Elegidos 23

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 23

Conforme seguían yendo a la escuela, es que Tom de vez en cuando recibía notificaciones sobre el comportamiento de Fred, ya no de boca de Bill junior, sino directamente del colegio. Y Tom lo sabía, que su niño era complicado, pero al menos eran problemas menores, como de conducta, o cosas así sin importancia, nada que implicara un daño real. A veces Tom pensaba que les faltaba tener la correa más ancha a los maestros para escandalizarse con algunos motivos por lo cual le notificaban, después de cuatro hijos no creía que era para tanto.

&

Ese día iban a hablar de sus familias, cada uno había llevado fotos de sus padres con una pequeña explicación que iban a exponer.

Lucas se sentía muy emocionado, porque si bien le gustaba estar bromeando con Fred, y sus nuevos amigos, también el pensar en hablar de su familia lo ponía feliz, porque amaba a su papá y mamá. Había elegido la foto que tenía con sus papis cuando ellos lo adoptaron, y estaba esperanzado en hablar con cariño al respecto, sin sentirse mal por no compartir sangre con ellos, ya que igualmente los amaba.

Fred y Bill hicieron su propio cartel cada uno, por más que en sí era la misma familia, tenían que decirlo con sus propias palabras, por lo que habían elegido diferentes fotografías familiares, ya que si bien eran gemelos, no les gustaba que pensaran que fueran iguales, eran individuos, por más que sí, tenían una conexión y unión peculiar, eran distintos por mucho.

Bill había elegido una foto de cuando sus papás eran jóvenes, porque ya sabía que sus papás estaban catorce años juntos, y le daba ilusión verlos en aquella fotografía donde su papi Tom abrazaba por detrás a su papá Bill, que estaba mucho más bajito a comparación de cómo medía ahora, y después puso la foto donde todos sus hermanos y él llevaban disfraces de gatos, incluso Ary con una vicha de orejas de gato, considerándolo muy acertado mientras cargaban a Lois que lucía con cara de odio en la foto, era una de sus fotos favoritas.

Fred había elegido la foto que tomó su papá Bill cuando todos abrazaron a su papi Tom en el picnic, y luego puso una foto de su papá Bill con un filtro chistoso de gato, porque no salía en la otra foto del abrazo grupal.

—Bueno, clase. Hoy hablaremos sobre las familias. Para ello es importante indicar algunas cosas —empezó a hablar la profesora Margaret—. Como ustedes sabrán, existen diferentes castas. Están los alfas, que sean mujeres u hombres, se caracterizan por ser líderes, protectores, dominantes, quienes ejercen control, en muchos casos son violentos, tienen problemas para obedecer o ese tipo. Mientras que los omegas sean hombres o mujeres son sumisos, calmados, también protegen a sus cachorros, y son muy dulces, siempre obedeciendo a su alfa. También están los betas que no poseen un lobo interno, y dependiendo de su sexo biológico es que pueden embarazar o quedar embarazados de forma convencional —acotó la maestra.

Pero Fred y Bill fruncieron el ceño, confundidos ante esa explicación, porque pensaban en su papá Bill, que era alfa, y pues… Sí, los protegía, pero no consideraban que su padre fuera una persona dominante, y su papi Tom que era omega no era calmado ni sumiso, de hecho él era quien lideraba la casa, incluso siendo el único omega de la familia.

—Dicho esto, ¿quién quiere empezar a hablar de su familia? —preguntó la maestra y Lucas alzó la mano.—Listing, pasa adelante.

El niño rubio sonrió y pasó al frente.

—Hola, soy Lucas. Y este es mi papá, se llama Georg, y mi mamá se llama Susanne. Ellos me adoptaron apenas nací básicamente. No conozco mis orígenes, pero no me interesa, los amo mucho. Mi papá es empresario de artes en Kunst y mi mamá es artista —contó Lucas con emoción—. Mi mami hace muchas pinturas grandiosas, es muy famosa, y estoy muy orgulloso de ambos. Nuestra actividad favorita es ir a comer, también le gustan ir a otros lados pero me aburro, así que me gusta cuando vamos a comer lasaña.

—Así como escuchan a Lucas, hay algunos casos donde los betas no pueden tener un hijo y deciden adoptar… —empezó a aclarar la profesora, pero Lucas frunció el ceño.

