Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 46

Nick puso una expresión de incomodidad cuando sintió agruras.

Harry lo miró con preocupación.

ㅡ¿Pasa algo, amor? ㅡpreguntó Harry, pasándole la mano por la espalda a su novio.

ㅡCreo que me voy a enfermar del estómago ㅡrespondió Nick.

ㅡSi quieres le hablo a mi tío Andy para que me digas qué puedes tomar y comprarte algo, bebé ㅡofreció Harry.

ㅡNo te preocupes, amor. Tengo antiácido, ahora iré por él ㅡfarfulló Nick, yendo por el frasco y masticando una pastilla de las que se mordían.

ㅡCreo que es porque en todo este tiempo te he estado haciendo comer mucha grasa ㅡmencionó Harry sintiéndose culpable.

ㅡAy, sí. En serio no entiendo cómo es que no engordas con la cantidad de chatarra que comes ㅡcedió Nick, bebiéndose un vaso con agua para pasar el sabor.

ㅡSí, es que fuera de casa, en el estudio o con Oskar y Beau, comemos cosas así. Aunque hago bastante ejercicio, y no me refiero al sexo, que también ㅡfarfulló Harry.

ㅡYo ya no he podido ir al gimnasio la verdad. Entre el estrés del trabajo y todo pues no me he dado el tiempo ㅡmencionó Nickㅡ. De hecho te iba a decir para sólo vernos los fines de semana, mi amor, al menos en lo que se me acomode el horario.

ㅡAy, mi bebé. Está bien. Porque tengo unas presentaciones con los chicos, y bueno, entenderé si no puedes ir, porque no quiero que te enfermes, necesitas dormir más, y relajarte. Pero igualmente los fines de semana estará bien para mí. Incluso si tengo concierto puedo venir luego y al menos quedarme a dormir si es sábado, literalmente dormir para no despertarte si llego muy tarde, porque ya me diste tu llave ㅡmencionó Harry, abrazando a Nick, el cual suspiró contra su novio.

ㅡSí, amor. Gracias por comprender ㅡfarfulló Nick, besando a su alfa con cariño.

ㅡPero si tus molestias reinciden tienes que ir donde mi tío Andy, amor, por favor. Porque no quiero que de tanto estrés te dé gastritis o algo así ㅡdijo Harry, acariciando las mejillas de su novio.

ㅡSí, está bien, Harry. No te preocupes, si sigo mal iré al médico ㅡle tranquilizó Nick, y Harry lo abrazó más fuerte, casi cargándolo, haciéndolo reír.

ㅡEs que no quiero quedarme viudo antes de casarme ㅡmencionó Harry.

ㅡAy, Harry. No seas tan dramático, es sólo un poco de agruras ㅡsoltó Nick, riéndoseㅡ. Igualmente a mi edad, si bien no es tan usual en mi caso, no es muy extraño.

ㅡNo digas eso, mi viejito hermoso ㅡse lamentó Harry.

Nick frunció el ceño, porque ya había cumplido treinta y seis años hace poco.

ㅡNo me digas viejo, alfa en pañales ㅡrefutó Nick.

ㅡPero eres un viejo sabroso, amor. Eres como el vino, mientras más viejo más divino ㅡsusurró Harry contra el oído de Nick, para luego morderle el lóbuloㅡ. Y así me encantas, todo asaltacunas.

Nick le dio un palmotazo en su brazo.

ㅡAy cállate mejor, Harry, antes de que te mande a tu casa sin sexo ㅡse quejó Nick, con el ceño fruncido pero igual estremeciéndose al sentir al joven morderle la oreja y presionándolo contra su cuerpo.

Harry pasó su lengua por el cuello del mayor.

ㅡYa mejor me quedo calladito ㅡgruñó Harry contra su cuello, guiándolo a la cama al sostenerlo por la cintura.

&

Era el cumpleaños de Tomi, por fin sus trece añitos, y el menor de los Trümper-Kaulitz pidió como regalo de cumpleaños que ese día pudiera salir con Billy al parque de diversiones todo el día, a solas evidentemente.

Sus padres estuvieron reacios al inicio, pero finalmente cedieron, pero pidiéndole a Tomi que usara el collar para evitar ser marcado, ya que no iba a ser práctico que Billy usara el bozal cuando tenían que comer.

Por lo mismo es que un día antes hicieron la comida con familiares y amigos.

Y ahora Tomi estaba feliz siendo tomado de la mano por Billy en el parque de diversiones.

