Elegidos 44

Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 44

Lucas separó las nalgas de su novio, fijándose en cómo lucía rosado el agujero de Fred, primero captando el aroma, y Fred se tensó, presionando sus labios… Pero no por excitación, sino que el que le respirase Lucas encima del ano le estaba dando cosquillas, sin embargo, no quería arruinar el momento.

Lucas sentía que olía muy bien su novio, por lo que decidió lamerlo por encima, sintiendo la piel arrugada contra su lengua, cuando notó cómo es que la pierna de Fred se movió de forma violenta.

ㅡEstate quieto, carajo ㅡregañó Lucas, frunciendo el ceño, ni siquiera él con sus temblores de placer se retorcía así, y su novio asintió en silencio, haciendo dudar a Lucas, ¿por qué estaba tan callado el imbécil de su novio?

Dejó de cuestionárselo para volver a lamerlo, pasando su lengua por encima de la hendidura de Fred, sintiendo el sabor agradable de aquella zona caliente, pero Fred lo pateó en el hombro.

ㅡPuta madre, Fred, ¿y ahora por qué carajos me pateas? ㅡpreguntó Lucas, enojándose.

ㅡFue sin querer ㅡdijo Fred sonrojado.

El enojo se le pasó, quizá era la excitación de su novio lo que lo hacía tener movimientos involuntarios, y suspiró, frotándose el hombro, para volver a lamerlo, saboreándolo desde adentro y se sentía bien contra su lengua percibir aquel calor, pero Fred volvió a patear, ya no contra él, sino contra la silla de la computadora que estaba al costado de la cama, consiguiendo que se cayera con un estrepitoso sonido que se oyó por encima de todo, por lo que todo pasó muy rápido en ese instante: Lucas se alejó de su novio, se escuchó la manija de la puerta girarse, haciendo que el alfa rubio pusiera la sábana encima de su novio desnudo.

Bill entró al cuarto enojado, observando a ambos adolescentes.

ㅡ¿Qué pasó ahora? Se oyó un ruido fuerte. ¿Se están golpeando otra vez? Mira que ya se sacaron sangre en una ocasión, y no, no quiero lidiar con los dramas de Georg otra vez ㅡhabló Bill, fijándose en Fred y Lucas.

ㅡAh, no, pa, es que Lucas perdió el juego y botó la silla del coraje como todo un fifas ㅡmasculló Fred.

Lucas lo fulminó con la mirada, todavía que el otro había sido el torpe, pero decidió que luego le recriminaría.

ㅡSí, tío Bill. Lo siento. No estamos peleando ni nos hicimos daño, sólo fui un mal perdedor ㅡrespondió Lucas, que por suerte se había vestido, al menos de la parte inferior, que estuvieran sin camiseta por el calor era normal.

Bill suspiró. ㅡPero es que, chicos… Bueno, entiendo que uno como alfa en pleno desarrollo tiene esos arranques violentos, pero, Luquitas, por favor, te puedes hasta hacer daño al hacer alguna cosa, porque en fin, lo material se recupera, sin embargo, puedes lastimarte. Al final de cuentas es un juego solamente, y seguro en una partida perdiste pero en la otra podrás ganar, o sino no importa, al final lo que cuenta es divertirse, ¿no? ㅡse fijó que en efecto, en la televisión estaba conectada la consola.ㅡ. Traten de no hacer mucho ruido, ¿sí? Entiendo que mañana no tienen clases, pero igualmente procuren descansar sin sacarse un ojo. Hasta mañana ㅡsoltó para irse a su cuarto.

Cuando escucharon que los pasos de Bill se alejaron lo suficiente, es que Lucas lo miró enojado a Fred.

ㅡ¿Por qué pateaste la silla, imbécil? ㅡcuestionó Lucas.

Fred suspiró, quitándose la sábana de encima.

ㅡMe dieron muchas cosquillas ㅡconfesó Fred, sintiéndose avergonzado por ello.

Lucas parpadeó confundido. ㅡ¿Cosquillas?

ㅡSí, cosquillas cuando me respiraste y lamiste, y no de las agradables, sino de las que me hacen reír sin parar y provocan algo de dolor por ello me retorcía involuntariamente ㅡcomentó Fred.

