Elegidos 26

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 26

Tom entró al bungalow que tenía con su esposo luego de ver a los niños, acomodando la pantalla para luego revisarla, fijándose que Bill estaba echado observando el techo. El omega se echó a su lado, poniéndose de costado y mirándolo.

ㅡAmor, tenemos que bañarnos para ir a cenar ㅡdijo Tomㅡ. Estamos todo sudados por el viaje.

Bill cerró los ojos. ㅡBáñate, yo me quedaré aquí.

ㅡNo seas así, cochinito, ven, vamos a juntos a bañarnos, ¿está bien? ㅡpidió Tom, besándole la mejilla con barba a su esposo, mientras sujetaba su mano, buscando jalarlo.

Bill asintió, dejándose guiar por su esposo en dirección al baño. No tenía ganas de nada, pero sabía que sí necesitaba una ducha, y no podía negarle nada a Tom, el cual estaba siendo especialmente dulce con él, y lo agradecía, porque también sabía que su esposo estaba lidiando con su propio luto, sin embargo, priorizaba lo suyo.

Cuando entraron al baño, es que Tom se quitó su anillo y el de Bill dejándolos a buen recaudo en el cajón, le soltó la coleta a su esposo, se encargó de desvestir a Bill con cariño, quitándole prenda por prenda con cuidado, incluso sus zapatos y el alfa se sentía muy querido con la devoción que demostraba su esposo, el cual acomodaba todo doblado a un lado, para proceder a desvestirse a sí mismo, y Bill observaba al padre de sus hijos, sí, siempre era un deleite ver su cuerpo desnudo, pero por su depresión es que no tenía el humor suficiente como para empotrarlo contra la pared y hacerle el amor.

Aunque Tom no estaba buscando seducirlo en ese momento, pero sí sabía que incluso sin proponérselo, podía excitar a su marido.

Bill seguía viéndolo, cómo es que por fin Tom se había operado y sus pectorales lucían como antes, aunque nunca le desagradó nada de su esposo, de igual forma observaba cómo es que Tom tenía su cuerpo distinto a cómo empezaron su relación, ya que el mayor ya no tenía veintisiete años, musculatura trabajada y demás… Sino que su esposo más que nada hacía ejercicios desde casa, con pesas pequeñas y en el tiempo que pudiera hacerlo manejando trabajar y ser padre de cuatro niños, también su vientre tenía una leve curvatura, ya no por estar embarazado sino por haber tenido cuatro bebés.

Evidentemente la misma firmeza de antaño en algunas zonas ya no era la misma, ya que su esposo tenía cuarenta y dos años, y él mismo tenía treinta y dos. Pero Bill seguía deseando cada día más a su marido, y amándolo con más intensidad, aunque también tenían esa complicidad de pareja, de ser un equipo que eran padres, amantes y demás. Muchas veces por ser almas gemelas, y el paso del tiempo, ponían leerse el pensamiento, o completaban las frases del otro.

Así que Tom sentía su dolor y Bill el suyo. La pérdida había sido de ambos, pero igualmente la intensidad variaba en cada uno.

Cuando Tom se terminó de desvestir, se soltó el cabello, sonriéndole a Bill, el cual lo miró enamorado de esos ojos chocolates, incluso aunque ahora estuvieran adornados con líneas de expresión en los costados y bolsas bajo los ojos. Lo amaba, y estaba agradecido de que incluso en esos momentos álgidos pudiera tener a Tom consigo.

Tom lo jaló en dirección a la ducha, y Bill se dejó guiar nuevamente, entendiendo que Tom quería acicalarlo y atenderlo como expresión de amor.

Tom encendió la ducha, haciendo que el agua los mojara a ambos, los cuales jadearon al sentir lo frío que estaba, que contrastaba con lo caliente que estaban sus cuerpos por el viaje y el clima tropical, el omega se pasó las manos por el rostro, echando para atrás su cabello, viendo a su esposo con los ojos cerrados mojado bajo el chorro de agua.