—Mis padres no son betas —corrigió Lucas, mirando a la profesora—. Son alfas. Me dijeron que es peligroso tener un bebé entre dos alfas, y por eso decidieron adoptar —farfulló el rubio, escuchando cómo sus compañeros empezaron a soltar sonidos de impresión y sorpresa.

Fred y Bill no entendían por qué ponían esas caras, si sus abuelas eran iguales a los papás de Lucas, sólo que ellas no adoptaron a su papá, sino que lo tuvieron, donde casi muere su abuela Dunja.

—Oh… Eh… —se trabó la maestra, en lo que algunos niños decían cosas hirientes que Lucas escuchó, haciendo que se le apretara el pecho.

“Anormales”, se repitió en su mente. Lucas nunca había pensado así de sus papás, y sus primos de cariño no le decían nada negativo al respecto, miró a Fred y Bill, los cuales lucían igual de confundidos que él.

—Eh, silencio, por favor. Pasemos al siguiente —pidió la profesora, y Lucas se sentó desanimado.

Lucas no sabía que el resto veía mal que dos alfas estuvieran juntos, se sintió pésimo al respecto, porque sus padres eran amorosos y lindos con él. Empezó a cuestionarse todo, comenzando a sentir rabia en su interior, queriendo golpear a todos los que estuvieran hablando en ese momento.

—¿Estás bien? —cuestionó Fred mirando a Lucas, y él negó, apoyando su cabeza en la mesa, sin querer hablar.

—Trümper-Kaulitz… A ver, pasa al frente, por favor —ordenó la profesora.

—¿Yo? —preguntaron los gemelos al unísono.

—Georg —aclaró la maestra, y Bill se acercó con timidez, sintiéndose tenso al estar siendo escudriñado por todos.

Bill tragó saliva con nerviosismo y alzó su cartel, mostrando las fotos, mientras se oían un “ñoño” de fondo, y cosas así en burla, haciendo que las mejillas del niño se sonrojaran y le temblara la voz, Fred empezaba a enojarse, pero no con su gemelo, sino con sus compañeros, que primero habían puesto mal a Lucas, y ahora a su hermano, y sólo él podía burlarse de Bill, nadie más.

—Hola… So-oy Bill… Mi papá se llama-a Bill y… Mi papi se llama Tom. Tengo tres hermanos, mi hermano mayor Harry, mi gemelo Fred, y mi hermanito menor Tomi. Mi papás son empresarios, uno de arte y otro de hoteles. Nos aman mucho, y tenemos una gata llamada Lois de dieciséis años y una perrita llamaba Ary de cinco años —contó Bill, señalando conforme hablaba, en lo que escuchaba las risas de sus compañeros, burlándose de la foto donde estaban disfrazados de gatos que tanta ilusión le había hecho enseñarla al pequeño de seis años.

—Silencio, orden. Algunos alfas mayores eligen un omega menor para casarse, como es el caso de los padres de Georg —explicó la profesora.

“Su papá se metió con un viejito”, susurraban algunos niños.

—No, mi papi Tom es omega, él nos dio a luz, él es el mayor —acotó Bill.

—¡Aparte de ñoño, su papá alfa luce como omega y su papá omega es un viejo! —se burló Henry, uno de sus compañeros, a lo que Fred se cansó y se levantó, encarándolo.

—Deja en paz a mi hermano, tarado —dijo Fred.

—¡Frederic, siéntate, y Henry por favor guarda silencio! —ordenó la maestra.

—¿O sino qué? ¿Viene tu papá alfa a pintarnos las uñas? ¿O tal vez tu papá omega abuelito nos haga algo? Porque debe estar tan viejo que ni puede pararse —se burló Henry, y Fred le tiró un puñetazo en la cara.

—¡Son mis padres de los que hablas! —gritó Fred, viendo cómo el niño fruncía el ceño, y se lanzaba contra él.

Lucas vio cómo quería unirse otros a golpear a Fred y también se metió en la pelea, porque precisamente eran los mismos que se habían burlado de él los que ahora se metían con sus tíos de cariño.

Cuando más niños se unieron a la trifulca, es que Bill gruñó, y también se metió en la pelea, porque no iba a dejar a su hermano y Lucas allí, por más que se sintiera temeroso, en ese punto le ganaba el instinto de protección, sin contar que estaban insultando a sus padres, ya no sólo a él.

