
Fic TOLL de Kasomicu
Capítulo 2
Bill regresó de trabajar, ser el CEO de su compañía era algo que lo tenía con continuas preocupaciones, ciertamente a veces pensaba que era mucha carga, principalmente para alguien que estudió arte. Pero… No quería defraudar a su abuelo, y aparte, con su sueldo se encargaba de ser el sustento de su casa, no que Tom ganase poco, no, pero a comparación sí había más ganancia con su puesto. Por lo mismo es que tenían una casa con piscina, en un lugar mucho más exclusivo.
El alfa aún mantenía sus ideas creativas fluctuando en su mente, por lo que dibujaba proyectos, que luego mantenía como bocetos para esculturas que planeaba hacer en algún punto de su vida, aunque su prioridad ahora fuera Harry ahora mismo.
Cuando llegó sonrió a ver que Tom estaba vestido nuevamente con uno de sus típicos trajes elegantes, un pantalón de vestir negro, con una camisa y un saco, que ahora incluso se había cortado el cabello, por lo que no tenía su típica coleta baja o moño alto, no, pero tampoco tenía el cabello corto por completo como él, sino más bien luciendo un estilo más salvaje con una melena mediana en capas, viéndose por completo hermoso, y en sus brazos, tenía a Harry, usando un trajecito negro con corbata michi, por lo que sonrió feliz.
Se acercó a ambos, besando a su omega con dulzura, para luego dejarle un beso en la cabeza con la cabellera negra de su bebé, que era todo pálido como él, y poseía sus rasgos, sí, era su copia, pero… Para Bill su hijo también tenía rasgos de Tom, como la determinación que poseía incluso a su corta edad para no dormirse simplemente porque no le cantaba la canción de cuna que le gustaba, o el que fuera un mini jefe incluso sin saber hablar aún. Suspiró, igual los amaba.
Bill dejó su maletín en el mueble, y se levantaron.
ㅡ¿Bueno entonces vamos? ㅡinquirió Bill.
ㅡPues sí, ¿para estoy vestido, no? ㅡbromeó Tom, acunando a su bebé, el cual se removía por no estar del todo habituado a usar zapatitos de charol, pero bueno, sólo era para ese momento, luego se los quitaría, que el castaño había hecho la investigación de que era mejor que no usaran zapatos, e incluso sin medias, ya que era mejor que sintieran las texturas bajo sus piecesitos.
Bill puso los ojos en blanco, y sujetó la pañalera de Harry, acomodando dentro sus documentos y papeleo necesario para casarse en el registro.
Acomodaron al pequeño bebé de ya nueve meses en la silla para bebés, y se sentaron, con Bill conduciendo, porque si bien Tom amaba conducir, prefería delegarlo con su alfa, principalmente ahora que se sentía muy fatigado, lo cual no entendía por qué. Una parte suya le decía que era por su edad, pero se negaba a admitirlo, que cuando cumpliera treinta y cinco no sería un viejo, no, señor… Suspiró recordando cómo creía antes que las personas de treinta años eran ancianos, ahora consideraba que lo eran de sesenta en adelante.
Tal vez simplemente era por ser padre, aunque lo bueno era que en tres meses ya destetaría a Harry, y podría volver a trabajar. Donde sí, lo llevaría consigo, y también a una nana, pero… Sentiría que volvería a ser humano de algún modo. Sin embargo, el ponerse sus ropas de antes lo hacía sentir más como él mismo, aunque sí notaba que la falta de ejercicio y embarazo, le había afectado, por lo que en realidad no había podido cerrarse el pantalón ni la camisa, y si bien no se lo dijo a Bill, es que tuvo que comprarse otras prendas iguales a las suyas, en diferente talla. Pero sabía que luego podría retomar sus ejercicios, y recuperar del todo su cuerpo de antes.
No es que Bill se quejase, su alfa seguía encantado con él en todas sus presentaciones, bien lo sabía por cómo se lo había hecho con mucha intensidad durante el embarazo…
Tom casi sin notarlo, se durmió en el trayecto hacia el registro civil.
Bill lo miró con ternura, totalmente enamorado de su omega, y feliz de que por fin se casarían, a escondidas de sus padres sí, pero no interesaba, él haría de todo para contentar a Tom. Por el retrovisor vio a su bebé también dormidito en su silla.
