Fic TOLL de Kasomicu

Capítulo 8

Harry no quiso recibir comida y Tom estaba frustrado en este punto, con la cabeza latiéndole, su hijo sin parar de llorar. Tendría que ir donde sus padres o algo, pero… Hacerlo implicaba el contarles, y no quería, no sabía si ellos habían visto las noticias, no lo creía porque no tenía ningún mensaje o llamada de ellos, y conociéndolos ya se habían comunicado, Tom intentó que Harry volviera a comer, al menos un poco de puré de manzana, pero su hijo no abría la boca, haciendo puchero y empujando con sus manitos. Cuando sintió la puerta abrirse, poniéndose tenso de inmediato, pero no olió a Bill. Se giró y vio a sus suegras, claro, ellas tenían llave en caso de emergencias. Simone y Dunja, las alfas que eran un poco más bajas que Bill, pero sí más altas que Tom, que él mismo era más alto que otros omegas que normalmente sólo medían máximo hasta 1.75 cm, se acercaron a él con expresión de dolor.

ㅡTom, hijo, lamento todo lo que pasó. No sabes cómo nos sentimos con esto. Y disculpa que nos hayamos tomado el atrevimiento de usar la llave sin avisar pero queríamos ver cómo estabas, es decir, sabemos que debes estar sintiéndote terrible, pero… ㅡempezó a hablar Simone, trabándose al tener la imagen de Tom despeinado con los ojos rojos y semblante mal, a sabiendas de que estaba embarazado de sus nietos y que su dulce Harry todo triste sin parar de llorar, era una imagen desgarradora para la alfa, amaba a su hijo, era su adoración, pero Bill había sido tan egoísta que le dolía en el alma. Dunja la tomó del brazo, sabiendo que su esposa estaba muy alterada y ella podía responder más ecuánime.

ㅡLo que quiere decir Mona es que queríamos ver si podíamos ayudarte en algo. Tal vez llevarte al doctor para ver tu embarazo. Y probablemente llevarnos a Harry, que se nota que el ambiente está muy cargado para él. ¿No quiere comer, cierto? Bill intentó venir con nosotras pero no le dejamos. Mi suegro me informó que está con él. Quiero que entiendas, Tom, que en esta situación estamos contigo, no apoyamos lo que hizo nuestro hijo, porque no lo criamos así, y tú también eres nuestra familia, cargas a nuestros nietos en tu vientre. Así que queremos ayudar ㅡdictaminó Dunja, con más temple, aunque por dentro se sintiera destrozada por ver así a su yerno y su nieto.

Tom miró a ambas alfas, al principio se sintió a la defensiva con ellas en su espacio, y más porque pensó que iban a abogar por Bill, pero finalmente soltó el aire contenido. Sí, Harry no estaba bien por todo su aroma alterado debido a sus emociones, y ellas eran sus abuelas.

ㅡYo… No estoy bien pero no quiero ir al médico. Pero sí me serviría que se lleven a Harry con ustedes ㅡdijo Tom, con la voz apagada. No quería que ellas lo lleven, sino quedarse solo hasta que tuviera más fuerzas, aún tenía que luchar por sus hijos no nacidos, lo sabía, su vientre ya no estaba duro al menos.

Simone cargó a Harry, mientras Dunja iba a la habitación de su nieto por sus cosas.

Tom se sentía tan dolido porque notaba cómo su hijo en otros brazos bajaba la intensidad de su llanto, así que sabía que él era quien estaba haciéndole daño con sus emociones cargadas, que en vez de ser un lugar seguro y ofrecerle soporte emocional a su pequeño bebé lo alteraba y eso lo hacía sentir peor.

“Soy tan inservible, maldita sea”, pensó Tom, intentando no llorar al menos hasta que se fueran sus suegras.

Cuando tuvieron las cosas listas, Simone se despidió y salió de la casa con la maleta de Harry y para calmarlo. Mientras que Dunja sacó unos envases con comida que trajo de su casa.

