Fic Twc / Toll escrito por Medianoche

Capítulo 17

—Tom, Tom, Tom…

—¿Eh? ¿Georg? ¿Qué pasó? ¿Dónde estoy? –Pregunté al fin abriendo los ojos y notando que todos me rodeaban. Me senté.— ¿Qué pasó? –Repetí

—Te desmayaste –suspiró—. ¿Estás bien?

—Creo que sí…

—¡Thomas! ¿Puede explicarme qué fue lo que pasó allá? –Más que una pregunta era un exigencia de parte de la directora, fue mi turno de suspirar

—Nada importante –Contesté mirando la arena, o lo que se podía mirar con la tenue luz que quedaba, la luna estaba a punto de gobernar el cielo

—¿Nada importante? ¡Nada importante! Por poco le rajan el cuello, le tuvimos que poner puntos en la cabeza y curar sus heridas del rostro ¿y usted dice que no pasó nada importante? ¿Entonces para usted qué es de importancia?

—¡Ese cabrón me buscó y me encontró! ¡Eso fue lo que pasó! –Contesté furioso.

—¿Te encontró dices? –Preguntó Gustav—, Tom, tenías ojos de dragón, y ese no eres tú

—¡Tom no puede tener ojos de dragón, Gustav! –Grito Liliana— ¡Es un humano! Los únicos que pueden tener ojos de dragón son… —Se calló, todos me miraban—

—¿Están locos? ¡Tom no puede ser… eso! ¡Los extinguieron por peligrosos! ¿Recuerdan?

—¡Georg! ¡Tú mismo lo viste! ¡No eran sus ojos! –Debatió Gustav, cuando quería sí que hablaba

—¡Gustav! Tom no puede ser esa criatura, es imposible…

—¡Es muy posible! –Gritó con tono asustado Lilial, pero yo no entendía ni una madre— Tom me contó de una reacción que tuvo en el agua

—Es cierto –dijo mi castaño amigo Georg—, a mí también

—¿Y no dijeron nada? Tenemos que hablar seriamente, y revisar a Tom –Interrumpió esta vez la directora—. Georg, Lilial, de regreso a Averna ustedes dos tendrán que acompañar a Tom a la clínica a que le realicen unos estudios.

—Sí señora –Todos me miraron y yo sigo sin entender nada de lo que hablan.

.

-AL DÍA SIGUIENTE, 4:00 PM-

Al parecer el círculo que vi el día anterior cuando huí fue provocado precisamente por Bill y su padre, quienes invitaron a todos a la presentación de mi pelinegro, a las cuatro pm fue la hora citada y a esa hora todos estuvimos en el peñasco de la reservación mágica donde se llevaría a cabo.

Estaba tan emocionado por verlo, pero si hubiera sabido lo que significaba estar ahí… ah… incluso ahora me sigo arrepintiendo de haber asistido, de haberlo seguido, ¡de haberlo…!

—No sé por qué me imagino que las sirenas cantarán y cuando le toque su turno una concha gigante se va a abrir pero él no estará ahí, en cambio estará registrando un barco hundido –solté riéndome a mis amigos Georg y Gustav.

—Tom, creí que ya te habíamos aclarado la ficción de los humanos hacia las sirenas

—¡Gustav! Destruyes mis emociones –pero él sólo me miró como el bicho raro que seguro era para él

—¡SHH! –Calló Georg nuestra discusión y nos instó a mirar el mar, del cual emergieron estructuras marina y muchos peces—hombres, entre ellos Bill, con su aleta Cian brillante y sus brazaletes dorados, junto a él su padre y al lado de este una mujer rubia junto con el despreciable prometido de Bill; el último y Bill con los ojos vendados, supuse porque no deben verse, pero había algo distinto en Bill… y no supe qué.

