmente casi sucede debido al estrés que Heidi provocó con su cizaña.

Nick se sentía estresado. Porque si bien recién conocía en persona a Tom, siempre lo admiró y luego, aparte de su enamoramiento, le tenía un afecto por todo el amor con el que hablaba Bill de él. Y como omega, si bien no creía tener hijos en un futuro cercano, sí pensaba que era terrible estar tan vulnerable, y recibir esa clase de sustos. Así que esta situación hacía que su empatía estuviera al máximo.

ㅡ¿Estás bien, Nick? ㅡinquirió Bill, notando la expresión apesadumbrada del joven.

ㅡSí, Bill. Sólo creo que necesito irme a casa ㅡmencionó Nick, no quería dejar a Harry, sin embargo, necesitaba distraerse con urgencia, unos tragos, bailar y tal vez ir con alguien a desfogar, porque genuinamente tenía los músculos muy tensos por todo el estrés de estas situaciones.

ㅡSí, está bien. Ya hicimos todo lo necesario ㅡcomentó Bill.

ㅡTe mantendré al pendiente ㅡrespondió Nick, para luego despedirse de todos, dejando a Harry llorando en brazos de su papá, repitiendo “ni, ni” mientras estiraba sus manos en su dirección.

Nick no podía negar que le destrozaba el corazón oír al pequeño llorar, por más que no lo conociera de tiempo se había encariñado mucho con Harry, pero tenía que relajarse con urgencia, ya que no se sentía él mismo, y estaba bien que tuviera empatía, pero tenía que vivir su propia vida también. Ya había ido desde temprano, almorzado con ellos, y ya era tarde, lo suficiente como para encontrar un bar abierto en su happy hour.

&

Tom estaba haciendo su ronroneo de omega para calmar a su bebé, y Bill los abrazó a ambos, buscando transmitirle tranquilidad a su hijo.

—No entiendo por qué está llorando tanto —soltó Tom, meciendo a Harry en sus brazos mientras Bill estaba detrás suyo en la cama, acunándolo a ambos.

Bill suspiró. —Creo que me estoy haciendo una idea del por qué.

—¿Por qué? —cuestionó Tom, girando levemente su rostro para ver a su esposo.

Bill aprovechó que se giró un poco para dejarle un beso en los labios.

—Es que he notado que su comportamiento cambia dependiendo de la casta con quien esté —habló Bill contra los labios de su esposo—. Harry sólo tiene contacto con cuatro omegas: Mi nonna, tu mamá, Nick y tú —continuó hablando el alfa, Tom arqueó una ceja.

—¿Crees que nuestro hijo es alfa? —inquirió Tom.

—Es que sí, es lo más probable, su comportamiento cambia con ustedes. Salvo que el único omega con quien no tiene parentesco es Nick, y por eso es que también lo muerde —explicó Bill.

—A mí también me muerde —farfulló Tom, frunciendo el ceño.

—Sí, mi amor, pero es porque tú lo pariste. Entonces la relación que tiene Harry contigo es más unida, eres su papi. Sin embargo, con mi nonna y tu mamá, él no las muerde porque aquello si bien es más dulce al estar con ellas, siente el rechazo de su cuerpo cuando huele a alguien que es de su familia, fuera evidentemente de quien lo parió, que es básicamente una forma de evitarse la endogamia. Aunque claro, hay excepciones raras como los predestinados que son familia, que no pasa en padres o hijos, sino primos, hermanos o algunos casos tíos, que ahí sí es legal y todo mientras sean predestinados. Y… Bueno, creo que como Nick es el único omega que conoce fuera de su familia, creo que Harry tiene un pequeño enamoramiento —musitó Bill.

—¡¿QUÉ?! —preguntó Tom, abrazando más a Harry contra él.

—¡No te alteres, amor! Es normal a veces cuando un alfa es bebé tener esos enamoramientos con un omega —acotó Bill—. De hecho, mis mamis me comentaron que les pasó con una niñera, tenía como un año y me la pasaba mordiendo a la niñera porque era omega, y yo nunca tuve contacto con un omega al ser mis dos madres alfas. No quiere decir que pase algo, sólo es normal en la naturaleza de un alfa. Evidentemente Harry no sabe bien lo que hace, sólo se siente frustrado porque su “crush” se fue —terminó por decir.