La profesora se alteró, gritándoles para que se calmaran pero el salón de primer grado se había vuelto una batalla campal, por lo que salió para buscar ayuda para separarlos.

&

Tom bostezaba en lo que se reproducía Hércules en la televisión, normalmente estaría leyéndole un cuento a Tomi, sin embargo, quería que viera un poco de televisión porque quería echarse una siesta. Pero antes de poder conciliar el sueño es que sonó su celular, se preocupó al fijarse que era del colegio.

—Buenos días, ¿qué pasó? —inquirió Tom.

—Buenos días, señor Trümper-Kaulitz, tiene que venir de carácter de urgencia a la escuela por un problema de gravedad —informó la secretaria del director.

—¡¿Mis hijos están bien?! —cuestionó Tom, totalmente alterado por el tono que empleó la mujer.

—Sí, están bien pero es un problema urgente, por favor. Venga con su esposo de ser posible —masculló la mujer y luego colgó.

Tom se quedó confundido con aquella llamada, al menos estaban bien, le mandó un mensaje a Bill pidiéndole que le dé encuentro en la escuela, y se alistó junto a Tomi para ir al colegio de sus hijos. Pensando que quizá era otra vez por Fred, suspiró, sólo que no le habían pedido que fuera con Bill antes. Evidentemente su siesta tendría que ser para después.

Cuando llegó a la escuela, con su hijo en brazos es que fue hasta la oficina del director, avisándole a la secretaria que había llegado, Tomi estaba mirando con curiosidad todo alrededor, y la mujer le pidió que pasara.

Tom al entrar es que vio al director Löwe sentado, un alfa de más de cincuenta años con expresión seria. El omega no se sintió intimidado y se sentó frente a él, fijándose que en el mueble de al costado no estaba sólo Fred, sino también Bill jr., Harry y Lucas. Frunció el ceño, se notaba que todos tenían golpes en el rostro.

—Buenas tardes, señor Trümper-Kaulitz —saludó el hombre canoso—. Estos no son los mejores términos para verle. Sin embargo, es necesario. Sus hijos se metieron en una pelea —acusó el alfa, mirando a los niños—. La cual la empezó Frederick, que ya tiene antecedentes de ser provocador de conflictos, por lo que se tiene que tomar medidas drásticas para remediar esta situación —instó Löwe.

—Buenas tardes, director Löwe, pero discúlpeme, ¿le ha preguntado a mi hijo por qué es que inició este conflicto? Porque dudo mucho que todos mis hijos estén en este conflicto con notorios moretones, y ustedes se deslinden diciendo que todo lo provocó un niño de seis años —musitó Tom molesto, porque sabía que su hijo era un problema, sí, un chucky, su terreneitor, su dulce tormento, pero no era malo, Fred no era malo, y, ¿qué cosa habría tenido que pasar para que hasta Harry, Bill Jr. e incluso Lucas que no era su hijo, estuvieran allí con esas marcas? ¿Quiénes le habrían hecho eso?

—Por lo que me informa la maestra es que Frederick se levantó en medio de la clase a golpear a un niño, lo que hizo que desatara una pelea entre todos —comentó Löwe.

—¿Y hasta mi hijo mayor que está en otro salón se vio afectado? No tiene sentido. Voy a preguntarle directamente a mis hijos —masculló Tom, con el ceño fruncido—. Fred, ¿qué es lo que pasó? —inquirió viendo con fijeza a su hijo.

—En el salón hablaban de las familias. Se burlaron de Lucas porque los tíos son alfas, luego hicieron lo mismo con Bibi por la foto de gatitos que nos tomó papá, y después empezaron a hablar mal de ti porque eres mayor que papá, diciendo que eres un anciano y que papá parece omega como si fuera algo malo —explicó Fred con rabia—. Después Lucas vino a defenderme porque el resto iba a seguir golpeándome, y se unió Bibi, finalmente vino hasta Harry cuando no parábamos de pelear entre todos.

Tom se dio cuenta que básicamente aquí sus hijos no eran el problema, que si Fred había empezado la pelea había sido desde la frustración, si bien entendía que la violencia no era la solución, comprendía por completo el por qué de que sus hijos hubieran reaccionado así. Miró desaprobatoriamente al director.