ㅡQué gay para más fallado eres si tienes cosquillas en el culo y no de las buenas ㅡse burló Lucas, pero se echó encima de Fred, ubicando su mano contra el ano de su novio, haciendo que al sentir los dedos por la raja de su culo, Fred comenzara a reírㅡ. ¿Nada de excitación? ㅡinquirió el rubio, sintiéndose confundido, chupándose los dedos, para luego intentar presionar en su agujero, haciendo que Fred lo empujara sin dejar de reír.

ㅡLo siento, no sé, pero mi ano es sensible en un mal sentido ㅡrespondió Fred, secándose la lágrima de la risa que tenía en sus mejillas.

Lucas miró el techo sintiéndose confundido con aquella información.

ㅡ¿A ti no te dio cosquillas? ㅡcuestionó Fred.

Lucas negó.

ㅡNo, me excitó mucho ㅡcomentó Lucas.

Fred desvistió a su novio nuevamente, chupándose los dedos, tal cual había hecho Lucas, y los dirigió hacia la entrada del rubio, el cual se mordió el puño cuando sintió las yemas de los dedos mojados de Fred contra su hendidura, haciendo que su pene comenzara a crecer rápidamente.

ㅡMierda, sí te excita ㅡcomentó Fred asombrado, presionando sólo un poco dentro del trasero de su novio, maravillándose con la sensación apretada que percibió en su lengua pero ahora teniendo aquel calor asfixiante contra sus dígitos, moviéndolos con suavidad en el interior del alfa, que se quebraba, empujando su trasero contra la mano del de cabello oscuro, y Lucas se mordió más fuerte la mano, consiguiendo una erección completa, incluso con el deje de ardor porque la saliva no era el mejor lubricante.

Fred sacó los dedos del interior de Lucas.

ㅡDéjame probar algo ㅡpidió Fred, mirando al rubio.

ㅡNo podemos hacerlo, te dije que a los quince años, falta un mes ㅡmencionó Lucas.

ㅡNo es eso, ya lo sé. No hemos tenido aquella limpieza tampoco, pero… Déjame intentar algo, coño, no te la meteré, ¿ok? Confía en mí. Siento que te va a gustar, y si no, sólo me detengo y ya ㅡofreció Fred, y Lucas asintióㅡ. Ponte boca abajo.

Lucas dudó pero obedeció y sintió cómo Fred le pedía que levantara un poco las caderas, ubicando una almohada debajo de la pelvis del más bajo, haciendo que su culo se alzara un poco, pero también su pene se estimulara un poco más por la presión contra la cama.

Fred sacó el lubricante de su cajón, echándose una cantidad en su palma, masajeando su erección y tragando saliva al tener la vista de la espalda bronceada y culo respingón de su novio, que bueno, ya habían cambiado sus cuerpos debido a que estaban haciendo más ejercicios, aparte de cosas referentes al sexo, porque Lucas quería aumentar su musculatura, y sí estaba distinto, pero igualmente en cualquier presentación Fred lo amaba y deseaba.

Fred ubicó su erección en medio de las nalgas del alfa, sin intentar penetrarlo ni nada, simplemente frotando su dureza contra la hendidura de Lucas, disfrutando de aquella calidez que emanaba de su culo, y también la presión entre las nalgas del rubio, el cual jadeó cuando sintió latir el pene de Fred en aquella zona sensible.

Conforme Fred seguía frotándose de aquella forma, empujaba su pene entre las nalgas de Lucas, pero también hacía que el pene de Lucas se frotara contra el colchón, por lo que siguió moviéndose al sentir cómo Lucas apretaba los cachetes de su culo, o se arqueaba, sin pedirle que se detuviera o algo.

Este momento era intenso para ambos, Lucas siendo consciente de lo delicioso que se sentía la polla de su novio frotándose contra su culo, y cómo es que cuando Fred siguió aquellas arremetidas, es que se corrió y anudó entre las nalgas de Lucas, quien, a su vez, se vino y se anudó contra el colchón, recibiendo una presión sumamente placentera al tener un orgasmo casi al unísono, y ambos estar anudados.

Fred cuando sintió cómo bajó su hinchazón, es que se separó de Lucas, ubicándose a su costado observando cómo es que Lucas tenía la misma expresión de placer que él, por lo que también se había corrido.

