Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 6

Bill entró a la habitación, ya que por la conexión que tenían, pudo notar que su esposo estaba mal.

Dejó a Harry en la cama, mientras sujetaba a su omega por el rostro, acariciándole con cariño las mejillas.

ㅡ¿Qué sucede, mi amor? ㅡpreguntó Bill, limpiándole las lágrimas.

Harry gateó en dirección a su papi, apretando sus puñitos para tocarlo.

ㅡEsta situación abrió viejas heridas ㅡempezó a hablar Tom, contándole todo lo que pasó por su mente precisamente por el comportamiento retrógrada de la sociedad, y cómo no era la primera vez que lidiaba con ello.

Bill escuchaba en silencio, mientras Tom apretaba a Harry contra él, buscando tranquilizarse con el aroma de su cachorro, oliendo su almizcle de su cabecita, mientras el alfa buscaba calmarlo también con su olor.

Cuando Tom terminó de hablar, Bill lo besó con dulzura.

ㅡEntiendo lo mucho que te duele, mi amor. Pero no estás solo ahora, ¿entiendes? Debes grabártelo en tu mente. Esa maldita gente de mierda que no te apoyó y fue una basura más del montón, o los hijos de puta que te hicieron daño, y espero que tengan el peor karma del mundo por su comportamiento. Ellos… Seguro estarán jodidos ahora, sin embargo, lo que importa ahora es que no estás solo. Ya no tengo cinco años, ya estamos casados, y tenemos todo a nuestro favor, incluso si nos quieren mandar al demonio… No interesa, Tom. Podremos solucionarlo. Yo me haré cargo de todo, ¿está bien? Confía en mí, mi amor, quiero protegerlos,  cuidar a nuestra familia ㅡle aseguró Bill, besándole la cabeza, para luego acariciarle el vientre, con Harry jugando con su mano al no querer que le toque la pancita a su papi.

Tom buscó los labios de su alfa, y se unieron en un beso que no era en pos de pasión, sino de sentirse protegido en aquel gesto, en los brazos de su esposo, y con su bebé junto a ellos. Confiaría en Bill, porque él jamás le había fallado y, no importaba que tuvieran todo en contra, al menos se tenían a sí mismos.

Cuando Tom amainó con su llanto, es que Bill le hizo un masaje en la espalda, para después ir hacia la sala.

Bill tenía que arreglar unos pendientes en la laptop, por lo que pidió comida a domicilio, mientras Tom jugaba con Harry en el sillón, el omega también tenía varias cosas que hacer en el trabajo, sin embargo, era domingo, y prefería dejar el estrés para el lunes, ahí sí tendría que hasta querer arrancarse los cabellos por Kunst.

Tom le jalaba los piecitos a Harry, el cual los movía sonriente mientras su papi se lo volvía a hacer.

ㅡ¿Y si la próxima semana vamos al albergue para adoptar un perro? ㅡofreció Tom, buscando romper el mutismo de la sala, recordando la emoción que había demostrado Bill con la idea de tener un perro.

ㅡNo, mi amor. No tendré mucho tiempo la próxima semana por todo lo que pasó… Más bien, mañana vendrá una beta para que te ayude con la casa. Se llama Sara Alviti, es italiana, tiene cuarenta años, sin ningún antecedente y con  buenas referencias ㅡexplicó Bill sin dejar de teclear en su laptop.

ㅡ¿No íbamos a esperar que pasaran unos meses más? ㅡpreguntó Tom, arqueando una ceja ya que Bill no había elegido a alguien con él, y eso lo sacaba de su zona de confort de siempre tener el control de todo.

ㅡSí, pero necesito que empiece desde mañana. Porque el martes y miércoles estaré fuera y no habrá quien te ayude con Harry ㅡrespondió Bill sin verle.

ㅡ¿Y a dónde vas? ㅡcuestionó Tom, sintiéndose extraño porque le dijera toda esta información de sopetón.

ㅡEs por mi rut ㅡmasculló Bill.

Tom sintió que le apretaban el estómago por dentro.

ㅡ¿Por qué no vas a pasar tu rut conmigo? ㅡinquirió Tom, frunciendo el ceño, dejando de hacerle cosquillas a su hijo. Bill siempre pasaba su celo con él, dónde desfogaba todo su deseo carnal con Tom… Entonces no entendía a dónde iría Bill.