Billy le había regalado a Tomi unas pulseras totwoo, dándole la del sol a su novio, y él usando la de la luna.

ㅡTienes la del sol porque iluminas mi vida ㅡle dijo Billy al ponérsela, haciendo que el menor se sonrojara con ojos brillantesㅡ. Ahora cada vez que me extrañes, y yo lo haga, tocaremos la pulsera y nos sentiremos juntos aunque no estemos cerca ㅡexplicó el mayor.

Aquellas pulseras eran hermosas, y algo costosas, que venían con un aplicativo para los teléfonos de ambos, que Billy se encargó de instalar en el de su hermano, y sí, cada que uno la presionara, emitiría un brillo y vibración en la otra pulsera. Como mayormente no podían estar juntos, por más que vivieran en la misma casa, pues aquello lo hacía más simbólico e importante para ambos.

ㅡTe amo mucho, Bibi. Gracias ㅡrespondió Tomi, abrazando con fuerza a su alfa, y Billy le correspondió el gesto, para luego sentir cómo el menor lo jalaba de la mano, corriendo en dirección a los juegos.

Todo lo que Tomi pidiera, Billy se lo daba, que si quería comer algodón de azúcar, incluso si no se lo terminaba, Billy se lo compraba y comía lo que dejaba su hermano, lo mismo con cada juego que pedía subirse, incluso aguantándose las náuseas en algunos, y terminando por vomitar al finalizar, que por suerte el mayor fue con su cepillo de dientes y pasta dental de bolsillo para ello.

En un punto, a Tomi le brillaron los ojitos cuando vio un peluche grande de Kuromi como premio mayor por dispararle a patos en un puesto. Y Billy compró un montón de fichas, incluso cuando salía más a cuenta comprarle el mismo peluche fuera del parque que lo gastó en fichas, disparándole a todos los patos con puntería de psicópata, para conseguirle su peluche de Kuromi enorme que el rubio abrazó con fuerza.

ㅡ¡Gracias por matarlos a todos, Bibi! ㅡmasculló Tomi, feliz porque su hermano mayor le había conseguido su peluche a punta de matar patos, incluso asustando al pobre hombre del puesto que pensaba que un muchacho así no debería recibir un arma real nunca.

Después fueron a la casita del terror, donde ambos disfrutaban de los sustos, y se burlaban de la gente que genuinamente se asustaba con los monstruos falsos, con Tomi frotándose constantemente contra Billy, dejándole su aroma.

ㅡSé lo que haces ㅡmencionó Billy, observando a su hermano menor, en lo que una pareja gritaba despavorida por haber visto una puesta en escena de un asesinato donde se le salían las tripas a la víctima, Tomi lo tenía abrazado sin soltar su peluche, viéndolo con fijeza.

ㅡ¿Qué hago? ㅡinterrogó Tomi con fingida inocencia.

ㅡEstás dejándome tu aroma de omega encima mío para alejar al resto ㅡexplicó Billy.

Tomi rió travieso.

ㅡEs que eres mío, Bibi ㅡarguyó Tomi sonriente.

ㅡLo soy ㅡcedió Billy, dándole un beso en la frente al menor, sin dejar de acariciar su espalda por el abrazo. Tomi suspiró con gusto, mientras tenían de fondo más gritos y escenarios de terror grotescos.

ㅡY yo soy tuyo, deberías dejarme tu olor también ㅡfarfulló Tomi haciendo un puchero.

ㅡNo, Tomi. Porque en todo caso, en la casa nuestros papás podrían perdonarte por dejarme tu olor, pero si yo lo hago siendo alfa y el mayor, nos quitarían estas salidas al considerarlo un abuso de su confianza ㅡexplicó Billy, lamentándose por ello, principalmente cuando veía que Tomi ponía una expresión triste.

Cuando salieron de la casita del terror, es que Tomi seguía un poco triste pensando en ello, y Billy vio la noria, era lenta por lo que no inquietaría su estómago, así que esta vez fue él quien guió al menos hacia ella, porque ya se iba a ocultar el sol y tendrían que irse pronto.

Tomi sonrió cuando se subieron juntos a la noria, pegándose a su hermano, apoyando su cabeza contra el hombro del más alto, mientras avanzaba la cabina.

ㅡHa sido un día muy hermoso, Bibi ㅡmasculló Tomi, acariciando la mano de su alfa, en lo que veían la puesta de sol en el punto más alto de la noria, donde se veía la ciudad a lo lejos y todo se percibía más etéreo.