ㅡ¿Te gustó? Porque yo lo amé ㅡpreguntó Fred, que realmente había disfrutado aquella experiencia, y ver su semen encima del culo de su novio.

ㅡSí… Estuvo de puta madre ㅡcedió Lucas, poniéndose de costado, mostrando que estaba totalmente manchado, y también la sábana.

ㅡEntonces… Al final sí serás mi putita ㅡbromeó Fred, riéndose, recibiendo un puñetazo en el estómago, que le devolvió, y comenzaron a reír ambos después de pegarse.

ㅡPero sí, seré el pasivo ㅡfarfulló Lucas, siendo consciente de que no podía negarlo más, había disfrutado mucho de cuando Fred lo lamió, metió los dedos, y la forma en que frotó contra su trasero.

ㅡVaya, qué buen regalo recibiré de cumpleaños, espero le pongas un lazo a tu culito para la detonada ㅡchanceó Fred, pero sí, se excitaba de pensar que un mes estaría dentro de Lucas.

ㅡSólo te daré mi culo, imbécil. No gastaré nada en ti porque no tengo dinero ㅡsoltó Lucas.

ㅡ¿De qué mierda hablas, tarado? Si tío Georg es socio de mi papi, y tía Susy es una artista famosa. Dinero es lo que menos te falta ㅡse quejó Fred.

ㅡSí, pero no vale la pena gastar dinero en ti ㅡmencionó Lucas, y Fred le golpeó el hombro, haciendo que se riera.

ㅡPues eso hará que me desquite en mi cumpleaños, pedazo de basura, me anudaré tantas veces en tu culo que no te podrás sentar por días ㅡamenazó Fred.

ㅡ¿Y dónde está el castigo? ㅡpreguntó Lucas, con una sonrisa, y Fred gruñó, lanzándose a besarlo, amaba a ese pendejo de mierda.

Se quedaron despiertos hasta las tres de la mañana, sin dejar de tocarse a sí mismos, incluso sin necesidad de tener sexo con penetración, estaban descubriendo sus cuerpos donde se frotaron con tanta ansía al saber que el culo de Lucas era tan sensible, en el buen sentido, incluso sin que Fred le metiera el pene, sólo con frotarse o jugar con sus dedos, haciendo que se vinieran tantas veces en la cama que cuando el sueño los descubrió abrazados después de que Fred se frotara de costado contra Lucas, corriéndose por no sabían que vez, estaban en posición de cucharita, con Fred pasándole la mano por encima de la cintura de Lucas, con la respiración acompasada, tenían sólo una sábana que les puso el más alto para cubrir su desnudez.

&

Billy se había puesto los guantes de cocina, buscando acorralar a Ary, que seguía mostrándole los dientes, Tomi estaba con un cojín para intentar aplacar la ira de la border collie de catorce años, pero es que tenían que agarrarla para ponerle el arnés y llevarla al auto para su día de vacuna. Bill y Tom estaba alistándose, dejándole a sus hijos que tuvieran responsabilidad con su mascota.

El alfa la quiso agarrar, pero Ary le mordió la mano a Billy, incluso traspasando el guante de cocina, por lo que Billy se quejó por el dolor, y Tomi casi se desmaya cuando vio emanar sangre de la mano de su hermano, corriendo en dirección al cuarto de Fred, abriéndolo para pedir ayuda para sujetar a Ary.

ㅡ¡Fred, día de vacunas! ㅡgritó Tomi, viendo cómo Lucas estaba con Fred detrás suyo, ambos sin camiseta, pero antes de cuestionárselo se percató en el hedor que tenía la habitación, no siendo consciente que lo que olisqueaba era una mezcla de semen alfa, el cual nunca había olido y era más fuerte que el aroma de semen de omega, y la combinación de las feromonas de su hermano, que le apestaba y la de Lucas, que le provocaba rechazo al ya tener su predestinado.ㅡAy, ¡cochinos, Lucas y Fred! ¡Huelen a pedos! ㅡacusó el rubio de cabello largo, tapándose la nariz, relacionando los gases de su hermano y sus conocidas competencias de pedos que tenían con Lucas cuando eran más jóvenes, con el mal olor.

Fred se levantó asustado, poniéndose pálido al ver a su hermano menor dentro de su habitación, estando él desnudo detrás de Lucas, el cual se levantó levemente para tomar la muñeca de Tomi.