El alfa tenía un rictus de concentración por el agua, que también lo estaba relajando un poco, y Tom ahora era quien lo observaba embelesado, porque si bien era abismalmente distinto físicamente a cómo empezaron la relación, seguía siendo su Bill, el cabello largo mojado hacía que aún se estremeciera, su barba, su aroma a menta, su cuerpo más grande y también más alto, pero siempre él. Ya no era el adolescente de diecisiete años delgado del cual se enamoró, no, Tom lo sabía, incluso con atisbos de arrugas y sus canas, y lo seguía amando y le seguía encantando su esposo.

Cerró la ducha, viendo cómo Bill lo miraba, como si de pronto se apagara el mundo alrededor, siempre su alfa tenía esa mirada cargada de su entera y total atención a él. Tom sabía que antes de Bill tuvo muchos amantes que lo vieron con fascinación, pero la forma en que su esposo lo miraba, desde el inicio, como si realmente no existiera nadie más que Tom, nadie nunca lo había visto así, y más porque no sólo era deseo sino que Bill observaba a través de él, Bill lo amó desde el inicio, incluso sin conocerlo, y luego al saber cómo era sólo aumentó la devoción que tenía el alfa por él.

Bill lo conoce mejor que nadie, en todas sus facetas, cada defecto, virtud, trauma, cada parte suya la conoce Bill, y sabiendo cómo es Tom en realidad lo sigue amando con todas sus fuerzas y considerándolo el ser más maravilloso del mundo. Tom mismo sabe que tiene muchos aspectos negativos, y que probablemente alguien más se habría rendido con él pero Bill no, Bill abrazó a Tom con todo, y nunca lo dejó ir.

Bill se encorvó un poco, agachando la cabeza, permitiéndole a su esposo que le echara el shampoo para comenzar a frotarlo, Tom sonreía dulcemente en lo que acariciaba la cabellera de su marido, sintiendo la suavidad del mismo, cómo es que cuando Bill tenía el cabello más largo era más dócil que cuando lo tenía corto, recordándole a la textura del cabello de sus hijos cuando los bañaba.

Bill cerró los ojos, disfrutando sentir los dedos de Tom frotándole la cabeza, llenándolo de espuma. Cuando su esposo terminó, hizo el mismo proceso con su cabeza, quedando los dos con el cabello hecho espuma en sus cabezas.

Bill recordó cómo le hacían orejas de ratón a sus hijos al bañarlos, y sonrió débilmente ante ello.

Tom sujetó el jabón en barra, comenzando a pasarlo por el cuerpo de su esposo, desde el cuello, hasta ir bajando por sus hombros anchos, brazos, pecho, con cuidado, frotando a consciencia y Bill estaba mirando a Tom cómo es que lo aseaba, por más que Bill era un adulto totalmente capaz de hacer eso, no era el punto, el detalle era eso precisamente, que Tom le demostraba su amor al atenderlo de esa manera en su crisis depresiva dónde Bill no tenía ni ganas de bañarse y si lo hacía era simplemente para no desagradarle a Tom.

Tom empezó a bajar por su vientre, y Bill cuando sintió cómo su esposo le tocó el pene, es que gruñó, porque Tom lo estaba enjabonando pero inmediatamente el omega tocó su miembro es que se empezó a endurecer, Tom sonrió para sí mismo, notando cómo su juguete favorito se ponía rígido contra su mano, para lo que siguió enjabonando pero más de lo debido, haciendo movimientos de arriba abajo que eran con una connotación totalmente diferente a la de limpiarlo. Bill jadeó, no se le iba la depresión pero sí se estaba excitando por el trabajo manual de su esposo.

Tom lo soltó cuando estaba completamente erecto, y Bill lo miró.

ㅡFaltan tus piernas ㅡmencionó Tom en un tono que fingía ser inocente.

Bill observó que Tom terminó de ponerle jabón, y luego hizo lo mismo con él mismo, que ya tenía una erección que ni se molestaba en ocultar.

Tom abrió la ducha haciendo que Bill siseara por el frío en su cuerpo caliente, sin embargo, Tom se juntó a él, haciendo que se enjuagaran del jabón pero también se pegaran sus cuerpos y, por ende, sus erecciones, el omega movió con sutileza las caderas haciendo que ambos gimieran bajo el chorro del agua por el contacto entre sus pieles.

