Notas: pues sí, este básicamente es porque casi no saco extra de mi HaNi, así que un besote para mi Chikparole bella 💋 (que dudo que lo lea de inmediato porque la vida laboral la tiene más jalada de un lado a otro que tanga de Nick al dormir de cucharita con Harry), para que no se sienta mal, sino que los más normales (aunque funados) son ellos.
También es secuencial porque pasa en la misma línea temporal de los extras anteriores. Se ve su dinámica de pareja establecida y cómo es que siguen manteniendo viva la llama del amor 💋, y tenemos un invitado especial 😹ya se darán cuenta.
Resumen: Harry con un poco de tiempo libre y mucha imaginación, creándose su fanfic cliché del CEO y TN.

Fic TOLL de Kasomicu
Extra: El pasante
Harry buscaba darse un equilibrio en su vida teniendo una familia con dos hijos, y también siendo el CEO de Consorcios, sólo que sí era a veces complicado por lo limitado del tiempo, más que nada porque su amado esposo era el vicepresidente, así que ambos estaban ocupados, sólo que… También a veces tenían como un tiempo sin poder darse una escapada a la casa porque sólo era de una hora aproximadamente para luego tener otra junta, sin embargo, una hora bastaba para darse “un rapidín con su esposo”, porque en la noche no podrían tener tiempo de pareja ya que sería la pijamada de Hani con las gemelas.
Así que fue a la oficina de su esposo, viendo a la asistente fuera.
—Buenas tardes, señor Trümper-Kaulitz, ahora le notifico a su esposo que va a pasar —mencionó Brianne, la asistente beta de Nick, Harry le sonrió.
—Buenas tardes, señorita Meyer, gracias, pero dígale que lo busca el joven Julian —respondió Harry, la beta parpadeó confundida, pero prendió el intercomunicador.
—Señor Nicholas, lo busca eh… ¿Julian su… Esposo? —habló Brianne manteniendo el respeto al avisarle.
—Gracias, Bri, hazlo pasar por favor —se escuchó la voz del vicepresidente, y Harry se mantenía sonriente cuando se abrió la puerta, mostrando a su esposo detrás del escritorio.
—Buenas tardes, señor Nicholas —saludó Harry después de cerrar la puerta detrás de sí para acercarse al omega que se estaba resistiendo las ganas de reír, usando su traje.
—Buenas tardes, joven Julian, pero por favor, recuerde que soy su mayor, y su jefe, el vicepresidente, mientras que usted es sólo un pasante, Julian, así que llámeme por mi apellido cuando se refiera hacia mi persona —ordenó Nick, inclinándose sobre su escritorio, entrando muy bien en el papel, aunque más era improvisación en este momento, por lo espontáneo que había sido su esposo.
Harry ya sentía que se la paraba el pene sólo por verlo así a su marido, relamiéndose los labios por inercia.
—Sí, disculpe, señor Trümper-Kaulitz, sólo que… A veces me desubico, usted sabe, por ser tan joven se me complica entender bien la jerarquía, y más porque usted me distrae mucho —respondió Harry, sentándose en la silla frente al escritorio de su esposo.
—Lo entiendo, he comprendido muchos de sus errores porque apenas es un muchacho de veinticinco años, joven Julian, pero también debe entender que yo debo pensar como un empresario, y ya he sido muy permisivo con usted, no puedo tolerar que siga metiéndose en problemas en la compañía bajo la excusa de que le distraigo o es muy joven —comentó Nick viéndolo con severidad y Harry tenía que cruzar las piernas pero porque estaba que le latía la polla ante esa forma de cómo su esposo se desenvolvía tan como CEO empresario, siendo él el personaje T/N, aunque aquí fuera el que iba a penetrar al CEO, cómo le encendía tanto su esposo que tenía que aferrarse a los brazos del asiento para no lanzarse sobre él, que como ya tenía la vasectomía desde que nació Junior, no usaban condones, aunque ya Nick estaba empezando con su propia pérdida de la fertilidad propia de la edad por tener cuarenta y cinco años, aunque siguiera luciendo como un sensual omega maduro al que Harry veneraba y hacía el amor con el mismo entusiasmo.