ㅡSí, Tomi… Justamente me voy a tirar uno ahora, ¿quieres olerlo? ㅡdijo Lucas, y Tomi lo miró con terror para irse corriendo, tirando la puerta detrás de sí.

ㅡ¡Papi, Lucas y Fred otra vez están haciendo su competencia de pedos y querían que me lo comiera! ㅡse quejó Tomi.

ㅡMierda, Lucas. ¿Por qué lo agarraste? Si Tomi se acercaba mucho te iba a ver el pene ㅡacusó Fred con temor.

ㅡTenía que alimentar su idea de que realmente lo que huele son gases y no su rechazo por nuestros aromas y semen ㅡmencionó Lucas, viéndoleㅡ. Y eso que tú eres el genio. Démonos una ducha rápida porque escuché gritar a Bibi ㅡacotó.

Fred asintió, dándose cuenta que, en efecto, era mejor lo que había pensado Lucas. Se bañaron solamente en cinco minutos para quitarse el semen del cuerpo, y vistieron rápidamente, saliendo.

Bill estaba curándole a su hijo con el botiquín. Tom estaba lidiando con las quejas de Tomi, mientras Ary seguía mostrando los dientes en una esquina.

Fred se fijó que Ary tenía una carnaza debajo y por eso gruñía, porque pensó que le querían quitar su carnaza. Sujetó el arnés, y le mostró una galleta de premio, que la perrita olisqueó, dejando la carnaza roída y mordiendo las galletas en lo que el muchacho le ponía el arnés.

ㅡNo te mordió ㅡsoltó Billy, sorprendido de que su gemelo hubiera salido ileso al ponerle la correa a Ary.

ㅡPues sí, porque Ary evidentemente te va a morder si está comiéndose una carnaza cuando te acercas, a menos que le ofrezcas otra cosa que la distraiga ㅡfarfulló Fred, notando que Billy tenía la mano vendada por su papá.

ㅡFred, Lucas, antes de ir la veterinaria, tengo que hablar con ustedes ㅡempezó a decir Tomㅡ. Principalmente contigo, Fred. Ya ustedes van a cumplir quince años para que sigan con esas competencias de gases, imagínense cuando tengan pareja… Y Fred, ni siquiera quiero hablar de lo que encuentro cuando voy a tu habitación, a partir de ahora ya no iré a lavar sus ropas. Cada uno va a lavar su propia ropa, porque desde que Sara se fue, yo he tenido que lidiar con sus asquerosidades malolientes en sus sábanas, Fred, siempre hay restos de comida en tu cama, desde cheetos, que yo les prohibí antes pero pasaron mi prohibición por el arco del triunfo. Luego están las cosas pegajosas que si no fuera que sé que sólo te masturbas en tu rut, pensarías que tienes sexo, pero no, con tus experimentos con engrudo o no sé qué diablos es que dejas un desastre en tus sábanas. Ni siquiera sé para qué haces experimentos en tu cuarto, Fred. Aún recuerdo cuando realmente armaste una bomba apestosa que dejó oliendo la casa a basura por días… Pero no, ya vas a cumplir quince años, y sigues haciendo competencia de gases con tu mejor amigo, por eso es que ustedes no tiene novios o novias ㅡmencionó el omega, apoyando sus manos en su cintura conforme les reclamaba.

ㅡYo no voy a entrar a ese cuarto. Gracias al Satanás dentro de un mes se cumplen tres años donde me independicé de tus hedores ㅡfarfulló Billy.

ㅡ¿Acaso ustedes no se tiran gases? ㅡcuestionó Fred sintiéndose juzgado.

ㅡPues sí, lo normal. Pero tu sentido competitivo con Lucas hace que comas aberraciones culinarias simplemente para hacer más mezclas extrañas en tu estómago, descubriendo una vorágine de putrefacción en tu interior ㅡse quejó Billy.

Fred puso los ojos en blanco.

ㅡEstá bien, papi, voy a lavar mi ropa solo. Aparte no es gran ciencia, tenemos lavadora y secadora ㅡse alzó de hombros Fred.