ㅡDormilones hermosos ㅡsusurró Bill, para seguir conduciendo.
Cuando llegó, es que se acercó al más bajo, besándole con dulzura, haciendo que el mayor correspondiera en automático al beso, y sonriera al abrir los ojos, siendo acariciado por las manos del alfa en sus mejillas rasposas.
ㅡ¿Me dormí? ㅡpreguntó Tom, para luego bostezar.
ㅡSí, mi amor. Te dormiste. Pero ya llegamos ㅡavisó Bill, el castaño asintió, quitándose el cinturón de seguridad.
Ambos salieron, para después sacar a su bebé de su sillita, y dirigirse al registro.
El proceso fue rápido, sólo firmar unos papeles y decir en voz alta que aceptaban casarse el uno al otro.
Al menos Tom agradecía que no se mantuvieran esas costumbres de antes donde el omega, sea hombre o mujer, debía usar un vestido. Detestaba la diferencia abismal que había entre las castas, por lo mismo daba donaciones a grupos de ayuda para omegas en necesidad, muchos de ellos sacados de las calles porque se prostituían o sufrían de abuso sexual, entre otros.
Bill no era así. Él rompía todos los esquemas y Tom lo agradecía, sinceramente si el alfa no hubiera sido capaz de dejarse dominar por él, incluso humillándose sin importarle el qué dirán, es que el castaño no lo habría volteado a ver, por más hermoso que fuera, y por más predestinado que era, el mayor se enamoró de él, de su intensidad, de su acoso, el cómo se puso el bozal, el cómo lo cuidó y nunca abusó de él, que prefirió hacer sacrificios… Que lo amó tanto para no marcarlo en sus propios celos, y dejarse penetrar por él, incluso aunque fuera frustrante anudarse fuera, al menos por lo que sabía. Bill poseía mucha determinación desde joven, y le hizo recuperar la fe, no quizá en los alfas, pero sí lo suficiente como para abrir su corazón, entregándose por completo, y permitiéndose ser feliz… Y ahora sentía su vida completa, no cómo cuando tenía veintisiete años, y suspiraba junto a Lois, estando estableciendo pero anhelando algo más… Por eso el alfa lo trastocó por completo, nublando sus sentidos, y metiéndose en su ser. No interesaba que fueran predestinados, sí, eso hacía que fueran almas gemelas, pero… Si Bill hubiera sido diferente a como fue, igualmente habría preferido rechazarlo, pero no, su alfa era único, por ello era su elegido por sobre ser su predestinado, porque eligió amarlo.
Así que oficialmente salieron del registro como esposo y esposo, los Trümper-Kaulitz.
Tom sabía que su madre le haría un reclamo a nivel estratosférico, pero no le interesaba. El omega nunca pensó en tener pareja, ni mucho menos casarse, entonces esto sería bajo sus propios términos. Sí… Entendía la necesidad de Bill de protegerlos a ambos, y también lo amaba, eran casi siete años juntos, así que casarse sonaba bien sin toda la parafernalia que implicase, y con ambos compartiendo apellido.
ㅡ“Familia Trümper-Kaulitz”, ya me imagino cómo se verán nuestras postales donde posemos los tres juntos en Navidad ㅡcomentó Bill después de que estuvieran de vuelta en el auto.
Tom arqueó una ceja. ㅡ¿En serio quieres que tomemos una foto navideña para hacerla postal y enviársela a nuestros familiares?
Bill lo miró. ㅡ¡Sí! Harry podría tener cuernitos de reno, y usaríamos unos suéteres muy lindos a juego, ¿no estaría genial? ㅡpreguntó emocionado como un niño.
Tom rió por lo cursi de lo dicho.
ㅡNo puedo creer que quieres que hagamos eso ㅡsoltó el omega.
ㅡSería hermoso, mi amor. ¿No te imaginas? Sino los tres usando cuernitos, o tal vez usando un gorro de santa. Sólo pensarlo me hace querer dar saltitos de felicidad ㅡmasculló Bill, comenzando a conducir.
Tom rió más, observando de reojo cómo lucía la alianza en el dedo de su… Esposo. Sí, sonaba la rara la palabra en su mente, pero no de forma desagradable, en realidad aquello le hacía sentir un revoloteo en el vientre… Quizá de forma literal.