Tom miró su bebé, el que seguía diciendo “ni, ni, ni”, con sus ojitos con lágrimas y su puchero sobresaliente, al menos ya no lloraba tanto como al inicio, le dejó un beso en la mejilla a su pequeño.

—Entonces no sólo se parece a ti físicamente, sino que es alfa, y aparte, le gustan mayores —se quejó Tom.

Bill suspiró, para luego dejarle besos en el cuello a su esposo para calmarlo.

—Mi amor, esto no significa nada… Sólo es parte de su crecimiento. No es como si Harry crezca y se meta con Nick —farfulló Bill, para luego reírse ante lo absurdo de esa idea—. Seguro se le pasará luego. Yo pues eso lo hice de bebé, evidentemente no tengo memoria de ello, sin embargo, cuando fui creciendo ya era inmune, no reaccionaba al celo de ningún omega, ni me afectaban ni nada. Entraba en mi rut, sí, pero permanecía en casa viendo series, y ya. Mis ruts se volvieron más fuertes desde que me anudé en tu interior —acotó el alfa—. Aunque cuando te vi por primera vez sí me alteré demasiado. Pero es porque eres mi predestinado, y eres tan hermoso… —arguyó, volviendo a dejarle besos en el cuello a Tom, el cual sentía cómo sus vellos se erizaban por aquel cariño tenue.

—Sí, bueno. Sé que no es nada importante. Sólo que sí me sorprendí, supongo que es porque no tengo familiares de mi edad. Sólo me crié como hijo único. En la escuela tuve interacción con personas de distintas castas, aunque era complicado porque justamente me hacían en menos por ser omega —narró Tom, mientras disfrutaba de los labios de su esposo en su cuello—. Nunca sentí nada por nadie, si bien me gustaron algunos chicos, fue sólo por su atractivo, no porque mi lado omega deseara ser poseído, por lo mismo no tenía enamorados en la escuela. Aparte… —rió Tom con amargura—, no era popular, era el chico delgado con rastas y ropas anchas que era omega, tenía suerte si alguien quería ser mi amigo, por lo mismo me la pasaba más ensimismado, leyendo libros o cómics.

—Si hubiéramos tenido la misma edad, y estudiado en la misma escuela. Yo habría sido tu amigo —masculló Bill, besándole la mejilla.

—No te habría gustado… No era como soy ahora. Mis padres te mostraron mis fotos de ese tiempo, sí. Delgado, con rastas rubias, con ropa de rapero, y siempre cargando libros, y cómics. Contrastaba mucho cómo lucía y cómo era en realidad, siempre fui muy rarito —comentó Tom.

—Ah, sí, mis mamás no te mostraron. Deja lo busco —mencionó Bill, soltando a su esposo e hijo, el cual ya se había dormido en brazos de Tom, para revisar en su celular hasta mostrárselo—. Mira, así era a los quince años —acotó el alfa mostrándole la foto que Tom miró con ternura para luego sonreír.

—¿Te echabas laca en el cabello? —cuestionó Tom, observando la foto, que si bien tenía apenas dos años de diferencia a cómo había conocido a Bill hace siete años, Bill tenía el cabello corto, su mechón estaba sobre su ojo, y sus cabellos parados en todas direcciones como un erizo.

—Sí, la rajadura de la capa de ozono es por mi look de esos años —respondió Bill para luego reírse—. Así que también era un rarito al que lo hacían en menos, no por omega, pero sí por ser un alfa diferente. Y no, no creo que no me hubieras gustado. Siempre has sido hermoso, y fácilmente me habría enamorado de ti desde el primer momento. Que habrías tenido que soportar tenerme de arriba abajo detrás tuyo como perro. Te habría llenado de regalos hechos a mano, esos que se aprendían a hacer con vídeos de “hazlo tú mismo” en Youtube, escribiendo en mi cuaderno, carpeta y en toda superficie nuestros nombres unidos, te habría llevado chocolates o galletas que hice especialmente para ti, te habría armado una playlist con las canciones que me hacen pensar en ti, quizá hasta un cartel habría llevado a la escuela para pedirte que seas mi novio —le aseguró para después dejarle un beso sonoro en su cuello.

Tom suspiró, creyendo genuinamente todo lo que le decía su esposo.

—Habría sido lindo conocerte desde ese tiempo. Todo era más fácil, y yo no tenía tantos traumas —musitó Tom, besando la cabeza de su bebé.