—Lo que veo aquí es un problema, director Löwe, pero uno de parte de ustedes. Por avalar esa clase de comportamientos discriminatorios en su escuela, en la cual tengo a mis tres hijos, que planeaba meter también a Tomi en un par de años, y que incluso recomendé a mis amigos —habló Tom, realmente enojado—. Esta escuela es una de las más prestigiosas de Berlín, por la que pago una cuantiosa suma de mensualidad por cada uno de mis hijos. Pero no, usted me dice que el problema es mi hijo, cuando sólo se defendió de algo que no debió pasar en primer lugar. Que la profesora a cargo debió cortar de raíz cuando escuchó aquellos comentarios ofensivos, en vez de, ¿qué? ¿Qué hizo la maestra? ¿Nada? ¿O cómo es que esto escaló hasta el salón de segundo grado donde va mi Harry? —cuestionó con fuego en los ojos.

—Si no le parece en todo caso, podemos expulsar a sus hijos, y así no lidiar más con esta situación engorrosa en la que nos tiene —soltó Löwe, viéndolo despectivamente.

La puerta se abrió y entró Bill, haciendo que el alfa mayor se removiera un poco en su sitio al notar que el esposo del omega era… Imponente.

—Disculpen la tardanza. Buenas tardes, director Löwe —saludó Bill, sentándose al costado de su esposo, notando la intranquilidad en su alma gemela, y observó a sus hijos golpeados—. ¿Qué sucedió? —interrogó con preocupación.

Tom le empezó a relatar lo sucedido con la sangre hirviéndole.

—Oh, entiendo. Entonces, ¿quieren expulsar a mis hijos por un asunto del cual ustedes tienen la culpa? —preguntó Bill, con expresión mortalmente seria.

—Sería la mejor… —empezó a hablar el director.

—Entonces supongo que no echarán en menos los donativos de mi abuelo, ¿cierto? —cuestionó Bill con frialdad.

—¿Perdón? —inquirió el director, luciendo confundido.

—Sí, los donativos que Jörg Trümper, mi abuelo viene dando desde hace años a esta institución —explicó Bill—. Supongo que eso no les interesará, aquella inversión en la educación. Que precisamente tengan un convenio con Consorcios Trümper, empresa de la cual soy el CEO, para eventos y demás les tiene sin cuidado, entiendo, de verdad que sí. Pero esto no quedará así. Mis hijos son menores de edad, y este caso lo expondremos públicamente. De que una de las más grandes escuelas de Berlín tienen severos casos de discriminación hacia parejas de alfas con alfas o diversas dinámicas —acotó el alfa, que normalmente era muy calmado, pero en esta situación estaba en modo protector de sus hijos y su esposo, adoptando su faceta líder del trabajo, porque precisamente allí tenía que actuar de aquella forma frente a alfas prepotentes que se les manejaba con dinero y haciéndoles añicos su ego.

El director Löwe se quedó paralizado, verificando en sus papeles que sí, los Trümper-Kaulitz eran precisamente el matrimonio conformado por el dueño de Kunst y el de Consorcios Trümper, tragó saliva con nerviosismo, para reír con fingida amabilidad.

—No… Esto sólo es un malentendido. En realidad los niños no tienen la culpa aquí. La amonestación irá para la profesora encargada. Ustedes son libres de dejar a sus pequeños aquí. Se merecen nuestras sinceras disculpas por este inconveniente y no quedará ningún informe en los folios de sus hijos —aclaró Löwe, sintiéndose aterrado.

Tom estaba riéndose internamente con la forma en que se bajó de mil a cero el director con la charla de su esposo, al cual lo recompensaría luego por haber sido tan buen padre, y tan sexy al mandarlo a la mierda de una forma tan educada, amaba a su esposo.

—Con permiso —dijeron los esposos, llevándose a sus hijos, y también a Lucas, que al estar junto a sus hijos pensaron que era uno más, por lo que llamarían a Georg para que lo recogiera de su casa.

Se dividieron en dos grupos para regresar a su casa.

Tom con Tomi y Lucas, y Bill con sus hijos.

—Papá, ¿entonces no nos vas a regañar? —cuestionó Harry mirando a su padre, cómo es que tenía una expresión muy seria cuando normalmente Bill no tenía esa cara, sino una más relajada o haciendo caras chistosas.

El alfa miró desde el retrovisor a su hijo mayor, y suavizó su expresión.