—Pero, señor… Por favor, es que no puedo evitarlo, usted… Me pierdo en sus ojos, en su boca, señor sólo que… Tampoco puedo perder el trabajo, sabe que tengo hijos que mantener —farfulló Harry, usando sus dotes actorales para sentirse mal por una situación ficticia, donde sí tenía hijos pero no era un pasante ni mucho menos.
—Bueno en todo caso… Si realmente está tan obstinado en seguir obsesionado conmigo, y no quiere que lo despida, debe hacer algo por mí, ¿me entiende? Para conservar su empleo, no puedo quedarme con usted sólo porque es una cara bonita, debe darme un buen motivo para conservarlo como un elemento útil en mi empresa —expuso Nick, echándose para atrás en su asiento, con ese aire coqueto que poseía su esposo, esa aura que hacía que Harry se sintiera deshecho y quería morderse el puño por cómo se dilataban sus propios ojos al verlo tan en dominio de sí mismo, le encantaba cómo es que sacaba una trama tan rápida de la mente y le salía tan natural, tan convincente, adecuándose al contexto de que iban a tener sexo en su oficina en ese pequeño puente hasta la próxima junta.
—Puedo hacerme imprescindible para usted, señor, haría todo lo que usted me pida para quedarme, sólo deme la oportunidad —masculló Harry, mostrando una fingida humildad.
Nick arqueó una ceja. —¿Cree que puede volverse imprescindible, eh? Habría que verlo… —comentó el omega, poniéndose de pie y acercándose al alfa, apoyando un dedo en su quijada, levantándolo para que lo mirara, sonriéndole.—Vas a mostrarme tu desempeño y ganas de quedarte en este trabajo —soltó el mayor, aflojándose el cinturón, también quitarse los pantalones, con un meneo de caderas que hizo que Harry sintiera más hambre, secándosele la boca, cómo es que el omega se bajó los bóxers, con su miembro semi erecto, y se giró, inclinándose contra el escritorio, separándose las nalgas y Harry se relamió los labios, sintiendo cómo tenía una erección completa aprisionada en sus pantalones—. Cómeme, joven Julian —ordenó el omega, mirándolo levemente al voltear su rostro, había reto en sus ojos almendrados, y fuego en él.
Harry sentía que quería arrodillarse para rezar para agradecer por aquellos sagrados alimentos que iba a ingerir, pero mejor se ponía de rodillas para comérselo de una vez.
El alfa paró de la silla, arrodillándose, sujetando los glúteos firmes de su esposo, mordiéndole el interior de las mejillas suaves, y olisqueando las fresas, para pasarle la lengua por encima, sintiendo cómo es que su interior lo llamaba, y Nick jadeaba, controlándose al morderse los labios porque no era el lugar para ser muy ruidoso.
Harry volvió a lamer, pero chupando luego, sintiendo el almizcle de su omega y cómo es que empezaba a lubricar, no era tanto como antes, sólo que al menor no le interesaba igualmente disfrutaba cómo es que el agujero de su omega seguía siendo así de apretado para él, palpitando contra su músculo, en el cual el alfa hundió su lengua, moviéndola con destreza, en lo que percibía cómo se lo tragaba Nick, contrayéndose, en lo que el alfa alzaba un poco su nariz para no ahogarse, pero sin dejar de moverse dentro, sintiendo la calidez estrecha y húmeda que era el interior del culo de su omega, con su miembro a punto de romperle el botón del pantalón de lo hinchado que estaba.
Harry sacó la lengua de su interior, recuperando el aire, pero lamiéndole por fuera, en lo que Nick había dejado de separarse las nalgas para aferrarse al escritorio, temblando mientras recibía las atenciones de su alfa, con su miembro palpitando sintiendo que iba a correrse sólo por eso.