ㅡDetén el auto ㅡordenó Tom, para luego taparse la boca.
Bill hizo caso, y vio con preocupación a su ahora esposo, saliendo del vehículo para vomitar en la acera. Inmediatamente el alfa salió del auto, y se acercó a él, acariciándole la espalda.
ㅡMi amor, ¿qué comiste? ㅡcuestionó Bill con preocupación.ㅡVamos al doctor, por favor ㅡpidió el alfa, viendo cómo Tom se levantaba, con el semblante pálido.
ㅡSólo… No sé, creo que me cayó mal ahora, pero, era pollo a la plancha, ¿qué tiene de malo eso? ㅡpreguntó Tom, para luego volver a doblarse vomitando otra vez.
ㅡY al parecer con ensalada ㅡmusitó Bill viendo el contenido de lo vaciado por su esposo.
Tom al sentir su estómago vacío, es que se limpió la boca con su pañuelo, para después volver al auto con ayuda del alfa.
ㅡDebemos ir al médico ㅡrepitió Bill.
ㅡNo, quiero ir a casa ㅡrefutó Tom, sintiendo que le dolían los pezones incluso con el tenue contacto con la tela. ¿Qué mierda le pasaba a su cuerpo? ¿Por qué estaba tan jodidamente insoportable? Se reprochó mentalmente, y Bill se sintió frustrado pero decidió obedecer, ya si esto empeoraba, lo cargaría hasta el médico de ser necesario.
El trayecto estuvo en silencio porque el mayor se volvió a dormir. Lo cual en parte Bill agradeció, no porque no disfrutara pasar tiempo con su omega, sino porque lo notaba muy agotado, lo cual se sorprendía ya que sí estaba durmiendo toda la noche. ¿Tal vez necesitaría vitaminas?
El alfa estaba con preguntas en su mente, sin embargo, decidió que no se mortificaría con ello. Simplemente igual lo llevaría al doctor, no quizá hoy porque lo veía muy afectado, no obstante, podría ser mañana o pasado, para ver que esté bien o si necesita algún tipo de vitamina por la producción de leche.
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Cuando llegaron a su casa, Bill cargó a Harry, mientras Tom caminaba como zombie, para luego lavarse los dientes y que su esposo le ayudara a ponerse el pijama, si bien no era tan tarde, sabía que su marido necesitaría dormir más en su cama, por lo que lo dejó echado allí. Mientras se encargaba de alimentar a Harry, luego de quitarle el trajecito, dejándolo con su pijama de gatito.
ㅡTú eres un gatito hermoso, sí que lo eres, mi amor ㅡle hablaba Bill a su bebé con una voz infantil, el cual soltaba risas burbujeantes frente a los cariños de su papáㅡ. A ver, abre la boquita… ㅡpidió el moreno, pero Harry tenía otros planes, por lo que el plato con comida que tenía para manipular, acostumbrándose a las sensaciones, le sirvió para lanzarle trozos de zanahoria a la cara de su papá, el cual suspiróㅡ. Harry… Bebé, come, por favor ㅡordenó el alfa, dirigiendo nuevamente la cuchara a la boquita de su bebé, el cual la cerró, negándose a querer comer los trozos de brócoli.
Estuvo batallando hasta que finalmente el bebé se comió lo del plato que tenía para jugar, donde ambos estaban manchados por completo de comida. Por lo que Bill bañó a su bebé, y luego se bañó él mismo, al dejar dormido a Harry en su cuna, con otro pijama, por lo que anotó que quizá era mejor ponerle una ropa de diario para comer y no el pijama.
Entró a su habitación, fijándose que había un envoltorio en el suelo, debajo de la cama, cuando lo recogió vio que era la caja de supresores de Tom. No es que su esposo fuera sucio, de hecho era muy limpio, pero esta caja estaba entre la mesita de noche y debajo de la cama, por lo que no se podría haber visto a primera ocasión. Él lo notó porque vio la parte de aluminio brillar, sobresaliendo de la caja.
Sin embargo, cuando iba a botarlo, notó algo… La fecha de vencimiento. Había vencido el año pasado.
“Seguro por eso igual le vino su celo”, pensó Bill, hasta que se quedó paralizado.