ㅡEs para que no tengas que cocinar, Tom. Por favor, llámanos cualquier cosa. Tomas tus vitaminas prenatales. Cuídate por favor, estás embarazado, sé que esto es duro, y lo siento mucho, pero no estás solo, nos tienes a nosotras y también a tus padres ㅡofreció Dunja, frotándole la espalda a su yerno y Tom asintió, conteniendo las ganas de llorar.

Dunja se fue y Tom volvió a llorar sujetándose el vientre.

Tom fue consciente del sonido del silencio, así que fuera contradictoria aquella expresión pero sí existía, sólo se escuchaba el flujo del aire, y casa vacía sin el llanto de su hijo, sin embargo, en aquel momento, donde incluso Lois estaba alejada por la vibra que sentía, es que Tom se sintió deshecho. Estaba totalmente solo. No estaba Bill, ni Harry, ni nadie más que él y sus pensamientos.

La soledad lo caló hondo en el silencio de la cocina, toda la casa se sentía muy vacía…

Pensaba en las risas de su bebé, en cómo jugaba Bill con él, para luego besarlo, en cómo le hacía el amor, cómo es que procrearon a sus gemelos en la misma repisa del lavadero de la cocina…

Pero no todo era sexo, aunque Bill le repetía que ellos hacían el amor, sino también las caricias, el cómo había sujetado su mano cuando estaba pariendo a Harry, el cómo lo consentía en cada antojo, sin importar la hora que fuera, Bill iba y compraba todo lo que Tom quisiera. Yendo más atrás en cómo es que Bill había luchado tanto para conquistarlo, para que Tom lo notara y le hiciera caso, cómo había sido una molestia insistencia de cabello negro y ojos maquillados, en cómo usó el bozal, cómo para estar con él aceptó ser pasivo, sin importarle anudarse fuera, se mordió el labio pensando que Bill mandó al diablo todo lo que tenían juntos por alguien más joven.

Y no se lo negó, porque no tendría cómo hacerlo, olía a otro omega, quizá no tan penetrante como cuando ellos hacían el amor pero sí olía a él, y estaban las grabaciones que eran ciertas. Las cuales habían visto sus suegras y por eso vinieron en su ayuda.

A Tom le costaba creer que el mismo hombre que le daba tenía esa faceta oscura, ya que con alevosía Bill había planeado lo de verse con Nick, que al verse descubierto llamó a su madre pero seguro con alguna excusa le canceló y mantuvo sus planes.

Aquel omega era una maldita perra ofrecida, porque encima era su asistente pero evidentemente ser el desfogue de su jefe multimillonario y sexy era una oportunidad que aquel omega trenzado no iba a desaprovechar, cuánto tiempo habrían estado coqueteando en el trabajo.

Tom podía imaginarse claramente cómo es que Nick estaba debajo de Bill en su rut, dónde él era más agresivo y rudo, y seguro aquel asistente estaría allí abierto de piernas mientras recibía las embestidas raudas de su esposo, el cual seguro le mordía, no podía marcar a nadie más, pero sí morder con violencia o casi enterrándole las uñas en las caderas al metérselo, la piel tostada que vio en una de las fotos del omega en la playa sólo hacía que su imaginación fuera más fértil, aquella piel contrastando con la de Bill con su vientre trabajado apretando el miembro de Nick entre ambos cuerpos, las piernas del de trenzas abrazando el cuerpo de su marido contra sí, gimiendo por más, seguro le rasgaría la espalda y besaría los mismos labios que sólo él había probado, la lengua de Bill lamería la sal de su cuello, y luego lo volvería a morder, al punto de dejarle moretones en todo el cuerpo, podía incluso escuchar el sonido de sus pieles chocando y hasta imaginando cómo Nick se quebraría bajo suyo, con su vientre plano y no con un bulto como él, y Bill luego lo haría sentarse sobre su regazo, manteniéndose sentado, porque Bill en esos momentos era muy dominante y le cambiaba de posición rápidamente, para apretarle las nalgas con gula mientras Nick daba botes sobre su verga y todas esas imágenes lo rompían, porque no consideraba excitante pensar en Bill con alguien más, no cuando sólo él quería ser el único en tener su tacto y que poseyera su cuerpo.