El menor delinó los pliegues con su lengua, volviendo a morderle el interior de la mejilla de su nalga, y apretándole cada cúmulo de carne, separándolas y juntándolas, observando cómo es que el agujero del mayor se estimulaba con aquel roce, y lo notaba apretarse tanto, que el alfa se relamió los labios, saboreando la esencia de su omega.
—¿Lo complazco lo suficiente, señor o necesito esforzarme más? Puedo seguir haciéndolo disfrutar con otra parte de mi anatomía que también está muy feliz de tenerlo así —ofreció Harry, y Nick giró el rostro nuevamente, acezado, con los labios entreabiertos, perlado en sudor y con el chocolate derretido en sus orbes.
—Esfuérzate más, póngase la camiseta por la empresa, Julian, demuéstreme todo su talento —instó Nick con la voz apretada y jadeante.
—Será todo un placer, señor —respondió Harry, apretándole con más fuerza las nalgas, resistiéndose las ganas de nalguearlo porque el azote resonaría fuera de la oficina, así que lo soltó un momento, mientras se aflojaba el cinturón, bajándose el cierre, y sacando su erección, no quería desvestirse por completo, sólo liberando lo suficiente, en Nick sí era necesario porque necesitaba abrirlo de piernas.
Así que ubicó la punta de su miembro contra sus nalgas, frotándose por fuera, en lo que Nick empujaba su pelvis.
—¿No me va a hacer rogar, cierto, joven? Usted tiene que rogar por quedarse aquí… —jadeó Nick, sintiendo cómo es que disfrutaba el latir de la pesada hombría de su marido contra su orificio, estimulándole la zona erógena que tenía alrededor, haciendo que palpitara su entrada, anhelando por tenerlo.
—Sí… El que quiere rogar soy yo por quedarme precisamente aquí… —respondió Harry, metiéndole la punta, sintiendo lo apretado de su omega, que se mordió el labio inferior, en lo que alfa terminó por introducírsela hasta la empuñadura.
El alfa abrió sus fosas, acompasando su respiración, disfrutando de cómo latía alrededor de su verga, cómo su esposo lo recibía, cómo es que Nick estaba tan bello inclinado sobre el escritorio, aún con su camisa y saco, su cabello planchado, estando liso, habiéndoselo dejado un poco más largo hasta los hombros, por lo que los apuñuscó, formando una coleta con su agarre, haciendo que Nick hiciera la cabeza para atrás, en lo que comenzaba el ritmo de las embestidas, jalándolo del cabello, sin dejar de meterse, tan profundo… Tan dentro, haciéndoselo rudo pero como le gustaba a Nick, sabiendo cuál era su punto de placer, y qué ritmo lo enloquecía, llegándolo al borde…
Nick se mordió con más ganas el labio inferior, con el cuero cabelludo tirando por el jalón que sólo lo excitaba más, bajando su mano para tocarse, el preseminal en su miembro permitiendo que su masaje fuera más fácil, empujándose contra la pelvis de su alfa, pero Harry con la mano libre lo sujetó por la quijada, ciñéndose sobre él, soltándole el cabello para besarlo, manteniendo el ritmo del batir de sus caderas, aún pulsando en su interior, pero mientras lo besaba, mientras unían sus bocas, jugando con sus lenguas, haciendo que Nick se derritiera aún más, porque sabía que era sexo rudo, sí, que sonaba cómo sólo un fetiche por morbo, pero no lo era… Por más que sólo luciera como dejarse llevar por el instinto animal, por suplir una necesidad, que sí la poseían al tener la libido alta, estaba la carga del amor que se sentían, la complicidad, la confianza, eran esposos, eran padres y también trabajaban en la misma empresa, siendo también amantes, y es que Nick lo sabía, que adoraba a su alfa, que aunque sus circunstancias no hubieran sido las mejores, que ahora disfrutaban su vida caótica, dándose pese a todo aquellos tiempos para ellos como pareja, haciendo que tuvieran “un rapidín” (de una hora) en la oficina de Nick.