“Andreas”, la rubia y el padre de Bill se sentaron en una clase de palcos hechos de agua de mar, al igual que muchos otros y en lo que simulaba ser escenario se quedaron Bill y una sirena de cabello oscuro. Le desvendó los ojos y se marchó. Bill se quedó con los ojos cerrados y tiempo después los abrió tímidamente… ahh… esos ojos… esos ojos chocolate que me encantaron, que se llevaron mi ser por completo 

Keine mehr da

Der mich wirklich kennt

Meine welt bricht grad’ zuzamm’…”

 Comenzó a vocalizar con voz queda, en ningún momento antes lo había escuchado cantar, y de verdad que me había perdido de mucho, su voz se convertía aún más suave, dulce… si hablando te embelesaba, cantando te hipnotizaba. 

“…Wenn nichts mehr geht werd’ ich ein Engels en

Fr dich allein…”

“…Wenn nichts mehr geht”

 Finalizó y automáticamente el ambiente se vio invadido de aplausos y gritos de emociones.

Después de su canción presentó un espectáculo con animales marinos y grandes levantamientos de las aguas saladas todas ellas dejándonos impresionados.

&

—Estuviste increíble –Dije tímido como saludo a Bill tras encontrármelo acostado en la arena bajo una sombrilla

—¿Qué quieres? ¿Qué querías? ¿Eres imbécil?

—Bastante… —me senté como indio a su lado, mirando ese mar, observando las olas que se agrandaban pareciendo quererme comer—. ¿Sabes? No me disculparé, yo no hice nada

—Sí, supongo, fue mi culpa ¿cierto? –Asentí—, y tampoco me disculparé, ni que fueras importante –y siguió a ignorarme

—¿no soy importante? Ayer me salvaste la vida –Le miré pero sólo encontré su rostro sereno, totalmente ajeno a mí— ¡BIEN! ¡Lo siento! Aunque ambos sabemos que no tengo por qué hacerlo –giré mi rostro en dirección contraria, exagerando indignación, pero él no me dijo nada aún, más que por la respiración no se movió ni un centímetro— ¡VALE! Eres despreciable ¿sabes? Haré cualquier cosa con tal que me vuelvas a hablar. Aprovechado –Se irguió rápidamente y me sonrió con malicia e inocencia a la vez.

—¡Vayamos a mi casa! –me tomó de la mano y básicamente me arrastró mar adentro, intenté soltarme pero no pude. En el transcurso nos topamos con Brandon y Max que al ver nuestra (SU) dirección gritaron un “Con él sí, ¿verdad?” Por supuesto me lo dijeron como juego. Cuando estuvimos cubiertos por el agua él se transformo en tritón y nadando a toda velocidad me llevó a las profundidades, sin importarle que yo no pudiera respirar, ni moverme.

Presioné su mano como pude pues ya me sentía mareado, el giró y me dio un pequeño beso en los labios, el brillo de mi collar emanó pude respirar, sólo entonces me solté de su agarre.

—No puedes decir que no, dijiste que harías lo que quisiera

—Sé lo que dije ¿pero ir a tu casa? ¿Qué pasaría s se enteran que llevaste a un humano?

—Nadie lo notará, ya verás

—Bill… —Me volvió a tomar y me llevó con él, anduvimos por un buen rato, lentamente, hasta que por nuestra vista aparecieron grandes estructuras blancas que asemejaban tener años de antigüedad, muy hermoso.

—¿Has oído hablar de la Atlántida? –Sonrió

—¡¿De verdad?! –Él asintió— ¡Increíble!

—Ven vamos a mi hogar –y giró en uno de los edificios dando en frente a una estructura enorme, un gran palacio, pero un tanto distinto, más al estilo medieval.

&

—¿Y bien? ¿Te gusta? –Preguntó tras entrar a su habitación por la ventana, se ubicaba en la cima de una torre del castillo que era su hogar.

