Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 5

Bill se dio una ducha rápida en el otro baño en lo que Tom iba a demorar en la tina, y el alfa iba a dejarlo que estuviera el tiempo que quisiera, porque su esposo… Sonrió ante el pensamiento, “su esposo”, por fin se cumplía el sueño que tenía desde hace años, el casarse con su omega. Bill amaba a Tom.

Dejó de cavilar como un adolescente enamorado, y recordó que sí, que Tom podía tardar el tiempo que quisiera ya que había tenido un día largo, entre ajetreo, náuseas y vómitos. Quizá le daría un masaje en sus pies para que se terminara de relajar y durmieran juntos abrazados… Al menos hasta que Tom lo empujara. Suspiró, agradecía que tenían una cama kingsize, igualmente luego el mayor terminaba buscando su aroma, ya sea volviendo a acercarse, o quitándole la camiseta para olerla.

Así que Bill se secó en el baño, y puso su pijama. Observando su reflejo. Extrañaba su cabello largo, ni siquiera tenía su piercing, sólo el de la lengua, que no estaba a la vista, simplemente que por su trabajo no podía tener la apariencia de antes, no era como Tom que podía permitírselo al ser más bien un empresario ligado al arte, y él… El CEO de Consorcios Trümper, dedicada a la inversión hotelera no sólo en Alemania, sino a nivel internacional.

Así que no podía lucir como el emo fallido en su juventud, porque nunca quiso suicidarse, por más que era un joven con pocos amigos (sólo Robert), que era juzgado, y discriminado, por no cumplir con el estereotipo de alfa, ahora mismo pues evidentemente sí cumplía con creces con cómo debía verse un alfa al tener más musculatura, altura y demás, aunque en sí sólo por fuera, porque Tom seguía manejándolo.

Bill bostezó frente a su reflejo. El baño si bien había sido corto lo había relajado.

Abrió su habitación y se le fue el sueño de golpe al ver a su esposo echado de costado en la cama, completamente desnudo, con ese aroma tan embriagador inundando la estancia, no era su celo, pero lo hacía abrir las fosas nasales, sintiendo cómo su boca comenzaba a secarse por la excitación y su miembro empezaba a endurecerse a una velocidad vertiginosa en sus pantalones de pijama, viendo fascinado el cuerpo de Tom, con su pene que ya estaba erecto, y podía hasta paladear la humedad de su omega en su entrada, y eso hacía que su lobo aullara dentro suyo.

ㅡ¿Sólo te quedarás mirando? ㅡcuestionó Tom, palmoteando a un lado de la cama, como si Bill fuera un perrito amaestrado, que, en efecto, al alfa se quitó la ropa, incluso trastabillando al hacerlo, con su típica torpeza que poseía desde adolescente, para quedar completamente desnudo e ir a la cama.

No se lanzó sobre Tom, porque estaba embarazado, y no quería lastimarlo, pero sí se apoyó sobre uno de sus brazos, con el otro sujetándolo por la nuca, mientras comenzaba a besarlo con necesidad, jugando con su lengua con piercing contra la suya, ambos disfrutando en demasía aquel gesto tan íntimo donde tenían el aliento del otro inundándoles la boca, y Tom chupaba la lengua de su alfa, buscando al dominancia en aquella batalla campal que se realizaba en su cavidad.

El omega empujó sus caderas, consiguiendo que sus durezas chocaran, haciendo que ambos gimieran en la boca del contrario, interrumpiendo su beso, acezados, viéndose con fijeza al estar casi uno encima del otro. Bill tenía las pupilas dilatadas, se relamió los labios con ansiedad, y chupó la boca de su esposo, para luego mordérsela, haciendo que Tom jadeara por aquel jalón de su alfa, y se separase un instante, para empujar al menor en la cama. Bill se dejó hacer, en realidad si hacía un esfuerzo mínimo, podría mantenerse en su posición porque su esposo ya no era el más fuerte como antes, sin embargo, igualmente cedió ante el toque de su omega, que le sonrió de medio lado, con sus propios ojos oscurecidos y salvajes…

Bill sentía cómo su lobo estaba aullando por dentro, por lo que lo tomó de las caderas, acomodándolo encima de su regazo, y Tom siseó, frotando su trasero contra la erección de su alfa, el cual apretaba las caderas del castaño, y el omega se relamía los labios, por la forma en su interior ardía por recibirlo, su lubricación se entremezclaba con el preseminal de la hombría de su alfa, el cual lo apretaba con fuerza en las caderas, que lejos de dolerle, le excitaba, le gustaba cómo es que Tom mismo se movía frotándose sobre el pene de Bill, mientras su propio miembro daba botes encima del vientre del menor, y haciendo que su calor que irradiaba de su entrada que palpitaba, volviera loco a su alfa, y él mismo quería montarse sobre el falo de su esposo.