Cuando estuvieron limpios, Tom no apagó la ducha y se agachó, haciendo que Bill se preguntara qué se le cayó pero luego tuvo que aferrarse a la pared cuando notó que no se le cayó nada a Tom, simplemente se puso de rodillas, sujetando su erección y metiéndosela a la boca.

Bill no tuvo tiempo de procesarlo, su esposo comenzó a chupar, en lo que agarraba la base, ya que Tom no podía meterse a Bill por completo en su boca, al menos no desde que era un adolescente con los nueve centímetros que ganó en la zona sur cuando dio su estirón.

Sin embargo, igualmente estaba chupando la cabeza del pene de su esposo, masajeando la base, haciendo que Bill jadeara con las piernas trémulas al tener esa boca apretada y caliente recibiéndolo y miraba a Tom… Pero bizqueaba por la forma en que Tom lo envolvía, cerrando los ojos para concentrarse en relajar su garganta y no emplear sus dientes.

Bill intentaba verlo, porque precisamente no solamente lo embargaban las sensaciones de estar siendo succionado por su esposo, porque incluso Tom hacía un sello con su boca, volviéndolo aún más apretado, y le latía la verga en la cavidad de su esposo, el cual tarareaba para mandar esas vibraciones a su alfa, enloqueciéndolo, haciendo que las endorfinas se liberasen en su sistema por aquel momento compartido.

Tom siguió chupando de arriba abajo, con el cuerpo mojado, y luciendo tan sexy para su esposo, el cual sentía cómo es que sus testículos se apretaban.

Tom se ahogaba un poco al metérselo más dentro, pero quería darle más profundidad, tratando de abarcar todo lo que pudiera la virilidad de su esposo, disfrutando sentirse lleno, al menos en uno de sus agujeros. Bill gimió más y Tom tuvo que sacarse un poco de la boca su dureza, ya que el alfa se había corrido y anudado.

Tom se la sacó por completo, masajeando la hinchazón de la cabeza de su esposo y mirándolo desde abajo, en lo que Bill le correspondía a la mirada, mientras que el omega no abría la boca, aún con el semen de su esposo dentro, sin tragárselo, reteniéndolo. No es que le desagradara su sabor, simplemente que tenía otros planes.

Cuando la inflamación del nudo bajó, es que Tom abrió la boca, sacando la lengua y haciendo que toda la simiente de su esposo le manchara la barbilla y se escurriera por sus labios.

Bill comenzó a excitarse nuevamente con esa visión, poniéndose duro otra vez, aún con la oxitocina y endorfinas segregadas por el orgasmo en su sistema, haciendo que tuviera muchísimo más ánimo de lo que tuvo al inicio, y jaló a Tom para que se pusiera de pie, besándolo, metiéndole la lengua, probándose a sí mismo, para después ponerlo contra la pared de la ducha.

La pantalla en la habitación seguía reproduciendo las actividades de los niños en su cuarto, donde se estaban peleando pero los esposos estaban en su propia burbuja personal, con las mamparas de baño empañándose sin tener el agua caliente encendido…

&

Los hijos del matrimonio Trümper-Kaulitz estaban bañados y vestidos, algo impacientes porque no entendían por qué sus padres que sólo eran dos tardaban tanto en bañarse a diferencia de ellos que eran cuatro. Sin contar que incluso sus abuelas estaban listas.

ㅡ¿Será que están cagando? ㅡpreguntó Fred, frunciendo el ceño.

ㅡ¿Al mismo tiempo? ㅡinquirió Bill Jr. confundido.

ㅡNiños, cálmense, seguro ahora salen ㅡcomentó Dunja.

ㅡAbuelita Dunnie, ¿también haces popó junto a la abuelita Mona? ㅡcuestionó Tomi.

ㅡNo, mi amor ㅡrespondió Dunja.

Bill y Tom salieron de su habitación con los cabellos mojados y muy juntos.

ㅡHasta que al fin. Ya pensé que el inodoro se los había tragado ㅡse quejó Fred mirando a sus padres.

Sus padres lo miraron confundido.

ㅡ¿Qué? ㅡinterrogó Tom.