ㅡPorque estuve averiguando, amor. Y mi rut cuando estuviste embarazado de Harry fue complicado, estoy muy fuera de mí mismo, y me pongo violento sin tener control. Así que le hablé al doctor Gühne, y me dijo que sí, es posible que te provoque un aborto si soy muy brusco, más porque son dos ahora, hay más riesgo y él dijo algo que por tu edad teníamos que tener cuidado. Por lo que voy a pasarla en un hotel ㅡnarró Bill, sin dejar de ver la pantalla de su laptop.

ㅡ¿En un hotel? ㅡinterrogó Tom, apretando sus dientes al maldecir mentalmente a Andreas. Aunque… Entendía el que Bill no quisiera lastimarlo, pero… No habían pasado sus celos separados.

ㅡSí, pero no te preocupes. Tendré la ayuda de mi asistente que me llevará comida y agua ㅡfarfulló Bill.

ㅡ¿Tu asistente? ㅡTom a este punto se sentía un disco rayado al repetir todo lo que decía su alfa, pero sentía que su mente no podía procesarlo y necesitaba la confirmación de lo que le estaba preguntando para ver si había oído bien o era su cabeza jugándole una mala pasada.

ㅡSí, mi asistente. Es un buen chico, se llama Nick Würdig ㅡcontestó Bill.

Tom sujetó su celular, comenzando a buscar ese nombre en las redes, y algo relacionado con alguien trabajando en Consorcios Trümper, y… Lo vio, Nick Würdig, veinte años, omega…

El muchacho era atractivo, cabello negro en trenzas africanas, un rostro limpio de barba, cuerpo delgado con cintura estrecha, ojos grandes y labios regordetes con un piercing en la comisura del labio inferior, igual al que tenía Tom antes de Harry.

Tom sintió cómo sus dientes chirriaban en su boca por la incomodidad.

Ese omega era evidente que no se ejercitaba más de lo necesario, a diferencia suya, que Tom buscó borrar de todo su cuerpo indicios de ser omega, poniéndose perfumes, loción para que le creciera vello facial, haciendo bastante ejercicio para tener un cuerpo más de alfa, o al menos lucir como beta, pero… Incluso Nick se parecía un poco a él, como si Tom hubiera abrazado su lado omega, como cuando usaba rastas y tenía ropas anchas.

Tom se sintió miserable. Nick era más joven que él, más delgado, y él… Con kilos subidos del embarazo de Harry, que evidentemente serían más cuando pasaran los meses y los gemelos se hicieran campo en su vientre. Ni hablar de sus pectorales, que se pondrían enormes. Tom no entraba en la categoría de “gordo”, pero sí estaba subido de peso, lo sabía, y ya iba a cumplir treinta y cinco años, mientras que Nick tenía apenas veinte.

Tom sintió todas las inseguridades recorrerlo entero. ¿Sería que acaso Bill se había cansado de él?

Las lágrimas empezaron a bajar silenciosas por sus mejillas, mientras que Harry lo miraba curioso, dándole besos a la espera de que su papi se los corresponda.

Tom pensaba en las malditas hormonas, sin embargo, sabía que todo era un conglomerado, del estrés por la prensa, por su empresa, por el embarazo, por sus hormonas y ahora esto… Era mucho por procesar.

Tom, si bien al conocer a Bill, creyó que la edad era una bandera roja no sólo porque el alfa fuera menor de edad (era un año, pero igual), sino por el hecho de que cavilaba que podrían pesar diez años… En ningún momento es que ese pensamiento fue a más, sí, por momentos creía que entre los memes que le enviaba Bill, o sus stickers eso sería lo mínimo, incluso en sus gustos musicales o de películas.

Sin embargo, nunca pensó que realmente Bill quisiera estar con alguien de su edad o menor. Pero era cierto, su esposo no tuvo parejas antes de él, no que Tom hubiera tenido a alguien, no, no obstante, al menos tuvo experiencia sexual de diversa índole con muchas personas, cosa que Bill no, porque todas las primeras veces del alfa las tuvo con Tom.

Bill no me había dado motivos para dudar, incluso ayer en la noche estuvo muy fogoso y cariñoso con él, nunca vino con olor a otro omega. No obstante, Bill se había buscado incluso alguien que tuviera cierto parecido a Tom, quizá para no sentir mucha culpa al engañarlo, y eso le dolía más.

Tom era insuficiente, ¿por qué hacía esto Bill? ¿Por qué le había pedido que se casen? ¿Por qué lo había marcado si finalmente no se sentía pleno como alfa que tenía que buscar algo más en otra persona?