Mientras que Harry estaba besándolo, chupándole la lengua, gozando de cómo lo apretaba, cómo es que se meneaba contra su polla, amándolo, cómo es que realmente tenía a Nick, su omega, papi de sus hijos, su todo… Tan perfecto para él, haciendo que el alfa sintiera que básicamente había nacido enamorado del mayor, y cómo es que luego de tanto sufrimiento por fin era suyo, y ya tenían años de casados, por lo mismo era importante para Harry besarlo, sintiendo su cuerpo bajo el suyo, incluso aunque estuvieran vestido en la parte superior, el calor que desprendía, el sentirlo cerca… Era necesario.
Porque ellos en sí no es que tuvieran un trasfondo de los fetiches que poseían, la verdad del asunto es que Harry llegó virgen a manos de Nick, y él fue quien le dio todas las clases del arte amatoria, así que Harry sólo sabía que si bien tenía una que otra fantasía que conversaba con Nick, y él se las cumplía, la verdad es que estaban bien diciéndose mutuamente lo que querían, sólo que el tema del tiempo es lo que los limitaba pero se amaban mucho como para que eso los rigiera a no tener una vida sexual activa.
Nick amaba el peso de Harry sobre él, y más porque al estar tan juntos, se la metía más profundo, haciendo que el omega ahogara sus gemidos en la boca de su esposo, hasta finalmente el omega se vino contra su mano, y al apretarse tanto, el alfa lo siguió, corriéndose y anudándose después, quedando con la inflamación dentro del canal del omega, separándose por aire, viéndolo con ojos brillantes, Nick estaba igual de acezado que él, aún unidos, el omega movió un poco su trasero, haciendo que Harry siseara por su miembro sensible que estaba aún dentro de Nick por la inflamación en la base.
—Uhmn… Creo que sí eres un elemento bueno para esta empresa, joven Julian… Sólo que tendrá que asistirme todas las veces que se lo solicite, estar a mi entera disposición, ¿lo comprende? —inquirió Nick, relamiéndose los labios.
—Estoy para servirle las veces que quiera, señor Trümper-Kaulitz, no me interesa hacer horas extras si el trabajo es complacerlo —susurró Harry contra el oído del omega, haciéndolo estremecer, y Nick apretó más su interior—. Señor… Si sigue así se me va a volver a parar y usted tiene una reunión con su esposo dentro de poco —acotó el alfa, sujetándolo ahora por las caderas, en lo que su base se iba desinflamando pero su miembro quería ponerse erecto de nuevo, haciendo que el menor estuviera luchando porque no se le parara otra vez.
—Uy… Cierto, mi esposo puede venir en cualquier momento, lo había olvidado… Pero no se preocupe, joven Julian, él no se enterará, es muy despistado y un poco tonto, aunque lo amo —comentó Nick, odiando que tuvieran la junta porque quería seguir follando con su esposo, tal vez podrían tener otro rapidín en el baño para no hacer mucha bulla en la noche.
—Lo ama pero no lo suficiente para no engañarlo conmigo, señor —objetó Harry, totalmente metido en su papel, en lo que sentía cómo terminaba de ceder su nudo, para salirse con cuidado, observando cómo salía su semen del trasero de su esposo, mientras sacaba los tissues para limpiarlo.
Nick se erguía, recibiendo el otro tissue para limpiarse también su miembro, y lo que manchó en el escritorio, volviendo a vestirse.
—Es que eres especial, joven Julian, sólo por eso, pero debes recordar tu lugar, siempre serás el amante —le mencionó Nick, mientras se peinaba por cómo le había jaloneado el cabello Harry, quien también se había cerrado el cierre y puesto la correa, quitándose la coleta para volver a hacérsela que por el ajetreo se le movió todo.
—Claro, señor, lo tengo muy presente, es que usted es tan bello que no sólo merece un esposo, sino también un novio —respondió Harry riéndose, y Nick lo imitó.
El omega sacó los perfumes de su cajón, echándole de un frasco a su esposo, para luego olisquearlo.