—Pero seguro sí habrías tenido el mismo temperamento y siendo el mismo líder. Porque eres quien eres en esencia, pese a lo que viviste, no gracias a eso. Así que si la vida nos hubiera juntado antes, ambos teniendo la misma edad, evidentemente hubiéramos sido muy felices desde antes. Tal vez con un embarazo adolescente, pero… El punto es que igualmente estamos felices ahora, no cambiaría nada. Te amo en todos los universos, Tom, y si bien nunca perdonaré a los malditos que te hicieron daño, no te culpo por tus traumas, mi amor. Yo siempre estaré para ti, porque te amo, te adoro, y eres todo para mí —terminó de decir Bill, y Tom se sintió muy amado, por lo que se giró, no sólo el cuello esta vez, sino con su cuerpo para poder besar a su esposo, con cuidado porque tenía a Harry en brazos.

Un beso con afecto, amor, y correspondencia, un gesto que buscaba transmitir todo lo que sentían, y se separaron por aire, viéndose con ojos brillantes.

—Te amo, Bill —susurró Tom contra los labios de su esposo.

Bill besó nuevamente a Tom, acariciándole las mejillas rasposas.

—Yo más, mi amor —le correspondió Bill, sintiéndose el más afortunado del planeta al tenerlo.

&

Nick se estaba bañando a conciencia, su celo no le vendría pronto, y cuando lo tenía siempre prefería estar con otros omegas, porque estar con alfas era que quisieran hacérselo sin condón, o pidiéndole que se quitara el collar para evitar la marca. Los betas eran más tranquilos, eso sí, pero igualmente siempre le pedía a todos que se pusieran condón, incluso a omegas para evitar alguna enfermedad venérea, aunque también había estado con mujeres betas, mientras ellas terminaran haciéndolo sentir bien con sus dedos o lengua, lo mismo con omegas mujeres, siempre dejó muy en claro sus preferencias, incluso algunas no se desanimaban y hasta tenían un arnés con dildo para usarlo con él, Nick feliz mientras pudiera recibir.

Así que esta noche simplemente quería pasar su estrés con tener sexo con alguien más, luego de tomar y bailar.

En sí podría simplemente tener un orgasmo masturbándose, sin embargo, lo que Nick extrañaba también era el contacto humano, el sentirse sumamente deseado al ser acariciado por alguien más, aquella interacción entre dos personas al tener sexo.

Se secó, poniéndose perfume, desodorante y un poco de crema hidratante en su cuerpo, para después vestirse, sonriendo satisfecho con su reflejo en el espejo. Pero arqueó una ceja al notar que sus trenzas estaban algo sueltas, chasqueó la lengua y se las desató, mañana iría a que se las volvieran a hacer.

El cabello de Nick era negro natural, y lucía un poco salvaje después de quitarse las trenzas, por lo que se cepilló, para luego planchárselo, y amarrarlo en una coleta baja, tampoco quería llevarlo suelto, amaba tener el cabello largo, sin embargo, lo que le fastidiaba era cuando pensaba que era mujer por no tenerlo en trenzas. Sí, era omega, y muy feliz de serlo, pero no era mujer.

Ya después de ello es que Nick tomó un taxi que lo llevara al club Kitkat.

Nick se preguntaba cuántos años tendría que ahorrar para tener su propio auto, y también poder costearse una carrera universitaria, evidentemente la estudiaría a distancia, para seguir trabajando, sin embargo, no quería quedarse toda la vida con su carrera técnica. Tampoco quería irse a lo fácil se encontrar un alfa y ser un mantenido, no, Nick quería brillar por sí solo, y no sentía que serviría para estar atado a alguien. Sus relaciones no duraban mucho porque él mismo ponía muchos límites, simplemente disfrutar tener sexo, pero no más compromiso que aceptar algunas salidas a comer, bailar o que le dieran uno que otro regalo, sí.

Si bien Nick era muy consciente de que con su atractivo y coquetería podría conseguir lo que se propusiera, ciertamente le aburría estar con la misma persona, que hasta le pidieron matrimonio una vez y sólo estaban un mes, evidentemente lo rechazó, y así a varios que quisieron tener algo serio con él.

Las relaciones no eran lo suyo definitivamente.

Llegó al club, le pagó al hombre y entró, sentándose en la barra, pidiendo un daiquiri de fresa, y girándose para ver a los prospectos del lugar.