El celo de Tom… Hace tres meses.
Su omega no lo buscó por su celo. Si bien tuvieron relaciones, no notaba el aroma fuerte que soltaba una vez al mes. A Bill le vendría su celo en unos días, lo sabía, pero…
“Mierda”, pensó Bill. Empezando a recordar lo que pasó ese día… No se fijó la fecha de vencimiento de esos condones, y luego tuvo que comprar más.
Tendría que llevar a Tom al médico mañana mismo. Pediría el día libre.
Se acomodó en la cama, y olisqueó a su omega, sí… Tom olía diferente. Más dulce como cuando… Estaba embarazado de Harry, aunque sentía que era un poco más dulce de hecho, lo cual no sabía por qué podría ser.
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Tom estaba de brazos cruzados, notoriamente enojado.
ㅡ¿Por qué insistes tanto en llevarme al doctor, Bill? Estoy perfectamente bien ㅡse quejó el omega.
ㅡPorque… Mi amor, otra vez tuviste náuseas y te calmaste oliendo mi ropa sucia ㅡmusitó Bill por toda respuesta.
ㅡ¡¿Y?! Eres mi predestinado, es normal que tu olor me calme ㅡrebatió Tom, sintiéndose exasperado. Sólo sería una infección estomacal, no era para tanto.
ㅡTom… Estás haciendo nido ㅡfarfulló Bill, no queriendo alterarlo, frotándole los brazos musculosos, mientras veía cómo el mayor se ponía rojo por la rabia.
ㅡ¡Es normal, carajo! Seguro me vendrá mi celo pronto ㅡse quejó Tom, sintiéndose de los nervios por tanta insistencia de Bill.
ㅡ¿Hace cuánto no tienes el celo, Tom? ㅡinquirió Bill con suavidad, viendo al más bajo con cariño y devoción.
ㅡPues me vino hace poco, ¿no? Cuando hicimos el amor ㅡrespondió Tom.
ㅡNo… No sentiste dolor, mi amor ㅡreplicó Bill.
Tom abrió los ojos por completo. Era verdad, sólo sentía excitación, deseo, pero no el ardor interno. Parpadeó confundido, ¿qué mierda? Y se tapó la boca al darse cuenta.
ㅡTenemos que ir al doctor ㅡcoincidió el omega.
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Dejaron a Harry con Dunja y Simone, para poder ir al médico de inmediato, donde ellas se fijaron en las alianzas en los dedos, pero se quedaron en silencio, notando más la preocupación en el semblante de su hijo y su yerno, luego sería el momento de reclamárselo.
Cuando le sacaron sangre a Tom, es que quedaron ahí sentados en la sala de espera, como si fueran unos presos a punto de recibir la inyección letal.
En realidad, Bill no se sentía así, pero sí veía el rostro conflictuado de su omega, por lo que lo tenía sujeto de su mano, acariciándosela con cariño, mientras esperaban. Tom le había dicho que no tendrían más hijos, entonces el que probablemente estaría embarazado, tal vez de tres meses, hacía que básicamente sus planes se vieran afectados.
Bill en realidad amaba la idea de tener más hijos con Tom, pero también respetaba la decisión de no tener más, “para muestra un botón”, le había dicho el mayor, y el moreno sabía que amaría a Tom por sobre todo, y si él ya no quería más bebés, pues estarán felices con su gatito.
Sin embargo, en este punto, no sabía cómo sentirse, por una parte feliz, porque volverían a ser padres, no obstante, no quería hacerse muchas ilusiones, por si finalmente Tom se negaba y pedía un aborto, que en realidad no podría hacerlo a menos que él lo autorice, y lo haría de ser necesario, porque sabía que al final de cuentas el cuerpo era de su omega, y él simplemente por algo protocolar lo “permitiría”, aunque no se sentía con ningún derecho de negarle de nada. Amaba y respetaba demasiado a Tom como para imponer sus deseos.
Por más que sí sentía un dolor dentro suyo, porque pensar en que Harry tuviera hermanitos, algo que él nunca tuvo, pues sí era algo lindo.
Bill siguió cariñándole la mano, con el instinto protector más fuerte… Claro, debió sospecharlo, estaba más cuidadoso con su omega, más de lo usual, que ya era decir.