ㅡEs un día especial porque hoy hace trece años naciste, Tomi. Y me alegra mucho que estemos juntos ㅡcontestó Billy, girándose un poco para ver al menor, soltándole la mano, haciendo que Tomi arrugara el ceño, pero lo suavizó al sentir las manos del mayor sobre sus mejillas, acariciándolo y viéndolo directamente.

Tomi se sonrojó, siempre decían que la mirada Billy pesaba y perturbaba, que daba miedo porque parecía un cadáver sin emociones, pero no, para Tomi, los ojos maquillados de Billy eran los más hermosos, su pálida piel y expresión sombría hacía que su corazón latiera acelerado.

Billy miraba a su hermanito con toda la adoración que sentía en su frío corazón, sus ojos color chocolate, sus mejillas sonrojadas, siendo él un poco más bronceado como su papi, con sus cabellos rubios oscuros armonizando su rostro, y sus facciones más redondeadas, y Billy sabía cómo es que lo había amado desde que lo vio por primera vez, prometiéndose a sí mismo el que siempre lo protegería.

Billy vio los labios de Tomi, y recordó su primer beso en su cumpleaños, cómo es que no volvió a pasar, pero también cómo es que él no pudo corresponderle. Pero ahora estaban solos, en la cima de la noria, sin nadie que los juzgara, por lo que se acercó a él, tomando la iniciativa, y besándolo, cerrando ambos los ojos, cuando Billy movió sus labios por encima de los del menor, con suavidad pero correspondencia, haciendo que Tomi también moviera los suyos, disfrutando del contacto íntimo.

“Así debió ser nuestro primer beso”, pensó Billy, saboreando la boca del menor, sin meterle la lengua porque aún era muy pronto para ello, pero Tomi estaba derritiéndose al sentir sus labios, con el corazón latiéndole hasta los oídos.

Cuando se separaron por aire, es que Tomi y Billy estaban sonrojados y sonriendo, uno más que el otro por ser estoico, pero igualmente muy felices.

&

El día del cumpleaños de Lucas, que era pocos días después del de Tomi, él pidió que pudieran ir junto con Fred al salón Arcade, con fichas ilimitadas, acceso completo a todo y ahí también podían comer, y finalmente los Listing habían accedido, igualmente teniendo un almuerzo al día anterior, con todos en su casa llenándole de regalos y atenciones al alfa.

Primero es que Fred le dio su regalo a Lucas, el cual compró enteramente con las ganancias que tenía por sus premios y algunos trabajos que hacía al vender sus creaciones en internet.

Entonces Lucas se quedó realmente sorprendido cuando vio que Fred le dio un joystick Thrustmaster hotas warthog para jugar a aviones de combate, logrando una experiencia total al emular las vibraciones y potencia de un vuelo real de la fuerza aérea.

ㅡMierda ㅡmasculló Lucas, observando el joystick al sacarlo de su caja, instalándolo en su PC, estaban en la casa del rubio.

ㅡLo encontré en la basura y pensé en ti ㅡbromeó Fred.

Lucas bufó y le mostró el dedo medio.

ㅡDudo mucho que alguien bote a la basura un joystick nuevo de 600 euros. Pero gracias, tarado ㅡagradeció Lucas, y Fred le sonrióㅡ. Luego lo estrenaré, ahora vámonos al salón Arcade ㅡpidió el rubio.

Se fueron al salón de Arcade, comprando las pulseras VIP que incluían acceso a todos los juegos y fichas ilimitadas. No es que Lucas no tuviera más amigos, sí los tenía, aunque realmente sólo los consideraba para juegos menores o en la escuela, pero en sí prefería pasar su cumpleaños con su novio, aunque no se agarraran de la mano, ni besaran, les bastaba estar juntos.

Primero se pusieron a comer pizza con refresco para tener energía para lo demás, viendo quién terminaba antes y Lucas burlándose cuando Fred se atoró por no masticar bien.

Después de terminar, es que se pusieron a jugar: al principio jugaron a golpear topos, viendo quién sacaba más tickets, de esos que al final te daban un premio de bajo costo que no valía el gasto, pero se sentía bien el gastar energía golpeando topos con el mazo, compitiendo entre ambos por quien golpeaba más fuerte, dónde luego de que Lucas le rompiera el ojo a uno de los topos, decidieron parar e irse para otro juego antes de que lo viera algún encargado.