Pero también le gustaba sentir esa leve estimulación que los ponía de los nervios a ambos, que Tom se daba cuenta que hasta marcas podía dejarle las manos de Bill sobre su cuerpo, y no le interesaba, le gustaba esa fuerza en su alfa, aunque en sí sabía que se estaba controlando para no hacer que se monte en su verga de una sola, y gruñendo en lo que se mordía furiosamente el labio.

Sabían que podrían chuparse mutuamente, pero Tom no tenía ganas de eso ahora, sólo de sentirlo en su interior…

El omega levantó las caderas, y sujetó el pene de Bill, ni siquiera tenía que prepararse como antes, no cuando lo hacían tan seguido, que su interior automáticamente se dilataba para recibirlo, y ajustó la punta de la virilidad de su alfa en su hendidura, para comenzar a bajar sobre él, jadeando al percibir cómo la hombría de su esposo lo llenaba por completo, no que Tom se quejara del tamaño que tenía el menor antes, sin embargo, ahora era más grande y no se quejaba para nada, no cuando sentía el deseo acuciante dentro suyo, burbujeando en su interior al punto de calcinarle… Bill pasó sus manos de sus caderas, hacia sus nalgas, disfrutando demasiado de la estrechez de su omega, nunca se cansaría de metérsela, no le importaba que no tuviera punto de comparación al no haberse acostado con nadie antes, no quería probar otro cuerpo, saborear otro sudor, otro almizcle, no le importaba los cambios que tuviera Tom, siempre despertaba en él el mismo deseo, porque sabía que no era sólo atracción animal, no… Él amaba a ese hombre, por ello es que enervaba todo sus sentidos.

Tom lo apretaba tan rico, y sólo sujetó con más ganas el trasero de su omega, amasándoselo, para luego cargarlo con sus manos, haciendo que Tom diera botes sobre su polla, consiguiendo que el omega se estremeciera, entre que se movía y también Bill lo hacía saltar sobre su miembro.

Bill se sentó, con Tom sobre él, apretándole más las nalgas, mientras mordía su cuello, y el omega ponía sus brazos alrededor de su nuca, disfrutando mientras las estocadas seguían el ritmo que marcaba su alfa, pero no por ello dejaba de moverse, girando sus caderas en un desplazamiento ondulante, haciendo que por la cercanía entre ambos, no solamente tuviera la lengua de Bill lamiéndole el cuello, o pasando sus dientes con cadencia, sino también que su miembro se frotaba entre ambos cuerpos.

Ambos estaban tan unidos en ese instante, gozando del choque de pieles, y sonidos de humedad que llenaba el ambiente.

Tom podría explotar, pero no, quería más, ansiaba más, quería que su alfa se anude dentro suyo, su lobo lo pedía a gritos, así que contrajo más su canal, al punto de que escuchó nítidamente cómo Bill gruñía, haciendo estremecer a su omega, pero es que su cuerpo lo exigía…

Bill aumentó el ritmo de las embestidas, en realidad lo que hacía era empujar su pelvis hacia arriba mientras seguía apretando los glúteos de su esposo, haciéndolo menearse sobre su pene, pero igualmente era quien estaba manteniendo el ritmo, lo cual en parte Tom agradecía, ya que si bien seguía teniendo un control en ello, le servía que la fuerza ejercida la use Bill.

Bill sintió cómo se anudaba en su interior, y Tom boqueó, gimiendo fuertemente, el alfa dejó su cuello, para besarlo, acallando los ruidos que pudiera soltar su esposo.

ㅡShhh, cállate ㅡordenó Bill, después de besarlo un ratoㅡ. Harry nos puede escuchar ㅡacotó, y luego jadeó cuando Tom movió sus caderas, con su nudo dentro.

ㅡNo me calles ㅡrefutó Tom con voz acezada, y una sonrisa traviesa, apretando más su interior, por más que Bill estuviera imposiblemente grande por el nudo de su miembro, ya que con eso sabía que ponía más ansioso a su alfa.