Nick le iba a quitar a su alfa, con su juventud, el ser más omega que él, más delgado, y… Sin hijos.

Tom se sentía tan inútil en ese momento, tan atorado en esta situación. ¿Qué diablos podría hacer él? Ya estaba marcado, y ese enlace era de por vida, ya tenían un hijo, y dos en camino, y estaban legalmente casados… Odiaba a Bill, y ni siquiera tenía la fuerza para insultarlo o mandarlo al demonio, porque había tocado una fibra sensible, en inseguridades que no sabía que tenía hasta ese instante.

Harry hizo puchero cuando insistió tanto en darle beso a su papi, sin recibirlo, que comenzó a llorar, haciendo que Lois se uniera a ellos, ronroneando cerca del omega y su cachorro, y empezando a maullar, por lo que atrajo la atención de Bill, el cual se fijó en cómo su esposo lloraba con su hijo, que también lloraba, en su regazo, y Lois maullando como haciéndoles compañía en su sufrimiento.

Bill cerró su laptop y se acercó, inmediatamente abrazando a su esposo y cachorro.

ㅡ¿Qué pasó ahora, mi amor? ¿Es por otro video triste en tiktok sobre un gatito o perrito? ㅡcuestionó Bill, apretándolos más cerca a él, el alfa recordaba lo emocional que se ponía su esposo cuando estaba embarazado que hasta un comercial le ocasionaba que llorase, y Tom no pudo evitar sentirse bien en ese gesto, por lo que su llanto se descontroló haciéndolo más fuerte, sujetando su brazo contra la espalda de Bill, buscando consuelo incluso a sabiendas de que Bill era la causa de su llanto.

ㅡTu asistente es omega ㅡrespondió Tom luego de un rato de estar privado por las lágrimas.

Era como decirle que lo sabía sin realmente hacerlo. Bill se separó de Tom y lo miró con curiosidad.

ㅡ¿Es por Nick? ㅡpreguntó Bill, y Tom estaba con los ojos hinchados de tanto llorar y el labio temblándole. Bill rió.

Tom le golpeó el hombro. ㅡ¿De qué te ríes, imbécil?

ㅡNo, mi amor, no me burlo de ti. Es que… Yo no tengo ojos para nadie, mi vida. Estoy hasta los huesos por ti, te amo mucho, Tom, jamás te engañaría. Nick es dulce y lindo sí, pero yo no puedo fijarme en alguien con algo que sea interés para pensar en tener sexo o algo. No, yo estoy feliz de saber que eres mi primero y el único, no necesito estar con nadie más. Me das todo lo que quiero y sólo tú haces que sientas tanto, mi amor ㅡle aseguró Bill, para luego besarlo y Tom sintió cómo su pecho se infló de todas las palabras de amor que decía Bill, incluso si fueran mentiras, el omega se sentía bien escuchándolasㅡ. Pero si te hace sentir mejor ㅡacotó el alfa, como adivinando el pensamiento de su esposoㅡ. Llamaré a mi mamá y le pediré que vaya en lugar de Nick, ¿está bien? Para que te sientas más calmado.

Y Tom sintió cómo el alma me volvía al cuerpo, y le mordió el cuello al alfa, con fuerza, dejándole esas marcas de omega que en realidad sólo duraban un día o dos, pero que igualmente hacía que sintiera que Bill era más suyo. El alfa volvió a besarlo para calmarlo, y el timbre les interrumpió.

ㅡLa comida. Ahora regreso, ¿sí? Te amo, te amo, te amo. Los amo a los dos ㅡhabló Bill, mirando también a su bebé y Lois maulló, lo que hizo reír al alfaㅡ. Ok, a los tres.

Bill fue a recoger el delivery, en lo que Tom se lavaba el rostro y manos, para acomodar los utensilios en la mesa.

Cuando Bill vino con el pedido, Harry estaba en su sillita, ya había comido, sin embargo, igualmente les gustaba ponerlo allí con ellos.

Bill comenzó a servir la comida de los envases, y también el refresco, mientras ponía llamada en altavoz

ㅡ¿Hola, mamá? ㅡsaludó Bill en lo que seguía haciendo sus cosas.

ㅡ¿Cuál de todos mis hijos? Yo dejé muchas omegas preñadas ㅡbromeó Simone, Bill puso los ojos en blanco, y luego se escuchó un “ouch” de su madre, lo que significaban que su mami le había golpeadoㅡ. Era broma, Dunnie. Ya me metiste en líos con tu mami.