Se pusieron a jugar hockey aéreo sobre la mesa, viendo quién le metía más veces el disco al otro en la portería contraria, y Lucas fue quien le metió varias veces el disco a la portería de Fred, burlándose por ganarle.

ㅡEres un inútil, perdedor ㅡsoltó Lucas presuntuoso. Fred puso los ojos en blanco.

ㅡDisfruta tu pequeña victoria, cumpleañero, dónde al menos en un juego sí la metes ㅡse burló Fred, riéndose.

Lucas le pateó con fuerza a Fred en la canilla, haciéndolo que dejara de reírse, gimiendo de dolor.

ㅡAgradece que me coges bien para no quitarte el sexo, imbécil. Ahora vamos a los juegos de arcade ㅡdijo Lucas sonriendo corriendo emocionado hacia los juegos antiguos con joysticks.

Fred lo siguió cojeando.

Dejaron el lasertag para el final, dónde pagaron extra, bueno, con la tarjeta de los Listing, para sólo jugar los dos por media hora. Uno contra el otro.

Se pusieron sus chalecos con sensores, que si el arma con láser le llegaba al sensor, era ganar puntos sobre el contrario. Mientras ambos se escondían y luego buscaban la manera de dispararle uno a otro. Al menos era mejor que cuando jugaban paintball porque se dejaban moretones al dispararse las balas de pintura muy de cerca.

Estaban dándose parejo, porque al ser dos alfas competitivos, es que se disparaban con saña, sin hacer daño real, pero sí por ganar puntos.

Hasta que finalmente cuando ya sólo tenían cinco minutos antes de que acabara su turno, Lucas le puso el pie a Fred para que se cayera en el piso, girándose al ver cómo el rubio le disparaba en el sensor, el cumpleañero desde arriba y su novio desde abajo, Fred dejó su arma, levantando las manos en señal de rendición.

ㅡYa, tú ganas, por un punto ㅡcedió Fred.

Lucas sonrió triunfante, y le extendió la mano para ayudarlo a pararse, Fred se la tomó, pero en vez de pararse, lo jaló con fuerza hacia él, haciendo que el rubio quedara encima de él, y dándole un beso corto en los labios, aprovechando que estaban a solas, haciendo que el cumpleañero se sonrojara.

ㅡAl final yo gané ㅡsusurró Fred contra sus labios, no en referencia al juego evidentemente, pero se pararon con cuidado, y Lucas sonreía junto a su novio, ambos con sus armas, saliendo de la zona de guerra de lasertag.

Después es que fueron al punto de canje con todos sus tickets, donde les dieron unos yoyos fosforescentes que brillaban en la oscuridad.

ㅡSon un menudo premio de mierda ㅡexclamó Fred mirando el yoyo en lo que salían del salón de juegos.

ㅡSí, creo que están quince euros en Amazon ㅡcoincidió Lucas.

ㅡEs definitivamente una estafa de mierda. Pero… Igualmente lo guardaré ㅡmencionó Fred, guardando el yoyo en su bolsillo.

ㅡ¿Por qué, putito? ¿Por qué lo verás y pensarás en mí? ㅡbromeó Lucas riéndose y Fred se sonrojó.

ㅡPues sí, tarado. Porque me recordará tu cumpleaños donde la pasamos solos los dos, como si tuviéramos una cita y pude besarte en un sitio donde no sea mi habitación ㅡsoltó Fred.

Lucas dejó de reír, dándole un codazo cariñoso.

ㅡTe amo mucho, Fred. También guardaré mi yoyo de pobres y pensaré en ti ㅡrespondió Lucas en voz baja.

ㅡTe amo, Lucas ㅡdijo Fred, resintiendo el impulso de besarlo en la calle.

Se pusieron hombro con hombro, sintiendo cómo sus dedos se rozaban lentamente al caminar, sin verse pero con sonrisas en sus rostros. Se amaban aunque tenían que fingir ser amigos fuera de la habitación de Fred.

&

Desde hacia dos meses Harry y Nick habían empezado su vida sexual, igualmente ahora sólo viéndose los fines de semana.

En este momento, Harry tenía a Nick a cuatro patas, gimiendo conforme lo penetraba, ya que el omega le había pedido sexo duro sin delicadeza y el alfa estaba poniendo todo su empeño en ello, porque entendía que la semana había sido algo estresante para su novio, y que mediante el sexo quería relajarse, y liberar tensiones.