—Listo, ya no hueles a tus feromonas —comentó Nick, para echarse de otro frasco sobre él mismo, y extender su cuello—. Ahora huéleme —pidió el omega, el más alto pasó su nariz por su cuello, pero dejándole una lamida—. ¡Harry! —soltó el mayor, riéndose nervioso.
—Ya no hueles a tus feromonas, mi amor, ¿debería sentirme dolido porque me fuiste infiel otra vez? ¿Cuántos años más tendré que soportar este engaño, Nick? Ya son muchos años con Julian —regañó Harry, negando con la cabeza con fingida tristeza y Nick se rió.
—Ay, amor, tú el más fragmentado, ¿entonces yo me debería ofender por tus engaños con Colette? —preguntó Nick, arqueando una ceja, y Harry ahora fue el que se rió.
—Por favor, no metas a Colette en esto, ella… Es muy especial, ¿sabes? Mi chica rapera de trenzas africanas que siempre me deja follármela en diferentes trajes con falda… —silbó Harry recordando cómo es que lo hacía con Nick en sus otros juegos de roles donde le pedía a su esposo que usara prendas femeninas, y el mayor rió.
—Entonces deja a mi Julian, por favor, Harry, debes entenderlo, tú eres el oficial, y él quien me da atenciones cuando tú no puedes —respondió Nick, acariciándole la mejilla al alfa menor, quien soltó un suspiro con aire de derrotismo.
—Está bien, amor, todo lo que te haga feliz, sólo que… El día que me encuentre con ese imbécil no sé si podré resistirme las ganas de golpearlo —sentenció Harry.
Nick le jaloneó de un mechón salido de su coleta en la parte delantera. —Ya, cállate, pareces loquito —ordenó el omega riéndose.
—Pero así me amas, mi amor —masculló Harry, juntando su nariz con la de Nick en un beso esquimal, para luego darse uno en los labios, dejando un suspiro por aquella unión.
—Sí, siempre te amaré —le respondió Nick, correspondiendo al gesto.
Sonó la alarma de la reunión, y Brianne también dio aviso por el intercomunicador, por lo que había terminado la magia del momento.
—Bueno, toca volver a trabajar, suficiente recreo supongo, ¿la seguimos en el baño del cuarto en la casa? —cuestionó Harry.
—Me leíste el pensamiento, mi amor —cedió Nick, guiñándole un ojo, acomodándole la corbata a su alfa, mientras que Harry le sonreía enamorado al mayor, sintiendo que se derretía cada que el omega le daba su aprobación, por más que tuvieran años juntos, Harry sabía que Nick tenía el mismo poder sobre él como si aún el alfa fuera aquel adolescente virginal.
No importaban los años que pasaran, Harry siempre estaría enamorado como un bobo de Nick, y jamás lo daría por sentado, por más que estuvieran casados, con hijos y habiéndolo marcado siendo predestinados, Harry… Vivía y respiraba por el omega, era su todo, su adoración, el amor de su vida, quien lo hacía suspirar y latir su corazón con fuerza, aunque pasaran los años, siempre sería Nick.
Nick avanzó hasta fijarse que su esposo no lo seguía, por lo que giró, mirándolo embobado en su propio mundo, le hizo un gesto con los dedos de que debían salir, y Harry despertó de su ensoñación.
—Sí, ya voy, mi conejito —respondió Harry, yendo como un perro detrás del más bajo, abriéndole la puerta, y dejándolo pasar.
Brianne no comentó nada sobre qué tanto habrían hablado dentro, porque probablemente ni siquiera habrían hablado, tomando en cuenta cómo es que habían sido los jefes siempre, pero en aquellas situaciones era mejor fingir demencia para quedarse en el trabajo, ya que tenía muy buenas prestaciones y paga, por lo que sólo pensó: “Estos millonarios exóticos”, al verlos irse tomados de la mano entre risas.

F I N
No olviden comentar si les gustó así harán que un gatito se sienta feliz 🥰 (el gatito soy yo, y no soy therian 👺)