ㅡTe gusta enloquecerme ㅡsoltó en un jadeo Bill, para volver a besarlo con fruición y Tom fue quien le mordió el labio inferior ahora, sin dejar de mover las caderas. Bill volvió a gruñir, y Tom acarició las mejillas rasposas de su alfa, disfrutando ampliamente de este momento de intimidad.

Sus hormonas se lo agradecían, el estar envuelto en la fragancia de su alfa, y cómo el nudo hacía que se sintiera por demás lleno, consiguiendo que ese antojo de tenerlo dentro… Se cumpliera. Pero Tom presionó un poco más, hasta que sintió cómo el nudo se deshizo, soltando toda la esencia de su esposo en su interior, y, sólo con aquel estímulo, hizo que su miembro sobre-estimulado por la fricción entre sus cuerpos, se viniera con fuerza, manchándoles los pechos.

ㅡCuando te siento así… No me importaría llenarme de tus bebés unas mil veces ㅡmasculló Tom, con las hormonas hablando por él.

Bill le dejó un beso en los labios, sonriéndole.

ㅡEso lo dices ahora, pero espera se te pase el efecto, luego me querrás castrar por embarazarte de gemelos ㅡbromeó Bill. Tom le mordió el cuello con fuerza en respuestaㅡ. Ouch.

ㅡPuedo enojarme contigo, pero no con tu pene, así que puedes estar tranquilo de que no te castraré ㅡrespondió Tom, sin aún romper la unión entre ambosㅡ. Aparte tengo parte de la culpa, porque me metí con un virgen y siempre le puse el condón. Sólo que eres un imbécil por decir que con la boca frente a mi amigo y doctor ㅡse quejó, moviéndose levemente, haciendo que Bill siseara por tener el miembro sensible aún dentro suyo.

ㅡTom… Se me va a parar de nuevo y luego no te voy a dejar descansar ㅡarguyó Bill, relamiéndose los labios, intentando, y fallando miserablemente, en que no se le volviera a elevar el miembro por la excitación dentro de la calidez tan apretada de su esposo, el cual seguía moviendo su suelo pélvico, simplemente con el afán de enloquecerlo, al tener esa sonrisa ladina de medio lado enmarcada por su barba.

ㅡ¿Quién dijo que te voy a pedir descansar? ㅡinquirió travieso Tom, y el alfa lo apretó por la cintura, comenzando a besarlo para arremeter de nuevo en su interior.

Después de unas rondas más, Tom estaba echado en la cama totalmente satisfecho, jadeante y cansado y poniéndole las manos sobre el pecho a su esposo menor que ahora estaba entre sus piernas.

ㅡYa mejor hacemos una pausa ㅡpidió Tom, y Bill detuvo sus movimientos inmediatamente, saliéndose con mucho cuidado del interior de su esposo.

Bill aún estaba excitado, pero… Controló su respiración y se echó la costado de su omega, el cual se había dormido rápidamente, a pesar de que le dijo que no le pediría descansar, sabía que finalmente Tom se agotaría y ahora estaba un poco frustrado, sin embargo, igualmente fue al baño, dándose una ducha nuevamente, esta vez con agua fría para que se le bajara la excitación.

Después de vestirse, es que se dispuso a limpiar a Tom, pasándole un trapo mojado, quitándole todo rastro de semen y fluidos, para luego ponerle su pijama, con temor a que se resfriara al estar desnudo.

Bill se echó al costado de su esposo al terminar, y pasó su brazo por encima del vientre omega, el cual hundió su rostro en el cuello de su alfa, buscando su aroma. Por lo que finalmente Bill se durmió.

&

Al día siguiente Bill se levantó temprano para atender a su hijo, dejando a su esposo seguir durmiendo mientras revisaba su celular, tenía unos mensajes de Nick, su asistente, diciéndole que revisara un canal en específico. El alfa arqueó una ceja, por lo que prendió la televisión, en lo que acomodaba a Harry en su sillita para que comiera.