Harry mismo disfrutaba el estar dentro de su omega, al cual le estaba ahorcando un poco porque eso le pidió Nick, rudeza en todo sentido y el mayor estaba jadeando, incluso con la respiración cortándosela, apretando más su interior, mientras sentía a Harry apoyado sobre su espalda, y con sus manos con las que siempre fantaseó, sujetando con fuerza su cuello… Se vino fuertemente por la asfixia erótica, y Harry lo siguió, anudándose en su interior después.

Cuando el nudo se deshizo, Harry se quiso salir con suavidad, pero Nick lo empujó corriendo al baño.

El alfa se quedó preocupado, quitándose el condón, botándolo a la basura, escuchando cómo Nick vomitaba, quiso entrar al baño pero el mayor había puesto el seguro.

Cuando Nick salió, con el rostro pálido pero lavado hasta los dientes, luciendo con ojeras, es que Harry lo vio con preocupación.

ㅡAmor, ¿ya fuiste al médico? Te dije que fueras si seguías mal. Pero te he sentido más delgado, menos pesado, y mira cómo estás, vomitando, y con ojeras ㅡmencionó Harry.

Nick frunció el ceño, porque ya estaba tan habituado a estar solo que él manejaba sus propios horarios, tiempo, estrés del trabajo, sin que le mandaran o algo, por ello no le gustaba tener pareja, y él mismo entendía que a veces cuando se enfermaba por estrés dejaba pasar el tiempo y no interesaba porque estaba solo y no tenía a Harry incordiándole.

ㅡHe tenido mucho estrés en el trabajo, convenciones y demás, por eso no he tenido tiempo de ir la médico ㅡrespondió Nick a su novio.

ㅡPero, Nick, por favor. Tienes que ir, aquí no es que estés embarazado y por eso hay vómitos porque usamos condones. Puede ser otra cosa, algo que sea peligroso, no sé. Entiendo que estés estresado por el trabajo, pero debes priorizar tu salud, amor ㅡpidió Harry realmente preocupado por su novioㅡ. Por eso te dije que fueras al médico y sí me enoja que no me hagas caso.

Nick bufó, acentuando su ceño fruncido, y cruzándose de brazos.

ㅡ¿Qué? ¿Te vas a enojar porque no te obedezco? ¿Quieres mandarme, Harry? Yo tengo treinta y seis años, y tú dieciséis. Desde de antes de que nacieras yo vivía solo, y yo veía qué es lo que hacía con mi salud y demás. Así que no me vengas a querer controlar cuando ni terminas el colegio ㅡse quejó Nick.

Harry frunció el ceño al escucharlo hablar así.

ㅡNo es por controlarte, no seas necio. Sólo quiero que me obedezcas porque aquí tengo la razón y tú, a pesar de ser el mayor, estás siendo totalmente intransigente y terco ㅡrefutó Harry.

Nick se enojó más por lo dicho por su novio.

ㅡ¿Sabes qué, Harry? Vete a tu casa. Ya no quiero verte por hoy ㅡordenó Nick, yendo a ponerse su bata para no estar desnudo.

Nick no quería seguir soportando a su novio, ya suficiente estrés había tenido en el trabajo, ahora sintiéndose mal físicamente para sumarle una pelea con su alfa adolescente que sí o sí quería tener la razón.

ㅡEstá bien, me iré, Nicholas. Y no podré ni darme tiempo entre semana para acompañarte al médico porque sí, tengo exámenes en el colegio como alfa adolescente que soy, pero espero que vayas ㅡrepitió Harry, vistiéndose enojado.

Cuando Harry se terminó de vestir, incluso sintiéndose incómodo porque no se había bañado, salió del apartamento de Nick, fastidiado, azotando la puerta.

Nick se enojó más cuando lo escuchó hacer eso. “Mocoso inmaduro malcriado”, pensó el omega.

Eran las tres de la tarde del domingo, normalmente Harry se iría en la noche, pero no, ya se había ido.

Nick tomó una ducha con agua fría, haciendo que sus músculos se destensaran un poco. Al verse en el espejo, se dio cuenta que sí, había perdido un poco de peso, y no tenía el mejor semblante. Pero es que entre las convenciones que tenían con Bill para Consorcios Trümper y demás reuniones no había tenido mucho tiempo para comer, tampoco mucho apetito, y finalmente su cuerpo resentía esos cambios, haciendo que no retuviera la comida en su interior, y más por movimientos bruscos al tener sexo.

