
Fic Twc / Toll escrito por Medianoche
Capítulo 18
Me desperté por un sonido extraño proveniente de quien sabe donde y cuando al fin pude abrir los ojos me encontré con Bill transformado subiendo al traga luz e intentando salir por él.
—¿Qué haces? –Pregunté sentándome en la cama y bostezando
—Allá arriba hay un barco pesquero, no sabes cuánto los odio, haré pagar al capitán –y bajo para tomar impulso y estrellarse contra un vidrio invisible que estaba puesto
—¡No te golpees! –Pero no me escucho y de un último golpe quebró el vidrio y salió precipitado. Muy bien, puedo nadar, yo sé que puedo y como pude salí a por Bill que me llevaba notable ventaja, entonces me detuve a mirar al barco, logré leer que decía “El naufrago”
¡OH POR DIOS!
—¡BILL! No hagas nada de lo que te puedes arrepentir –Y nadé motivado a la superficie lo más rápido que pude, por supuesto que no podía, aun con todo no sé nadar –Por Dios, Bill, no –Solté con voz quebrada y una luz nueva nació del dije, esta vez me rodeo con las miles de estrellitas que siempre veo en Bill cuando se transforma… ¡¿QUÉ?! Esas lucecitas se esfumaron y yo quede convertido en… ¿qué era? ¿Un tritón? ¿Pero sin cola? Aparecieron membranas interdigitales en mis manos, aletas en mis pies, además de en mis orejas y estaba todo escamado ¡PUAJ!
—¡Bill! –Mire hacia arriba y logre ver una figurilla moviéndose, tal parecía que la superficie estaba más lejos de lo que parecía, nade lo más rápido que pude, y aunque aumente notablemente mi velocidad, no lograría alcanzarlo
—Sofía, hermanita, ayúdame… ayúdame por favor –rogué acordándome de ella, quien murió en el mar años atrás, seguro podría ayudarme, lo deseé con fervor
—í í í í í í í í í í í í í í í –Escuché detrás de mí, volteé ¿y que veo? Dos hermosos delfines acercándose
—Te prometo que algún día nadarás con ellos
—¡¿En verdad?! –Sonreí enormemente, denotando felicidad— ¿Promesa de meñique?
—Promesa de meñique
—Gracias Sofí –Esos dos hermosos animales llegaron hasta mí y permitieron subirme en ambos, entonces comenzaron a nadar rápidamente hacia Bill, yo sentía como si esquiara en el mar. Llegamos a él y me dirigí a atraparlo entre mis brazos
—Bill, para
—¿Tom? ¿Cómo me alc…? –Se giró hacia mí y fue cuando se percató de mi cambio y de los delfines que se alejaban un poco— ¿CÓMO CAMBIASTE?
—No lo sé, pero no permitiré que ataques ese barco
—Suéltame Tom, esos malditos deben pagar, no bastan nuestros peces sacrificados, siempre buscan más, no tienen conciencia de lo que nos hacen, ¡Odio a todos y a cado uno de los humanos!
¡CRASH! Mi corazón se destrozo. Lo solté y me abracé en posición fetal. Me odia, Bill me odia, odia a los humanos, me odia a mí. Sé que estoy llorando, lo noto aunque no se distinga
—No… no… ¡NO TOM! ¡NO! ¡TU NO! –Se acercó a mí y me abrazó fuertemente— ¡Tú no! Tú no, tú no… —Elevó mi rostro y besó delicadamente mi mejilla a continuación volvió a abrazarme con fuerzas— Tú no Tommy –Le devolví el abrazo y cerré los ojos, se sentía tan bien estar así, pero un conocido sondo me hizo romper mi burbuja, giré mi cabeza hacia arriba.
Ahí venía, aquella enorme red para pescar aquellos animales que Bill tanto amaba. Ahora las presas seriamos nosotros y parecía que Bill no se percataba de ese hecho, pero no permitiría que Bill lo sufriera, NUNCA me separe bruscamente de él y lo lance tan lejos como mis fuerzas y el agua lo permitieron, hacia los delfines que por suerte también se retiraron algunos metros más, justo en el momento que la red se cernía sobre mí, e hice lo peor que pude haber decidido, forcejear, forcejear con una fuerza increible. En algún otro momento ya me estaban elevando
—¡¡TOM!! ¡RESISTE TOMMY! –Gritaba Bill queriéndome sacar la red de encima
—no Bill, huye, no dejes que te atrapen
—¿Y tú? ¡Seguro te hacen algo malo! yo te ayudare
—no me harán nada Bill, te lo prometo –Y entonces el mar se terminó, salí a la superficie y regrese tal como nací, sí, desnudo también, miré hacia abajo y ahí se asomaba Bill, Después se zambulló y lo perdí de vista. Suspire, solo esperaba que estuviera a salvo.
Cuando termine mis pensamientos fue cuando ya me estrellaba contra el suelo del barco
—Agh, —Grite queriéndome salir de esa enredadera
—¿Tom? ¿Eres tú? ¿Qué ha…? –No tuve tiempo de terminar de escuchar su pregunta cuando descubrí a Bill arrastrándose hasta llegar detrás del capitán, con el cabello sobre su rostro, se veía más delgado, esquelético, y sus uñas se miraban muy alargadas y afiladas. Entonces saco un puñal de atrás de su cuerpo
—¡NO BILL! ¡NO LO HAGAS! –Grité cuando lo vi alzar su brazo— ¡HUYE PAPÁ!
& Continuará &