Sólo esperaba que al menos no lo hubiera dejado preñado. Aunque ya nada le interesaba, Bill no volvería a tocarlo en la vida.

Bill… El alfa que juró protegerlo, nunca fallarle, el que siempre dio todo de sí ahora la había cagado en grande y maldita sea su mente, porque de igual modo su lobo interno aullaba en necesidad del lobo de Bill. Tom apretó la tela de su camiseta, sintiéndose sofocado con la sensación de tela en su cuerpo, como si le faltara el aire, se quitó la camiseta, gritó con todas sus fuerzas, hasta sentir cómo ardía en carne viva su garganta pero necesitaba eso, soltar esa opresión en su pecho.

Toda la casa estaba llena de recuerdos y él sólo quería quemar todo.

Sin embargo, empezó a caminar… Comenzando a sentirse fuera de sí, mezclando pensamientos, confundiéndolos entre sí. Tom se paseó de la sala, hasta el cuarto de Harry dónde olisqueó su mantita, y lloró de nuevo, sin saberlo buscaba olores, necesitaba sentirse protegido por olores familiares… Sus hijos no nacidos también necesitaban eso.

Tom se llevó la manta consigo, y luego fue a buscar la ropa sucia en un estado automático, llevó prendas por prendas dejándolas en su cama, aún estaba el pijama de Bill y la puso ahí. Su mente racional se había apagado, sólo el lobo estaba dominando ese punto, como si su mismo cuerpo fuera consciente del agotamiento mental por estrés al que estaba sometido, y la mente de Tom se apagó, por lo que se dejó llevar por su lado salvaje, sin haber cenado, ni nada, siguió acomodando prendas, incluso las que no estaban sucias, simplemente porque su lobo creía que tenían un atisbo de aroma a Bill.

Fueron horas y horas dónde Tom vació todos los cajones y armarios para finalmente caer rendido en su nido donde estaba casi deshidratado por no haber tomado casi líquido en el día y también sólo comió una vez al día, por lo que su cuerpo lo resentía, sin embargo, en ese momento estaba fuera de soltando lágrimas silenciosas mientras sujetaba con fuerza la pijama de Bill contra su nariz.

“Es mi lobo, es mi lobo”, decía la voz enloquecida de su lobo interno que ahora se reflejaba por fuera mientras la mente racional de Tom estaba muy escondida dentro de su propia psique.

Tom frotándose contra las prendas, bañándose en su olor, es que finalmente su cuerpo tuvo agotamiento y se durmió casi desmayándose.

&

Bill se levantó de golpe y se sintió desorientado al no entender dónde estaba, y por qué su corazón latía tan fuerte, estaba con miedo, asustado, sentía incluso falta de aire.

“¡VE POR NUESTRO LOBO!”, gritó su lobo interno.

ㅡTom… ㅡmasculló Bill, recordando cómo había tenido dificultades para poder dormir, que incluso sólo habrá conseguido dormir una hora luego de la discusión que tuvieron.

Pero su lobo estaba desesperado, así que tomó su celular, fijándose que tenía llamadas perdidas de Sara y mensajes, los abrió y decía la beta que Tom no le abrió la puerta por más que lo llamó y tocó el timbre varias veces. Bill apretó la mandíbula con fuerza, sintiéndose en extremo preocupado y con el hilo que lo unía a Tom más tenso.

Bill salió disparado de su cama, y se fue de la casa de su abuelo, luego le llamaría ahora sólo sabía que tenía que buscar a Tom, sin importarle que lo detestara, sólo tenía que ver por qué sentía tanto miedo y su lobo estaba como loco.

Bill condujo rápidamente hasta su casa, saltándose la luz roja, no le importaba una mierda, necesitaba ver a su esposo. Revisó que uno de los mensajes era de su madre mandándole una foto de Harry diciéndole que estaba con ellas y estaba bien, así que al menos sabía que su hijo sí estaba fuera de peligro. Pero Tom… Y sus gatitos no nacidos…

Bill apretaba tanto el timón que sentía que iba a romperlo, sus nudillos estaban blancos por la presión. No debió irse, debió usar su voz de alfa para que Tom obedeciera y le dejara hablar.