ㅡFred dice que hicieron popó juntos y por eso tardaron tanto ㅡexplicó Tomi mirando a sus papis.

Las abuelas se quedaron en silencio porque si en todo ese tiempo no se habían secado el cabello era porque habían estado ocupados con “otros” asuntos.

ㅡNo, no hacemos eso, Fred. Sino que estábamos muy sucios y necesitábamos bañarnos más tiempo del normal ㅡfarfulló Bill.

ㅡSí ㅡcoincidió Tom un poco roncoㅡ. Pero ya vámonos a comer ㅡinstó para cambiar de tema.

Fred se dio cuenta que su papá Tom estaba tan tranquilo era porque no oyó sus groserías y se sintió más calmado. No entendiendo de todas formas por qué alguien querría estar bañándose por tanto tiempo.

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Cuando llegaron al restaurante, es que se acomodaron todos.

ㅡBuenos, pidan lo que quieran ㅡhabló Tom, decidiendo que parte de las vacaciones también era que sus hijos tuvieran algún tipo de libertad.

Los adultos estaban revisando la carta, y los menores igualmente.

Bill Jr. le sonrió a su papá Tom. ㅡPapi, quiero comer una langosta ㅡdijo el niño.

Tom boqueó, notando que darles tanta libertad teniendo a Billy que comía como un barril sin fondo no era la mejor idea.

ㅡEh, no, mi amor. No puedes comer tú solo una langosta ㅡmencionó Tom con suavidadㅡ. Más bien, yo pediré langosta y te daré la mitad, ¿está bien? ㅡsugirió el omega, viendo que los ojitos chocolate que iban apagándose volvieron a brillar, evidentemente no le iba a dar la mitad de una langosta de medio kilo a su hijo de siete años, pero eran mentiras piadosas que uno hacía como padre.

ㅡQuiero comer caracoles ㅡdictaminó Fred luego de un rato.

Todos los miraron.

ㅡAmor, aquí no sirven escargots ㅡfarfulló Tom, parpadeando confundido frente a lo dicho por su hijo que nunca había comido eso.

ㅡDijiste que pidiéramos lo que quisiéramos, pa ㅡrefutó Fred.

ㅡDentro de la carta pues, genio ㅡbufó Harry rodando los ojos.

Fred frunció el ceño. ㅡPero igualmente es comida marina.

ㅡOh, conchas. Sí, cariño. Te pediré eso ㅡcedió Tom, suspirando.

Bill y sus mamás estaban viendo la interacción de Tom con sus hijos, el alfa no sabía si intervenir o no, pero su esposo se veía tranquilo.

ㅡ¿Ves? Sí habían caracoles de mar ㅡexclamó Fred hacia Harry.

ㅡEres un niño ㅡsoltó Harry con aire presuntuoso.

ㅡ¿Y tú qué vas a pedir “oh, grandísimo adulto de ocho años”? ㅡcuestionó burlesco Fred.

ㅡMacarrones con salsa de queso con finas hierbas y camarones ㅡrespondió Harry con retintín.

ㅡOh, vaya. Macarrones con queso pero con insectos de mar ㅡse burló Fred.

Harry lo miró enojado.

ㅡTomi, ¿ya sabes qué vas a querer? ㅡinterrogó Tom a su hijo, pensando que tal vez necesitaba ayuda.

ㅡQuiero pollito con papas, papi ㅡdijo Tomi.

ㅡPero debes pedir algo marino, estamos en la playa ㅡse quejó Fred.

ㅡNo me gustan las cosas de mar ㅡrefutó Tomi, haciendo sobresaliente su labio inferior en un puchero.

Tom había intentado que su hijo comiera pescado, pero no, a Tomi no le gustaba nada con olor así, fruncía su naricita y quería vomitar, así que ya no intentó más. Tomi no hacía problemas, era muy tranquilo y obediente, por lo mismo es que sabía que no era maña, genuinamente su pequeño no soportaba el sabor.

ㅡNi siquiera sabes si esos caracoles de mar te van a gustar. Al menos Tomi sabe que le gusta el pollito y por eso va a comerlo, está yéndose a lo seguro ㅡdefendió Billy a su hermanito menor con el ceño fruncido.