ㅡ…Y como venimos diciendo desde la publicidad tenemos noticias relacionadas a Consorcios Trümper, que, de por sí fue muy sonado el hecho de que el magnate Jörg Trümper, dueños de la empresa internacional de hoteles, dejara todo su legado a su nieto Bill Trümper, en un acto claro de nepotismo ya que el joven ni siquiera está preparado para el puesto sin ni siquiera cumplir los veinticinco años con una carrera de Artes Plásticas… Pero eso no es lo más resaltante ahora. Sino que, nuestras fuentes, nos confirmaron que el joven alfa contrajo nupcias recientemente. ¿Con quién? Con nada más, y nada menos, que el empresario curador de Arte, Tom Kaulitz, reconocido por ser el dueño de Kunst, que tiene varias galerías en toda Alemania. Sin embargo, eso no es todo. Sino que no tendría relevancia este hecho hasta que se supo también, que esta relación es de años entre ambos, y que tienen un hijo en común, dónde el curador de Arte fue quien lo parió. Así es, público, Tom Kaulitz, ¿o deberíamos decirle Tom Trümper? Es un omega, ¿entonces qué es lo que significa esto? Qué, en efecto, no sólo esa pareja tiene nepotismo, una diferencia de diez años entre ambos, sino también un omega es dueño de una empresa, ¿desde cuándo está bien esto? Al parecer el omega se encargó de ocultar su casta por años… Ciertamente hay muchas cosas que están mal aquí. Porque al realizar las averiguaciones nos dimos cuenta que el socio principal de Kaulitz es Georg Listing, un alfa que también está casado, pero con otra alfa. ¿A dónde venimos a parar? ㅡpreguntó Heidi Klum, la presentadora hacia los televidentes.

Bill se quedó paralizado con el teléfono sonando con fuerza. ¿Qué mierda estaba sucediendo? Contestó la llamada, sintiéndose totalmente frustrado.

ㅡ¿Aló, Bill? ㅡescuchó cómo hablaba Nick, el omega de cabello negro en trenzas africanas, que se notaba tenso por su tono.

ㅡSí, dime ㅡrespondió el alfa, sintiendo todas sus alarmas encenderse, con su instinto protector al máximo por lo que acababa de escuchar.

ㅡAl parecer la gente no dio con esa información hasta que te casaste ㅡexplicó Nickㅡ. Pero tienen que tener cuidado. Los omegas de por sí nos cuesta en demasía conseguir empleo, terminar una carrera o algo. La gente conservadora no estará nada de acuerdo con que sepan que su esposo es omega ㅡacotó el de trenzas.

ㅡAverigua si es posible demandarlos por difundir esa información, precisamente por la forma en que esa alfa en decadencia habló con cizaña ㅡordenó Bill, sintiendo cómo su lobo tenía ganas de romperle el cuello a esa maldita presentadora alfa.

Harry hizo un puchero al sentir la energía de su papá alterada, sus ojitos comenzaban a lagrimear.

ㅡEstá bien, Bill. Pero cuídate, por favor ㅡpidió Nick en tono preocupado.

ㅡSí, gracias, Nick ㅡrespondió Bill, para luego colgar, fijándose en cómo su bebé lloraba.

Bill sintió cómo su enojo bajaba, y sujetaba a su hijo, dándole besos en su rostro, para luego apretarlo contra su pecho, buscando calmarlo.

Aún sentía rabia, pero al menos, su lobo se puso más calmado al estar con su cachorro, en lo que pensaba cómo decirle a Tom todo este asunto.

Bill mismo se encargaría de proteger a su familia sin importar el costo. Ya estaba casado, tenía a Harry y dos bebés más en camino, así que no quería que nadie se metiera con su familia. ¿Qué mierda le importaba a la gente su vida? Tom tenía una carrera, y era quien había empezado su empresa y aquello no era diferente por el hecho de ser un omega, seguía siendo el mismo hombre capaz y talentoso dueño del imperio Kunst.

Y sí, Bill era consciente de que no había estudiado una carrera relacionada al manejo de empresas, y que básicamente lo que sabía de la industria hotelera lo había aprendido en tiempo récord por la continúa asesoría de su abuelo, pero igualmente era su derecho el heredarlo, porque su madre no quería hacerlo, y él era a quien le correspondía, incluso sin haberlo conocido antes.

Bill mismo había tenido ideas novedosas para planes de extensión en Consorcios Trümper, así que no era que fuera un payaso al frente de una empresa.

Bill sintió cómo Harry suspiraba, así que lo colocó nuevamente en su silla, concentrándose en darle de comer. Pensando en cuánto los amaba, y cómo detestaba que no lo dejaran en paz. Él jamás pensó que el casarse con Tom les trajera problemas al ponerlo en la mira, aunque no es que él hubiera hecho algo mal, la sociedad era nefasta, y quién demonios hubiera pasado esa información a la prensa, probablemente alguno del registro civil, era un desgraciado.