—No, gatito. Ustedes hicieron muy bien, tal cual les enseñé a defenderse en caso suceda algo. Estoy orgulloso de ustedes. Sé que de todas formas su papi Tom no estará del todo contento con que uno use la violencia. Sin embargo, por ello es que es nuestro secreto y sólo se usa en ocasiones donde sus hermanos o papi Tom estén en riesgo —respondió Bill, que incluso sin saber luchar, llevó cursos para instruirles a sus hijos antes de que fueran a la escuela, precisamente porque sabía lo que tuvo que soportar él con el abuso escolar.

Los niños se sintieron tranquilos luego de ver sonreír a su papá.

Mientras tanto en el auto de Tom, notaba que Lucas estaba con una expresión ausente.

—Lucas, hijo, ¿quieres hablar? —cuestionó Tom, mientras conducía.

—Tío Tom, ¿por qué está mal que los alfas se vean como pareja? —inquirió Lucas.

—No está mal, Lucas. Cuando uno se enamora de alguien, conoce a esa persona especial, no interesa que sean de la misma casta, el mismo género o lo que sea, lo importante es el amor que se tienen. Sólo que la sociedad muchas veces juzga a las personas que salen de la norma, no porque esté mal sólo porque es diferente. Mientras algo sea consensuado, es decir, aceptado de ambas partes, al resto no debería interesarle. Tus papás no son el problema, hijo. Sólo que el mundo es… Difícil para quienes no seguimos la norma —explicó Tom.

Lucas asintió, entendiendo desde pequeño lo cruel que era el mundo, y que tristemente un amor entre alfas como el de sus papás, no iba a ser bien visto fuera de la burbuja familiar que tenían, se propuso desde ese momento que él intentaría no llamar la atención de manera negativa, que no quería ser visto de esa forma… Que si bien sus padres lo amaban, Lucas sería diferente como alfa que era, cuando creciera se metería con una beta o una omega para jamás volver a recibir ese trato.

&

Cuando Georg y Susanne recogieron a Lucas de casa de sus amigos, sintiéndose pésimos porque nadie de la escuela les avisó, es que el niño se mantuvo en silencio.

Ambos sabían que esto pasaría, que en algún momento el odio llegaría a Lucas, fue por lo mismo que pensaron muchas veces antes de adoptar, creyendo que el amor que le darían, sería suficiente para que su pequeño pudiera crecer sin verse afectado, pero tanto Georg con Susanne sabían lo que era vivir en una sociedad así, porque ambos se conocieron en la universidad y tenían claro desde el inicio que les gustaban los alfas, y cómo es que era difícil uno acercarse al otro, sin saber si sería mal visto o rechazado, si bien compartían miradas o se encontraban en la biblioteca, no fue hasta que se vieron en las fiestas de la comunidad que ella se acercó al joven y empezaron a salir hasta finalmente casarse.

Pero ambos lidiaron con el odio, con el rechazo de sus familias, y sabían que no podrían proteger a su hijo de ellos. Que por eso se había suscitado el problema, que Lucas se sintió mal y luego se peleó con el resto para apoyar a sus amigos.

Al llegar a su casa es que decidieron hablar.

ㅡLucas, mi amor, tenemos que hablar. Dinos qué es lo que sientes ㅡpidió Susanne.

ㅡ¿Así es siempre? ㅡcuestionó Lucas, mirando a sus padres.

Georg y Susanne se vieron entre sí.

ㅡ¿A qué te refieres en específico, Lucas? ㅡinquirió Georg.

ㅡA esto… ¿Siempre se recibe odio por ser así como ustedes? ㅡinterrogó el niño.

Georg y Susanne sintieron apretada la garganta.

ㅡLa sociedad no está lista para entender las diferentes clases de amor, Lucas. Entonces su forma de reaccionar muchas veces por la ignorancia es así, rechazando y tratando mal ㅡexplicó Susanne.

ㅡ¿Y por qué no sólo siguieron las reglas? Siendo como el resto y portándose bien ㅡcomentó Lucas, que comprendía que muchas veces para no recibir un castigo sólo tenía que portarse bien, y que esto era similar.

ㅡNo es así, mi amor. No se trata de portarse bien o seguir las reglas. Es lo que uno es, por quién decide amar o enamorarse. No es algo que uno elige. Aún estás pequeño y por ello no lo entiendes. Pero el amor es algo complejo, al igual que las orientaciones ㅡexplicó Georg, sintiéndose frustrado porque sabía que su hijo se sentía mal, lo veía en su expresión.