Su lobo interno seguía gritando, aullando ahora. Cuando finalmente vio su casa, es que se bajó apresuradamente, tirando la puerta de su auto, sin importarle que eso tendría que arreglarse en el mecánico. Bill abrió la puerta y entró a su hogar, vio a Lois maullando con fuerza, y sentía el olor de Tom, pero estaba diferente, podía sentir el dolor en su omega, debía estar en su habitación.

Bill se fue de largo, luego le daría de comer a Lois y limpiaría su arenero, ahora debía ver a su esposo. Y se quedó paralizado cuando entró al cuarto. Tom estaba de costado haciendo nido, sus cabellos tapando su rostro, se notaba que respiraba con dificultad y olía algo a sangre, Bill se lanzó a la cama, y lo sujetó del rostro, pero Tom no reaccionaba. Bill no entendía de dónde venía la herida, lo revisó por si se había hecho daño con algo pero no halló nada.

ㅡ¿Tom? ¿Mi amor? ¿Tom? ㅡhablaba Bill con voz trémula, volviendo a tocar su rostro, besándolo mientras lloraba porque no reaccionaba y sintió que su esposo estaba muy caliente.ㅡMis gatitos… ㅡvocalizó y bajó su mano hacia el pequeño bulto donde se albergaban sus cachorros y el vientre de Tom estaba duro, eso no era buena señal, por lo que pensó “la sangre”.

Bill inmediatamente bajó su mano hacia el trasero de su esposo, en dirección a su entrada, notando cómo se sentía húmedo, cuando vio su mano lo supo: la sangre venía de ahí.

Bill cargó a Tom entre sus brazos y de inmediato salió de su casa, acomodando a su esposo en el asiento trasero, y conduciendo rápidamente hasta la clínica de Andreas.

En este punto Bill sentía culpa, y terror, porque sabía que sí, era probable que Tom hubiera tenido un aborto espontáneo por el estrés, y le dolía mucho por sus hijos, sin embargo, se preocupaba más por Tom, porque no reaccionaba y tenía alta temperatura, quería que lo salven, que lo atendieran y ayuden al amor de su vida.

ㅡJamás debí dejarte, mi amor ㅡmasculló Bill mirando desde el retrovisor a su esposo inconsciente.

Bill al llegar al hospital, volvió a cargar a su esposo estilo nupcial, para entrar a la clínica.

ㅡBuenos días, señor. ¿Tiene cita? ㅡpreguntó la recepcionista con una sonrisa.

ㅡ¡Necesito al doctor Gühne ahora, es una emergencia, dígale que soy Bill Trümper-Kaulitz y no me hace falta ninguna puta cita! ㅡgritó Bill, completamente fuera de sí, totalmente territorial y como alfa.

La recepcionista se estremeció con temor y se fue a buscarlo.

Una enfermera trajo una silla de ruedas y Bill gruñó.

ㅡNo lo alejen de mí ㅡordenó Bill con su voz de alfa, acercando más el cuerpo de Tom protectoramente hacia él.

Hasta que llegó Andreas.

ㅡBill, vamos a mi consultorio ㅡpidió Andreas, notando que el alfa estaba alterado por completo.

Bill siguió al rubio y acomodó a Tom en la camilla.

ㅡPeleamos ayer, me pidió que me fuera, pero lo sentí mal, fui a buscarlo y estaba con fiebre, el vientre duro, no reacciona y está sangrando por su entrada. Por favor, Andreas, por favor, que no le pase nada a mi Tomi, ayúdalo, sálvalo ㅡpidió Bill con desesperación, llorando, viéndose como un niño asustado en ese instante, incluso aunque fuera un adulto de más de dos metros con barba y músculos.

Andreas asintió, revisando a Tom.

ㅡBill, tienes que salir ㅡdijo Andreas.