&

Tom se despertó por el repiqueteo del teléfono, lo sujetó y vio que tenía varias llamadas perdidas de Georg, y también mensajes donde le pedía que se comunique con urgencia.

“¿Por qué un domingo?”, caviló Tom, bostezando y llamando de vuelta al alfa.

ㅡHola, Georg, ¿qué pasó? ㅡpreguntó Tom, aún demasiado adormecido para ser funcional, sin embargo, de todas formas si había tanta insistencia debía ser muy importante para no poder esperar al lunes.

ㅡTom, ¿has visto las noticias? ㅡcuestionó Georg con un tono preocupado.

ㅡNo, estaba durmiendo, Georg. Es domingo ㅡmasculló Tom, no entiendo la relevancia de ello, sin embargo, cuando el alfa le respondió, y él mismo, corroboró la información conforme escuchaba la voz al altavoz, revisando los artículos de internet es que se paralizó, empalideciendo de inmediato.

Tom primero sintió furia, luego culpa porque esto afectaba toda la empresa, a Georg a nivel personal, y sus artistas… Luego ese enojo se arremolinó en frustración, porque todo esto no habría pasado si…

No .

Tom se descubrió a sí mismo pensando de forma negativa sobre su matrimonio, y cómo es que Bill había desestabilizado su vida en más de un sentido, cómo es que años de esfuerzo con su carrera y empresa, hasta el punto de tener sedes a nivel nacional, se veía afectada porque el resto supiera que era omega. No era un secreto no, cuando se embarazó de Harry lo supieron sus allegados, sin embargo, recién estaba bajo el escrutinio público. Porque Tom mismo sabía que había utilizado el misterio de su casta para conseguir muchas cosas, y que lo tomasen en serio. Había ocultado siempre que era un omega, pero ahora no podía hacerlo más.

Tom siguió escuchando a Georg, el cual se notaba que estaba tenso, por temor a las represalias de la podrida sociedad, porque si bien era legal el matrimonio entre dos alfas, no por eso estaba bien visto, por lo mismo muchos lo mantenían oculto al ser un tema tabú, pese a ello, igualmente su socio demostraba preocupación por Tom, por su hijo.

Tom pensó en ello, que realmente, no podía ni siquiera atreverse a maldecir a Bill, no era su culpa, su marido no hizo nada mal. Sólo quiso tener derechos de forma legal para protegerlos, a Harry y a él, y de paso a sus bebés sin nacer.

No podía cavilar en arrepentirse de ello. Porque “el hubiera” no existe, y lamentar haber estado con Bill echaba por tierra toda su relación, incluyendo a sus hijos. Y no, Tom no se arrepentía de nada. Sí, le vino el pensamiento intrusivo por el coraje pero hasta ahí, no pudo ni completarlo, y era mejor así.

Cuando Georg dejó de hablar es que Tom le dijo:ㅡEstoy embarazado otra vez, de gemelos ㅡmusitó el omega, sintiendo que no podría ocultarlo más.

Hubo silencio del otro lado de la línea.

ㅡDebes cuidarte mucho, Tom. Esta situación no es fácil, no sabemos qué es lo sucederá ahora. Hay mucha gente conservadora que no se quedará tranquila ㅡarguyó Georg.

Claro que Tom lo sabía, lo sabía con certeza, porque no era la primera vez que lidiaba con lo que hacía la sociedad conservadora.

Tom tenía sus rastas sucias, las piernas temblándole, sangre entremezclada con fluidos de diversas índole bañando sus muslos internos, con la entrada desgarrada, moretones en el cuerpo y la ropa rota, terminó por vomitar a un lado de la vereda justo a unas casas de su hogar.

Cuando llegó, metiendo la llave con dificultad en el cerrojo, es que finalmente su padre abrió la puerta, viendo cómo Tom se desmayaba en sus brazos.

ㅡ¡Anne, ven ahora! ㅡordenó el alfa con la sangre latiéndole a mil por hora, mientras cargaba a su hijo al hombro y lo subía su auto.

La omega salió apresurada, viendo destrozada a su hijo en el asiento trasero, se ubicó a su lado, acariciándole la frente con las lágrimas saliendo de los ojos.

ㅡMi bebé… Mi amor, ¿qué te hicieron? ㅡpreguntó Anne, pero su hijo seguía inconsciente.