Nick se cruzó de piernas, mientras sorbía de la pajilla el trago, no de golpe, lo suficiente para saborear un poco, y darle show a quien se volteara a verlo, sólo ese trago pagaría, porque sabía que le invitarían más después, y tampoco quería emborracharse, algo que sabía como omega era beber con mesura y siempre fijarte en que lo hicieran delante suyo para mirar si querían meterle alguna droga.

Observaba a todas las personas del club, muchos estaban bailando, y él claro que lo haría, pero después. Quizá estaba muy oscuro como para apreciarlos bien, tendría que esperar que alguien se le acercase.

Nick siguió chupando, jugando con la pajilla simplemente con la intención de seducir. Hasta que alguien se sentó a su costado, y él sacó la pajilla de la boca, mordiéndose el labio inferior, fingiendo no notar la presencia ni los ojos que estaban comiéndoselo.

—Hola —saludó el hombre, por lo que Nick se giró levemente, observando al alfa rubio, con barba, piercing y tatuajes que lo veía.

“Sí está muy bueno”, pensó el omega, para luego ofrecerle una sonrisa.

—Hola —respondió Nick, jugando con la pajilla en su trago.

—Soy Wilhelm, ¿cuál es tu nombre? —preguntó el alfa.

Nick sonrió y se acercó al oído del alfa.—Perdón que lo diga por aquí, es que no se escucha bien por la música, mi nombre es Nick —comentó, casi acariciando con sus labios las orejas perforadas del alfa, todo era con segunda intención, pero Wilhelm no tendría que saberlo.

—Hermoso nombre, ¿bailas? —ofreció Wilhelm, extendiéndole la mano, y Nick se la sujetó, siendo guiado hasta la pista, sin soltar su trago con la otra mano.

Estaban bailando al ritmo de la música, Wilhelm agarraba por la cintura o caderas a Nick, el cual se dejaba, siempre el chocar contra otro cuerpo de algún modo era un juego previo para luego terminar llegando a un hotel cercano, porque se negaba a tener sexo en el baño de un club. Y si bien el alfa era muy atractivo, Nick se sentía un poco conflictuado en ese momento, porque más que excitarse, sentía una presión en la boca de su estómago.

“Maldito estrés”, pensaba Nick, mientras se tomaba el trago de una sola, a ver si con ello se relajaba un poco más. Wilhelm caballerosamente sujetó su copa, llevándola a la barra para luego volver, acercando más sus cuerpos, haciendo que danzaran de una forma sensual al ritmo de la música. El rubio bajó su rostro hasta el de Nick, respirándole encima, disfrutando del olor del omega, sin embargo, Nick, si bien tenía ahora sus manos enredadas en la nuca del más alto, aún tenía esa incomodidad en su interior.

Cuando el rubio acortó la escasa distancia entre ambos, besándole, Nick se dejó hacer, no correspondiendo como normalmente haría en una situación así, pero… Llegó un punto que fue muy evidente que el omega no estaba disfrutándolo.

Wilhelm se separó de Nick y lo miró interrogante.

—¿Malinterpreté las señales? —inquirió el alfa.

—No, sólo no me siento muy bien. Lo lamento mucho —se disculpó Nick, siendo consciente que el estrés era demasiado que le dolía la cabeza hasta besarlo, así que ni podía pensar en tener sexo.

El alfa asintió. —Si gustas te dejo mi número y me hablas cuando te sientas mejor —ofreció Wilhelm extendiéndole su tarjeta, la cual Nick recibió.

El rubio acompañó a Nick afuera, y se quedó a su costado para esperar su taxi.

Nick miró al hombre con cabello corto engominado y traje elegante. Se notaba que era su mayor, mucho más atractivo a la luz de la noche de la pésima iluminación del club. Wilhelm estaba fumando un cigarro hasta que llegó su taxi y lo embarcó.

—Cuídate, Nick —pidió el alfa, guiñándole un ojo para luego verle partir.

Nick se sintió tan frustrado por no haber cogido con ese alfa, se notaba que era bueno en la cama, e incluso un caballero. Pero en ese punto sólo quería hundirse en su cama. Ni siquiera bailó como quiso, ni tomó más de un trago, sentía que aquella noche había sido un rotundo fracaso.

Continúa…

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por Kasomicu

Escritora del Fandom

2 comentario en “Elegidos 12”

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