ㅡNo puedo dejarlo, no puedo hacerlo, porque me fui es que pasó esto, no puedo, Andreas ㅡhabló Bill sintiéndose por completo con miedo a perder a su esposo, luego es que lidiaría con el haber perdido a sus bebés, que los amaba y jamás podría tenerlos en sus brazos, ahora sólo podía pensar en que a Tom no le pasara nada.

ㅡBill, voy a tener que hacerle pruebas y exámenes a Tom, y lo más probable es que lo hospitalicemos. Puedo permitir que te quedes pero no que estés durante los procesos. Sé que es difícil pero jamás le haría daño a Tom, confía en mí, por favor y aguarda en la sala de espera. Yo me comunicaré apenas tenga un panorama completo del estado de salud de Tom ㅡle buscó tranquilizar Andreasㅡ. Lo que sí es posible que haya un riesgo de aborto, o de lo contrario que sea un embarazo de riesgo ㅡacotó, mirando al alfa.

ㅡLo sé ㅡrespondió Bill con la garganta apretada, sintiéndose una basura porque todo esto era por su causa.

ㅡAsí que por favor, espera afuera ㅡrepitió Andreas y Bill besó en los labios a Tom, mojándole el rostro con sus lágrimas, para finalmente retirarse, yendo a la sala de espera.

Le mandó un mensaje a sus madres, diciéndoles que por favor le dieran de comer y limpiaran el arenero de Lois, que Tom estaba mal y estaban en la clínica, sus madres le dijeron que lo harían pero que también les explicara qué tenía Tom, y él les respondió cómo lo había encontrado, por lo que dijeron que irían después, no al mismo tiempo porque debían cuidar a Harry pero igual.

Bill sabía que tenía que llamar a sus suegros, pero no sabía cómo afrontar que esto era su culpa. Apretó su mandíbula, decidiendo que era un hombre, lo suficiente como para cagarla y asumir sus responsabilidades. Así que llamó a Gordon.

ㅡHola, señor Kaulitz. Soy Bill. Tom está mal en el hospital ㅡdijo Bill de una sola.

ㅡ¡¿Qué le pasó a mi hijo?! ㅡpreguntó alarmado el alfa.

ㅡTuvimos una pelea ayer, me fui y cuando regresé lo encontré inconsciente. Tiene amenaza de aborto ㅡrespondió Bill sintiéndose la peor basura del mundo.

ㅡ¿En qué hospital está? ㅡ inquirió Gordon en un tono que denotaba decepción y enojo.

ㅡEn el mismo dónde nació Harry. Ahora le mando la dirección ㅡfarfulló Bill.

ㅡNo hace falta. Adiós ㅡsoltó Gordon para luego colgar.

Bill guardó su celular, apoyando su cara entre sus manos, se sentía una mierda y no estaba tranquilo, no sin saber cómo estaba su esposo, tenía que esperar y eso era peor, porque lo mantenía en vilo, sin saber si Tom estaba mejor o no. El alfa quería golpear todo, arrancarse el rostro por la frustración, aún sentía a Tom por el lazo fuerte que los unía, al ser predestinados y también haberlo marcado pero no lo oía.

Si bien a veces podía leer justo el pensamiento de su esposo, no era algo usual, sin embargo, de algún modo, lo oía, no quizá un pensamiento pero sí algo que sabía que era Tom, quizá su lobo pero ahora estaba en silencio, y eso lo preocupaba mucho. Bill no quería perder a su omega, no podía hacerlo, ¿qué pasaría con Harry? Sintió cómo las lágrimas recorrían su rostro. Es que no concebía una vida sin Tom, lo amaba demasiado.

“Soy un estúpido, la cagué, maldita sea, lo arruiné, ¡debí quedarme!”, pensó Bill, apretando sus puños contra sus muslos, sintiendo todo su cuerpo duro mientras se mordía el labio con fuerza, con el sabor metálico en su boca por la herida que se estaba infringiendo.

Bill se quedó en la silla llorando, desesperado por su esposo, hasta que llegó su madre Dunja.