Gordon estaba conduciendo lo más pronto posible al hospital.

Tom sí escuchaba todo, pero no tenía fuerzas para moverse o levantar los párpados. El omega sólo quería morirse en ese instante, todo su cuerpo ardía, aún alterado por su celo, le daba rabia que no pudiera prescindir de ello.

Al llegar al hospital, es que Gordon, con su hijo en brazos, pidió de inmediato atención.

ㅡTienen que sacarle muestras para poder hacer una denuncia ㅡacotó el alfa en recepción.

La enfermera miró a Tom y ariscó la nariz.

ㅡPero es un omega en celo ㅡarguyó la enfermera.

ㅡ¿Y eso justifica que mi hijo de quince años haya sido violado? ㅡ inquirió Gordon con su alfa completamente alterado, haciendo que su lobo interno soltara llamas por la rabia.

Tom escuchó todo en silencio, conforme las lágrimas empezaron a bajar por su rostro.

Cuando por fin lo atendieron, y quitaron la muestra de semen por insistencia de sus padres junto al resto de pruebas que hacía notar que era realmente una violación, es que entró el terapeuta a la habitación de Tom, el cual ya estaba con supresores, y había recibido las atenciones médicas necesarias, sintiéndose adormecido por las drogas.

ㅡ¿Tom Kaulitz, no? ㅡcuestionó el profesional, revisando su expediente, el de rastas asintió, sin querer hablar y sintiéndose un tanto incómodo porque fuera un hombre, aunque no tenía aroma, de todas formas no se confiaba.ㅡPues, según el expediente has sido violado. Sin embargo, también estabas con tu celo, solo en la noche. Entonces, ¿realmente quieres que tus padres procedan con la denuncia? ㅡpreguntó el hombre con una sonrisa torcidaㅡ, porque siento que es un desperdicio. Simplemente van a decir que te lo buscabas, y será más papeleo. No puedes ir en contra de tu naturaleza. Tu cuerpo lo pedía y por ello es que los alfas acudieron a tu llamado ㅡterminó por decir.

Tom sintió asco por sí mismo, por lo que implicaba “su naturaleza”, que de algún modo él lo merecía y se sintió miserable.

ㅡEntonces, te repito. ¿Realmente vas a querer que tus padres procedan con la denuncia? ㅡinterrogó el terapeuta, sin estar interesado en este caso, porque no tenía sentido gastarse hablando con un omega, no era una víctima como tal a su parecer y se lo hacía notar con sus palabras y expresiones.

Tom negó con la cabeza.

Era un punto de inflexión en su vida. Dónde decidió que tenía que cambiar porque el mundo no lo haría.

Recordó lo doloroso que fue sangrar por días luego de recibir las dosis de Misoprostol, para interrumpir el embarazo producto de la violación, que por suerte no le contagiaron ninguna venérea. No quisieron darle las pastillas, simplemente que sus padres fueron tajantes al pedirlas, y pagaron un extra.

Cuando sus padres le ofrecieron que le pagarían terapia, luego de que Tom mismo se hubiera negado a que proceda la denuncia para no lidiar con el repetir varias veces el relato de lo que había pasado. Es que a Tom dijo que no quería llevar terapia, y se mantuvo encerrado en su habitación, comenzando a ejercitarse, incluso con los dolores, sin importarle lo demás, ¿para qué tener que soportar que le repitieran que él se lo buscó por tener su celo? No, la gente podía irse a la mismísima mierda.

Así que sí, Tom sabía de primera mano lo que era lidiar con la gente conservadora. No sería su primera vez.

Sólo que Tom ya no era un adolescente, igualmente se sujetó el vientre levemente abultado, sintiendo las lágrimas bañarle el rostro, porque en ese instante, parte suya seguía siendo ese chico de quince años con miedo.

Continúa…

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por Kasomicu

Escritora del Fandom

3 comentario en “Elegidos 5”
    1. Pues no 🙁 tristemente eso pasó en Predestinados, es decir, en la primera parte se contó que sufrió abuso a los 15, por lo mismo no quería estar con alfas ni ser sumiso, sin embargo, aquí más que detallar en el abuso fue lo que pasó después, que hizo que Tom se volviera así al haber sufrido la injusticia de la sociedad:( tristemente estas cosas pasan en la vida real 😭 y sí, maldita Heidi 🤬

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