ㅡTú tampoco comiste langosta antes, tarado ㅡmusitó Fred.

ㅡYa, lenguaje ㅡpidió Tom, porque sabía cómo es que eran las peleas entre sus hijos, principalmente en algo relacionado a Tomi, que solían pelear el uno con el otro.

Simone estaba entre divertida y nostálgica por la situación, ya que le daba risa los momentos que pasaban sus nietos, recordando su juventud más que nada, porque si bien tres de sus nietos eran copias de su Bill, en realidad sus personalidades eran distintas. Pensaba mucho en su papá, y precisamente lo fastidiosa que era de niña, siendo muy parecida a Fred en su manera de ser, salvo que ella no tenía hermanos, sino más bien algunos primos que no solía frecuentar, por lo mismo su interacción con otros era en la escuela y pues sí era así de molesta con sus amigos.

Dunja sí estaba divirtiéndose con ellos, aunque claro, trataba de mantenerse atenta a lo que pasara con su esposa para no descuidarla.

Finalmente cuando llegó la comida, es que Bill Jr. sí comió langosta con sal, no desagradándole el sabor, pero tampoco considerando que lo volvería a pedir. Fred comió el relleno de la concha de abanico, y no le gustó la textura, así que tuvo que pedir otra cosa, sintiendo que era una burla los vídeos que decían que aquello era rico cuando sabía horrible.

Harry sí comió lo suyo con tranquilidad, porque su tío Nick le había invitado sushi de camarones, que era uno de sus platillos favoritos, y el sabor con queso era agradable.

Tomi comió feliz su pollito y hasta le invitó un poco a Fred en lo que llegaba su comida.

&

Cuando salieron del restaurante, de regreso a su hospedaje, es que caminaron por la playa, de paso que hacían la digestión.

ㅡAy, abue, ¿por qué es tan feo comer caracoles de mar? ㅡle preguntó Fred a Simone.

ㅡBueno, pequeño. No todo lo que probamos nos tiene que gustar. Así precisamente es como uno define sus preferencias. Una vez probé un helado de licor y también pasé una experiencia desagradable, aunque según yo quería lucir genial comiendo un helado así ㅡcomentó Simone riendo al recordar que en realidad las pasas añejadas en ron no eran sabrosas en un helado.

Fred frunció el ceño.

ㅡ¿Y ahora que eres vieja ya no sientes sabores, abue? ㅡinquirió Fred.

ㅡ¡Fred, no le hablas así a tu abuela! ㅡreclamó Tom, escandalizado de que su hijo le dijera vieja a su suegra que sólo era su mayor por diez años.

ㅡPerdón, pa. Y perdón, abue, bueno, ahora que eres anciana… ㅡreformuló Fred.

ㅡ¡Fred! ㅡgritó Tom de nuevo.

ㅡAy, me doy. Bueno, abue. El punto es que quiero saber si uno de grande deja de sentir sabores y por eso encuentra delicioso cosas como la que comí ㅡacotó Fred.

ㅡNo, pequeño. A veces sí, cambian los gustos, sin embargo, no por la edad dejamos de sentir los sabores ㅡmusitó Simone.

ㅡPorque si es que uno deja de sentir los sabores… Bibi terminará comiendo basura y no podremos hacer nada para evitarlo ㅡdictaminó Fred mirando a su gemelo, el cual frunció el ceño.

ㅡDijo la abuelita que no, que no dejamos de sentir sabores. Y no entiendo por qué comería basura ㅡrefutó Billy.

ㅡNo lo sé, Bibi. Pero yo pienso que sí, que de los dos, tú con tu cabello largo terminarías siendo el indigente que come un pan del basurero ㅡfarfulló Fred con un suspiro dramático.

ㅡNuestros papás también tienen el cabello largo, Fred ㅡacotó Billy, enojándose con su gemelo.

ㅡEllos son la excepción. Tú por otro lado…

ㅡAy, ya cállense, me tienen harto ㅡmusitó Harry, desesperándose con las peleas de niños de sus hermanos menoresㅡ. Ni Tomi hace tanto problema y eso que tiene cinco años.