ㅡ¿Señores Trümper-Kaulitz? ㅡpreguntó una enfermera.
Ambos levantaron la cabeza.
ㅡPasen por favor ㅡpidió la mujer.
Los esposos entraron al consultorio.
ㅡBuenas tardes, Tom, Bill. Pues sí, según los niveles en su sangre es evidente que estás en estado de gestación. Así que ahora quedaría hacerte una ecografía para determinar el tiempo, y estado del feto ㅡmasculló Andreas, viéndolos, para luego fijarse solamente en el castaño, que más que su paciente era su amigoㅡ. ¿Y vas a querer tenerlo?
ㅡSí ㅡdijo Tom con seriedad, era más que evidente que esta vez no fue planeado, y que él mismo decía que detestaba el pensar tener más hijos pero… No podía, lo quería, quería al pequeño ser que se estaba anidando en su interior. ¿Podría abortar? Sí, evidentemente, sin embargo, el pensar que podía ser otro Harry hacía que su pecho se apretara en su interior, quería aprovechar, finalmente… Podría contar con una nana para que los ayudara, ¿cierto? Tenían el dinero, podían permitírselo. No quizá para que hiciera todo, pero sí los auxiliase en gran parte para poder trabajar tranquilo, que sí, lo haría incluso con su panza de embarazo.
Se maldijo para sí mismo, evidentemente que el gimnasio tendría que esperar.
El rubio rió. ㅡTantos años conociéndote, Tom, me sorprende, pero sí. Está bien. ¿Pero Harry ya tiene nueve meses, no? Supuestamente la lactancia es un buen método anticonceptivo.
Tom se sonrojó. ㅡEs que no le doy de lactar.
ㅡOh, extractor, ya veo… ㅡmasculló el rubio.
Bill se quedó en silencio, queriendo saltar hasta el techo de la felicidad porque Tom no quisiera abortar. Harry tendría un hermanito corriendo juntos en un parque… Ya se lo imaginaba y suspiraba por ello.
Cuando Tom levantó su camiseta y sintió el frío gel sobre su vientre bajo, es que Bill estaba asombrado mirando la pantalla. Con el sonido de fondo de los latidos del corazón.
ㅡSus corazones están latiendo bien, al parecer tienen unos tres meses, sí. Por lo que en un mes se te cortará la producción de leche, así que desde ahora tienes que tomar vitaminas, y para Harry, le prescribiré una fórmula ㅡcomentó Andreas.
ㅡ¿Corazones? ㅡpreguntaron al unísono.
ㅡSí, yo sé que parecen manchas aún, pero sí, son dos, gemelos de hecho, comparten placenta ㅡfarfulló Andreas.
Tom y Bill se miraron entre sí, el alfa con expresión emocionada, y el omega pensando cómo mierda sería parirlos.
ㅡ¿Pero no se cuidaron o cómo? ㅡpreguntó Andreas, observándolos, principalmente a Tom, con expresión preocupada.
ㅡSí, con condones ㅡdijo Tom.
ㅡCreo que estaban vencidos… ㅡsoltó Bill, rascándose la nuca con nerviosismo. Andreas se preguntaba cómo es que Tom con una mirada asesina y sus 1.86 cm pudiera amedrentar tanto a un alfa de 2.10 cm, más grande no sólo en altura, sino también en cuerpo, a diferencia de lo que era cuando lo conocióㅡ. ¡Pero no me mires así! Tus supresores también lo estaban.
ㅡSí, debió ser pues hace tres meses, que precisamente a los seis meses después de parir un omega está más fértil ㅡmusitó Andreas, limpiando el vientre de Tom del gelㅡ. En fin, te prescribiré las recetas, ¿quieren las fotos y vídeo de la ecografía?
ㅡSí, por favor ㅡpidió Bill, aún sintiendo cómo la mirada del omega le quemaba, pero en un mal sentido.
—Pero cuéntenme un poco más de cómo es que se dio todo esto… No detalles candentes, sino meramente profesional. Entonces… Usaron supresores y condones vencidos, ¿algo más? —inquirió Andreas.
—No, sólo saqué unos condones viejos de mi pantalón que olvidé lavar, lo abrí con los dientes… —explicó Bill, y Tom lo miró con odio.