ㅡY lo limpias, aparte, abre las ventanas para que salga el aroma ㅡacotó Tomㅡ. Al menos ya te estás bañando y no como antes que tenías esa etapa de niño sucio que le rehuía a la ducha. Igualmente debes fijarte que cuando te guste un omega, o una omega, o betas, no todos van a estar soportando tu desorden, Fred, y tus problemas intestinales ㅡarguyó su papi.

Fred bufó. ㅡYa, papi, y sí, ya abrí la ventana y puse ambientador ㅡcedió, porque sí, seguía tirándose pedos, pero en realidad eso no era lo que olía, y a Lucas no le molestaba sus gases, aunque ya no hicieran las competencias de pedos, sí mantenían las de eructos todavía.

ㅡSí, bueno, iremos al veterinario con tu papá, Billy, Tomi, y Ary. Así que ve lavando tu ropa y limpiando tu cuarto, Fred. Lucas, cariño, hay fruta o cualquier cosa para que desayunes. Pero intenta comer más sano, mi amor, porque Georg ya me tiene cansado de que cualquier cosa usa para culpar a Fred de si porque te empachaste, de que por si se pelearon, que si Fred es mala influencia. En fin, así que come algo sano porque si bien ahora noto que están haciendo ejercicios juntos, también deben comer más saludable o seguirán con esos problemas de gases ㅡmusitó Tom, masajeando su sienㅡ. Así que lava tu ropa, Fred, y voy a revisar tu cuarto cuando vuelva ㅡadvirtió.

ㅡSí, papi ㅡcedió Fred, viendo cómo se iban sus padres y hermanos, soltando un suspiro y vio a Lucasㅡ. Vaya, al menos piensa que nuestro semen es engrudo. Y sinceramente estoy seguro que tío Georg me detesta ㅡfarfulló el más alto.

ㅡSí, bueno, mi papá es complicado, y dicen que los suegros siempre son difíciles ㅡmasculló Lucasㅡ. Pero los míos me aman ㅡsoltó jactancioso con una sonrisa.

ㅡPresumido ㅡrespondió Fred, robándole un beso a su novioㅡ. En serio me muero por decirles a todos que somos novios. Así me intente cortar los huevos tu papá. Te amo, maricón de mierda ㅡsusurró el alfa, apoyando su frente con la contraria.

ㅡYo también te amo, pedorreitor ㅡcorrespondió Lucasㅡ. Pero sólo faltan unos años para ir a la universidad, y decírselos. Incluso me es difícil estar en la escuela cuando noto que se te acercan, quiero pegarles ㅡacotó el rubio.

ㅡY yo me sorprendo el autocontrol que he tenido para no hacer que me expulsen por sacarle la mierda a Henry, siempre nos está jodiendo, pero principalmente a ti. Maldito alfa tóxico hijo de su puta madre homofóbica ㅡse quejó Fred.

ㅡSí, bueno. Sólo tenemos que esperar, Fred. Y… Vamos, te ayudo a ordenar nuestro desastre ㅡalentó Lucas, tomándolo por la mano, jalándolo en dirección al cuarto.

Fred sonrió viendo sus manos sujetas, claro, en ese instante estaban solos, porque Harry tenía ensayo y luego vería a Nick, pero igualmente se sentía tan lindo cuando observaba ese gesto de estar agarrados de la mano en un sitio que no fuera sólo su habitación.

Soltó un suspiro, esperaría por Lucas, porque lo amaba, pero no por ello le era fácil tener que fingir que no tenía a nadie, aunque tenía la suerte de que mayormente esperasen que se metiera con un omega o un beta, y al parecer ellos lucían tan… Como amigos frente al resto, excepto para Henry, que siempre hacía hincapié en que parecían novios, y Katie, que ella era la única que sabía la verdad, y guardaba el secreto, aunque igualmente le seguía cayendo mal a Lucas porque era celoso, por más que ella tuviera su novia omega de otra escuela y no fuera homosexual, pero Lucas no le perdonaba que se hubiera besado con ella, aunque no hubieran sido pareja en ese entonces, y ni siquiera lo besó porque le gustaba.

Pero fuera de ello, le daba gusto que Lucas fuera realmente un compañero en todo sentido, que no sólo le ayudara en travesuras, juegos, o hacer el amor, sino incluso en momentos así, tan cotidianos como lavar su ropa y limpiar su habitación… Sonreía al pensar que podrían hacer esas cosas cuando vivieran juntos como una pareja.