Los niños se callaron temporalmente.

ㅡLa verdad Fred me recuerda mucho a ti ㅡcomentó Dunja entre risas con su esposa, la cual le correspondió, porque sí, Simone sabía que se sentía mal por la perdida de su padre, sin embargo, aún tenía a sus nietos, a su hijo y su esposa.

Había vida pese a la muerte.

&

A Tom le dolía la cabeza, porque necesitaba dormir, ya que en el avión no descansó lo suficiente, y al llegar a tierra tuvo sexo pasional con su esposo y luego fueron a comer así que no hubo tiempo para descansar. Y para evitar el jetlag en sus pequeños, les dio gomitas para que conciliaran el sueño, arropándolos junto con Bill antes de ir a su habitación.

Harry se durmió al poco tiempo de echarse en la cama, Fred se puso audífonos en lo que jugaba con su tablet, Billy estaba leyendo en su tablet, mientras que Tomi miraba el techo, dándose cuenta que si bien quería ser un niño grande, se sentía muy solitario estar ahí arriba.

ㅡ¿Harry? ㅡllamó Tomi, pero no escuchó respuesta.ㅡ¿Freddy? ㅡhabló nuevamente viendo a su hermano estar con la luz encendida en lo que movía los dedos para seguir en su videojuego.

Billy apagó la tablet y miró en dirección a Tomi.

ㅡ¿Por qué no me llamas primero, Tomi? ㅡcuestionó Billy viendo a su hermano menor, el cual hizo un puchero.

ㅡNo quería molestarte otra vez ㅡrespondió el pequeño rubio.

ㅡNo me molestas nunca. ¿Pasó algo? ㅡinquirió Billy.

ㅡSí, es que ya no quiero estar solito ㅡmasculló Tomi.

ㅡ¿Quieres venir a dormir conmigo o que vaya a tu cama? ㅡinterrogó Billy.

ㅡ¿Puedes venir a dormir conmigo, porfi? ㅡpidió Tomi.

Billy se subió al camarote de su hermano, hasta acomodarse en la cama al lado de Tomi, el cual le sonrió feliz.

ㅡAhora somos dos niños grandes ㅡmusitó Tomi entre risitas y Billy le dio un beso en la frente.

ㅡSí, Tomi. Dos niños grandes ㅡcedió Billy, para luego bostezar.

Se acurrucaron juntos hasta finalmente dormir abrazados.

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Fred se levantó con la tablet encima de su cara, al parecer se había dormido al momento de jugar y no lo recordaba. Bostezó y decidió que iría a molestar a su gemelo porque no había otra mejor forma de empezar el día.

Así que bajó de su cama con su almohada en brazos, y vio el bulto de frazadas encima de la cama de Bibi, por lo que empezó a tirarle almohadazos encima varias veces para despertarlo. Sin embargo, Billy no reaccionaba, pensó en pedorrearse en su cara, cuando sacó la frazada y vio que no había nadie allí.

Se giró y vio a Harry dormido en una posición de estrella de mar, y Tomi evidentemente estaba durmiendo en su cama. ¿Dónde estaba su gemelo?

Fred se metió al baño buscando molestarlo en lo que cagaba o la ducha pero no, no estaba ahí. Frunció el ceño, y salió de su habitación, notando que tampoco estaba en la cocina buscando algo que tragar como siempre.

Fue en dirección al cuarto de sus abuelas, tal vez se habría ido a molestarlas, tocando la puerta, pero tanto Simone como Dunja le dijeron que no estaba con ellas.

Fred se sintió entre preocupado por el tonto de su gemelo, aunque aún podía haber ido donde sus padres, por lo que tocó la puerta de sus papás.

Su papi Tom estaba sin camiseta, despeinado, y su pantalón mal acomodado.

ㅡ¿Qué pasa, Fred? ㅡpreguntó Tom, luciendo sonrojado.

Fred entró a la habitación de sus papás y se sentó al borde de la cama, dónde Bill no tenía camiseta y estaba tapándose con la sábana y una almohada encima de su entrepierna luciendo avergonzado.