ㅡLimpié, le di de comer y dejé catnip a Lois para que se relajara. Tu madre se quedó con Harry, pero yo estaré aquí, ¿tienes noticias de Tom? ㅡpreguntó Dunja cortante con seriedad en su semblante, era evidente que su madre lo culpaba por esto, pero él no quería explicarse en este momento.

ㅡNo, aún no me han dicho nada, mamá ㅡsoltó Bill.

La mujer alfa se sentó y permaneció en silencio.

Después vio cómo es que llegaron Gordon y Anne, la omega estaba cubierta de llanto y el alfa con una expresión mortalmente seria.

ㅡBuen día, Dunja, y Bill. ¿Tienen noticias de mi hijo? ㅡinterrogó Gordon, mientras Anne miraba con rabia a Bill.

ㅡBuenas tardes, señor Kaulitz, aún no me dicen nada ㅡrespondió Bill, que en este momento no quería lidiar con más odio, por lo que volvió a taparse el rostro con las manos.

Los esposos se sentaron en silencio. Nadie tenía el ánimo de charlar en ese instante y Bill sólo rogaba que todo saliera bien, porque su corazón estaba con Tom, y lo amaba mucho que no podía pensar en perderlo, era su peor temor.

&

ㅡ¿Bill? ㅡllamó Andreas, luego de bastante rato.

Bill se paró como un resorte y se acercó a él, con sus suegros y madre siguiéndolo.

ㅡ¿Qué pasó con Tom? ㅡcuestionó Bill ansioso, tratando de leer la expresión circunspecta del médico.

ㅡEstá fuera de peligro ㅡrespondió Andreas primero, por lo que escuchó los suspiros de alivio y Bill se sintió un poco más tranquiloㅡ. No tuvo un aborto espontáneo, pero casi lo tiene, casi tiene un desprendimiento del útero debido a que no tuvo un tiempo de descanso entre ambos embarazos, es de gemelos, y está sometido a estrés. Ahora está descansando, aún no recupera la consciencia pero ya le pusimos suero porque estaba deshidratado, y le controlamos la fiebre. Su embarazo ahora es de riesgo. Por lo que no podrá salir de casa, no podrá cargar a Harry ni hacer mucha actividad física. También debe mantenerse calmado, las hormonas juegan un papel fundamental en el embarazo, así que probablemente esté muchísimo más sensible de lo usual. Él me había dicho que quería retomar el trabajo presencial pero no será posible ㅡterminó por decir el galeno.

Bill estaba procesándolo, Tom estaba bien, sus bebés estaban bien, y ahora debía descansar. Tenía que hablar con Tom para que todo esto terminara.

ㅡGracias, Andreas. ¿Puedo verlo? ㅡinquirió Bill con la ansiedad recorriéndole.

ㅡSí, Bill y puedes quedarte con él, pero no lo despiertes, está en la habitación 101 ㅡexplicó Andreas, que escuchaba cómo los padres de Tom hablaban sobre que lo llevarían con ellos para que no esté con Bill, el cual se había ido después de que le dijera dónde eraㅡ. Disculpen por meterme, señores Kaulitz, sin embargo, lo mejor para Tom en este estado es estar con su alfa, debido a que la conexión fuerte que tienen, más que lleva a sus cachorros dentro hacen que su salud mejore.

ㅡ¡Pero él le provocó esto! ㅡrefutó Anne con lágrimas en los ojos.

ㅡSon un matrimonio y tienen un hijo, lo mejor es que arreglen sus malos entendidos entre ellos ㅡexplicó Andreas.

Dunja se dio cuenta que ni el doctor ni los padres de Tom sabían el por qué se puso así, pero decidió permanecer en silencio.

Continúa…

Yo sé que me deben odiar, lo lamento ;_; pero luego de la tormenta viene la calma, lo prometo.

por Kasomicu

Escritora del Fandom

4 comentario en “Elegidos 8”
  1. Entonces si le fue infiel Pero Bill si ama mucho a Tom porque ese Nick se metió aprovechando su celo que rabia tengo con ese ofrecido

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

error: Content is protected !!