ㅡHubiera sido más fácil si habrían estado con un beta o un omega ㅡrefutó Lucas, que sentía que sí lo entendía, sólo que ellos decidían hacerse ese daño eligiendo ser así.

ㅡHabría sido más fácil pero no sentimos interés en personas de castas ajenas a la nuestra. Y nos amamos, Lucas. Entiendo que es difícil de comprender, sin embargo, algún día cuando crezcas te darás cuenta. Estés con un beta, omega o alfa, nosotros siempre estaremos para ti ㅡsentenció Susanne.

ㅡNo estaré con un alfa, yo no quiero sufrir como ustedes ㅡfarfulló Lucas para irse a su habitación.

Georg se iba a parar a buscarlo pero su mujer lo detuvo.

ㅡDéjalo, amor. Él necesita tiempo ㅡpidió Susanne, el castaño volvió a sentarse.

&

Era fin de semana, y la familia Trümper-Kaulitz estaba relajándose. Para este punto las maratones de Harry Potter en la televisión era algo usual, lo mismo con Tom leyéndoselos desde bebés para que adquirieran ese gusto por la saga. Aunque igualmente Bill podía notar por el juego que tenían sus hijos que sí les gustaba Harry Potter.

Fred estaba dentro del corralito de Tomi, en lo que suponía representaba una pequeña cárcel. Harry tenía un martillo de juguete en la mano, Bill Jr. estaba sentado, y Tomi tenía un cuaderno en mano con su lápiz.

—Esperen, sé de alguien más —habló Fred intentando imitar un tono arrastrando la r.

Bill miró a sus hijos, en lo que Tom comía una manzana y revisaba las noticias en su celular.

—¿Qué sabe? —cuestionó Harry, golpeando el martillo, mirando a su hermano.

—Su nombre —respondió Fred.

—Continúe —pidió Harry.

—Esta persona participó en la captura, y por medio del maleficio cruciatus… ¡TORTURÓ A LA CAZADORA LOIS Y A SU ESPOSA ARY! —gritó Fred con determinación desde el corralito.

Tom casi se atora con un trozo de su manzana al escucharlos gritar.

—¿Casaron a Lois y Ary? —inquirió Bill mirando a Tom.

—¡EL NOMBRE DEME EL MALDITO NOMBRE! —exigió Harry golpeando el martillo.

Tom iba a reclamarle el lenguaje a su hijo pero se puso a reír al identificar la escena.

Bill Jr. se estaba levantando de dónde estaba sentado.

—Bill Trümper-Kaulitz… —contestó Fred.

Tom junior dejó de garabatear en su cuaderno y puso expresión de sorpresa.

—… Junior —terminó de decir Fred.

Bill junior intentó “huir” pero fue detenido por Harry.

—Tu obsesión por Harry Potter llegó muy lejos, Tom —comentó Bill viendo a su esposo, el cual rió.

—Tienes que admitir que nuestros hijos tienen talento —farfulló Tom muy divertido con que sus hijos hubieran adaptado la escena de Harry Potter y el cáliz de fuego a su pequeño juego.

Continúa…

Gracias por la visita.

por Kasomicu

Escritora del Fandom

8 comentario en “Elegidos 23”
  1. JAJAJAJAJA JAJAJAJAJAJAJA
    ME CAGO EN LA RISA, 🤣🤣🤣🤣 Me imaginé tal cual la escena con la niños y sus vocecitas 😹😹😹

    1. :c sí, tristemente como en este universo las relaciones alfa x alfa, omega x omega o betas del mismo sexo son considerados homosexuales :c mientras que omega x alfa (así sean dos hombres) son heteros :c entonces Susanne y Georg pues al ser dos alfas son gays :c y por ello pues tanto problema y discriminación :c gracias por leer y comentar

    1. ay sí, Bill es muy lobo domesticado pero sólo con Tom, y bueno, como papá es muy cariñoso y amoroso, pero en sí es protector, desde el inicio, antes de que fueran parejas, se lanzó a golpear a Alex, el alfa vecino de Tom que quiso abusar de Tom, claro, en ese momento pues Bill no estaba con la altura ni cuerpo de ahora jajaja pero sí ponía todo su empeño, igualmente cuando casi Tom tiene un aborto de los gemelos, también estuvo muy a la defensiva. Gracias por leer y comentar :3

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!