ㅡFreddy, ¿por qué estás aquí, gatito? ㅡcuestionó Bill con una risa nerviosa.

ㅡPorque acabo de confirmar mi teoría. Vine a buscar a Bibi y no está. Lo busqué en el baño, en la cocina, dónde las abuelas y tampoco está aquí. Ese tonto seguro ya se salió de aquí. Nunca hace nada, más que escuchar sus podcast de asesinos seriales, lo cual es chistoso porque tiene miedo a cosas como que el avión se caiga pero se relaja escuchando cómo mutilaron a alguien ㅡcomentó Fred, sintiéndose entre preocupado por su gemelo, pero también algo feliz de que esta vez el que trajera problemas fuera Billy y no él.

Tom y Bill empalidecieron.

ㅡ¡¿QUÉ?! ㅡgritaron Bill y Tom al unísono.

Bill se levantó con la sábana para cubrir su desnudez y sacó prendas para meterse al baño, en lo que Tom se ponía una camiseta apresuradamente.

Cuando el alfa salió del baño, ya vestido aunque con un bulto en los pantalones, es que los dos adultos salieron de su cuarto.

Tom quería asegurarse primero de que la cámara siguiera en funcionamiento para revisar en la grabación en qué momento su hijo se salió de la habitación.

Bill y Tom entraron al cuarto de los niños, y ambos olisquearon el ambiente.

ㅡEstá aquí ㅡdijeron ambos padres, que sabían el olor de cada uno de sus hijos, no como tales sus feromonas pero sí el olor de cada uno, cosa que sus hijos mismos no podían distinguir con tanta precisión porque ellos eran sus padres y su olfato no estaba tan desarrollado.

Fred frunció el ceño, confundido ante lo dicho, porque no lo veía.

Harry se levantó de golpe al escuchar a sus papás.

ㅡ¿Papis? ㅡinterrogó el mayor, tallándose el ojo y bostezando.

ㅡ¿Billy? ¿Dónde estás, amor? ㅡllamó Tom, y una cabecita con melena azabache se levantó desde la cama de Tomi.

ㅡAquí, papi ㅡrespondió Billy, bostezando y echándose el cabello para atrás.

Una cabecita rubia se alzó a su costado.

ㅡ¡Papis! ㅡexclamó Tomi emocionado con una sonrisa viendo a sus papás.

ㅡAy, sólo durmió con Tomi. Fred, nos preocupaste en vano. Bill está tranquilo ahí ㅡcomentó Tom, en lo que su esposo iba a cargar a Tomi que le extendía sus brazos, dejándole un beso en la mejilla, para después besar a cada uno de sus hijos en sus cabecitas.

ㅡSí, es que Tomi quería compañía y por eso me ofrecí ㅡrespondió Billy.

Fred se sintió un tonto.

ㅡPues ya Tomi está muy grande para dormir con alguien ㅡse quejó Fred.

ㅡPues te recuerdo que tú ibas a dormir con Billy cuando sonaban los truenos ㅡcomentó Harry.

Fred se sonrojó. ㅡNo era por miedo ㅡse defendió.

ㅡYa no peleen. Lávense y después desayunaremos ㅡordenó Tom, besando a sus hijos en la cabeza para luego regresar donde Bill quien lo agarró por la cintura en lo que regresaban a su habitación.

Continúa…

Los esposos amándose como siempre, aunque aquí no fue sólo un coito más, fue hacer el amor en una forma profunda *cries*, luego… Los hermanos peleándose como siempre xD, cosa de toda la vida.

por Kasomicu

Escritora del Fandom

6 comentario en “Elegidos 26”
  1. Jajajaja los hijos les sacarán canas Fred jajjaja es un loquillo más capitulos es mi historia favorita empeze al final y ahora fui la primera en leer

  2. Que bonito escribe la autora está historia tiene perfecto la línea de tiempo Solo me preguntó algo del otro capítulo Harry porque quiere tanto a Nick hay amor ahí o es solo fantasía porque a Harry no se le ha pasado después de tanto

    1. Muchas gracias por tus palabras, Moni :3 pues Harry tiene un crush con su «tío» de cariño jejeje gracias por seguir leyendo y comentando :3

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