&

Nick estaba con los labios entreabiertos, apoyándose sobre el pecho de Harry, mientras movía sus caderas, empalándose a sí mismo, mientras el menor lo sujetaba por el trasero, disfrutando de cómo su omega se movía sobre sí, como un conejito saltando sobre su erección, sintiéndose por completo cómodo con la nueva talla de condón, que era un modelo ultra sensible para que al ser más delgado, Nick sintiera con mayor claridad las venas de la verga de Harry latiéndole en su interior, y el mismo adolescente gruñía porque aquella cavidad caliente y asfixiante era su lugar feliz, no podía cansarse de estar con el mayor.

Harry no se quejaba en realidad de la libido alta de su omega, porque su tiempo de recuperación era casi nulo, por lo que incluso sólo viéndose algunos días por semana y los fines de semana… Harry estaba dispuesto a darle todo lo que quisiera su omega. Ya habían pasado como dos semanas desde su primera vez, por lo que en total habían estado cogiendo como conejos unos ocho días, donde no lo hacían una sola vez, y aquello dejaba sumamente seco a Harry, pero a su omega feliz y eso era suficiente, aparte estaba el hecho, ese resquemor que aún tenía el temor, principalmente cuando escuchaba gemir a Nick tan bajito y sensual, que hacía que se corriera con fuerza sí, pero… No lo hacía alto, y volvía aquella inseguridad a sí mismo.

Harry se corrió y anudó dentro de Nick, el cual jadeó soltando sus chorros de semen sobre el pecho del adolescente, haciéndolo lucir sumamente sexy con sus músculos manchados por su esencia, pero seguía gozando de la hinchazón de su alfa dentro suyo, meciendo con suavidad las caderas al deleitarse con el nudo, cerrando los ojos sintiéndolo con gusto, como si fuera una forma de alargar su propio orgasmo. Harry le dio una nalgada a Nick, haciéndolo brincar, sonriendo porque eso le excitaba, y el alfa sintió cómo la hinchazón del nudo desapareció.

Nick se acomodó a un costado, pasando su dedo por sobre el pecho del adolescente, jugando con su propio semen sobre él.

ㅡNick, ¿yo te satisfago? ㅡpreguntó Harry, teniendo que decírselo por fin, porque si bien al inicio había decidido callarlo, decidiendo que si su omega le mentía por amor, él le creería su mentira, tenía ese rezago de inseguridad.

Nick lo miró extrañado.

ㅡHarry, en ocho días nos hemos gastado dos cajas de 72 condones, ¿y todavía preguntas eso? ㅡcuestionó Nick, sonriendo.

ㅡTal vez por mi tamaño pequeño es que quieres tantas veces, porque no te lleno lo suficiente ㅡse lamentó Harry con el labio inferior temblándole.

ㅡ¿Qué? ㅡinquirió Nick, viéndolo como si le hubiera salido otro ojo.

ㅡTengo un pene pequeño, Nick. Lo sé. Me mide dieciséis centímetros ㅡsentenció Harry con vergüenzaㅡ. Sé que no me dices nada porque me amas y temes lastimarme, pero ya me resigné. Es decir, sé que todavía me va a crecer hasta los veinte años, pero… Me mide lo mismo que a Tomi ㅡse lamentó el menor.

Nick se rió.

ㅡNo es chistoso, Nick ㅡfarfulló Harry, porque no quería que se burlara de él.

ㅡNo… Es que, Harry, no te mide dieciséis centímetros ㅡrefutó Nick.

ㅡNo me digas que me mide menos porque entonces sería peor, y se supone que el condón me apretaba tanto porque me quedaba chico ㅡexclamó Harry.

ㅡEs que, cariño. No estoy diciendo que mide menos, sino que mide más ㅡaclaró Nick, y Harry ahora fue el que lo vio confundido.

ㅡ¿Qué? ¿Cómo que mide más? ㅡinterrogó Harry, parpadeando al procesar la información.

ㅡ¿A qué edad te lo mediste? ㅡinquirió Nick.

ㅡHace unos meses, lo medí desde la base a la punta como dicen en internet ㅡarguyó Harry, señalándose el miembro dormido.

ㅡ¿En qué momento lo hiciste? ㅡcuestionó Nick, mirándolo dudoso.