ㅡTú sola hablaste, ma ㅡse defendió Bill.

ㅡSí, bueno, dime.

ㅡQuería ver si podrías ayudarme, el martes y miércoles estaré en mi rut, y no quiero lastimar a Tom por nuestros bebés, así que iré a un hotel. ¿Podrías llevarme comida y agua, por favor? ㅡpreguntó Bill.

ㅡAh, claro, Billy, pásame la dirección, la hora y estaré allí ㅡle respondió Simone.

ㅡGracias, ma ㅡsoltó Bill, para luego mandarle besos a su mami y colgarㅡ. Ya está todo arreglado, mi amor. Así que comamos tranquilos tu comida china, mira que te pedí tus favoritos: rollitos primavera ㅡagregó y Tom asintió.

ㅡSí, amor. Gracias ㅡrespondió Tom, sujetando uno de los rollitos y masticándolo con gusto, ya estaba más tranquilo con saber que su suegra iría en vez de esa amenaza omega.

Bill también comió, disfrutando la comida, y sintiéndose más tranquilo al no sentir la turbación en su omega.

&

Ya era lunes y Tom escuchó el timbre, para este punto, Harry estaba listo, así que cargándolo abrió la puerta, observando a la mujer con cabello castaño, ojos claros y una sonrisa amable.

ㅡBuenos días, señor Trümper-Kaulitz, soy Sara Alviti ㅡse presentó la beta.

ㅡBuenos días, Sara, adelante ㅡsaludó de vuelta Tom, aún no se sentía en confianza para pedirle que ella lo tuteara, sin embargo, sí decidió hacerlo.

Ambos pasaron y Tom le explicó un poco sobre los horarios de Harry, aunque se notaba que la mujer estaba preparada, y que Bill le había explicado porque sabía cosas conforme le explicaba.

ㅡSería bueno que Harry se familiarice contigo. Porque en sí, quiero que me ayudes y todo, sin embargo, no quiero dejar de críar a mi hijo ㅡexplicó Tom.

ㅡSí, lo entiendo, señor ㅡcedió Sara.

Tom intentó que la mujer cargara a su bebé, pero Harry se aferró a su papá, no queriendo irse con la desconocida.

ㅡEs normal que no confíe, aún no me conoce y menos a mi olor ㅡmusitó Saraㅡ. Pero es un lindo bebé.

Tom miró a su hijo y suspiró, acercándolo a su pecho. Agradecía que la mujer fuera tan comprensiva.

ㅡBueno, voy a darle de comer. Acompáñame. Luego le daré una ducha, porque siempre termina hecho un desastre y finalmente llevaré a qué duerma. Después tengo una reunión por videollamada y estaré ocupado. Sólo es hacer el almuerzo, y fijarte si Harry se despierta, si le da más hambre, hay leche en la nevera para calentar. Si se pone a llorar por algo que no sea hambre o su pañal, están sus peluches, ama al gato y al pato, y si sigue… También tenemos unas prendas con nuestro olor que lo calma ㅡnarró Tom, en lo que acomodaba todo para que su hijo comiera.

Sara se fijó atenta a todo lo que hacía el omega, notando cómo es que el hombre era un hombre abnegado y dedicado a su pequeño, y que era tan de admirar que aún así estuviera a cargo de la empresa más reconocida a nivel artístico en toda Alemania. No entendía cómo la gente podía hablar mal de ellos. Incluso su esposo había sido muy amable al contratarla.

Cuando terminó de arropar a su pequeño, Sara se quedó en la habitación de Harry que bostezaba cerrando sus ojitos y Tom se fue a bañar.

El castaño se masajeó el cuero cabelludo, relajándose en ese momento, pensaba que Bill había sido muy considerado al contratar a Sara, una beta sin aroma que alterase a su pequeño. Ahora podría concentrarse en asearse y luego estar en la junta con Georg, para después tener que hacer videollamada con las sedes de Kunst en toda Alemania, eligiendo las obras que serían expuestas para cada una, dependiendo de la temática.

Y finalmente tener que lidiar con los artistas que se sentían muy preocupados por lo que pasaría luego del estrés mediático.