Aunque no, no sólo era por el sexo, porque principalmente en las mañanas es que tenía las náuseas, incluso en días de semana donde no tenía sexo y ni cabeza para masturbarse.

Cuando se vistió, comenzando a ver televisión para relajarse, es que se dio cuenta que extrañaba a Harry, que seguro estaría diciendo algún comentario sobre el dorama que estaba viendo. Pero no estaba aquí, y revisó su teléfono, sí le había avisado que llegó a su casa con un “llegué” todo seco, que entendía porque Harry era orgulloso, sin embargo, no tanto para al menos no hacerle saber que sí había llegado a su casa con bien.

Nick relajó su expresión al notar que en sí el que había sido un poco irracional había sido él mismo, porque Harry sólo se preocupó por él, ahora que lo analizaba en cabeza fría, porque si bien Harry era un alfa dominante, sólo quería que fuera al médico, no manejar su vida. Incluso una vez que salió temprano de clases y le avisó a Nick, es que el omega le pidió que fuera a Consorcios Trümper, dónde Harry fue de inmediato, aprovechando el break de Nick, el cual hizo que el adolescente se sentara en su silla, montándose sobre él en sexo desenfrenado en su oficina.

Quién solía controlar era Nick, y Harry obedecía. En este punto ya con la marca no podían ocultar su relación, todos lo sabían, por lo que tuvo que emplear el certificado de predestinados para no ser acusado de nada.

La prensa hablaba sí, sobre que el vicepresidente de Consorcios Trümper tenía de predestinado a un alfa menor de edad, pero no mencionaron el nombre de Harry ni nada, por lo mismo que era menor de edad, y porque era el vocalista de una banda de rock en ascenso.

Sabía también cómo muchos de la empresa se quejaban por ello, principalmente porque se querían coger a Nick, y ahora diciendo que era por Bill que tenía el puesto, sino por ser omega del hijo del jefe en una forma de nepotismo, y ya no le interesaba un carajo a Nick, porque nunca tenían los huevos de decírselo en la cara, sólo chismear entre ellos, haciendo que el vicepresidente se enterase después, porque Bill ni siquiera sabía que Nick era el predestinado de Harry hasta mucho tiempo después de ascenderlo, así que tenía su consciencia limpia.

Entonces Nick fue consciente de que él fue el imbécil en aquella discusión y soltó un suspiro, sujetando su celular.

“Lo siento, amor. Fui un idiota contigo. No debí botarte. Te extraño”, tecleó en su teléfono en el chat de Harry, viendo cómo salía que su novio estaba escribiendo, sonriendo al ver que incluso enojado, no le dejaría de responder rápidamente.

“Acepto tus disculpas, conejito. Y también te extraño. Pero por favor, en serio ve al doctor, me preocupo mucho por ti”, le respondió Harry.

Nick suspiró, era una petición razonable dentro de todo y no podía juzgar al menor por pedirlo. Él mismo era muy descuidado con su salud, pero ahora no podría serlo, ya no era un jovencito.

“Está bien, amor. Iré al médico. La verdad creo que esto es un embarazo psicológico como el que te conté que me dio cuando eras un bebé, porque tengo molestias similares, como irritabilidad, dolor en mis pectorales, agruras, náuseas, vómitos y se me cae el cabello. Pero no entiendo por qué sería en este caso, porque en ese momento fue porque mi lobo pensó que había sido abusado, traicionando a mi predestinado, sin embargo, ahora estamos teniendo sexo consensuado, entonces no encaja el que me sienta culpable por algo”, escribió Nick. Ni siquiera era para decir que tenían sexo sin protección como para cargar con esa culpa.

“Pues con mayor razón, conejito. En ese momento tomaste medicamento psiquiátrico para lidiar con ello según lo que me contaste. Tal vez por el estrés es que estés así y lo necesites ahora de nuevo”, le escribió Harry de vuelta.

Medicamento que había hecho que Nick se sintiera mejor pero también subiera unos kilos. Sin contar la terapia. Le frustraba aquello, pero sí, tenía que ir donde Andreas.

Continúa…

Gracias por leer. No te vayas sin comentar 😉

por Kasomicu

Escritora del Fandom

4 comentario en “Elegidos 46”
    1. Harry siendo un mocoso siempre jajaja uno adelantado que quería cortejar a su omega desde sus 8 añitos, sin contar que estuvo detrás de él desde antes de caminar con sus mordidas de encía 😂

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