ㅡDespués de masturbarme, tomé una ducha, me iba a poner la pijama y se me ocurrió hacerlo en ese instante ㅡexplicó Harry.

ㅡ¿Te lo mediste dormido? ㅡpreguntó Nick, alzando una ceja.

ㅡPues sí ㅡrespondió Harry. Nick suspiró y rió.

ㅡSe mide erecto, mi amor ㅡdijo Nick con dulzura.

ㅡEspera… ¿Qué? ㅡcuestionó Harry, abriendo grandemente los ojos y Nick asintió, levantándose de la cama para sacar su caja donde tenía botones, hilos y agujas en caso necesitase coser, sacando una cinta métrica.

ㅡVamos a sacarte de la duda, pero créeme, eres grande y grueso, entonces si te pido hacerlo varias veces es porque me gusta y no me canso de sentirte, no porque seas pequeño y no me hagas sentir “lleno”, me “llenas” muy bien, Harry ㅡhalagó Nick a su alfa, dejando la cinta en la mesa de noche, para ubicarse a la altura de la entrepierna dormida de su novio, lamiéndosela ante la atenta mirada del alfa, y viendo cómo es que Nick, al metérsela a la boca, era como un encantador de serpientes, pero de penes, porque hizo que se pusiera por completo duro entre sus labios acolchados, con ese piercing en el labio que sólo incrementaba las sensaciones, y aquella boca tan húmeda, caliente y golosa por más, por lo que Harry se aferró a los cabellos de su omega, y este lo soltó, observando en toda su extensión la polla de su alfaㅡ. Lindo pene ㅡmencionó el omega, sujetando la cinta para medirloㅡ. Y sí, 21 cm, mi amor. Oficialmente el más grande que he tenido dentro, y créeme que he estado con varios de diferentes castas, y eso que en el nudo crece más, sin contar que bueno, aún te falta terminar de crecer hasta los veinte años ㅡmasculló riéndose con picardía, sabiendo que incluso a los alfas mayores con lo que estuvo a veces les medía 18 cm, lo cual no estaba mal, pero igualmente no se quejaba, sin embargo, Nick agradecía esos tres centímetros extra, sin contar que el grosor le daba un súper plus que a Nick tenía muy satisfecho.

Harry parpadeó confundido.

ㅡ¿Entonces no tengo un pene pequeño? ㅡinterrogó Harry, y Nick negó.

ㅡNo, amor, lo tienes largo y grueso ㅡfarfulló Nick sonriéndole coqueto.

Y Harry se sintió feliz, porque sí, no le medía 30 centímetros como a su papá, ni 23 cm como su papi, o Billy, o 22 cm como Fred, ¡pero no le medía dieciséis centímetros y era el más grande que había tenido Nick!

Así que definitivamente era un logro personal para él mismo, por lo que se sentó en el borde de la cama de su omega, abrazando a Nick por la cintura, atrayéndolo a su cuerpo, sintiendo cómo gemía entre sus brazos y se lubricaba conforme se frotaba encima de su regazo, y Harry le mordió el cuello, en la zona de la marca, mientras Nick  sujetaba un condón para ponérselo con rapidez a su novio, para después meterse el pene de Harry en su interior, y el alfa empujaba su pelvis dentro del omega, sintiendo la espalda sensual del mayor contra su pecho y cómo es que Nick se movía encima suyo.

Harry lamió el cuello de su novio, y Nick se removió de gusto cuando el menor seguía empujándose tan profundo en su interior, haciéndolo dar botes en su regazo, y arqueándose con Harry sujetándole el pene, mientras apretaba más su interior, espigándose conforme su alfa lo abrazaba por la cintura con su mano libre. Incluso sin verse cara a cara, aquel instante era muy íntimo para ambos.

Nick giró su rostro levemente y Harry lo besó, sin dejar de empujar su pelvis hacia arriba, haciendo que incluso Nick lagrimeara por el placer que lo recorría en ese punto, con Harry mordiéndole el labio inferior, que hasta marcas le dejaba a veces, pero no se quejaba…

Se vinieron fuertemente casi al unísono por la conexión de sus lobos.

Continúa…

Gracias por leer. No te vayas sin comentar 😉

por Kasomicu

Escritora del Fandom

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