—Es… wow… es… —¿Cómo decirlo? El lugar es gigante, y parece más un pent—house, pero no tiene casi nada, solo una gran cama de material sospechoso, un mueble con varios adornos… Algo que sí me sorprende es el poder andar sin la presión que sientes con el agua, casi como andar en tierra firme, sin embargo Bill aún conserva su cola y no toca el suelo, por lo tanto hay agua.

—Vayamos a sentarnos a platicar ¿te parece? –me tomó de la mano y fuimos a su cama, ahí se aventó y yo le seguí, sorprendiéndome de lo blanda que era.

—Es muy suave tu cama –Dije recostándome, Bill se convirtió en humano

—¿Cama? Este es el sofá, estamos en la antesala a mi habitación –rió y yo me senté de golpe

—¿Quieres decir que hay más?

—¡VEN! –Me sonrió y corrió hacia el vidrio del pent—house, desde el cual se veía su ciudad, yo sólo me cubrí por el golpe que recibiría—. Abre los ojos Tommy

—¿Ah? –Le obedecí. Del otro lado del vidrio se veía su sala, eso sí que era de locos, acerqué mi mano al vidrio y tal como pensé, lo atravesé, pase de cuerpo completo, y luego volví a la habitación, sorprendido

—No te emo…

—Sala, cuarto, sala, cuarto, sala, cuarto, sala, cuarto… —Canturreaba saltando de lado a lado por el cristal— sala, cuarto, sala, cuarto, sala, cuar… ¡AUCH! –Grité tras estrellarme contra el vidrio— ¡SALA! ¡ES SALA! –Oí que se reía— No es gracioso, déjame pasar –Estiré mis brazos y apoyé mis manos en el vidrio— ¡Vamos…! –Hice esfuerzo de empujar y Bill tan lindo como es me hizo caso, haciéndome golpear esta vez de boca contra el suelo— No me sigas al pie de la letra

—¿Quieres que regrese todo? –Preguntó poniéndose de cuclillas y hablando cerca de mi rostro

—no, así estamos bien –Contesté casi como zombie, perdido entre sus ojos y sus labios, a cambio recibí una sonrisa encantadora

—Acompáñame a la cama–“no sabes cuánto me gustaría” Pensé. Observé cómo se iba caminando hasta la cama, admirando su bien formado trasero.

—¿Piensas quedarte ahí tirado? –Qué estúpido soy

—¿Por qué no? Es cómodo –Contesté poniéndome de pie rápidamente y caminé hasta llegar a su enorme cama. Su habitación era moderna, pero también se podían distinguir varios muebles antiguos, y a diferencia de la sala aquí si podía diferenciar los muebles, un armario grandísimo también, varias lámparas, y sin fin de cosas más, me sorprende que haya cosas así de imposibles bajo el mar, eso demuestra la enorme diferencia entre mágicos y humanos.

Al llegar al pie de la cama no dudé dos veces y me aventé, moviendo a Bill que se encontraba descansando, lo oí reír, tan adorable.

—¿Qué es eso? –Señalé el techo

—Funciona como un traga luz, y se ve bien ¿no crees? Tiene una hermosa vista hacia arriba

—No es más hermosa que tú –Se ruborizó

—Ayer me asusté mucho, temí perderte, Tom –Se recostó en mi pecho y sentí cómo algo húmedo y caliente caía en mí, eran lágrimas, lo supe porque comenzó a hipar—. ¡Prométeme que no volverás a hacer una estupidez como esa Tom! Prométemelo, eres mi único amigo, no quiero que nada te pase…

Amigo únicamente me ve así, como su amigo ¿y qué esperaba? ¿Qué me viera como su novio? Eso jamás pasara, está comprometido, era de esperar. Sólo acaricié su espalda para poder consolarlo, poco a poco se fue tranquilizando, y al final se oía únicamente el ritmo suave de su respiración.

—Tom, creo que te… —bostezó

—¿Que me qué Bill? –Pero solo me dio un suspiro como respuesta. Se había dormido

& Continuará &

por Medianoche

Escritora del Fandom

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