—¡¿Con los dientes?! ¿Cuándo diablos me has visto abrirlos con los dientes? —preguntó Tom, con el rostro enojado.
—Ah pues, me los ponías con la boca pero… Creo que no te he visto abrirlos con los dientes, pero por la urgencia…—se quiso justificar Bill.
—Cálmense, por favor, señores. Bill, los condones nunca se abren con los dientes. Imagino que Tom se refiere a las veces que él te puso el condón, o que se encargaba de hacerlo, en fin. El punto es que el látex se puede ver afectado por ello. Sin mencionar que un condón en el bolsillo no es la mejor opción, ¿sabes? De hecho hay como unos estuches para lentes, pero más pequeños, ahí es mejor guardarlos, ya que en los bolsillos o billetera, por la fricción, pues terminan desgastándose, así que puede filtrarse esperma. Y al parecer tienes un buen conteo de espermas para haberle atinado a la primera —mencionó Andreas, y Tom gruñó hacia su médico—. Sólo lo digo como un profesional, Tom, así que bájale a tus celos. No me interesa tu alfa —le buscó tranquilizar, entendía que el omega estuviera más afectado por sus hormonas pero el rubio era beta y prefería estar con parejas mayores que él, no menores aparte que jamás se metería en una relación, y precisamente por no tener mucho tiempo por su trabajo es que prefería estar solo.
Tom dejó de enseñar los dientes y sintió cómo Bill le apretaba la mano, que aunque le diera enojo por ser un estúpido, finalmente lo amaba, así que sólo quería sentirlo y que ambos se echaran en su nido en ese momento.
Andreas terminó las recetas, y se las extendió a Tom.
—Lo siento, me puse algo fuera de mí mismo, Andy —se disculpó Tom, notando lo irracional que fue con su doctor, que básicamente era su amigo de años.
—Sí, te entiendo. Pero descuida, tu alfa que no termina de desarrollar su prefrontal es sólo tuyo, porque son predestinados, te marcó, tienen un bebé, y dos en camino, y, por lo visto, hasta se casaron sin invitarme —molestó el rubio.
—Ah, sí, es que en realidad no invitamos a nadie, sólo fuimos al registro —mencionó Tom.
—Típico de ti, Kaulitz —barbotó Andreas—. Bueno, váyanse con cuidado, y compren todas sus vitaminas. Probablemente ahora sí tendremos que programar una cesárea, Tom.
El omega suspiró, no lo alentaba realmente el pensar en que lo abrieran de par en par como un pedazo de carne.
—Luego veremos eso, aún no quiero preocuparme —musitó Tom.
Bill se sentía ansioso, porque el pensar en una operación innegablemente era algo… Peligroso, y lo que menos deseaba era que Tom recibiera algún daño.
—Lo que sí, consideren otros métodos anticonceptivos cuando nazcan los bebés, ya que aún tienes un nivel de fertilidad hasta los cuarenta años —acotó Andreas.
—Sí, la vasectomía será el premio que me dará Bill —comentó Tom, mirando a su alfa.
El moreno se rascó la nuca, por lo que sabía era una operación menor.
—Sí, antes de que puedas volver a embarazarte lo haré, mi amor, te lo prometo —masculló Bill, determinado, sin importarle el dolor, literalmente, en los huevos, haría lo que sea para que su omega no tuviera que pasar más sufrimiento.
Continúa…
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Aquí hay mucho amor y creo que muchas enseñanzas una de ellas Tom tiene mucho amor propio dijo que si Bill no sería como es así fuera su predestinado y alma gemela no le hubiera hecho caso 🥰soy muy detallista y me encantó la portada de elegidos como tiene retratos de ellos creo que es de los años juntos ame eso
Sí 🥰 salen las fotos de ellos, porque empezaron con Bill de 17 años y Tom de 27 años, y ahora Bill tiene 24 años y Tom 34 años, ya llevan 7 años juntos cuando finalmente tienen su bebé 😍 porque Tom quería que Bill estuviera bien establecido antes de que lo marcara y tuvieran su bebé. Gracias por leer y comentar 🫂
Tu historia es dulce y me agrada el dulce
Me alegra mucho que te esté gustando 🥹❤️ gracias por el apoyo