Cuando terminó de bañarse, es que vistió y se dispuso a hablar por videollamada. Pensando que si bien este día sería ajetreado, y tenía a Sara, ciertamente no querría que esté todo el tiempo en casa, no por nada personal, sino que él mismo era muy territorial estando embarazado y aún quería su tiempo con su cachorro, así que el resto de días sólo le pediría que limpie, cocine y luego se retire.

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Bill estaba a punto de explotar después de su reunión, porque su rut ya era mañana, por lo que estaba más irritable, y soportar a un montón de estúpidos reclamarle sobre su matrimonio y demás… Bill sacó el lobo interno, y los mandó al diablo, con su voz de alfa, que no iba a permitir que se metieran en su vida personal y menos con su esposo e hijo, que si no les gustaba podrían vender sus acciones pero él seguiría siendo el socio mayoritario y la cabeza de Consorcios Trümper.

Así que Bill estaba con la mandíbula apretada cuando se metió a su oficina, sacando de su cajón con llave una de las prendas de su omega, llevándosela a la nariz, olisqueándola para relajarse, el aroma de Tom lo calmaba, por eso había sacado una ropa sucia que llevaba para casos como este.

Nick entró a la oficina, sonrojándose al notar lo que hacía su jefe, comenzó a toser para que se diera cuenta de su presencia.

Bill gruñó y guardó la prenda.

ㅡPerdón, Bill ㅡdijo el de trenzas, sentándose en el asiento frente al escritorio del alfa.

ㅡSiempre toca antes de entrar ㅡadvirtió Billㅡ. ¿Qué pasó?

ㅡAh, sí, Bill. Precisamente por eso no toqué. Es que me dijiste que era de suma importancia la reunión con las personas que están interesadas en asociarse, los que son de Japón. Y bueno, como mañana y pasado no tienes disponibilidad, les pregunté nuevamente si ya tenían la fecha pero me dijeron que aún nada. Que me avisarían cuando podrían ㅡcomentó Nick.

Bill se sentía frustrado, necesitaban esa expansión a como diera lugar. Se suponía que la gente de Japón era más bien puntual y muy responsable, se cuestionaba si quizá las noticias habrían llegado hasta allá y por ello le daban largas.

ㅡSí, es importante llegar al mercado japonés. Tendrás que decirles que puedo en cualquier momento, ya sea de noche o de día. No importa ㅡcomentó Bill determinado.

Nick asintió, tomando nota. ㅡ¿Y tu esposo está bien?

ㅡTom está bien, por suerte las noticias no afectaron su embarazo. Que realmente me preocupaba mucho ㅡfarfulló Bill, acariciando su cuello para destensar su músculo endurecido.

Nick miró la foto en el escritorio de su jefe, dónde estaba Bill abrazado a Tom, que estaba cargando a su hijo. El de trenzas soltó un suspiro anhelante viendo la imagen.

ㅡ¿Te traigo tu almuerzo? ㅡpreguntó Nick, viendo al alfa.

ㅡAh, sí, gracias. Tengo que aprovechar que tengo tiempo para comer. Ser el jefe es complicado ㅡmusitó Bill.

Nick rió. ㅡEs tan chistoso que digas que eres el jefe teniendo en cuenta que en las llamadas con tu esposo, él es quien te gritonea.

Bill se sonrojó, recordando que su asistente había escuchado muchas llamadas con Tom, por lo que carraspeó.

ㅡEs que sí, Tom es el jefe en su empresa y nuestra casa. Pero aquí yo soy el jefe ㅡcedió Bill, que no iba a mentir sobre que no se dejaba manejar por Tom, porque no era así.

ㅡ¿Y no te cansas de eso? ㅡcuestionó Nick, cruzándose de piernas.

ㅡNo. Algo que aprendí de mis madres es que el secreto para un matrimonio feliz es que alguien siempre ceda. Al final yo tengo la última palabra, el “sí, mi amor” ㅡbromeó Bill.

ㅡBueno, te traeré tu almuerzo. Si gustas traigo el mío también para que no comas solito ㅡofreció Nick y Bill asintió.

Su asistente se retiró y Bill volvió a oler la prenda de Tom.

Continúa…

Gracias por la visita. Si te ha gustado, te invitamos a dejar un comentario.

por Kasomicu

Escritora del Fandom

6 comentario en “Elegidos 6”
          1. Hola, muchas gracias por animarte a comentar. La historia está terminada, sin embargo, aquí está hasta el capítulo 45 por ahora. Pero ya se actualiza varias veces, son 73 capítulos en total. Espero leerte en los siguientes. Que tengas un lindo día

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